–¿Entonces como es que te arrestaron? -pregunto Karamatsu saliendo de la comisaria con su sudadera azul y jeans ajustados.

No entendía que paso en esa media hora de trayecto que tenía Ichimatsu a su casa. Solo recuerda el tibio beso que se dieron con una sonrisa tierna que se le borraba cuando el joven de cabellos revuelto lo miraba con esos ojos asesinos. Le agradecía que aun estén cerca de la policía para entrar corriendo.

–¿No me quieres responder? -Suspiró rendido sabía que no le iba a sacar información solo se le quedo observando del mismo modo que el chico estaba… en silencio.

Por su parte Ichimatsu estaba que se moría de la vergüenza por lo que decidió permanecer callado y sin mirarle a los ojos. Solo hubo un momento donde se miraron cuando Karamatsu le preguntó pero Ichi, solo puso su mirada suplicante y el mayor solo se volteó viendo a la comisaria con miedo.

"Y bueno, ¿qué fue lo que paso? Solo estaba caminando alegremente por el beso que nos dimos cuando un policía me agarraba del hombro y me pide identificarme. Pronto estaba en su patrulla y más tarde en una jaula. Tuve que llamar a tu casa para corroborar que de ahí me quite, pero tenía vergüenza que tus padres vengan por lo que decidí hablar contigo".

Fue la explicación que pasaba por su cabeza pero no tenía voz para decirlo.

Por una extraña razón sus labios se habían pegado y necesitaban de los labios de Karamatsu para despegarse. De lo contrario no podía gesticular alguna palabra.

–Sinceramente… dudo que seas del tipo de Todomatsu -murmuró Karamatsu rascándose detrás de la cabeza mientras caminaba a su lado con la cabeza agachada.

Sin que el mayor se diera cuenta, Ichimatsu se detuvo por aquellas palabras. Le dolieron aunque no lo pareciera.

–¿A qué te refieres con eso? -Preguntó indignado.

–¿Eh? -el otro solo ladeo su cabeza.

–¡Por qué no puedo ser el tipo de Todomatsu! -le reclamó tomándolo del cuello. Jaloneandolo del mismo.

–Yo… esto… mira… tranquilo… -Karamatsu no buscaba que decir para salvarse de su evidente muerte- Simplemente no creo que Todomatsu, le guste la gente de tu tipo.

–¡¿Mi tipo?! -lo tiro al piso para luego patearlo ahí entre la nieve y los curiosos que tomaban vídeos o fotos con su teléfono.

–¡A él le gustan castaños con dinero! ¡Tú no eres nada de eso! ¡Y a él no le gustaría salir con alguien que piso prisión porque se le rompe el estatus! -grito rodando entre la nieve para evitar la pata de su cara. Intento levantarse y huir pero solo vio a un Ichimatsu a punto de llorar por esas palabras.

Se puso de pie para luego caminar a su lado pero ante cada paso que daba Ichimatsu retrocedía dos.

–¡Sé que soy una escoria no me lo tienes que recordar! -Las palabras que Karamatsu le dolieron porque provenían de su boca. Sí fuera otra persona no le importaría, ya que siempre las escucha.

–Mira… yo lo siento… I'm sorry, ok? -Ichimatsu negó con la cabeza apartando la mano que le extendían para abrazarlo.- No quise…

–¡Déjame! -lo empujo al suelo para que cayera de espaldas.

De esa forma huyó hasta su departamento esquivando personas a su paso. Empujando a Karako que lo recibía con su saludo. Solo cruzó la puerta de su habitación para luego llorar. Deslizando su espalda por la puerta de la casa. Ocultando su rostro entre las rodillas.

Eres un idiota Karamatsu… -lo maldijo- y yo más por creerte diferente.

XxX

–¿Y cómo vas con tu novio? -preguntó Chibita sentándose a su lado mientras sacaba el periódico del día para leer.

