Konichiwa Minna-san.

Bueno tengo un montón de sueño después de ser torturada a morir en la preparatoria, pero en fin, eh regresado tal y como prometí, y me encantaría agradecer a todos los que me han seguido en esta mi primera historia y gracias por todo su apoyo eso me anima muchísimo, además llegue a la semana 15 (AHHHHH) estoy muy feliz, pero ya para concluir les aviso este es el capítulo que todos queríamos que llegara.

Pero antes de hacer las presentaciones...

Disclaimer.- Los personajes no me pertenecen, le pertenecen a Hiro Mashima-kami-sama (ok no) a quien le quisiera pedir me perdone por separar a Gray y a Juvia-chan (pero admitámoslo queda mejor con Sting :D)

Y ahora sí.

Damas y caballeros (¿tendré lectores masculinos?) presentándose desde el gremio Fairy Tail y el gremio Sabertooth, patrocinado por "Bajo un paraguas" el enfrentamiento que todos esperábamos.

Sting Eucliffe vs. Gray Fullbuster.

Disfruten la lectura.

Capitulo XII.- Un día con Sabertooth.

Una semana había pasado desde que el equipo más fuerte de Fairy Tail había regresado de su misión a casa, y claro desde que todo el gremio se había dado cuenta del gran cambio que estaba o había sufrido una de sus integrantes y que si no fuera por la llegada del pelinegro exhibicionista nunca se hubieran percatado de la magnitud de este cambio.

Y la nueva realidad era que Juvia Lockser no era la misma de antes.

Su cabelló, color de ojos, tersa blanca piel, bonita figura, y su extraña forma de hablar en tercera persona, todo eso no había cambiado en lo absoluto, pero... ahora era más positiva que nunca, más amigable, y con un muy dulce trato.

Era tan linda, amable y dulce (y hasta cierto punto extraña) como siempre solía ser, pero al mismo tiempo era diferente, se veía más hermosa, era más madura, fuerte, simpática, pero eso era lo de menos, con eso solo se podía decir que había crecido como persona pero había un detallito, uno muy insignificante pero que ninguno pasaba por alto.

Ya no era la fan #1 de Gray Fullbuster.

Su estruendoso y devoto "Gray-sama" ya no se escuchaba por todo el Gremio, había sido rebajado a solo un "Gray-san", el distintivo honorifico de Lucy de "Mi rival del amor" había pasado a un respetuoso "Lucy-san" o un amistoso y cálido "Lucy"; Su antiguo acoso al pelinegro había desaparecido, en realidad, en toda esa semana no se le había acercado a menos de 15 metros del azabache.

Por otro lado, Gajeel había estado muy cerca de ella y la razón era que por casualidades del mundo, el aroma distintivo del Dragón Slayers de Hierro servía de camuflaje para el del Dragón Slayers de la Luz, que Juvia siempre traía muy bien impregnado en todo su ser. Pero a por respeto a la determinación de la peli azul de decirles a todos de su relación hasta convencerlos de que Sting había cambiado, solo se lo había contado a Lily, pero debido a ello muchos ya empezaban a crearse especulaciones que se encontraban muy alejadas de la realidad (cosa que entristecía un poco a la pequeña McGarden pero confía en su querida amiga y pues... ejem... en Gajeel) pero todo era para que ningún otro Slayers pudiera darse cuenta, en especial el mejor amigo del mago de hielo.

Y Gray, pues el mago de hielo no sabía qué hacer exactamente, él no era del tipo que ruega o va detrás de la chica, era más de los que se dejaban querer, en síntesis, no sabía cómo decirle a la chica todo lo que sentía, en un principio pensó en decírselo en cuanto ella empezara con sus acosos normales y la sorprendería contestándole que él también se sentía igual, pero nada había ido a conforme se lo había planeado, ya que la chica lo evitaba a toda costa ¿Qué se supone que tenía que hacer en un caso así? Y luego el inocente comentario de la linda Azuka lo había molestado un poco.

Juvia, ¿enamorada? Pero claro que lo estaba, de él por supuesto, no se podía imaginar a la maga de agua enamorada de otro, eso era algo impensable e incluso imposible, tal vez solo estaba dolida por lo que había pasado antes de que se fuera de misión, si, debía de ser eso, solo eso.

