19 años después (Parte dos)
Me acosté en la cama de mi segundo hijo y nunca sentí un lugar tan pequeño. Y no se trataba del tamaño de la cama o de la habitación, sino la ausencia de mi esposa. Innumerables veces había tenido que dormir solo ya sea por estar en guardia o porque ella tenía que viajar a algún negocio, pero nosotros nunca habíamos estado en el mismo edificio y no compartido la cama, peor aún, acostarnos enojados el uno con el otro.
Mis manos y pies picaban de la necesidad de ir y proclamar la paz con Sakura, pero no podía dar el brazo a torcer. Mi pequeña hija no podía estar ¿teniendo sexo Sasuke? saliendo con un muchacho y Sakura más enojado conmigo que con ella. Era simplemente inaceptable.
Además, Sakura ni siquiera era buena con los castigos, ella bien podría estar en este momento en la habitación de nuestra hija abrazándola y entregándole condones para incitar el sexo seguro. Lo cual no estaría mal Sasuke, no queremos ser abuelos todavía.
No importaba cuántos comentarios agridulces diera mi cerebro, todavía era inaceptable. Sarada tenía apenas 17 años y si el mocoso ese creía que iba a estar un segundo más cerca de ella, la guerra iniciaría.
En algún pensamiento entre castigos para Sarada y mantener mi orgullo intacto para no levantar la bandera de paz, debí quedarme dormido. Cuando salí de la habitación, al mismo tiempo salía Sarada de la de ella, hicimos un camino incómodo y silencioso a la cocina. Cinco minutos después y ya en su traje de negocios mi normalmente dulce esposa nos dio un gélido buenos días.
Ella podía aplicar capas de maquillaje y lucir preciosa, pero yo la conocía demasiado bien como para saber que había estado llorando buena parte de la noche.
-¿Alguien murió?-fueron las palabras de Takasu al llegar a la cocina, probablemente acababa de llegar a casa.
-No, claro que no cariño-Sakura le dedicó una sonrisa que no llegó a sus ojos.
Takasu se sentó confundido en la mesa y empezó a desayunar con nosotros.
-Papá, sé que estás muy enojado, pero todavía necesito que firmes la confirmación de nuestro viaje de curso-dijo tan bajo que casi me costó escucharla-mamá ya firmó.
-Por supuesto que ya lo hizo-mascullé por lo bajo, pero lo suficiente para que mi esposa me escuchara. Incluso así, no me dirigió una mirada. ¿No quieres esa bandera de paz justo ahora Sasuke?
Moví mi cabeza en un intento de despejar mis pensamientos y volví a analizar a mi hija. Me miraba con vergüenza y esperanza al mismo tiempo, como si no supiera ya cuál sería mi respuesta.
-Viendo los eventos de ayer, ¿no pensarás que todavía te dejaré viajar con tus compañeros de curso?
-¿Qué pasó ayer?-preguntó Takasu mientras mordía una tortilla.
-¡Nada!-respondió con rapidez Sarada a su hermano, para luego dirigirse a mí-papá, por favor, es el viaje de fin de curso, todos irán.
Sí Sasuke, todos irán, incluído Hayato. Esas vacaciones podrían ser casi su luna de miel.
-Y por eso no irás tú, ¿tres noches fuera de casa y con pobre supervisión adulta? No soy tonto Sarada-añadí.
-Para tener sexo definitivamente no necesitaré estar a kilómetros de aquí y que sea de noche-se levantó de su asiento.
Estaba a punto de contraatacar furioso cuando Sakura hizo un ruido brusco con su cuchara.
-Basta-subió su voz en al menos dos tonos-estamos en pleno desayuno y no quiero imaginarme cómo serán los próximos días mientras yo estoy dictando un congreso.
-¡Son imposibles!-gritó nuestra hija regresando probablemente a su habitación.
Sakura soltó un suspiro agotador, tomó su plato y lo regresó al lavabo. Luego se retiró, no sin antes despeinar un poco el cabello de nuestro confundido hijo.
-¿Qué ha pasado papá?-me preguntó.
-Escucha el consejo de tu padre y no tengas hijas-respondí tomando mi desayuno y dejándolo en el lavabo junto al de Sakura y Sarada. Mi apetito había desaparecido por completo.
Regresé al cuarto de Takasu para recoger mi saco cuando escuché voces desde el cuarto de mi hija.
-Mamá, él no tiene derecho a comportarse así.
La puerta entreabierta me permitía escuchar perfectamente lo que hablaban. ¿Qué pasó con lo de dar intimidad en conversaciones ajenas?
-En realidad como que lo tiene-vi a Sakura de espaldas a Sarada-ya sabes, es tu padre. Al fin recuerdan la parte importante, soy su padre.
-Pero mamá-sollozó en su hombro-Seiko y yo teníamos tantos planes para este viaje.
Seiko era la mejor amiga de nuestra hija, la alcahueta aparente de toda esta situación.
-¿Por qué simplemente no me lo dijiste?-preguntó Sakura amablemente pero todavía seria-me has ocultado todo un año de relación con Hayato.
¡Un año! ¿Ellos habían estado saliendo por un maldito año? Oh Sasuke, imagina todas las cosas que han estado haciendo cada vez que ella salía de casa o bueno, en tu propia casa.
-Sabía cómo reaccionaría papá y tú se lo habrías contado sin duda-afirmó Sarada.
-¿Debo recordarte una vez más que es tu padre?
-Es injusto mamá.
-Sarada-mi mujer se puso seria y sabía que su siguiente pregunta no me gustaría-¿están ustedes protegiéndose?
Oh no, esto era suficiente información para mí, no necesitaba saber absolutamente nada más. Pero quieres escuchar.
-¡Mamá!-exclamó nuestra hija y pude descubrir nuevos tonos de rojo en su rostro.
-Sarada-pronunció Sakura esperando su respuesta.
-Nosotros ni siquiera tenemos sexo mamá-respondió Sarada todavía roja.
Mi sorpresa fue tan grande que tuve que entrar rápidamente a la habitación de Takasu para no hacer algún ruido que me delatara. Bueno, el hijo de Gaara podría seguir con vida al menos.
Esperé un tiempo considerable para regresar a mi habitación y Sakura ya tenía su maleta lista para el congreso. Tomé su maleta como un caballero y bajamos en absoluto silencio al recibidor.
-Te enviaré un mensaje haciéndote saber que llegué bien-dijo tomando su pequeña maleta de mi mano.
-¿Y nuestro beso de despedida?-no pude evitar preguntar.
-No es que te lo merezcas-incluso así se acercó y me besó en la mejilla, en situaciones normales ella me daría un beso en la boca.
Suspiré apunto de subir las escaleras cuando escuché la puerta abrirse de nuevo.
-Por cierto Sasuke, es de mala educación escuchar conversaciones ajenas-dijo cerrando la puerta.
Culpable.
¡Hola! Espero este capítulo sea de su agrado, planeaba hacer solo dos partes pero ya tengo idea para una tercera y a este paso será una cuarta también. Tenía mis dudas de escribir un nuevo epílogo después de tanto tiempo debido a que la mayoría de los antiguos seguidores de esta historia probablemente no sepan de esto, así que si alguno me está leyendo, hágamelo saber, los extraño. Gracias a las nuevas personas que están siguiendo esta historia también, me hacen muy feliz.
Espero leerlos pronto, un fuerte abrazo.
