DISCLAIMER: Ninguno de los personajes de Yu-Gi-Oh me pertenecen, pertenecen a Kazuki Takahashi, yo s lo tome prestados a sus personajes sin afán de lucro para pasar un buen rato y que ustedes se entretengan

RESUMEN: Joey quiere decirles a sus amigos, Seto se niega, pero sabe que necesita apoyo. ¿Qué opinaran sus amigos?

Mis queridos amigos una disculpa por no haber actualizado cuando prometí, pero hubo muchas cosas en mi vida y he ido dejando otras pero en serio prometí que iba a continuar hasta acabarlo y si voy acabarlo, no se como ni cuando, no prometo nada pero lo haré.

PAREJA: Joey x Seto

ADVERTENCIA: MPREG, un poco de humor, romance y angustia...

Capítulo 7: Revelaciones

Seto y Joey se citaron en la casa del castaño para conversar de su relación, Seto no puede creer que por fin este con su cachorro, pero sabe que para que su relación funcione tiene que compartir todo lo que esconde y esperar que su cachorro haga lo mismo, ya que, si quedará algún secreto entre los dos, esto tarde o temprano acabaría destruyendo su relación por lo que decide que no hay un mejor lugar que aquí y un mejor momento que el ahora.

- Ven, siéntate a mi lado – Le dice a Joey mientras se sienta - Quiero contarte mi vida, para que conozcan en parte quien soy, ya que dudo que sepas en realidad quien soy. –

- Yo también quiero contarte mi vida, ya que al igual que tú, nadie sabe realmente por lo que he pasado. - respondió el rubio.

Entonces Seto empezó a hablar.

- Pues veras, como sabes, Mokuba y yo no nacimos siendo ricos, éramos hijos de una familia de clase media, pero un día nuestros padres sufrieron un accidente y murieron. No teníamos familia que se hiciera cargo de nosotros por lo que fuimos a dar a un orfanato. Estando allí, un día llego Gozaburo Kaiba, el acababa de perder a su hijo Noa, que era de mi edad, y buscaba un heredero de su poder. Todos sabían que mi coeficiente intelectual era superior al de cualquier persona común. Por lo cual muchas personas trataron de adoptarme, pero yo luche con todas mis fuerzas para que no me separaran de Mokuba, al cual también trataban de adoptar aparte ya que era un hermoso bebe. Pero llego Gozaburo y dijo que me quería adoptar supongo que por el parecido físico que tengo con su finado hijo, a lo que yo le respondí que no, que si no era con mi hermano no me iba a ir con él. Pero se me ocurrió una idea, le aposte en una partida de ajedrez que si yo ganaba nos adoptaba a los dos y si perdía no adaptaba a ninguno. Yo no sabía que al momento de ganar ese juego de ajedrez en realidad había perdido. - En ese instante Seto muestra una expresión demasiado triste, baja la mirada y un suspiro escapa de sus labios, pero continua con su historia

- Nos trajo a la mansión, - Continuo Seto su relato - y empezó a entrenarme para ser el sucesor de su linaje. Eran horas y horas de leer libros, maestros privados y lecciones. Luego vino la peor parte, para llegar a ser un buen empresario lo primero que debes hacer me dijo es olvidarte de los sentimentalismos, olvidarte de los amigos, del amor de todas esas cosas cursis y patéticas que lo único que hacen es quitarte tiempo y hacerte débil. Para que no demostrara dolor me martirizaba física, psicológica y emocionalmente y si yo me negaba a hacer cualquier cosa que el pedía utilizaba a Mokuba para chantajearme. Si en algún momento en medio de la tortura física que me daba yo mostraba sufrimiento esta solo se hacía más dolorosa. Y si alguna vez yo me sublevaba más que en otra el solo decía que en vez de entrenarme a mi mejor iba a entrenar a Mokuba, por lo cual agotado continuaba con el entrenamiento, sin decir ya nada más. Fue muy duro, me destruyo, destruyo mi alma, mi espíritu. Pero todo fue por mantener a salvo mi corazón, a Mokuba. Al principio del entrenamiento, iba a mi cuarto y lloraba toda la noche, era mucho dolor el que me causaba, mucha pena, pero conforme el entrenamiento avanzaba de repente ya no pude llorar, ni siquiera queriéndolo, ya no podía sonreír, sentía que ya no tenía alma. Sólo cuando estaba con Mokuba podía salir lo poco que quedo de mí mismo, sólo con él podía sonreír y ser al menos un pedazo de lo que alguna vez fui, sólo con él tenía mi humanidad. Después el malnacido murió, pero aun sin él no pude volver a ser yo, eran demasiadas las heridas, demasiado el dolor, demasiada la pena que había almacenado que por más que quisiera volver a ser el que antes fui ya no podía. No pude recuperarme a mí mismo. Pero en parte, gracias a ese entrenamiento pude llegar a ser el CEO más joven de todo Japón y además con mi compañía poder tener a mi hermano a mi cargo a pesar de que era menor de edad y darle la vida que siempre se mereció, darle la infancia que yo no tuve. Lástima que para ello tuvo que perder a su hermano en el camino, ya que el hermano dulce que él conoció ya nunca volvió.