-¿Listo Gray?- Erza lo saco de sus pensamientos, se encontraban a las afueras del Gremio, era bastante temprano, pero ya todos los miembros del mismo ya estaban reunidos frente a la gran entrada, todos listos para iniciar su viaje con una gran sonrisa, y es que no todos los días se les daba la oportunidad de un día libre y disfrutarlo en la playa con todos. Fullbuster miro a su alrededor buscando a aquella personita que tanto deseaba ver, encontrándola como ya era de costumbre fuertemente resguardada por Gajeel, quien al notar su mirada le devolvió una mirada fría y luego se alejó un poco con la linda maga de agua, Gray rio un poco, definitivamente estaba listo para empezar a actuar.

Juvia siguió en silencio a todos con dirección a la playa, entre todos habían aportado a la causa, todos reían y jugueteaban, la mayoría llevaba bolsas, canastas entre otros contenedores que llevaban refrigerios, ella llevaba solo una pequeña caja en la que llevaba lo que ella había preparado con ayuda de Iriie-sensei; estaba nerviosa, pero planea disfrutar el día junto a todos y dejar de pensar en todo lo demás, ese día era para divertirse, aunque se sentía algo extraña, como un pez fuera del agua, ya que últimamente sus días divertidos ya no los pasaba con sus amigas en Fairy Tail, sino con sus amigos de Sabertooth.

Era algo extraño como podía ver y sentir la diferencia, en Fairy Tail tenía muchos compañeros, camaradas, o Nakamas, pero siempre estaba con sus amigas solamente, con Gajeel, o si no detrás de Gray, cada una era su amiga especial; Erza era su amiga fuerte, quien siempre la apoyaba, Lucy era la amiga paranoica pero que a pesar de todo la sigue en sus locuras, Levy era la más cuerda y madura, y siempre estaba lista para llevarla por un buen camino, Miraje era su consejera y confidente, Wendy la que le añadía inocencia, Kana era la mala influencia del grupo, en resumen, todas eran diferentes pero eran sus amigas.

Por otro lado, en Sabertooth eran tanto hombres como mujeres sus amigos, estaba Orga, el presumido y fanfarrón pero que era bastante fiel como amigo y siempre la ayudaba sin importar si fuera por trabajo o una pequeña travesura, Rufus era un buen confidente y su filósofo personal, los 2 pequeños Exceed eran sus cómplices a la hora de hacer locuras y quienes más la hacían reír, Frosch era su amigo tierno, y Lector su consejero a la hora de vestirse; También estaba Rogue, quien era su amigo serio y un tanto reservado pero que siempre la ayudaba a tomar buenas decisiones y se daba el tiempo de escucharla y ayudarla, Minerva era su rival y amiga fiel, quien siempre le recriminaría si se desviaba del camino y la ayudaría a no salirse de él, quien siempre está para regañarla y enojarse pero que nunca la dejaría sola, y Yukino, ella era de todo, era su mejor amiga, tímida, sincera, amable, cordial, fiel, buena consejera, quien la apoyaría en las buenas o en las malas, quien en sus momentos le aria travesuras, con quien compartiría su dolor y alegría, quien la consolaría y nunca la dejaría. A si eran sus amigos.

También había otra gran diferencia entre los Gremios, Gray y Sting, Gray Fullbuster era quien le había robado el corazón, quien luchó contra ella para traerla a la luz, quien le mostro el sol y fue considerado con ella, pero también era el hombre que constantemente avanzaba y la dejaba atrás, quien decía comentarios sin querer y luego se disculpaba, quien era un poco déspota pero se preocupaba por ella, quien le agradecía su compañía y depositaba su confianza en ella. Quien siempre fue un gran compañero pero nunca mostro signos de corresponderla.

Por otro lado estaba Sting Eucliffe, a quien conocía desde hace no mucho, quien era un cínico y galán de telenovela barata cuando lo conoció, quien se burló de ella enseguida y no pensó en cómo se sentía, quien intento coquetear con ella a la ligera desde un principio, quien solo la vio como una presa más, pero también era aquel que había cambiado para bien, quien trabajaba todos los días duramente para no defraudar a nadie, quien era un buen compañero y aun que él lo negara un gran maestro, quien fue dulce y suave, juguetón y seductor, que se encargó de robar su corazón cachito a cachito, quien fue detallista y protector, el hombre que le dio la seguridad y la autoestima que necesitaba, quien la ayudo a amarse a sí misma y reconocerse como lo que era, quien la ayudo incondicionalmente a superarse, quien le presento a sus queridos amigos, a su pequeña familia. Pero sobre todo, era el hombre que la amaba a un nivel que ella apenas comprendía y la había obligado a amarlo con la misma intensidad.

