Capítulo 5
La mente humana es realmente sorprendente, habían pasado 6 años desde la última que había saboreado esos labios y sin embargo, se sentía como si lo hubiera hecho apenas el día anterior. Sakura no dijo nada sobre mi gesto, ella colocó una mano sobre mi pecho desnudo y la otra detrás de mi cuello, mientras una de mis manos acariciaba su mejilla y la otra descansaba sobre su cintura. Sus labios eran igual de cálidos que la última vez, su sabor era igual de irresistible a pesar del alcohol combinado, yo podía besarla lo que restara de la madrugada.
-Sasuke-dijo ella separándose por aire. Maldito aire.
Me dedicó una sonrisa y se recostó sobre mi pecho, acto seguido se quedó dormida.
¿Qué diablos había hecho? ¿Cómo iba a explicarle que la había besado sin sentimientos de por medio? Sin embargo, al verla ahí, en mis brazos, descansando de manera confiada a pesar que estaba sobre un hombre cuya única prenda de vestir era un bóxer, no lo sé, decidí que en unas horas mediría las consecuencias de mis actos, pero ahora solo quería descansar también.
La recosté sobre la alfombra y busqué mis pantalones para ponérmelos, decidí que hacía demasiado calor como para ponerme mi camiseta también. Cuando me recosté al lado de Sakura, ella inconsciente se dio media vuelta para recostarse sobre mi pecho. Yo podría dormir así el resto de mi vida.
-Sasuke, Sasuke- dijo Sakura moviendo mi hombro.
Entreabrí los ojos, dormir con ella era bueno, su cara siendo lo primero que ver al despertar, lo hacía mejor. La realidad de lo sucedido la noche anterior me hizo terminar de despertarme, ella me miraba sonrojada y preocupada al mismo tiempo.
-Los chicos no se han despertado aún- advirtió Sakura cuando empecé a buscar señales de vida alrededor. Naruto seguía completamente dormido en el mueble.
-¿Estás bien?- pregunté de inmediato
-Sí-dijo tomando una bocanada de aire-lamento despertarte, solo quería pedirte disculpas por lo de anoche antes que se despierten los demás.
¿Pedir disculpas? ¿A mí?
-La verdad es que lo de mi padre me ha tenido pensando demasiados días-se apresuró a decir- el pedirte que te cases conmigo y el besarte, lo siento, estaba demasiado ebria, no sé en qué estaba pensando, lo siento.
Te llevas la lotería Sasuke, no solo te pide que te cases con ella y luego la besas, sino que ahora piensa que todo fue su culpa.
-No sé en qué estaba pensando-repitió Sakura- realmente lo siento.
¿Ella lo siente? Sí, despierta Sasuke, es todo un buen sueño, en la realidad ella se arrepiente y con justa razón.
-Es la primera vez que una chica me pide matrimonio-dije en tono burlón y eso provocó que Sakura riera.
-No seas bobo Sasuke- dijo golpeando mi hombro desnudo- estaba demasiado ebria.
-Dios, Sakura, mira que hacerme pensar como rechazarte apropiadamente-dije aún riendo-mal, mal señorita, ¿debería exigirte ser mi esposa solo para hacerte aprender la lección?
-Bobo-exclamó Sakura golpeándome con un cojín que encontró.
-Tranquila Sakura-enredé sus cabellos con mis manos- yo también estaba muy ebrio, además somos mejores amigos, con el único que puedes bromear así debería ser conmigo.
-Y te amo por eso- dijo levantándose y mareándose, lo que la llevó de vuelta a la alfombra- creo que debo quedarme sentada un rato más.
Yo también te amo Sakura y por mí te puedes quedar a mi lado hasta que el infierno se descongele, quizá incluso después de eso.
-¿Qué hora es?- pregunté, teníamos que llegar a clase pronto.
-Casi las siete-avisó tratando de levantarse de nuevo- si queremos llegar bien todos deben estar listos a las ocho y media, es una bendición que las clases sean a las nueve.