- jajajaja , que diría si me viera - Se rio Seto amargamente.

- ¿De qué estás hablando? - Joey le pregunto confundido.

- De que diría mi padrastro si me viera, que diría si supiera que me embarace por que deje que otro hombre tomara mi cuerpo, y que espero un hijo de él. –

Entonces Seto volteo a ver a Joey y notó que lagrimas recorrían sus mejillas silenciosamente, Joey no lo pudo evitar, nunca pensó que la vida de Seto hubiera sido tan difícil, él siempre se imaginó que el maldito ricachón engreído, era un bastardo porque le gustaba serlo, por demostrar superioridad, por querer hacer sentir a todos inferiores. Nunca pensó en todo el dolor que lo obligaba a ser como es.

Joey abrazo a Seto contra él y Seto al sentir el calor de Joey y el dulce abrazo, no supo por qué, pero sintió que algo dentro se quebró y empezó a llorar amargamente, mientras Joey lo abrazaba más fuerte y se recostaba con él sobre la cama, y le acariciaba con dulzura el cabello y la espalda y le decía palabras dulces al oído. Seto lloró mucho tiempo, al parecer fueron todas las lágrimas que no lloró durante años. Cuando Joey vio que se calmó y que sólo hipaba de vez en cuando procedió a hablar.

- Sabes que te detestaba porque pensaba que tú eras tan frio por que querías serlo por que querías sentirte superior a todos. Te detestaba porque pensaba que tenías la vida perfecta, si a pesar de no tener padres, tienes mucho dinero y un hermanito adorable y lo tienes contigo. Pero ahora que me cuentas como fue todo en tu vida, te puedo asegurar una cosa. No somos tan diferentes después de todos. Tu vida ha sido tan miserable como la mía y todo por culpa de la persona que se suponía debía proteger nuestros sueños e ilusiones. Que irónico, tú sufrías en esta mansión lo mismo que yo sufría en un muladar. - Seto se volteo a ver a su cachorro con cara interrogante

- Verás, ¿Sabes por qué siempre llegaba tarde a clases y porque siempre mis calificaciones fueron mediocres? Si dices qué por flojo, no hay nada más alejado de la realidad – Río francamente y el otro sólo arqueo una ceja elegantemente. – Tengo que mantener a mi viejo y a mí -

- ¿Y tu madre? - Pregunto Seto

Joey puso una expresión más triste y sus ojos parecieron opacarse, antes de responder.

