Kisame x Reader

7 MINUTOS EN EL PARAÍSO: DEEPER THAN THE OCEAN.

"¡Tengo el número 16, tengo el número 16!.- gritas y danzas por el lugar mostrando el trozo de papel enfrente de tus amigos: Al parecer es la quinta vez en tu vida que haz tomado café excediendo los límites humanos permitidos.

-(Nombre), estas divagando otra vez.- protesta un Shikamaru un tanto irritado.-En serio ¿cuantas tazas fueron esta vez? ¿12?.

-Oh vamos Shikamaru. No fue el café, asi soy yo!.- respondes al castaño mientras tomas tu mano izquierda con la otra para cubrir los temblores que tiene. Cierto era que a veces tu personalidad hiperactiva salía a la luz pero esta vez, Shikamaru tenía razón: era el café.

El chico genio esboza una sonrisa y la conversación continua:

-Eso es cierto, puedes ser un fastidio a veces pero tus manos no tiemblan.- señala tu mano oculta por la otra mientras ríe. - A este paso quedarás calva (nombre).- continua riendo hasta que tiene que sujetar su estómago provocado por el ataque de risa. Tu cuerpo se gira hacia el y con la mano que no tiembla mucho le proporcionas una palmada detrás de su nuca.

-No es gracioso Shikamaru. Jamás lo entenderás son "cosas de adultos".- espetas en respuesta a la acción del chico Nara.

-Prefiero no entenderlo y tener cabello.- Shikamaru reprime una risa con mucho trabajo. Te levantas de tu asiento un tanto ofendida por las burlas de tu mejor amigo.

-Vamos (nombre) solo bromeaba.- el chico trata de detenerte mientras le lanzas una mirada de pocos amigos.- Te invitaré otra taza de café.- reprime otra risa. El chico Nara y tu eran amigos desde que tu mente podía recordar y siempre le ha gustado hacerte bromas, eras un blanco fácil ya que eras más despistada que una persona promedio y un tanto infantil; cosa por la cual Shikamaru se ha burlado por hablar como una adulta; pero esta vez el café te ha hecho más sensible de lo habitual; lo cual termina por haciendote enfadar con el castaño.

Gai-sensei llama al siguiente par de números pero tu atención está sobre la batalla que libras con el castaño. Tratas de zafar tu muñeca de la mano de Shikamaru pero tu primer intento fracasa. Jalas con mas fuerza y de un gran tiron tu mano se libera, no sin antes aterrizar sobre las sentaderas de un chico con capa negra y nubes rojas que se ha cruzado justamente en el trayecto de tu mano. El hombre de la capa da un pequeño salto por la acción y regresa la mirada. Tu le das un golpe en el hombro a Shikamaru:

-Mira lo que pasó tonto.- le dices. Shikamaru no presta atención ya que se encuentra teniendo otro ataque de risa. Tu mirada se encuentra con la de aquel hombre: Su piel en tonalidad azul y las formas en su rostro capturan tu atención. Te encuentras sorprendida con la apariencia del akatsuki y su altura te intimida.

-Lo siento.- te disculpas con una voz casi inaudible. Kisame prosigue su camino sin responder a tu disculpa y desaparece en la multitud.

-¡Número 16!.- gritan al unísono Choji e Ino.

-(nombre), tu número ha sido llamado.- exclama Ino. Sacudes tu cabeza un poco para salir del trance por la impresión que te ha causado el sujeto.

-Oh cierto.- intentas sacar el número del bolsillo donde lo guardaste,pero tu mano sigue bajo los efectos de la cafeína. Tu papel cae al suelo.

-Corre, no hagas esperar al chico.- musita Ino.

-Si,si ya voy.- respondes y te diriges hacia el escenario para reportarte con Gai sensei, no dandote tiempo de levantar el papel.

Al llegar, Gai sensei te recibe con una cálida ovación:

-Ya tenemos a la afortunada chica #16. Ahora adelante, reunete con tu compañero.- aplausos se oyen de fondo mientras te diriges al closet no sin antes ser detenida por Gai:

-Si las cosas se tornan incómodas solo grita. Te ha tocado uno de los difíciles.- asientes y te introduces en la oscuridad de la habitación.

Mientras tanto, Shikamaru recoge el trozo de papel que haz dejado en el piso.

-No es cierto.- esboza una sonrisa el castaño.-Esta vez se ha pasado la tonta.

-¿Pasa algo Shikamaru?.- pregunta la rubia. Shikamaru le pasa el trozo de papel

-(nombre), Su número no era 16, era 19. Espero no le resulte problemático.

Kisame se encuentra en una silla en el extremo sur de la habitación; aburrido y un poco desanimado se pregunta si puede abandonar el lugar, ya que obviamente el retraso de su compañera indica que renunció a su número y rechaza el turno. El hombre tiburón se levanta del asiento, estirandose y bostezando se acerca a la perilla de la puerta. Un abrupto ruido lo interrumpe mientras una pequeña figura humana se topa con el aterrizando en su pecho.

