Gracias a todos por sus comentarios, es agradable leerlos. :) Les deseo un buen fin de semana.
Capítulo 7
Mis ojos se abriendo dilatados ante la expectación de lo que acababa de decirme.
-¿Qué?-
-Voy a casarme con Itachi- su voz era un murmullo, pero ella definitivamente estaba repitiendo lo antes dicho.
Aún estaba oscuro en mi habitación, pero su afirmación había llenado de llamas mi mundo. Sí, Sakura llevaba bastante tiempo enamorada de Itachi, ¿pero casarse con él? Debía ser una maldita broma. Esto te deja sin oportunidades Sasuke.
Entonces recordé la conversación acerca de su padre y cómo la estaba presionando para casarse, de seguro él tenía que ver con esto.
-Voy a matar a tu padre-aseguré.
-Yo le pedí a Itachi que se case conmigo-declaró.
Todo esto debía ser una broma cruel o probablemente mi fiebre no había disminuido, Sakura nunca había ido a visitarme y yo estaba delirando. Esto debía ser una maldita pesadilla.
Empecé a reír como loco en la habitación y Sakura me miró como si realmente lo estuviera. Si esto no era una pesadilla o un delirio por la alta temperatura, yo definitivamente podía enloquecer.
Ella solo se limitó a mirarme en la oscuridad, podía sentir sus ojos en mi cara. Ya no estábamos abrazados y cuando me levanté horrorizado por su confesión de la cama, ella se quedó ahí abrazando sus piernas.
-¿Es por eso que lo he visto todo estos días en la academia?-demandé saber.
-Sí, se lo pedí el lunes-dijo suavemente- y él aceptó.
La risa diabólica que salió de mi garganta pareció asustarla.
-¿Qué es tan divertido?-preguntó.
-Primero a mí y luego a Itachi, ¿estás preparando un nuevo ensayo de cómo las mujeres deberían pedirle matrimonio a los hombres en vez de éstos a ellas?
Como si recién recordara la proposición que me había hecho algunas semanas atrás, sus mejillas se iluminaron en un sonrojo tan fuerte que podía verlo en la penumbra. Ella no respondió a mi pregunta y empezó a frotar sus manos en sus piernas, siempre hacía eso de niña cuando estaba nerviosa.
-¿Por qué necesitas casarte tan pronto?-dejé que mi cerebro volviera a tomar la situación.
Dio un largo suspiro antes de contestar:
-Mi padre quiere casarme con alguno de sus inversionistas, bien sabes que pronto cumpliré 18 y ahora soy un objeto que entregará en mano del mejor postor.
Obviamente algo tenía que ver su padre en la ecuación, él era culpable de todo el enredo. Oh Sasuke, estás enojado porque escogió a Itachi en vez de ti. Mi mente me traicionó con su voz y le di la razón, Sakura podía habérmelo pedido y yo habría aceptado sin pensarlo. ¿Por qué escoger a Itachi cuando podía escogerme a mí? Yo era su mejor amigo, las cosas con nosotros serían cómodas porque nos conocíamos lo suficiente y nadie se sorprendería por una situación en la que ella y yo nos desposáramos de un momento a otro. Excepto que ella está enamorada de Itachi.
-¿Estás enamorada de él?- me atreví a preguntar.
La pregunta pareció tomarla por sorpresa, pero medio segundo después su cara se recompuso.
-Sí Sasuke- asintió también con su cabeza- estoy enamorada.
Y mi mundo cayó en pedazos frente a mis ojos. Las miles de escenas pasaron como película en mi mente, la primera vez que había encontrado a Sakura llorando y ésta me había confesado que se había enamorado de Itachi pero que él quería a alguien más, las veces en que se había convertido en modelo para mí, exigiéndome que le dijera con total sinceridad si los conjuntos le quedaban bien o cuando había preparado chocolates a pesar de que la repostería se le daba fatal y yo había sido su conejillo de indias para asegurarse que no mataría a nadie con ellos. La imaginé de blanco en un altar, con la bella sonrisa que siempre me había dedicado y sus mejillas rojas en la espera de los votos de amor que le gustaba escuchar cuando era una niña. Los votos de amor de un hombre que nunca sería yo.