- Mi madre me abandono con mi padre, ella no podía criar a 2 hijos y eligió a Serenity, no la culpo, Serenity corría más peligro que yo si se quedaba con mi padre. Pero aun así duele saber que le importo tan poco, ya que ni una llamada ni una carta, nada. Papá empezó a golpearme porque dijo que yo era culpable de que Mamá fue y que el fuera un borracho. En ese tiempo me junté con la gente equivocada, me metí en muchos problemas, estaba en una pandilla y me apodaban "El puño" ya me encantaba golpear a otros y era muy bueno, todavía lo soy, pero lo evito lo más que puedo pero hay momentos en que simplemente no lo puedo evitar, en una de mis peleas lastimé gravemente a alguien casi lo mato, por ello fui a juicio y me dieron sentencia de que si volvía a meterme en problemas por las peleas me iban a meter a la cárcel, no a la correccional, a la cárcel. Pero no fue la sentencia la que me cambio, fue el hecho de volverme algo que yo no quería ser, decidí cambiar mi vida, me cambie de escuela, deje de juntarme con mis antiguos conocidos, conocí a Yugi y a la pandilla. Conseguí varios trabajos para mantenernos, en las mañanas me levantaba a las 5 para ir a entregar periódicos, en la tarde trabajaba en una panadería, como ayudante, y en las noches en un restaurante como mesero. Luego volvía a mi casa, si tenía suerte mi padre no estaba o estaba tan ahogado en alcohol que no notaba mi llegada. Si no tenía tanta suerte, mi padre estaba despierto y me quitaba el dinero que traía y me golpeaba. Dirás que soy tonto, pero no podía lastimarlo, después de todo es mi padre. Entonces, después de sus muestras de afecto tenía que ir a curarme las heridas, pero para ese punto ya era un experto en esa clase de curaciones habiéndolo hecho muchas veces en mi pelea callejeras, y luego tratar de hacer los deberes, pero muchas veces me ganaba el sueño, ya que acababa como a eso de las 2, y volver a empezar a las 5. Por eso es que en las clases aburridas las aprovechaba para dormir. Yo hacía todo lo posible para ahorrar dinero para la comida, la renta y todos los demás gastos de la casa y para mis estudios. Además, tener que esconder lo miserable de mi vida tras una máscara de alegría. No iba a dejar que el maldito de mi padre me dominara, no dejaría que el dolor y la angustia me quitaran mi alma, mis ilusiones. Tenía que sobrevivir y seguir teniendo esperanza de que todo iba a mejorar, ya que, a diferencia de ti, yo no tenía a mi hermana conmigo, sólo tenía a mis amigos. Entonces pasaba todo el tiempo que podía con ellos para alegrar mi espíritu y renovar mis esperanzas de que todo iba a pasar. Pero nada pasaba, cuando dejamos la preparatoria, mi padre se alegró ya que dijo era más tiempo para que yo trabajara y consiguiera más dinero, hasta trato de venderme como si fuera mercancía para que unos hombres hicieran lo que quisieran con mi cuerpo. ¡Ah No! Eso yo no lo iba a permitir, yo dejaba que él me hiciera lo que quisiera, pero nunca iba a permitir que perfectos desconocidos me toquetearan y mañosearan, por lo cual después de darles una paliza y dejarlos inconscientes, mira que creer que porque eran varios me podrían dominar, escape de casa y estuve con Yugi. Mi padre me busco, pero Yugi le aseguro que hace mucho que no me veía. ¿Recuerdas que pase una semana sin ir al colegio? Pues en esa semana estuve tramitando mi emancipación de mi padre. Con las marcas en mi cuerpo y los comentarios de los vecinos basto para que me dieran la libertad y entonces me quede con Yugi y el dinero que gano lo ahorro para poder entrar a la Universidad, si te fijas mi desempeño en clases es mejor y pues tengo la oportunidad de solicitar una beca. A mi padre no lo he vuelto a ver desde entonces - Dijo el cachorro, aun soltando unas cuantas lágrimas.

Seto lo miraba con los ojos abiertos y después de la sorpresa que le causo la confesión se abrazó más a su cuerpo y le devolvió los besos que Joey le había dado llevándose las lágrimas que derramaba el cachorro con su boca. Estaba sorprendido jamás pensó que la vida del vivas cachorrito fuera tan desastrosa como la suya. Joey tenía razón no eran tan diferentes después de todo.

Joey y Seto habían de este modo comenzado su relación, sabiendo que en unos pocos meses su familia iba a crecer, esto los llenaba de felicidad, pero los aterraba a partes iguales. Seto era un personaje público, el joven CEO de Kaiba Corp., rico, guapo, demasiado joven e inteligente para ser cierto. Si la prensa se enteraba de su extraña situación no lo iban a dejar en paz ni a sol ni a sombra, además, estaba el extraño hecho de que era un hombre y estaba embarazado, la comunidad científica se le echaría encima. Todos saben que los hermafroditas tienen sus órganos atrofiados y no se ha conocido ninguno que pudiera tener los dos sexos utilizables, pero Seto era un hombre por donde lo vieras y eso no quitaba el hecho de que estaba embarazado.

