Perdonen la demora y la falta de lemon chicas 🙊.
Deidara x Reader
7 minutos en el paraíso: You drop a bomb on me.
Tu atención es acaparada por el grupo criminal más famoso de la noche, el cual se encuentra ubicado en medio de la mesa de dulces y cerca de la salida. Te preguntas cómo es posible que ellos hayan sido aceptados en la fiesta y sobretodo dejarlos participar en el juego; a sabiendas de que cosas podrían ocurrirseles estando a solas con las chicas. La chica de cabello azul capta tu atención; te preguntas si ella será como el resto de los miembros o la voz de la razón. La peliazul sonríe hacia ti después de notar tu mirada, se acerca a ti y decide sentarse a tu lado; después de unos incómodos minutos de silencio rompes el hielo:
-Mmm hola .- haces un ademán en forma de saludo.
-Hola.- la voz de la chica era dulce y cálida, nada de lo que esperabas. Sonríes al saludo de Konan y justo cuando están listas para entablar una conversación un sonido fuerte como de una explosión inunda sus cercanías. Un chico de pelo rubio y ojos tan azules como el mar se acerca a ustedes, muerto de risa. Al parecer viene siendo perseguido por otro sujeto de pelo gris mientras sujeta su guadaña la cual va a parar a escasos 3 cm del rubio. La chica de pelo azul da 3 pasos adelante y comienza a gritar de tal manera que hasta los gritos de Sakura parecen susurros, una sobresaltada Konan tira de las orejas de Hidan mientras su mano libre trata de alcanzar un mechón de cabello de Deidara.
-Demasiado tranquila como para ser verdad.- piensas en voz alta.
-No te preocupes, hum. Ella solo es así cuando nos portamos como idiotas,hum.- responde el rubio el cual logra evadir el ataque de Konan.
Confundida por la respuesta del rubio y antes de poder formular otra pregunta, la furiosa akatsuki se dirige en contra de Deidara lista para atacarlo; el toma tu muñeca y te pone en su delante como si fueses su escudo. Un movimiento rápido de manos y él ha creado 2 clones perfectos de ustedes. Con una pequeña distracción logra que ambos salgan ilesos lejos de la chica; quien ahora se encuentra gritando frenéticamente a los clones.
-Vaya que estuvo cerca.- espeta el ojiazul acariciando el mechón de cabello que Konan trataba de jalar. Deidara suelta tu muñeca y esboza una sonrisa. -Mis disculpas señorita.- hace una reverencia hacia ti. -Generalmente no hago estas cosas, permítame presentarme. Soy..-la presentación de Deidara es interrumpida por un cambio de luces repentino y el sonido de interferencia del micrófono.
-Anunciaremos la siguiente pareja de números.- Gai sensei se encuentra nuevamente en el escenario, con un cambio de ropa: Ahora su traje era de un verde brillante con un moño rosado decorando la corbata a juego.
-Números 11 por favor pasen al frente.
Deidara dirige su mirada a tu ojos y esboza una sonrisa traviesa. Sin poder entender los pensamientos del rubio te toma entre sus brazos y se dirige al centro de la pista.
-¿Que haces?.- preguntas al akatsuki mientras das pequeños golpes en su hombro para así liberarte.
-Ya verás,hum.- responde Deidara sin dar tiempo para más interrogantes se dirige a la entrada del closet. Gai sensei un tanto confundido le da instrucciones mientras cierra la puerta de la habitación.
-Pero ni siquiera soy el número 11.- reclamas. En realidad tu número era el 16; y tu ahora compañero tampoco lo era. Deidara había tomado la oportunidad para estar a solas contigo sin que Konan quisiera asesinarlo. Sin otra salida decides continuar con la plática:
-Así que ¿Como te llamas?.- preguntas.
-Soy Deidara, Bombardero y verdadero artista de Akatsuki,hun.- responde orgulloso el ojiazul.
-¿Artista eh?.- sonríes amistosamente y te presentas ante él.- Mi nombre es (nombre), chunnin y pianista de Konoha.- estiras la mano para devolver el saludo y notas que sus manos poseen unas lenguas propias por lo cual el bombardero decide no aceptar tu oferta de saludo.
-Así que también eres artista.- Deidara acerca su rostro hacia ti violando las reglas de espacio personal.
-Más o menos.- dices en voz baja. Los segundos pasan y el silencio se hace incómodo entre ambos.
-Deberíamos hacer de este juego un poco mas divertido,hum. Deidara posa su mano sobre tu cintura y te acerca a su torso. Te ruborizas ante el acto y pones tu mano sobre su pecho tratando de mantener la distancia. Notas que en su pectoral izquierdo se puede palpar una textura anómala: una pequeña bolsa de arcilla se asoma por debajo de su túnica.
-¿Qué es eso?.- le preguntas. Es la oportunidad perfecta para distraerlo de sus acciones.
-Oh, esto es con lo que hago mi arte,hun.- Deidara coge un poco de arcilla de la bolsa y la introduce en una de las bocas en sus manos formando al poco tiempo una figurilla en forma de mariposa. El chico había dado en el clavo: a ti te encantan las mariposas.
-Una belleza para otra belleza.- exclama él extendiendo la figurilla hacia ti. Ante este gesto te ruborizas y extiendes tu mano, antes de poder coger la figurilla, Deidara cierra la mano donde la tenía colocada:
-Espera, hum. Un artista debe cobrar por su trabajo.- dice.