-¿Sasuke?- preguntó ante mi falta de respuesta.
-Avísame el día, seré el testigo- dije saliendo de mi habitación.
Eran casi las cinco de la mañana cuando salí de mi apartamento, conduje tan rápido fuera de ahí que me sorprendió no haberme matado en el camino. Supongo que tampoco me hubiera importado. Sakura me llamó al celular al menos una docena de veces pero no quise responder ninguna de sus llamadas, yo nunca le había negado nada antes, pero si hablaba con ella ahora terminaría gritándole cuánto la amaba y por qué me mataría verla casándose con mi propio hermano.
No me detuve hasta que cerca de las siete de la mañana llegué al prado en el que Naruto, ella y yo jugábamos de pequeños. Mi madre nos llevaba al lugar y nos contaba cuentos en que los finales felices sucedían. Pero esto no es un cuento Sasuke.
Una señora pasó cerca con un bebé en brazos y me miró horrorizada ante la botella de ron a medio terminar que había comprado de camino y que planeaba terminar junto a las otras que aún esperaban en mi carro. No la culpaba, era bastante temprano para ver bebiendo a alguien, tampoco me importaba que me viera así.
Cuando regresé a mi carro tenía más llamadas perdidas de Sakura, una media docena de Naruto y una de Itachi. Le regresé la llamada al último.
-¿Sasuke?- la voz del traidor se escuchaba preocupada- ¿dónde demonios estás?
-¿Preocupados que se pierda el testigo?- dije con sarcasmo- no se preocupen, solo tienen que avisarme la fecha y el lugar, no me lo perderé.
-Sakura está preocupada por ti, deberías estar en clases-reclamó.
-Muy bien, ansioso de darle las respuestas, serás un buen esposo al parecer-inquirí.
-Sabes perfectamente que he aceptado su petición por otras razones-señaló-no estoy enamorado de ella.
Pero ella sí de ti, maldito.
-Me aseguraré que cumplas tus puñeteros votos, quieras o no-amenacé.
-¿Dónde estás Sasuke?-volvió a preguntar.
-No te incumbe Itachi- acto seguido cerré la llamada.
Tomé una botella de tequila y bebí un gran trago como si de agua se tratase, me quemó en la garganta pero el dolor no superó al que punzaba en mi corazón. Tenía que dejarla ir, por cosas de la vida se iba a terminar casando con la persona de la que se había enamorado, ¿qué podía hacer frente a eso? Tenía que felicitarla y quedarme cerca tal como lo había prometido.
Cerré mis ojos y me permití por última vez soñar despierto.
Sasuke's dream
Abrí mis ojos, la luz me estaba matando desde hace rato, no había sido tan buena idea ir a la pradera a dónde íbamos de niños y quedarnos ahí.
-Hey, Sasuke-dijo amablemente-cariño, despierta.
Cierto, había aceptado ir por ella.
-¿Qué más se le ocurre hacer en estas vacaciones señorita?- pregunté con una sonrisa.
-El sol prácticamente nos está implorando ir a la playa- me miró como una niña que imploraba por un helado.
-Sus deseos son órdenes- informé besando suavemente sus labios.
Jugamos todo el tiempo en la playa, a Sakura siempre le había gustado el sol y disfrutaba de sobremanera la arena caliente bajo sus pies. Tuve que obligarla cada dos horas en colocar protector solar sobre su cuerpo, aunque yo realmente disfrutaba sus protestas por sacarla del mar.
-Vamos- extendí mi mano- reservé un hotel cerca de aquí, podemos cenar y todo.
Ella tomó mi mano confiada y me dedicó una de sus bellas sonrisas. La sonrisa con la que me decía cuánto me amaba.
Ella salió del baño de nuestra habitación con un sensual vestido color blanco, la hacía ver angelical y mi lado demoníaco me pidió cancelar la cita y hacerle el amor en ese momento. Mi lado demoniaco debía esperar un par de horas más.
En la cena disfrutamos de unas deliciosas costillas, siempre había adorado ese lado de ella, no era de la clase de mujeres que pedían una ensalada para cuidar la línea, ella realmente disfrutaba de comer. El camarero sonrío cuando tomó su orden, él también aprobaba que al menos una mujer pidiera algo de comida real.