Otro problema era Joey, lindo, tierno, amable, cuando convenía a sus intereses, claro está, pero pobre. La prensa lo llamaría oportunista, aprovechado, cazador de fortunas. Joey estaba que no sabía qué hacer. En su otra vida era hijo de esclavos, sí, pero había sabido aprovechar todas las oportunidades que se le presentaron y llego hasta el más alto rango que el hijo de un esclavo podía aspirar, si se quiere un poco más alto. Era un general, el más feroz y temido, era el león del desierto, nadie se atrevía a desafiar sus órdenes, nadie contradecía al general, y a pesar de que su unión con el Sacerdote estaba penada, estaban casi al mismo nivel socialmente hablando, casi, ya que el sacerdote era parte de la familia Real. Pero ahora Joey se sentía tan insignificante junto a Seto, sentía que no valía nada y que el moreno era demasiado para él, tan frustrante que no sabía qué hacer, no dejaba de pensar cómo mejorar esta situación. Pero si había algo que Joey podía hacer mejor que nadie era ser perseverante, ya sabía que quería estudiar periodismo, tenía muchos contactos en el bajo mundo, tenía conocidos en el periódico local a los que ayudo con unos cuantos artículos acerca de las pandillas locales y ya se había hecho amigo del mejor fotógrafo y estaba aprendiendo fotografía, y no era por echarse porras él solo, pero era bastante bueno y algunas de sus fotos ya habían sido publicadas, por lo que estaba ahorrando para comprarse una buena cámara. Estaba seguro que con dedicación y esfuerzo podía forjarse una buena carrera y no ser una carga para Seto.

Así que decidieron que por lo pronto su relación debería permanecer en secreto, pero Joey quería decirles a sus amigos, cosa que Kaiba se negaba rotundamente ya que alegada que detestaba a los amigos del rubio, aunque en realidad le caían bastante bien, pero eso no lo iba a admitir ni bajo tortura. Habían tenido ya varias discusiones sobre este tema y no llegaban a un acuerdo. Mientras tanto el tiempo pasaba.

Nuestra linda pareja estaba en la sala de la mansión, Joey acariciando y hablándole a la linda barriguita que se le podía notar a Seto.

- ¿Quién va a ser el niño más lindo del mundo? - le decía Joey a la barriguita.

Seto no puede evitar rodar los ojos por el comportamiento infantil del rubio.

- ¿Cómo puedes estar tan seguro que va a ser niño? -

Joey se le queda mirando como si fuera la pregunta más tonta que ha oído en su vida. Luego reflexiona un rato y le responde.

- Tengo un presentimiento, además, creo que es hora que se lo digamos a mis amigos, por favor, Seto, ellos siempre nos han ayudado cuando hemos tenido problemas y merecen saber. No decirles sería como darles a entender que no confiamos en ellos. –

- Pero es que no confío en ellos, cachorro ¿Cuántas veces vamos a discutir sobre esto? ¿Sabes lo vergonzoso de esta situación? -

- ¿Te avergüenzas de mí? Por eso no quieres decirles verdad, ¿te avergüenza que haya sido yo el que te embarazo?, ya sé que soy un pobre perro que no vale nada, pero pensé que te habías dado cuenta que te amo con todo mi ser y no puedo vivir sin ti- dijo un enfadado Joey.

- No cachorro tonto, no me avergüenzo de ti, te amo y lo sabes, no podría vivir sin ti, pero si es vergonzoso que sepan que estoy embarazado, ¿qué van a pensar que soy? Además se darán cuenta que soy el pasivo de esta relación y sabes que no me gustan que crean que soy débil. Van a creer que soy débil y sumiso, además que cara van a hacer ¿me tendrán lastima? ¿me miraran como un fenómeno? ¿qué van a pensar del bebé? - Dice un preocupado Seto.

- Neko lindo, no van a pensar que eres débil, además ninguno te va a juzgar a ti o al bebé. Sabes que todos te respetan- Lo tranquiliza Joey tomando la cara de Seto entre sus manos y dándole tiernos besitos.

- Esta bien se lo diremos, la semana que entra en tu departamento- Suspira Seto, mientras deja que Joey le siga dando besitos.

El rubio le sigue besando, es adictivo besar a su neko, tan lindo, además necesitaba agradecer a Seto por que se había salido con la suya.

