Hola, me gustaría disculparme por no publicar antes, la verdad no lo había hecho por dos razones: 1) no sabía que ayer era sábado 2)recién mi red de internet regresó.

Espero le guste el capítulo :)


Capítulo 11

Pasamos la mayor parte de la mañana haciendo el amor, la única vez que fuimos interrumpidos fue cuando llamaron para avisarnos amablemente que podían llevarnos comida a la habitación si deseábamos.

El estómago de Sakura gruñó en respuesta.

-¿Crees que Naruto ya había preparado esto con anticipación?- me preguntó mientras se llevaba una frutilla a la boca.

-No tengo la menor idea- me sinceré- supongo que no, tomando en cuenta que ibas a casarte con mi hermano.

-En mi defensa, te lo pedí primero a ti estando ebria- se llevó otra frutilla a la boca.

-Debí obligarte a casarte conmigo en ese mismo momento- sonreí

Me tendió con su cubierto una frutilla y la comí, ahora que ambos teníamos conciencia de nuestros sentimientos no veía la razón para continuar discutiendo de cómo Sakura iba a casarse con mi hermano, pero aún me molestaba.

-Yo te besé- me acordé de repente.

-¿Eh?- ella obviamente no entendía de qué hablaba.

-Cuando me pediste matrimonio fui yo el que te besó, no tú a mí- expliqué.

-Entonces no era un sueño- me dedicó una sonrisa

-No, no lo fue- sonreí en respuesta.

Después de tomar una ducha juntos, salimos a disfrutar del paisaje. Mientras Sakura regresaba al baño, aproveché para hacerle una petición al capitán. Bueno, dos peticiones.

-Naruto, soy Sasuke- dije llamándolo desde el teléfono del capitán.

-¡Sasuke!- chilló de alegría- me alegra saber de ustedes, ¿cómo están?

-Bien atendidos gracias a ti- aseguré- ¿cómo van las cosas por allá?

-Mi equipo es eficiente aunque trabajen a último minuto-dijo- acá están las cosas como las esperábamos, el padre de Sakura está furioso y fue a registrar su departamento, indagó en la academia y nos ha dado una visita a los chicos y a mí. Obviamente ya descubrió que se casaron y creo que quiere asesinarte.

-Bien dice que los suegros son mal negocio- reí.

-¿Sasuke Uchiha está riendo?-preguntó- ¿debo asumir que te has declaro a Sakura y las cosas están funcionando?

-Es mejor de lo que imaginas- confesé- bueno, te notificaré cuando regresemos.

-Dale un abrazo a Sakura de mi parte- dijo antes de colgar.

Para la noche, mi pedido había llegado en otro de los barcos de la familia de Naruto, el capitán había accedido a realizar mi otro favor.

-¡Sakura!- gritó la voz

Sakura, quién estaba sentada conmigo cenando, dejó caer el cubierto de la sorpresa.

-¡Mamá!- abrazó a su progenitora- Dios, mamá.

Madre e hija se abrazaron un largo tiempo y rompieron a llorar, fue el mejor regalo de bodas que se me ocurrió traer. Sakura me dedicó una sonrisa y leí en sus labios cuánto me amaba.

Apenas saludé a la madre de Sakura y las dejé solas de nuevo, quería que disfrutaran del tiempo que rara vez podían compartir.

-Ella fue muy feliz por su gesto- comentó el capitán acercándose a la baranda desde donde disfrutaba la inmensidad del cielo.

-Gracias a usted- aseguré- apenas regresemos a la costa depositaré en su cuenta el préstamo.

-Puede tomarse el tiempo que desee- asintió- soy todo un romántico, lo hubiera hecho de todas formas.

-Últimamente somos afortunados de toparnos con personas románticas- asentí.

-Raras veces tenemos alquilado el barco solo para una pareja- contó- siempre son aburridas reuniones o fiestas, así que cuando el señor Uzumaki llamó para preguntarnos si podíamos trabajar a todos nos emocionó saber que era por tan buena causa.

Eran pasadas de las dos de la madrugada cuando regresaba a la habitación y antes de abrir la puerta escuché las risas de las dos mujeres, la verdad, pensaba que estarían en la habitación que habían preparado para la mamá de Sakura.

-Mi hija casada quién lo diría- escuché a la mamá de Sakura decir.

-Tomando en cuenta que apenas cumplí 18 años es sorprendente- ambas mujeres rieron.