–¿Con cuál? ¿Él vegetal o su hermano doloroso? -dijo en sarcasmo mientras abría un casillero para poner sus pertenecías pues empezaba su jornada laboral-

–El vegetativo de seguro ya tiene hongos, háblame del doloroso -respondió pasando la hoja de la página.

–¡Ah! ¡Estúpido Kusomatsu! -aporreo su cabeza contra el metal del casillero.

–¡Maldición Ichimatsu para! ¡¿Qué eres idiota?! ¡Así no se solucionan las cosas, no seas estúpido! -Chibita lo jalo observando las ojeras remarcadas por no haber dormido- ¿Es la maldita culpa que no te deja dormir?

–No… fue una discusión con Cacamatsu -Se dejó caer en la banca-. Me recordó la basura y escoria humana que soy, indigno de su familia, de su hermano o de él.

El hombre de baja estatura se le acercó sobando su espalda con una mirada de preocupación.

–No quiero verlo… -recordó que huyó llorando de su lado- Pero su familia me invito a recibir el año con ellos… ¿Qué hago?

–Entonces ven conmigo y mi familia a recibirlo. Sabes que Hana sería feliz verte, además mis hijos hace tiempo que no te ven -sonrió para contagiar al contrario.

–Je… gracias -Ichimatsu recordó a su compañera de trabajo de cabello largo con broches para sujetarlo hasta que Chibita le regalo una flor azul y ella lo uso para sujetar su peinado.- Lo pensaré.

xXx

Había pasado días desde que se topó con Karamatsu. Ichimatsu evitaba contacto con él. Cuando se lo encontraba en la habitación de Todomatsu, tenía que irse a la cafetería rogando que él no baje ahí. Rechazaba comidas con su familia por miedo de compartir mesa con él. Así prefería esconderse.

Pero ya era víspera de año nuevo. El año que muchos esperan que traerán cosas buenas a sus vidas o pesadillas peores al año anterior. O ambas.

Y eso era lo que le pasaba a Ichimatsu, quien tenía un plato de cereal con leche entre sus manos y un gato sobre sus piernas descansando. Estaba sentado en su desgastado sofá morado mientras miraba los programas de año nuevo. No es que le interese que artistas va a salir a cantar, o los acontecimientos del año anterior de los cuales nunca se enteró.

Simplemente los veía porque no había otra cosa.

Fue idiota al no rentar películas para pasar el día. Ni siquiera podía usar su computadora porque la mando a reparar, tras haberle caído leche encima en su descuido.

Escuchó los fuegos artificiales y música cercana.

Era cierto, Chibita le invitó a una fiesta en su casa para que se distraiga y haga amistades. Al igual que Karako, lo invitó a la fiesta de su familia, con la frase: "es tiempo de formalizar nuestra relación".

Al primero le declinó gentilmente con un: "necesito estar solo para pensar en mi futuro con esta situación". Chibita afirmó con la cabeza, comprendiendo que no era nada fácil lo que sucedía.

A la segunda, solo le cerró la puerta en su cara. No sin antes, torcer la boca y rodar los ojos. Solo escuchó quejidos y reclamos detrás de su puerta.

Ahora su puerta sonaba para molestarle.

Puso los ojos en blanco e intento ignorar. Pero la puerta seguía resonando con fuerza. Se levantó dejando su tazón de cereal con leche en la mesa con una maldición y un maullido de queja de su gato que fue apartado de su comodidad.

–¡Ya te dije que no me interesa conocer a tu estúpida familia! -Reclamó abriendo la puerta.

–Well… I think que te agradaba my estúpida family -Dios Karamatsu estaba frente a él vistiendo un pantalón pegado, con una playera blanca con su rostro en medio cubriendo otra playera roja. Su chaqueta negra de cuero sin calavera no era suficiente para protegerlo del frío.

–¡Qué haces aquí! -Fue más de susto que de reclamó.

–Bueno, no quisiste venir con my stupid family -Nunca dejará de decir esa frase- a despedir el año. Así que vine a acompañarte para recibirlo.