Recuesta al castaño en el sillón con cariño y no deja de acariciarlo, el castaño se derrite en sus brazos, desde el embarazo todo su cuerpo se siente más sensible a las caricias del rubio. Es delicioso sentir sus manos recorrer su pecho, su boca recorrer su cuello, solo se deja llevar por la sensación de felicidad y necesidad que el toque del rubio le produce. Mientras el rubio lo acaricia y lo lleva al cielo no le importa nada, ni que están en la sala y cualquiera de la servidumbre puede llegar a verlo ni que los amigos del rubio se enteren de su embarazoso estado. Sólo quiere que Joey no pare de tocarlo y volverlo loco. Pero llega a un punto en que su cachorro impaciente quiere quitarle la ropa, lo tiene que parar, ya que, aunque no le importa lo que los demás piensen de su relación, si le importa lo que su tierno y dulce hermanito pueda ver y él quiere que siga siendo inocente y si lo llega a encontrar en esta situación de tierno e inocente no quedará nada.

- Cachorro para, recuerda que mi hermanito esta en la mansión.

- Pero Seto, sabes que soy adicto a tu piel y quiero más.

Al decir esto, Joey haciendo honor a su sobrenombre, pone cara de cachorro, Seto se ríe, si casi ve las orejitas y la colita de su cachorro. Así que tomándolo de la mano lo conduce a su habitación. Seto no quiere que su hermanito lo vea, pero eso no significa que quiera dejar de sentir las manos y la boca del cachorro en su cuerpo. Y ahora con el embarazo las sensaciones se sienten más intensas y deliciosas. Así, tomados de las manos, van al cuarto de Seto a olvidarse del mundo por un rato.

Joey citó a todos sus amigos el fin de semana en la casa de Yugi, les informo nerviosamente que tenía una noticia muy importante que darles, todos se preocuparon ya que se veía muy nervioso cuando les informo que les tenía una noticia que les quería dar a las 6 de la tarde el sábado después de su trabajo. Seto solo suspiraba al verlo de lejos decirles a sus amigos.

Aunque Seto no podía evitar estar siguiendo con la mirada a su inquieto cachorro. Cada día que pasaba sentía que su conexión se hacia mas profunda, y no sólo por el bebé que crecía en su interior, Joey se le había metido hasta en la piel, sentía que no podía vivir sin él. ¿Cómo reaccionaría el mundo a su relación? ¿Por qué la gente podía ser tan cruel? Suspirando Seto decide dejar esos pensamientos, lo estresan y ya bastante estrés va a tener cuando toda la pandilla feliz se entere de la situación.

Mientras Seto miraba a Joey, no se da cuenta de cierto ladrón mirándolo a él. Bakura no es tonto y puede ver el comportamiento tanto de Seto como de Joey

El fin de semana ya en el cuarto de Joey, este estaba tan nervioso que no podía dejar de moverse, pero al menos Seto se encontraba a su lado y aunque se sentía tan inquieto como él, lo sabía ocultar mejor. Seto prefirió esperarlo en su cuarto, mientras él se dirigía a la sala donde iban a juntarse, lo bueno que Yugi había salido e iba a volver con los demás y era mejor si el rubio los enfrentaba primero, ya que no estaba seguro como reaccionarían con Seto desde el principio ahí.

Todos llegaron a la hora a casa de Yugi, se preguntaban que estaban haciendo allí. Entonces Joey, muy nervioso, se coloca en el centro de la sala, se aclara la garganta y empieza a hablar.

- Amigos, los he reunido aquí porque tengo algo muy importante que decirles y necesito su ayuda-

- ¿Qué es lo que ocurre, Joey? - Pregunta Yugi preocupado.

- Si viejo, nos tienes preocupados, has estado actuando bastante raro y distante últimamente - Dice Tristán.

- Bueno, es que no es algo tan fácil de decir - dice Joey mientras se alborota su ya de por sí despeinado cabello.

- ¿Qué es lo que pasa Joey y por qué estás tan nervioso? - Pregunta Tea.

Joey toma aire y se dispone a hablar.

- Lo que pasa es que tengo un secreto que contarles - y vuelve a tomar aire - Estoy enamorado -

- ¿En serio?- Dijo Yugi - Eso es maravilloso, no sé qué es lo que te preocupa.

- ¿Y quién es ella, hermano? ¿La conocemos? - Pregunta Tristán.

- Ese es el problema…-

- ¿A qué te refieres Joey? ¿Qué puede tener de malo estar enamorado? - Dice Ryuo.