Sabía que estaba mal escuchar conversaciones ajenas, pero mis pies no parecían querer moverse del lugar. Sí, claro.

-Bueno, con tu padre queriendo casarte con el primer fulano ricachón, no me sorprendería que todo se diera tan precipitado- admitió mi suegra- cuando Sasuke me llamó me sorprendí bastante, pero no me mencionó nada del matrimonio.

-Supongo que esperó que yo te lo contara- dijo Sakura.

-Él siempre fue un chico tan agradable- dijo mi suegra- cuando regresaste de la escuela diciendo que tenías dos amigos hombres me sorprendí que no fueran niñas. Y luego ustedes pasaban tanto tiempo juntos que me preocupé un poco de que no pasaras tiempo con niñas, pero ellos te protegían tanto y terminaban jugando lo que tú querías que me di cuenta que probablemente serían los mejores amigos que podrías encontrar.

-Lo siguen siendo- aseguró Sakura.

-Ahora que lo pienso, siempre sospeché que estabas enamorada de Sasuke, pero incluso cuando vivía con tu padre siempre lo negaste- dijo riendo- no estaba equivocada, aún así estoy un poco ofendida que en tanto tiempo no me hayas comentado que salían o que su relación de amistad se había transformado en un noviazgo tan fuerte como para casarse en la menor oportunidad.

Tuve que detenerme de toser por la impresión de la pregunta de la madre de Sakura. ¿Qué iba a decirle? Nuestra relación de noviazgo no había durado ni 5 minutos, ni siquiera 5 jodidos minutos. ¿Cuánto se enojaría si se enteraba que su hija se había casado precipitadamente con un hombre que no le había aclarado sus sentimientos hasta el día siguiente después de su boda?

-Bueno, la verdad- me quedé frío esperando lo que diría- Sasuke y yo hemos estado enamorados del otro por mucho tiempo.

Sonreí ante su respuesta, si bien no había dicho toda la verdad, tampoco había mentido.

-Un matrimonio por amor es todo lo que necesitaban- respondió su madre- tu padre debería haber aprendido la lección viendo como resultó el nuestro porque fuimos obligados a casarnos por nuestros padres, pero supongo que él nunca lo entenderá. Y bueno, ya es bastante tarde, estoy segura que el pobre de Sasuke debe estarse muriendo del frío afuera.

Me apresuré para alejarme silenciosamente de la puerta lo más rápido que me pude, bastante malo era haber escuchado una parte de su conversación. Que me descubrieran sería imperdonable.

-¿No tienes frío?- preguntó Sakura abrazándome de un lado.

-No- aseguré- estaba aquí observando el cielo

Un día y ya le estaba mintiendo a mi esposa. Bravo por ti, Sasuke.

-Yo siempre he sido del sol y tú de la luna- comentó riendo.

-Como el día y la noche- dije- perfectos, ¿no?

Ella solo asintió y me dedicó una sonrisa. Nadie en el mundo era tan afortunado como yo.

Al siguiente día y tras un torrente de lágrimas la madre de Sakura se fue y pude disfrutar con Sakura más tiempo. Esa noche después de hacerle el amor dos veces no pude evitar preguntar de nuevo.

-¿Por qué no me lo pediste a mí?- pregunté besando su cabello

-¿Es en serio?- por supuesto sabía de qué hablaba- ¿no vas a dejarlo pasar, verdad?

-Nunca- sonreí

Ella solo suspiró cansadamente, sabía perfectamente que cuando enloquecía con algo podía ser muy molesto con ello.

-Vale Sasuke- dijo sentándose en la cama y mirándome- ¿tienes idea de cuán difícil era tenerte siempre a mí lado y saber que nunca te podría tener?

Genial, ella acababa de citar a García Márquez al igual que hace un año, pero por primera vez sabía que se refería a mí y no a Itachi. Sasuke, eres un verdadero estúpido.

-¿Y por qué Itachi?- reñí.

-Porque no podía pedírselo a nadie más- confesó- él me dijo que debía pedírtelo a ti, pero le dije que no era un favor que podía pedirte y él no preguntó más. Tampoco es que se lo iba a pedir a Naruto o Gaara.

Tenía un excelente punto.

Dos días después y aunque en realidad ambos preferiríamos quedarnos en el barco de por vida regresamos a tierra firme. Naruto fue a recogernos para llevarnos a donde Gaara, el lugar donde habían planificado la celebración de nuestro matrimonio.