-¡Ya llegué! Lo si..- tu disculpa es interrumpida por el choque que se produce entre tu cara y su pecho. Tus ojos tratan de ver a través de la oscuridad pero al fallar son tus manos las que toman la iniciativa de explorar. Ambas recorren el pecho de Kisame hasta que se dan cuenta de lo que estan tocando. Las retiras rapidamente.

-¿Que estás haciendo?.- pregunta el peliazul. Con la poca luz que entra los ojos de ambos se logran ajustar. Kisame mirandote fijamente: ha pasado cerca de 1 minuto sin que tu grites,corras o te desmayes. Es una buena señal debido a su apariencia.

Te das cuenta que aquel hombre es el mismo al cual le habias proporcionado la nalgada minutos antes. Tratas de romper la tensión:

-Asi que….¿en verdad eres azul?.- tu expresión denota un poco de pena ya que no se te ocurrió nada mejor que decir.

Kisame se levanta un poco confundido,ofreciendo su mano para levantarte la cual aceptas sin vacilar. Tus manos y tu personalidad curiosa resurgen ahora: te encuentras tocando las líneas de sus manos y jugando con las pequeñas escamas que se forman en la punta de sus dedos.

-Enserio eres azul.- te contestas a ti misma un tanto fascinada. La actitud un tanto tensa de Kisame se relaja. Esbozas una sonrisa y diriges tus ojos a los de el. Tus manos ahora se dirigen a tocar su rostro. Kisame solo cierra los ojos y sonríe.

-¿Es un kekkei genkai? ¿O alguna modificación?.- preguntas al hombre mientras tocas sus agallas aún con mucha curiosidad. Tu mano derecha sigue el camino hacia su cuello del cual brota una pequeña protuberancia similar a una aleta (?). Antes de poder tocarla, la mano de Kisame te detiene. Retiras tu mano y notas cierto rubor en sus mejillas. Ambos deciden que lo mejor que pueden hacer es sentarse, asi que se dirigen al pequeño comedor que se encontraba en el centro.

-Mi nombre es Kisame.- replica el tiburón.- Asi que que te trae por aquí

. Mis amigos insistieron. Ellos cren que se puede encontrar al Príncipe o princesa ideal en estos juegos.- esbozas una sonrisa sarcástica.

-Que lástima.- lo miras un poco confundida mientras continua.- Que terminaste con una bestia como yo.- Kisame acaricia su cabello en señal de autocompasion.

Puedes sentir que tu corazón se contrae tan fuertemente como si estuviera a punto de romperse con las palabras del chico. Ciertamente las chicas que conoces pueden llegar a ser crueles en cuanto a la apariencia se trata, pero tienes el presentimiento de que el es diferente,además su apariencia solo lo torna mas interesante aún. Como buen pescador Kisame ha conseguido su objetivo: atrapar tu corazón en sus redes. Sin dar mucho tiempo a tu razón para procesar la información; te acercas a su rostro, tus labios hacen contacto con su mejilla izquierda y puedes sentir cómo su cuerpo se tensa. Con una sonrisa en tu rostro exclamas:

-En los cuentos, la bestia solo necesitaba el beso de su amor verdadero para transformarse en Príncipe.- lo miras con una sonrisa cálida sobre tu rostro.

Kisame parece sorprendido por unos momentos para después cambiar su mirada a una mirada predadora: sus ojos parecían los de un gran tiburón blanco mirando a su presa.

El peliazul esboza una sonrisa y puedes divisar sus dientes puntiagudos, listos para el ataque. Kisame te toma por la cintura y te acerca a él. Sus labios sellan el beso, ese beso es cálido y con el correr de los segundos se torna más intenso. Tus manos comienzan a recorrer su torso para terminar rodeando su cuello. Las manos de el se deslizan hacia tu espalda y terminan en tu nuca solo para profundizar el beso aún más. Los minutos pasan y el cabello de Kisame se encuentra desmarañado ahora, tu cuello con unas pequeñas marcas.

-El tiempo se ha….- Gai interrumpe su frase debido a que se encuentra atónito ante la escena que ve: Kisame prácticamente devorando tu ser. -Creo que les daremos 2 minutos más. Después de dicho esto cierra nuevamente la puerta.

Ambos se incorporan y acomodan sus vestimentas.

-¿Y bien? ¿Quieres ser la princesa de esta bestia?.- exclama Kisame acomodando tu pelo gentilmente. Tu sonrisa lo dice todo: eres suya. Al salir, tomas una leve ventaja y giras la perilla. Antes de poder abrir por completo la puerta sientes como un sonido sordo llena la habitación y un leve dolor se localiza en tu sentadera derecha. Al mirar hacia atrás puedes ver a un Kisame sonriente:

-Me la debías.- exclama simplemente el akatsuki. - Ahora estamos a mano.- rie mientras pone su mano sobre la tuya para salir del lugar. Los demás miembros de la organización se encuentran atónitos mirando la escena que protagonizaban ambos. Kisame se dirige a Itachi:

-Creo que debemos decirle al Lider que tenemos un nuevo miembro.- sonrie mientras se aleja contigo hacia la piscina y asi seguir su velada de ensueño.

Ahora que sabes entrarás a la cueva de la bestia. ¿Serás capaz de hacerle frente?...😏❤