- No tiene nada de malo estar enamorado, es maravilloso. El problema radica en de quien me enamore -

- No entiendo viejo, ¿pues de que clase mujer estás enamorado? - Dice Tristán.

- De ninguna clase de mujer, Tris, ese es el problema, estoy enamorado de un hombre - Dice ya irritado Joey.

- No bromees Joey - Dice Tea.

- No es broma, soy Bi y tengo una relación seria con otro hombre-

Todos se quedan en shock nadie sabe qué decir.

- ¿Y quién es él? - Pregunta serio Yami.

- ¿Lo conocemos? - Pregunta Tea.

- Sí - Toma todo el aire que puede dispuesto a revelar toda la verdad- Es Seto Kaiba.

- Vamos viejo, no puedes hacernos eso, venir a decirnos que estás enamorado de un hombre y para colmo de Kaiba, es la peor broma que he oído-

- No es una broma Tris, es en serio-

- Pero, aunque estuvieras enamorado de Kaiba, recuerdas como te trata ese bastardo ricachón, no puedes hablar en serio que tengas una relación con él. Sí es así, de seguro que sólo esta jugando contigo para humillarte y burlarse de ti. -

- Yo no juego con él - Se oyó la seria voz de Seto.

Y lo vieron caminar lento y seguro desde la habitación del rubio.

- No lo puedo creer - Dice Tris - De verdad Joey, me enfermas. Y maldito Kaiba de todos lo esperaba menos de ti, que resultaste ser un maldito pervertido. -

Después de tan rudas palabras, Tristán sale enojando, dejando a un confundido, triste y decepcionado Joey.

- No le hagas caso Joey- Dice Yami - Yo hablaré con él.

- Gracias -

Con la mirada Yami da a entender a Yugi que después de la conversación van a salir a buscar a Tristan pero primero le darán tiempo para que se baje su enojo y se de cuenta de las cosas que dijo.

- Bueno, díganos lo que nos tengan que decir, ya que no creo que solamente nos quisieran dar la noticia de que están saliendo - Dice Yami.

- Tu siempre tan suspicaz faraón. - Responde Seto.

- Entonces, ¿Cuál es el problema? – Yugi en verdad se ve preocupado.

- Bueno…. Eeehhh… Es que …. – Joey no sabía como darles la noticia a sus amigos….

- Yo lo hago cachorro, es más problema mío que tuyo -

Todos se quedaron con cara de ¿Que? (O.O) al ver el apodo que le había puesto a Joey que, a pesar de ser cariñoso, no dejaba de ser canino….

- Pero, Neko, ¿estás seguro que quieres ser tú quién lo diga?, además es problema de los dos -

Si creían que no se les podía caer más la mandíbula estaban equivocados, ahora era Joey el que había apodado a Kaiba y tampoco dejaba de ser felino (O.o).

- Si, considero que soy el más indicado para decirles. -

- Está bien - Y respiro aliviado ya que él no tenía ni la más remota idea de cómo decirles…

- Bueno, lo que les queremos decir es que - Toma aire - Estoy embarazado. - Dice con todo el aplomo que tiene, que no es poco.

- Disculpa Kaiba-kun pero lo puedes decir más alto, no te escuche bien y me pareció oír que estabas embarazado y eso no puede ser. - Dice Yugi.

- No, Yugi, eso fue exactamente lo que dije - Reitera Seto, con su cara sin expresión alguna, como si acabara de decir algo sobre el clima.

Bakura se moría de la risa, ver la cara de todos los amigos del rubio y la expresión seria que tenían el rubio y Kaiba, era lo mejor que le podía pasar.

- ¿Es… Estás seguro? - Pregunta dudoso Yami.

- Claro que estoy seguro, las pruebas no mienten, además ¿crees que esta barriga es por gusto? - Pregunto Seto, abriendo su abrigo, donde se podía vislumbrar una curiosa barriguita.

- Bakura ¿tú sabías algo de esto? – Pregunto Yami al ver al ladrón retorcerse de la risa.

- Upss - El ladrón sabía que estaba en un apuro ya que como explicaba que él sabía mucho antes que el mismo Joey – Bueno, la verdad es que vi varias veces al sacerdote rezándole al dios de porcelana * y pues no es la primera vez que pasa - dijo encogiéndose de hombros.