-Tenía razón y debes admitirlo- dijo Ino a modo de saludo.

-A veces no sé por qué eres mi mejor amigo- me dirigí a Naruto- no puedes guardar ningún secreto.

-Ya sabes amigo- se encogió de hombro- me gusta trasmitir buenas noticias.

-Propongo un juego- dijo Ino con una sonrisa de oreja a oreja, sabía que no podía ser nada bueno- saquemos los trapos sucios al sol y digamos cada vez que alguno de nosotros pensó que este par sentía algo por el otro.

-No- chilló Sakura en respuestas- no vas a hacernos esto.

¿Les dije que amaba a Sakura? Mi esposa es lo mejor del mundo.

-Aguafiestas- dijo Ino retirándose a la cocina probablemente por alcohol.

-Podemos jugar al "yo nunca"- sonrió Temari- vamos chicos, son los primeros en casarse y aunque todos sospechamos aunque sea por un segundo que había algún sentimiento por ahí, con tanto escándalo por tu padre no hemos terminado de digerir la idea.

Sakura se tensó con la mención de su padre, obviamente a ninguno de los dos se nos había olvidado que ese era un tema que debíamos encarar pero al estar rodeado de amigos por un segundo quise volver a disfrutar de eso que teníamos en el barco: paz.

-Está bien- dijo Sakura sonriéndome con los ojos, ese era su claro mensaje de que debía dejar de estar tan preocupado.

-Yo nunca me he casado- dijo Ino para comenzar.

Sakura gruñó hacia ella cuando nos pasaron el shot de tequila. Ino iba a hacer que lo pagara por el resto de nuestras vidas si no admitía que ella siempre tuvo razón.

-Yo nunca he tenido relaciones sexuales- dijo Temari.

Hinata palideció de inmediato cuando cogió el shot de tequila, Ino no pude evitar abrir la boca en sorpresa pero cambió su expresión rápidamente y continuó para servirle uno a Naruto, cuando pasó por Gaara y éste no quiso ya no pudo fingir tan rápido.

-¿Qué?- dijo Gaara a la defensiva- ella es con la única que he querido estar desde antes de que saliéramos.

Todas las chicas lanzaron un suspiro alentador incluyendo a Temari que lo veía amorosamente.

-Yo nunca he consumido drogas- anunció Gaara

Sakura y yo aceptamos el shot de tequila y hasta Naruto nos miró sorprendidos.

-Quería saber cómo se sentía- dijo tímidamente Sakura- tenía 16 e hice que Sasuke probara conmigo.

Todos estallaron en carcajadas.

-Yo también, a los 15, curiosidad pura- se bebió uno Ino.

-A comienzos de este año- anunció Naruto brindando con Hinata mientras se bebían el shot.

-Dios, Gaara y yo somos unos inocentes al lado de ustedes- Temari estalló en risas y eso nos provocó la risa a los demás.

Todos estamos riendo pero Gaara recibe una llamada y se forma un silencio sepulcral por su expresión.

-Es tu padre- se dirige a Sakura- me han llamado para avisarme que él ha llegado con sus guardaespaldas, puedo hacer que los detengan por un rato para que escapen si desean.

Sakura me lanza una mirada de preocupación.

-Gracias, pero esto sucederá tarde o temprano- le doy una sonrisa a mi esposa- mejor ahora, ¿no?

Las preocupaciones de su cara se dispersan momentáneamente y me regresa la sonrisa.

Bajamos por el ascensor con las llaves del coche de Gaara, no me toma ni un segundo ver al padre de Sakura.

-Puede seguirnos con sus muchachos hasta mi apartamento- anuncio sin detenerme- supongo que no planea dar un espectáculo aquí.

Le abro la puerta a Sakura y una vez listos arranco automáticamente, tampoco es que planee esperar una respuesta. Un minuto después confirmo en el retrovisor que en efecto nos están siguiendo.

-Déjame hablar a solas con él primero- pide Sakura cuando abro la puerta del apartamento.

-Ni lo sueñes- respondo.

El padre de Sakura entra seguido de seis guardaespaldas, cuatro más de los que usualmente lleva, supongo que planea darme una paliza. No me importa en lo absoluto.

-¿Así que te has casado con el niñato no?- pregunta con odio a Sakura- Debí suponer que te escaparías esa noche pero pensé que eras inteligente.