–No necesito de tu lastima, estoy bien -intento cerrar pero la mano del mayor detuvo la puerta.

–No es bueno recibir el año nuevo solo -Forzaba la puerta para abrirla.

–Tan poco es bueno salir con esas ropas en plena nevada -señalo sus vestimentas. Eso hizo que descuide la puerta haciendo que Karamatsu logre colarse a la habitación cerrando detrás de él. El joven solo chasqueo la lengua.

–No todos podemos estar cómodos en nuestras casas -ahora le señalaba sus pants negros y su sudadera morada.

–No tengo nada para que comas ni champane -respondió cruzado de brazos venciéndose ante la poca insistencia de Karamatsu.- Ya te puedes ir -No lo quería admitir pero le gustaba la idea de recibir el año con él pero recordaba las palabras que se dijeron.

–Bueno… -se coló a su pequeña cocina abriendo gavetas sin permiso. Cosa que incomodo al dueño del departamento- Veo que hiciste una rica sopa de leche con trigo en forma de aros -Ichimatsu afirmo con la cabeza tratando de no reír- Aquí tenemos otro manjar -mostró una lata de atún y mayonesa- ostiones.

–Atún… -respondió corrigiendo.

–Manjares marinos -compuso.

–Y oh, pero que es esto -ahora mostraba una caja de ponche de huevo típico de esas festividades- ahora podemos brindar.

–Eres un idiota, un loco y un estúpido -comentó Ichimatsu para luego reírse.

–Y tú eres un gatito muy lindo cuando ríes… -Mencionó Karamatsu en un murmullo agachando la cabeza evitando ver el rostro sonrojado del menor, quien alcanzo a oír las palabras.

–No fue eso lo que me dijiste la última vez… -se cruzó de brazos pegándose a la pared.- Deberías quedarte en tu casa… -trato de cambiar el tema para tranquilizar a su corazón.

–Quise acompañarte… -le daba la espalda mientras preparaba todo- todos extrañan a Todomatsu en casa… -Ichimatsu se pegó a la pared mirando la espalda fornida del mayor- y tú también debes estar del mismo modo. Pero sobretodo… -caminó hacia él tomándolo de las manos- disculparme.

–¿Sobre? -desvió el rostro hacia su gato que estaba sobre la mesa, su nuevo lugar para domir.

–Es cierto, no eres el tipo de Todomatsu -El menor solo chasqueo la lengua cruzándose de brazos mientras pensaba "¿y tú disculpa es?"- Y eso es bueno. -Ichimatsu arqueo una ceja mirando a Karamatsu- Eres lo contrario de lo que Totty quiere, eso quiere decir que está cambiando por ti.

El gato a sentir un aroma delicioso se levantó de su mesa para pasar a la cocina. Se untó en las piernas del mayor, quien lo abrazo.

–Incluso, hiciste que le gusten los gatos -mencionó con una sonrisa para el felino. Quien disfrutaba de los mimos frente a los ojos celosos de su sueño. En pocas palabras, eres lo mejor que le ha pasado… -Esto último hizo que Karamatsuse mordiera el labio por apuñalar a su propio corazón- A mí… -respiró hondo- familia.

–Karamatsu… yo… -quería preguntarle sí también para él es lo mejor de su vida.

–¡the dinner es really! -respondió Karamatsu evitando el enfrentamiento verbal-

–¡Es cereal con leche no se va a quemar idiota! -Se quejó Ichimatsu viéndose interrumpido.- ¡Y es "ready" no "really"! ¿No sabes inglés?

–¡Je! No del todo -el mayor se agarró su propia barbilla- Really? Esta es mi sorpresa de año nuevo -Saco una charola de quien sabe dónde para presentar una cena inimaginable ante los ojos asombrados de Ichi- Amazing? No te esperabas esto.