Todos seguían sin palabras, una cosa es que su amigo les dijera que estaba saliendo con Kaiba, pero otra muy diferente era que había embarazado a Kaiba, lo que suponía que Kaiba era el pasivo y su amigo el activo algo que no se podían imaginar, era increíble, Kaiba cediéndole el control a alguien más.

Para Seto era demasiado duro que la gente se enterara de sus intimidades, y a pesar de tener puesta su máscara de frialdad para que nadie viera como se sentía, Joey podía ver a través de ella, ya que había aprendido a leer el carácter de su novio y a pesar de la máscara podía notar la tensión en Seto, por lo que se acercó a él y lo abrazo por la cintura.

Seto al sentir el pecho del rubio en su espalda y sus manos abrazarlo protectoramente, inconscientemente se recargo en él y se relajo, dejando que el calor del rubio lo cobijara y le diera paz.

Los amigos del rubio vieron el intercambio de apoyo sin palabras de los dos y se dieron cuenta que a pesar de que pareciera una locura y una contradicción eso era lo que los dos necesitaban. Por lo que todos los presentes se voltearon a ver unos a otros y sin palabras vieron que estaban de acuerdo en apoyar a esos dos.

Kaiba-kun, Joey ¿En qué requieren nuestro apoyo? ¿Cómo les podemos ayudar? - Preguntó Yugi después de un pesado silencio.

Joey le ofrece a Seto sentarse en el único sillón vacío ya que sabe que el castaño se cansa últimamente mucho y se sienta en el apoyabrazos. Seto pone su mano en la rodilla como señal de apoyo.

Lo que pasa es que nadie se puede enterar de esto, Seto correría peligro. Hay mucha gente allá fuera que haría cualquier cosa por lastimarlo. Además, por el momento yo no cuento con algo estable y la gente va a empezar a decir que soy un cazafortunas, aprovechado o vayan a saber que estupideces más, por el momento tengo en marcha un proyecto, pero necesito su apoyo para echarlo a andar, además de que va a requerir que pase tiempo viajando y no podré estar con mi Neko y no quiero dejarlo sólo ni a él ni a mi hijo.

Pero ya le he dicho a este cabeza hueca, que no necesito protección, que puedo defenderme bien sólo, pero sé que quiere que no me sienta sólo y tenga a alguien más aparte de mi hermano y mi doctor que sepan este secreto, y respeto eso.

¿Cómo es que comenzó la relación entre ustedes? Si es que se puede saber no quiero ser indiscreto pero tengo curiosidad.- Pregunta Yami.

Para que te haces tonto Faraón si sabes muy bien cómo empezó todo.- Respondió Bakura.

Bueno, todo empezó con sueños- Respondió Seto, ignorando el comentario de Bakura - Soñaba con el pasado, soñaba que era el sacerdote y soñaba con un general del ejército del Faraón que era igual a Joey, siempre era los mismos sueños desconcertantes, yo tratando de huir de él, pero él siempre me alcanzaba. Después vino la graduación, tome de más, Joey también y de pronto nos estábamos besando y una cosa llevo a otra y pasó lo que tuvo que pasar. Me desperté aterrado y decidí irme, esperando que Joey tampoco recordará nada. –

Y efectivamente no recordaba nada, pero entonces yo también empecé a tener sueños extraños, en donde era un general y siempre estaba pendiente de un sacerdote castaño de la corte del faraón, lo perseguía, lo deseaba tanto, deseaba que fuera sólo para mí, entonces me di cuenta que ese sacerdote era igual a Seto, me di cuenta que sentía lo mismo que el general sentía hacía el sacerdote y eso me daba terror, ya que yo siempre había pensado que era un matoncito de vecindad y la idea de que me estaba convirtiendo en un maricón me aterraba, por lo que decidí ignorar a Seto. Pero entre más lo trataba de ignorar más me daba cuenta que lo deseaba, me estaba volviendo loco. Entonces Seto se a cerco a mí y me conto todo, bueno más bien me grito y yo no reaccione bien, lo lastime, dije cosas de las que me arrepiento y pasaré toda la vida tratando de enmendar.

NOTA: Bueno aquí esta otro capítulo después de muchos, y de verdad muchos años, ¿A dónde se va el tiempo? Una disculpa y espero postear el otro más pronto que este. Lo siento mucho por la espera pero de verdad no sé que paso, bueno la vida paso y sigue pasando, pero espero mejorar.