-¿Intentas decirme que me has dejado dormir apenas una hora?- acusé
Ella solo me regaló una gran sonrisa implorando perdón con sus ojos.
-Lo siento-dijo juntando sus manos en súplica- mi alarma sonó y sabes que es lo único que consigue despertarme por las mañanas, al principio pensé que la noche pasada había sido un sueño pero cuando te vi a mi lado me di cuenta que no.
Sin embargo ella no recordaba que era yo el que la había besado. Suertudo Sasuke.
-Tranquila-asentí despeinando su cabello aún más- ahora deberás hacer mi desayuno como recompensa.
Ella sonrío de nuevo. Diablos, yo en serio amo esa sonrisa.
Nos tomó casi media hora despertar a todos, Gaara era demasiado gruñón cuando intentaban despertarlo y Naruto se dormía otra vez cada vez que lo despertaba, para Sakura fue más fácil porque su única complicación era Ino que no quería levantarse pero apenas Temari le dijo que le prepararía el desayuno ella había desistido de seguir en la cama. Cada uno regresó a su casa o departamento para bañarse y vestirse antes de ir a la academia.
-Tu favorito- dijo Sakura colocando el tocino y los huevos revueltos en mi mesa- me alegra tener un uniforme de recambio aquí, tenía pereza de regresar al apartamento.
-Hablando de apartamentos- saqué el tema a colación- la semana pasada cuando fui a buscar tu ropa encontré cierto conjunto sexy y revelador.
La toalla con la que secaba su cabello cayó al piso y su cara se tornó roja de la vergüenza.
-¡Sasuke!- exclamó con vergüenza- ¡no debías revisar en mis cosas!
-¿Y cómo se supone que pensabas que traía tu ropa interior? ¿Por acto de magia?- pregunté con sarcasmo.
-Es-pensó en sus palabras intentando calmarse-obviamente sé que abres mis cajones para sacarla, pero no se supone que debas ver toda la ropa.
La miré detenidamente, ella era una mezcla de furia y vergüenza.
-¿Qué se supone que hiciera si estaba ahí encima?- me estaba empezando a irritar- era condenadamente roja, al menos que fuera daltónico obviamente habría puesto mis ojos en ella.
-Olvidé que no debía dejarla ahí-dijo en voz baja.
-Pues deberías esconderla en otro sitio donde no la viera-indiqué obviamente enfadado.
-Lo tomaré en cuenta para la próxima-dijo entrando a la cocina.
-¿Con quién planeabas utilizarla?-pregunté intentando ocultar mis celos- porque la única razón para que una chica compre prendas así es para que alguien las vea.
Ella salió de la cocina mirándome con más enojo que antes.
-Creí que hace años habíamos decidido que nuestra vida sexual era un tema en el que no nos meteríamos- señaló furiosa.
Sí, la idea había sido mía. Se lo había anunciado por dos razones, la primera era que yo era sexualmente activo desde los quince años y no soportaría a la romántica de Sakura haciéndome preguntas al respecto, con lo curiosa que es de seguro me hubiera pedido describirle escenario por escenario con la mayor cantidad de detalles posible y la segunda era porque estaba enamorada de esa mujer, no quería asesinar a cada hombre que osara en tocarla. Como tú tocas a las demás, les romperías cada hueso.
-¿Estamos hablando de tu inexistente vida sexual?- dije burlón
-¿Y a ti quién te dijo que mi vida sexual es inexistente?- apuntó desafiándome con los ojos.
Entonces mi rabia corrió por cada célula de mi interior, las prendas rojo pasión no eran para estrenarlas con alguien, de hecho, alguien ya las había apreciado antes que yo y en primera fila.
-¿Quién?- dije rabioso
-¿Quién qué?- repitió sin comprenderlo
-¿Quién fue?- estaba calculando cuánto me tomaría matar al infeliz-¿Shikamaru? ¿Shao?