-Lo suficiente para escapar- dijo cínicamente Sakura- ya sabes, soy la hija de mi madre, ¿no?

A mi suegro no le agrada al comentario y aprieta sus puños. Si cree que tendrá una oportunidad de tocarla con un dedo está malditamente equivocado.

-¿Sabes la cantidad de dinero que hemos perdido?- reclama mi suegro casi gritando- ¡Huiste para casarte con este imbécil!

-No sabía que los millones que tiene mi firma de abogados por todo el mundo fuera poco- anuncia mi padre sorprendiéndonos a todos al entrar.

-Uchiha- el padre de Sakura se calma y asiente desde su posición.

-Haruno- asiente de vuelta- no creo que quieras despreciar a mi firma cuando estoy seguro que la necesitas, a menos que creas que ciertos negocios que tus contadores no pueden explicar no necesiten a alguien que apele por ellos y francamente es un insulto que traigas a unos matones al apartamento de mi hijo.

El padre de Sakura no dice nada, que esté así de preocupado es francamente sorprendente. Me hace realmente preguntarme qué clase de cosas sabe mi padre de él.

-Tengo más negocios que atender- avisa mi suegro- pronto debemos encontrarnos para beber un café.

-Un buen ron mejor- mi padre sonríe- ahora somos familia, ¿no?

El padre de Sakura asiente y sale con sus guardaespaldas. Ahora estoy extra curioso de qué es lo que oculta para sentir miedo de mi padre. No es que mi padre sea la bondad personificada, pero el padre de Sakura es temido por muchos.

-¿Así que se han casado no?- pregunta aunque ambos sabemos que obviamente ya lo sabe.

-Sí- dice en voz baja Sakura, ella puede alzarle la voz a su padre pero frente al mío siempre ha sido tímida.

-Vamos, puedes llamarme por mi nombre, somos familia ahora- sonríe tan honestamente que juro que acaba de envejecer una década frente a mis ojos- aunque una invitación a la boda no los hubiera matado.

-Fue algo precipitado- me encojo de hombros.

Sakura se disculpa gentilmente para ir al tocador y ninguno de los dos se opone, obviamente ella quiere huir de la escena.

-¿Cómo descubriste todo?- pregunto.

-Ya sabes, tu hermano no quiso decir nada pero es muy difícil de que yo no pueda enterarme de algo- se encoje de hombros también- tenía alguien que me avisara para cuando regresaras.

-¿Debo suponer que esperas un agradecimiento por lo que has hecho?- la verdad, aunque me costara admitirlo, me había aligerado la situación con mi suegro.

-Sé que nunca te ha interesado mi dinero - suspira- pero de alguna forma puedo ayudarte, ¿no? Y también sé que no soy una de tus personas favoritas en el mundo, pero sigues siendo mi hijo y juro que Haruno se pudrirá en la cárcel si intenta arruinar tu relación con la chica.

Mi ceja se levanta en sorpresa, a pesar de tener una relación neutra parece que mi padre siempre se mantiene bien informado de todo.

-Me retiraré para que tu esposa pueda salir del baño o armará su propia habitación ahí- ríe a medias.

Antes de irse se gira a mí con una sonrisa vieja y cansada.

-Solo quiero que seas feliz hijo, es lo único que siempre he querido.

Asiento en respuesta y él se marcha. Creo que podría replantearme esa relación neutra de toda la vida con mi padre.

-Se ha ido- digo golpeando suavemente la puerta del baño.

Una preocupada Sakura sale y mira a los alrededores solo para asegurarse. Su desconfianza lastima un poquito mi ego.

-Se ha ido- reafirmo atrayéndola a mis brazos y permanecemos un buen rato abrazados.

Es simplemente perfecto, mi mejor amiga y esposa está en mis brazos, justo en lugar donde quiero que esté el resto de mi vida. Siempre que está cerca la vida es realmente agradable y digna de ser vivida.

-¿Y ahora?- dice elevando su mentón para poder verme- ¿qué hacemos?

-Bueno- susurro en su oreja- podemos cumplir todas las fantasías que he tenido en este apartamento contigo.

-Podemos comer primero porque muero de hambre, después podemos cumplir todas tus fantasías y las mías- me guiña un ojo.

Sonrío y ella me besa. Sí, este es el amor de mi vida.

La única persona a la que nunca puedo negarme.

Fin


¿Les gustó? Espero leer sus comentarios y el próximo sábado subiré el epílogo :D