-Juvia ¿Caminamos juntos?- Gray le sonrió al llegar a la playa y le tendió la mano. Cuando vio la mano tendida del pelinegro exhibicionista frente a ella, lo dudo un poco pero tímidamente tomo esa mano blanca, fría y delicada, si, había mucha diferencia entre esa mano y la semi-bronceada, cálida y algo brusca mano que la sujetaba todos los días, y a pesar de las dudas que aun embargaban su cabeza, no podía esperar más para decirles a todos de su nuevo gran amor, porque... tal vez pronto no necesitaría pensar más en que aria o que decisión tomaría cuando ellos se fueran.

-Si- Contesto con sutileza empezando a caminar a lado del hombre que alguna vez había amado locamente, rezándole a Dios por que Sting pronto fuera a Fairy Tail y convenciera a todos de que había cambiado y por fin pudieran empezar a ser una pareja real en frente de todos.

La mañana paso bastante rápido, entre juegos, risas y mucho alboroto entre todos, gracias a Gajeel Juvia no había pasado mucho tiempo a solas con el mago de hielo, mejor participaron en todos los juegos de grupo que organizaron varios, debido a que el Maestro y Miraje no estaban por algún retraso imprevisto seguramente, muchos se habían tomado ventaja para competencias incontables y muchos desastres, pero ninguno muy grande o que no pudieran remediar, Juvia se la paso con Lily y Azuka mientras Gajeel se la pasaba en competencias o descansando al lado de Levy, pero sutilmente impidiendo que Gray o un mata dragones se acercara a ella para evitar problemas. Ya pasando el medio día el cielo se había nublado un poco, no exagerado pero si lo suficiente para impedir un calor abrazador por lo tanto tenía una tarde cálida. Muchos ya se habían ido, solo quedando las mujeres, y de hombres solo el equipo de Laxus, Jet, Droy, Elfman, Natsu, Gajeel y Gray.

-Juvia ¿Continuamos con el paseo?- Gray se acercó a ella un poco tímido, ya que la chica se veía realmente hermosa en su traje azul (como el que trae en el ova) y con su cabello atado en un sencillo chongo bajo cargando a la pequeña Azuka (sus padres se la encargaron ya que la niña no quería irse tan pronto y Juvia se ofreció a cuidarla) lo cual la hacía ver con un tono maternal que le sentaba magnifico, ella asintió y los tres empezaron a caminar por la playa.

-Perdonen la demora- Todos vieron a Mira a lo lejos, acercándose con una linda sonrisa y el maestro tras ella serio- Nos encontramos en la ciudad y los invitamos, están de misión aquí en Magnolia por lo que me pareció adecuado darles la bienvenida- Sonrió contenta mostrando a los personajes tras ellos, cuando Juvia volteo y se encontró con ellos lo único que se le vino como respuesta fue mucha emoción, que nadie noto ya que se la guardo dentro de sí, pero allí estaba, su pequeña familia, los 8 integrantes de Sabertooth.

-Natsu-san cuanto tiempo- Sting comenzó a saludar a los presentes, mostrándose especialmente llamativo con las mujeres haciendo enojar a los hombres (recuerden que tiene que fingir que nada ha pasado), cuando saludo a Gray fue cortante pero a ella le regalo una encantadora sonrisa y sostuvo su mano un poco más del tiempo debido, pero se alejó, dejándola con Gray y Azuka y empezando a juguetear con Natsu y Lucy, "Está molesto" fue lo primero que pensó ella cuando lo miro, no le había parecido nada el que ella estuviera tan a gusto con Gray, pero sus celos no le molestaban, en realidad le dio un poco de gracia, pero antes de poder hacer algo, Gray ya la jalaba nuevamente a su caminata.