–De donde sacaste esas piezas de pavo, ensalada, puré de papa -señalaba la comida en la bandeja-

–¡Here! ¡Taran! -Mostró una mochila azul con lentejuelas azules y su rostro.- La tenía junto a mis pies para que you cannot see, la comida estaba en los topers. Patee la mochila para que entrada cuando estábamos discutiendo en the door. -Ichimatsu solo escuchaba sorprendido y cegado por los brillos que parecían salir de Karamatsu ante su plan.- Now, come toe at.

Ichi solo afirmo con la cabeza guiando a Kara a una mesa para tres personas, puesto que al estar pegada a la pared de la ventana ya no había un cuarto lugar. Tomó a su gato entre sus brazos, quien maulló como reclamo por sacarlo de su lugar de sueño. Simplemente lo colocó al asiento a su lado para que no se moleste. Mientras su invitado colocaba los platos con la comida ya lista en la mesa.

Su plato realmente se veía apetecible. Tenía una pierna de pavo al horno bañado en una salsa roja, a un lado un par de rebanadas gruesas de jamón ahumado, puré de papa en un costado, algo de ensalada rusa, costillas asadas. Incluso había latas de cervezas para desprender de un paquete de seis. Realmente el dueño del departamento no sabía si estaba abriendo la boca por la sorpresa o simplemente para babear ante el banquete.

¿Pues a quién engañaría diciendo que siempre come así?

Su cena de todos los años son sopas instantáneas o cereales ya que ni él ni su padre sabían cocinar de esa forma. Cuando come de esta forma, es cuando pasa el año en casa de Chibita incluso le regalan las sobras para que coma otra vez.

–Sit down -Dijo Karamatsu con una sonrisa en sus labios, posando su mejilla en su mano izquierda mientras con la derecha agitaba para indicar que se sentada- Oh… I'm idiot.

–Sí, lo creo -respondió con sarcasmo el de cabellos rebeldes al sentarse.

–I'm forget la velas -se dio un golpe en la frente mientras se la mentaba tras buscar en su mochila.

–¿Velas? -cuestionó eso último.

–Sí, para darle más… ah… -No quería decir la palabra "romanticismo"- elegancia.

Oh… -El más joven se levantó- Ya regreso.

Tras decir esas últimas palabras se fue a su habitación cerrando detrás de él. Al hacerlo puro liberar un gran suspiro que no soporto ser retenido por más tiempo. Incluso sintió como la temperatura subía a su alrededor pues tenía bochorno y un color carmesí en sus mejillas. Abrió la puerta de su armario para buscar las velas.

Tras encontrar las velas, cerró su puerta. Se miró en el espejo unos segundos lo suficiente para pensar que Kusomatsu es un idiota por decir aquello de su aspecto. Él es un tonto por eso salió vestido así, mientras que él está cómodo.

Entonces… ¿Por qué se siente como una colegiala buscando un atuendo para su cita?

Las velas estaban en su cama; su ropa volando sobre su cabeza, cayendo al piso o sobre objetos de cuarto.

–Aquí… -dijo Ichimatsu para llamar la atención de Karamatsu, quien estaba acariciando al gato.

–Te tardaste mucho -respondió él girando al mismo tiempo pero se quedó con la boca abierta tras verlo arreglado.

Ichimatsu llevaba puesto una camisa blanca de manga corta, encima una sudadera violeta abierta, cubierta por un saco rojo que tenía un logo tipo escolar. Llevaba unos converses lilas de meter y de tela. Su pantalón lo cambio por un pantalón de tela beige, misma que tenía enrollado hasta las rodillas. Eso en él, le hacía ver muy bien.

Bueno, se veía tan perfecto ante los ojos azules que no buscaban palabras para expresarlo. Solo sonidos raros como balbuceos y sonrojos.

–¿Qué te pasa? -Preguntó el menor dejándose caer sobre su asiento. Apoyando su mejilla contra la palma de su mano derecha.

–Nada… -Contestó mirando por la ventana viendo por el reflejo de esta a su acompañante- Pensé que te sentías cómodo con tu ropa.

–¿No te gusta? -fue más una pregunta de decepción que de reclamo.