Sakura había tenido apenas dos novios y supuse que ellos me temían lo suficiente como para no tocarla inapropiadamente como para cavar sus propias tumbas, pero al parecer me había equivocado. De repente numerosos escenarios venían a mi mente, el pelinegro de Shao parecía un buen tipo, pero entonces yo también parecía ser uno de los mejores y mi lista de mujeres con las que había follado era bastante larga. Shikamaru siempre había evitado estar más de quince minutos en la misma habitación que yo, ¿sería por eso? ¿Quizá el sabía que lo mataría nada más supiera a dónde llevaba a Sakura mientras yo los hacía viendo películas o comiendo en algún restaurant? Claro Sasuke, porque tú no te has follado a ninguna camarera en el baño de un restaurant o con alguna de las mujeres de las boleterías del cine. Me sentí de alguna forma enfermo y asqueado imaginando a Sakura en una situación así. Si tú disfrutas, ¿por qué ella no?
-No, por favor- dijo con ironía sacándome de mis pensamientos- no me vengas ahora a comportarte como el hermano celoso, mi vida sexual no es de tu incumbencia, así que no me molestes.
-¿Quién?- volví a repetir
-¿Es en serio?- me miró con rabia- ¿realmente harás las preguntas acusadoras cuando yo me hago de la vista gorda siempre?
-No estamos hablando de mí- reté
-Pues entonces tampoco de mí- señaló-no eres mi padre y gracias al cielo no tengo ningún hermano para que me estés fastidiando con quién lo hago o lo dejo de hacer.
-No digas tonterías- reclamé- no es lo mismo.
-¿Desde cuándo no es lo mismo?- señaló casi gritando- las mujeres pueden desfilar por tu cama, ¿pero por la mía ningún hombre puede pasar?
-En mi cama solo has dormido tú- siseé
-Oh, perfecto- se alzó el cabello en una coleta- ¿debo agradecerte por eso? Ahora que lo sé, no quiero ni imaginarme en todos los lugares a donde las llevas.
De verdad no quieres saberlo Sakura.
-Lo preguntaré por última vez Sakura- repetí serio- ¿quién?
-Eres el colmo-dijo tomando su bolso- tú…tú realmente lo eres.
Enojada abrió la puerta y salió lanzándola para que se cerrara por sí sola, no planeaba seguirla pero me asomé por la ventana a memorizar los números de la placa del taxi en que se había ido.
Sé que no tengo derechos a juzgarla por con quién se acostaba o con quién no lo hacía, mi título en su mundo era el de su mejor amigo después de todo, pero si tenía que comportarme como un padre o un hermano lo haría.
-¿Qué te pasa?- preguntó Naruto nada más verme- Sakura llegó hace rato hecha una verdadera furia, ¿pasó algo anoche?
-Nada que te incumba- dije pasando de largo
-Al demonio Sasuke- me dijo acercándose- Sakura rara vez se enoja y obviamente venía de tu casa.
-Dime algo Naruto- le dije bajando la voz- ¿sabes con quién se acostaba Sakura?
Naruto rompió a reír lo suficientemente alto como para que los alumnos que caminaban por el pasillo se voltearan a verlo.
-¿Qué es tan gracioso idiota?-pregunté
-¿De eso se trata?- preguntó divertido- dios, solo estás celoso y por eso hiciste enojar a Sakura.
-¿Entonces sabes quién fue?- pregunté fulminándolo con la mirada.
-Obviamente no- negó- soy uno de sus amigos más cercanos, pero esos temas solo los hablan con las demás chicas, cosas de mujeres y así. Además, ¿no crees que para contármelo a mí, te lo hubiera contado primero a ti?
-¿Hinata no lo sabrá?
-¿Quieres que interrogue a mi novia por la vida sexual de Sakura?- cuestionó riendo- hermano, el alcohol de anoche debió hacerte daño.
Enojado dejé al idiota de Naruto aún riendo en el pasillo. Estaba realmente furioso y conseguiría saber quién era con el que se había acostado Sakura como fuera. O con quiénes.
Espero que les gustara el capítulo, gracias por sus comentarios.
Feliz San Valentín :)