Pasó otro rato, y el cielo ya comenzaba a tomar tonos ámbar y el sol comenzaba a esconderse, y para ese momento, sus ansias de sangre estaban al límite, quería matarlo, eso estaba claro, tenía ganas de despedazarlo, incinerarlo y masacrarlo hasta que no quedara nada de él, pero lo había prometido, se comportaría, aunque en su frente las venitas saltaban demasiado, lo cual le daba una mala aura.

Y es que su paciencia ya estaba al límite, su plan era coquetearle casualmente y de allí empezaría a mostrar interés en ella apartándola, a si era como normalmente aria las cosas al conocer a una linda chica y para los de la cola de hadas no habría nada extraño, pero ¡NO!, tenía que estar el cómo gendarme escoltándola y estando con ella a cada minuto y no le daba oportunidad de acercarse, definitivamente iba a matarlo, si un día el despertaba muerto ya saben quién fue el asesino de Gray Fullbuster.

-No le veo el problema- Comento Rogue al adivinar que cruzaba por la mente de su amigo rubio, Sting volteo a verlo con clara impaciencia impregnada en sus ojos celestes y una muy bien marcada venita en su frente y el ceño fruncido.

-Por si no te das cuenta el "Desnudista" no la deja ni respirar- Contesto claramente enfadado con voz grave y claras intenciones asesinas mientras veía como SU novia sonreía, reía y charlaba como si nada con el pelinegro mencionado, a lo cual recibió un golpe en la nuca de parte de Rogue.

-Si serás idiota- Murmuro algo crispado el cazador de dragones de las sombras- Eres Eucliffe Sting ¿No? El mejor conquistador y el tipo que le roba la chica a cualquiera- Su amigo pelinegro ahora lo miro con una disimulada sonrisa burlona, el por su parte lo miro por unos minutos algo atontado y asombrado sobándose el golpe para luego sonreír con toda la confianza, egocentrismo y arrogancia que tanto lo había caracterizado en el pasado. Miro como de lejos Lector lo miraba con confianza mientras charlaba con Happy, y así todos sus colegas, sabían que él podía.

-¡Hey Preciosa!- La voz que más deseaba escuchar sonó tras ella, más seductora y cautivadora que nunca, cuando ella y sus acompañantes voltearon se encontraron cara a cara con Sting, quien sonrío de una forma tan sensual y coqueta que casi le sacaba un chillido a las presentes (es una playa pública, hay mucha gente) lo cual le recordó a cuando se conocieron- ¿Qué te parece pasar el rato conmigo?- Volvió a sonreír, a hora con picardía en sus palabras y pasándose la mano por su sedosa cabellera rubia mirándola penetrantemente, tal vez ella se había olvidado al ver su lado tierno e infantil, pero Sting tenía trucos de más para conquistar mujeres.

-Ella está conmigo- Fullbuster miro al maestro de Sabertooth con algo de fastidio mesclado con enojo, ya que desde que llegaron ellos, noto cierto interés del rubio hacia SU chica (Pobre XP) y las miradas constantes que este le hacía sin que la chica se diera cuenta, con ese tiempo pasándola juntos se dio cuenta que Juvia había madurado, pero lo que sentía no cambiaba por eso, en realidad le hacía quererla más y al saber cómo era la reputación del Dragón Slayers Blanco la cosa no le gustaba mucho.

-No te hablo a ti, le hablo a la bella princesa del agua- El nunca bajo su sonrisa, al contrario, la ensancho y con ganas de molestar al pelinegro miro a su novia divertido y le guiño el ojo seductoramente mientras le tendía la mano, ella miro a Gray de reojo y parecía ¿molesto? No, solo era su imaginación.

En ese momento sin que pudiera describir bien que sucedió Gray ya tenía sujetado a Sting de la muñeca que antes él le ofrecía a ella- Te lo dije ¿no? Esta conmigo, así que deja de fastidiarle el día a otros- Dijo molesto para después soltar su mano de manera brusca y tomar a Juvia de la mano y jalarla con fuerza.

-Me parece que también te lo dije, le hable a ella no a ti-

-En mi opinión es buen momento para que te largues-

-Tu opinión me vale un demonio-

-Solo aléjate imbécil- Al decir eso, Sting ya estaba en la arena con un notable golpe en la mejilla, sorprendido de que todo tomara otro ritmo, se levantó y sin más le devolvió el golpe.