-¿Y cual es el precio a pagar?.- preguntas al chico. Aunque sabes muy bien que no puede ser nada bueno, pero esa figurilla lo vale. Además, Deidara ha sido muy atento contigo.
-Mmm veamos, hum. Por ser para ti te costará...un beso,hum.- esboza una sonrisa un tanto ruborizado mientras coloca su mano por detrás de su nuca un tanto nervioso por tu respuesta.
No te lo esperabas, uno de los criminales rango S más buscados está aquí presente y sólo te pide un beso. Recuerdas a las chicas anteriores que han tenido su turno con algún miembro de Akatsuki: 1 desmayada, otra corriendo por su vida y de la última chica ni hablar; se desconoce su paradero. Pero Deidara es diferente, su rostro denota nerviosismo, su mirada te dice que lo que pide es algo sincero, que jamás se atrevería a hacerte daño o herirte de alguna manera. ¿Porque él es diferente?. Tu pensamiento es interrumpido por la voz áspera de Deidara.
- ¿Y bien? ¿Tenemos un trato?,hum.- pregunta.
Asientes con la cabeza y tratas de mantener tu posición aunque por dentro estés dando vueltas de felicidad. El chico se acerca a ti y coloca nuevamente sus manos sobre tu cintura, se toma su tiempo de tocar tu mejilla y remover el flequillo de tu frente para así poder tener mejor vista de tu mirada. En un santiamén los labios de ambos estaban entrelazados, era un beso tierno, sensible, cada movimiento que Deidara hacía era como si fuese a memorizarlo y no olvidarlo jamás; y ahora sabias porque se llamaba así mismo bombardero: Hizo explotar tu mente en un sin fin de emociones. Su lengua pedía entrada para poder seguir explorando cada rincón de ti y accedes. Deidara mueve sus manos y remueve el cabello que reposa sobre tus hombros. Una de sus lenguas toma consciencia propia y empieza a dar pequeños y suaves mordiscos en tu cuello. Tratas de sofocar tu gemido pero te es imposible; Deidara se percata de esto y continua dirigiendo su otra mano por debajo de tu blusa. Los minutos corren y ambos están sumergidos en un inmenso placer. Una luz se asoma y Gai sensei anuncia que su turno ha terminado. Ambos regresan a la realidad y sus rostros se pintan en rojo vivo al darse cuenta en que posición los encontraron: Deidara sobre ti y tu sobre un pequeño sillón que se encontraba en medio de la habitación, con tus hombros semidescubiertos.
-Vaya, parece que este par si sabe como aprovechar 7 minutos.- rie Gai-sensei mientras pide un fuerte aplauso por tal desempeño de los jugadores. Deidara se levanta y tu acomodas tu blusa. Una figura sombría se encuentra justo detrás de Gai: Se trata de nada más y nada menos que de una enfurecida Konan,la cual no deja de mirar con intenciones asesinas a Deidara.
Antes de salir del lugar, una de las manos de Deidara comienza a masticar un poco de arcilla formando otra figura: Un pequeño muñeco con piercings en la nariz y una mini bata de akatsuki. Al salir del lugar y antes de que Konan descargara su ira; Deidara le entrega la figura a la akatsuki desviando su atención por un momento.
-Lo siento Konan, no era mi intención comportarme como un idiota. Toma esta figura como un símbolo de tregua,hum.- espeta el rubio mientras saca una figura de un ave de su bolso. Konan mira confundida a Deidara, es la primera vez que él se disculpa por los disturbios que arma. Tu también miras al chico algo confusa por su acción, pero antes de poder cuestionar algo el chico toma de nuevo tu mano y te sube sobre una versión más grande del ave que momentos atrás había sacado de su bolsillo.
-Vamos(Nombre). Tenemos que salir de aquí,hum.- el rubio sonríe y el ave se eleva sobre el piso. Sabes que Deidara planea algo y no es bueno.
-Katsu!.- exclama; mientras la figurilla que le ha entregado a Konan explota en la mano de la kunoichi ocasionando que su peinado y su ropa se arruinen.
-¡Regresa aquí. Maldito cobarde! .- Konan ahora se encuentra el doble de furiosa. Pequeños trozos de papel se empiezan a formar salidos de su rostro. Te abrazas del torso de Deidara mientras el ave comienza a moverse, el pecho de Deidara no deja de ir hacia arriba y abajo provocado por el ataque de risa que ahora tiene al hacer su pequeña travesura.
-Seguro nos matará!.- exclamas.
-Tranquila (nombre), ya se le pasará, hun.- responde el rubio dirigiendo su mirada hacia ti. -Además es hora de ir a otro lugar a continuar nuestra velada.- puedes notar el guiño que hace.
Te tranquiliza el oír su tono de voz despreocupado. La calidez que su cuerpo emite te hace sentir segura y la promesa de una velada inolvidable te hace olvidar todo lo demás. Mientras se alejan del lugar puedes divisar que los otros miembros de Akatsuki tratan de controlar a la peliazul, mientras uno de ellos, el chico con mascara se despide de ustedes ondeando su mano. Miras de nuevo al frente, la luna y las estrellas ahora guían su camino...