Pedí nuestra tarta favorita, la de frutos secos y salsa de praliné que nunca habíamos conseguido comerla por separado y que siempre disfrutábamos en compañía del otro. A ella no le tomó mucho encontrar el anillo.
Le tomó por sorpresa mi gesto y sus ojos se llenaron de lágrimas cuando me arrodillé a su lado.
-Por favor-dije sin quitarle los ojos de encima- nunca en mi vida había conocido a alguien como tú, llegaste y las cosas desde entonces tienen verdadero sentido. Has sido parte de mis alegrías y de mis tristezas, ni siquiera sé que sería de mí si no hubieras estado ahí. Nunca he podido imaginar una vida sin ti, así que cásate conmigo, quédate a mi lado para siempre. Sakura, ¿te casarías conmigo?
-Sí- dijo secándose las lágrimas con el dorso de su mano.
Dejé de escuchar los aplausos de las personas a mí alrededor cuando ella me besó, ella era todo lo que necesitaba en el mundo, todo lo que quería en mi mundo.
Cuando regresamos a nuestra habitación el lado sur de mi anatomía me recordó que había esperado sus dos horas y que necesitaba salir también. Sakura lanzó a reírse cuando le conté lo caliente que estaba.
-Señor Uchiha, usted siempre ha sido un pervertido.
-Señora Uchiha- era la primera vez que la llamaba así y ella fue consciente de ello- usted me hace un pervertido.
Nosotros siempre disfrutábamos del sexo, su cuerpo recorriendo mi cuerpo y mis manos que jamás se quedaban quietas en el suyo. Yo conocía cada centímetro de su anatomía y ella de la mía.
-Sasuke-gimió cuando llegó al éxtasis- te amo.
Sus paredes se contrajeron y me llevaron al orgasmo también.
-Te amo Sakura- dije corriéndome en su interior.
Después de la segunda ronda, nos quedamos conversando aún en la cama. Yo contaba los lunares de su cuerpo, fingía perderme y comenzaba a contarlos de nuevo. Por supuesto, ella sabía que mentía pero me dejaba hacerlo.
-No imagino a nadie más el resto de mi vida- confesó cuando me perdí en la cuenta de sus lunares por tercera vez.
-Ni yo en la mía- acepté.
De repente, recordé que no había usado condón en ninguna de las dos ocasiones, Sakura me mataría antes de casarme con ella, siempre protestaba que se me olvidaba, pero es que cuando la tenía en mis brazos me costaba recordarlo.
-¿Por qué tan callado?- preguntó con una ceja levantada.
-Vas a matarme- dije lentamente
-Me has propuesto matrimonio esta noche- dijo como si me estuviera perdiendo de algo- ¿por qué razones te mataría?
-Digamos que el señor Uchiha volvió a olvidar ponerse condón- dije en un susurro pero sé que me escuchó.
Ella bajó la ceja que había mantenido levantada y el silencio reinó. ¿Qué le pasaba, estaba realmente pensando de dónde sacar fuerzas para no matarme?
-Sasuke- tomó una bocanada de aire- ya estoy embarazada.
El descubrimiento de su embarazo me tomó por sorpresa y mi reacción pareció asustarla por la forma en que me miró. Sus ojos me miraron esperanzados, como si una parte de su cabeza le gritara que yo iba a reaccionar negativamente.
-hey, pequeña- dije abrazándola- hoy me estás haciendo el hombre más feliz del universo.
El aire que no me había dado cuenta que ella estaba reteniendo escapó y sus músculos se relajaron.
-Me enteré hace unos días- confesó- pero no sabía cómo decírtelo.
La besé de improviso y la atraje a mí en un fuerte abrazo.
-Gracias Sakura, tú siempre sabes cómo hacerme feliz.
End
Abrí mis ojos, el sol en la pradera comenzaba a fastidiarle a mi piel. El sueño había sido tan perfecto que prácticamente la sentía a ella aún en mis labios y en mi piel.
Y por primera vez desde que mi madre había muerto, me permití llorar a lágrima viva.