-Me largare cuando se me de mi maldita gana, no tenías que tomártelo tan en serio idiota-

-¿A quién llamas idiota?-

-Al único que tengo en frente-

-Si serás...-

Y empezó una gran batalla verbal seguida por unos cuantos golpes a puño limpio, causando un gran revuelo en los presentes, los demás de sus compañeros se acercaron con rapidez y trataron de calmarlos, pero parecía que iba muy enserio.

-Gray, Sting, ya cálmense, están molestando a los presentes- Erza se presentó con una gran aura maligna que los sobresalto y pararon de inmediato-¿me pueden decir que está pasando? Este no es lugar para sus tonterías, Juvia, te vienes con nosotras- La pelirroja tomo de la muñeca a Juvia y Azuka se iba con ellas, miro a atrás notando a los 2 hombres a un mal humorados, a punto de darse el siguiente golpe, Sting no parecía muy herido, pero Gray ya tenía marcas en su rostro, claramente mostrando que el rubio sabia donde golpear, y entonces noto inmediatamente que el siguiente golpe sería peor para él pelinegro.

-¡Gray-sama!- Aquel grito los detuvo de inmediato y relajo el ambiente, Erza sonrió de medio lado mientras Lucy suspiraba aliviada, y Gray embozaba una pequeña sonrisa, seguía siendo su querida Juvia. La peli azul en seguida reacciono a lo que acababa de decir e inmediatamente miro a los ojos al rubio que tanto quería, y lo que vio le destrozo.

Un cumuló de emociones pasaron por su cabeza lo sabía, en los ojos cristal de su amado dragón se veía tristeza, dolor y sobre todo desilusión, el bajo la mirada y dándole la espada camino a donde sus amigos, donde pudo notar la cara decepcionada de Minerva y la confusión de Yukino, y es que ese pequeño grito conllevaba más de lo que se veía a simple vista, pero lo había hecho sin pensar, solo quería que no parara nada malo, quería disculparse, correr hacia él, besarlo y decirle que él era el único dueño de su corazón, pero la mano firme de Erza se lo impidió, llevándola a donde el resto de sus amigas.

No paso mucho para que el ambiente se tranquilizara, ella jugueteaba en la playa junto con sus amigas pero mirando de reojo a sus otros amigos, Sting evitaba mucho su mirada claramente estaba dolida pero... no sabía qué hacer para mejorar la situación.

-¿Jugamos?- Minerva se acercó junto a Yukino con una pelota de Volibol en mano, Evergreen y Miraje pasaron pero las animarían mientras descansaban en la arena, y a ellas se les unía Kana y Wendy por lo que jugarían solo Levy, Erza y una muy convencida Lucy, Juvia también se uniría a el juego pero del lado de Sabertooth solo había 2, por lo que sin más Yukino y Minerva jalaron al mismo tiempo a una sorprendida maga de agua.

-Parece que eres de nuestro equipo Juvia- Yukino sonrió mientras la tomaba del brazo y miraba cómplice a la morena para después susurrarle al oído "Sting-sama no es el único que luchara por ti" y tras esas palabras le dedico una gran sonrisa y abrazo discretamente. Erza miro la escena algo incomoda y sorprendida ya que no sabía que ellas se llevaran tan bien esto también llamo la atención de las demás pero no comentaron nada, el juego comenzó y volvieron a llevarse otra sorpresa la descubrir que las 3 eran increíblemente coordinadas y parecían leer lo que pensaba la otra.

El juego fue bastante reñido pero terminaron ganando Erza y las demás, pero aun así Yukino, Minerva y Juvia rieron alegres y felicitaron a todas las otras ya que había sido un buen juego, y comenzaron a charlar entre ellas calmadamente mientras comían de los pocos refrigerios que quedaban mientras las bellas magas de Fairy Tail se miraban unas a otras algo confundidas.

-¿Desde cuándo conocen a Juvia?- Lucy interrumpió su charla con una sonrisa pero mostrándose claramente confundía por el hecho de que ellas se llevaran tan bien a pesar de que llevaban poco tiempo de conocerse, las tres magas se miraron entre ellas y Minerva fue la que hablo primero.

-Es el destino supongo- Contesto con simplicidad ella como si fuera lo más normal del mundo, lo cual causo un poco de risa en la peli azul que pocas veces había visto decir cosas a si a su amiga morena, Yukino rio fuerte al verlas realmente eran sus queridas amigas y no dejaría que Juvia se alejara de su lado, en definitiva se la llevarían.

-El destino es incierto pero siempre reúne a las mejores personas- Levy se acercó con una sonrisa y abrazo a la otra peli azul por detrás, causándole cosquillas a esta quien rio un poco, en eso notaron como la linda Azuka se acercaba a la orilla del mar mirando el que parecía el final de este, Juvia un tanto preocupada se acercó pero antes de que ella llegara, Sting ya se encontraba junto a la pequeña pelinegra preguntándole que le pasaba.

-Los días soleados son algo aburridos- Contesto con un leve puchero mirando al guapo hombre que se preocupaba por ella, Sting miro el horizonte y de cierta manera concordaba con la pequeña, en eso sintió una suave mano recargada en él, miro a su lado y encontró a nada más y nada menos que a la linda peli azul que lo volvía loco, en verdad le dolía mirarla, ya que había comprobado que ella seguía teniendo sentimientos por el pelinegro exhibicionista, pero aun así... el amor que sentía no dejaba de crecer en su interior.

-Azuka-chan ¿quieres ver algo hermoso que solo se puede hacer en días soleados?- Juvia le sonrió a la pequeña mientras preguntaba, cuando esta asintió estrepitosamente, la maga de agua le indico al rubio que cargara a Azuka en sus brazos, cuando este lo hizo ella sonrió.

Dio unos pasos adelante y luego con un poco de magia causo que una leve llovizna de gotas delgadas y cristalinas callera sobre ellos, pero eso no era lo impresiónate, si no que cuando la pequeña fijo en sus ojos, noto que gracias al sol y las gotas, por todas partes a su alrededor se formaban pequeños arcos de 7 colores, unos arcoíris tan bellos como cautivantes que hicieron que todos voltearan a verlos y quedaran asombrados, tanto como sus compañeros como los visitantes de la playa, y claro, la pequeña niña esta más que encantada de aquel espectáculo.

-La lluvia y el sol formaron arcoíris-

-Si, por eso Juvia piensa que son la mejor combinación de elementos- Juvia sonrió maternalmente mientras disimuladamente le dedicaba una disculpa silenciosa a su amado dragón, Sting se sonrojo levemente mientras desviaba la vista para luego mirarla nuevamente y sonreír, demonios, aquella mujer tenía trucos extraños que lo hacían enamorarse de ella una y otra vez.

-Entonces Juvia-chan y Sting-san son buena pareja ¿verdad?- Aquella inocente pregunta de parte de Azuka causo que todos la miraran con los ojos bien abiertos, unos porque nunca creyeron escuchar semejante tontería, y otros pocos porque aquella niña era más perspicaz de lo que se veía. Sting y Juvia enrojecieron levemente mirando en direcciones opuestas.

-Tal vez- Dijo Sting bajando a la niña de sus brazos y sonriéndole, se despidió levemente de la maga de agua, un tanto cortante pero con una gran sonrisa juguetona para luego empezar a alejarse y darle la indicación a sus compañeros que tenían que irse- Nos vemos otro día, como Azu-chan dijo, tal vez sea interesante conocerte "Juv"- Sting le guiño el ojo coquetamente y lanzo una risa socarrona, para luego retirarse, pero cuando paso a un lado de Gray, sus sonrisa se ensancho un poco más, a partir de allí empezaría la verdadera batalla- Prepárate Fullbuster-

Grey volteo inmediatamente al escucharlo pero ya no estaba, a lo lejos miro a Juvia, sonrojada y con una linda sonrisa soñadora, de todo lo que le pasaba con ella, solo le faltaba que un galán experimentado se interesara en ella, pero no lo iba a dejar Juvia era suya y de nadie más, y ningún Casanova se la iba a arrebatar solo por el capricho de un momento.

Esto apenas empieza.

Hey, lo termine, perdone la demora pero es que estoy en exámenes, pero para compensar ahora publicara más de un capitulo a la semana, no sé qué días pero estén pendientes, después de la de la tarde.

¿Qué les parece? Espero que les haya gustado, nos vemos en el próximo, y claro, recibo comentarios, sugerencias, quejas etc. Espero con ansias sus opiniones. Que tengan bonita noche (o día no sé cuándo lo lean). Nos leemos.

Atte.- Su humilde autora Isa-chan.

Sayonara Minna-san.