–Para nada… -ante esas palabras Ichimatsu clavo sus uñas a la mesa. Ichimatsu sintió que era tiempo de golpearse repetidamente sobre la tabla de la mesa.

Era obvio que no le iba a gustar. Solo se puso ropa sobre ropa como Karamatsu. Tal vez se dio cuenta que su sudadera es la misma que tenía puesta cuando llego. Solo la abrió y se puso un saco encima. Tal vez apestaba a ropa sucia.

–Realmente ves bien… -el de morado abrió los ojos deteniéndose ante el primer golpe contra su mesa- Me sorprendiste eres muy guapo. -El menor solo se sonrojo agradeciendo en murmullo-. Prenderé las velas.

Karamtsu tomó las velas moradas y azules que Ichimatsu le entrego para ponerlas en el centro de la mesa. Lo hizo principalmente al darse cuenta de sus propias palabras por lo que fue un escape para desviar el tema. Las encendió al colocarlas en el centro de mesa.

Los dos comenzaron a comer. No había palabras solo sonidos de cubiertos. Tragaban la comida para evitar que las palabras salgan.

Su ambiente era cómodo pero a la vez los tenía nerviosos. No todos los días un chico sexy te traía una cena exquisita y te decía guapo. No todo los días admitías que envidiabas a tu hermano menor por conseguir un hermoso novio.

"¿Qué palabras decir para iniciar una conversación?". Pensaban al mismo tiempo.

– Tu mamá… -Ichimatsu trato de romper el silencio por su propia voluntad. Aunque estaba nervioso- cocina delicioso. La cena es exquisita.

–Gracias por el cumplido pero fui yo quien lo hizo -Karamatsu sonrió a un anonadado Ichi.

–¿Realmente lo preparaste? -El mayor afirmo nuevamente sorprendiendo a quien interrogo.

De la nada comenzaron a conversar sobre los platillos que degustaban. Luego hablaron de los momentos que pasaron en este año. Karamatsu hablaba de los viajes que hizo y planea seguir haciendo mientras que Ichimatsu preguntaba sobre cómo era el mudo exterior. Ambos hombres se sentían felices, nadie les había preguntado cómo les fue su año viejo.

Pero entonces Karamatsu hizo la pregunta que Ichimatsu no se esperaba.

–¿Qué harás si Totty no despierta? -Esa pregunta apago risas- Digo, estaban planeando una boda antes. ¿No han pagado nada, verdad? -Ichi negó con la cabeza mirando su plato vació- ¡Eso es bueno!

–Oe… Kusomatsu -murmuró para llamar su atención- Sí Todomatsu despierta… habrá un problema.

El mayor solo levantó su ceja esperando oír más e incluso iba a preguntar pero los fuegos artificiales, el griterío de la gente lo evito.

–Ya es año nuevo… -mencionó Ichimatsu.

–¡Cierto! Happy new year, my kitty! -Con aquellas palabras abrazo al menor quien le correspondió el gesto con una tierna sonrisa- Brindemos -se apartó con sonrojo para servir vino-

–¿Otra sorpresa? -Karamatsu afirmo- ¿Qué otra cosa tienes en tu mochila?

–Nothing -le sirvió en su copa- salud, por este año que nos espera.

Ambos brindaron chocando sus copas al grito de salud y feliz año. La televisión que aún estaba encendida comenzó a mostrar imágenes del mundo recibiendo el año nuevo con festejos y besos entre novios. Incluso hubo una proposición de matrimonio.

–Do you know in New York, las parejas se besan en la explanada principal para tener un año lleno de amor… -Tras decir aquello Ichimatsu lo observa en silencio- Sorry, hice un comentario tonto…

El de saco rojo trago el líquido de su copa para jalar del cuello al de la playera blanca que se puso nervioso por el evidente golpe que iba a recibir pero su sorpresa fue un beso en sus labios en vez de un ojo morado.

El más joven se quedó en sus labios sin movimiento alguno. Solo estaba estático esperando alguna reacción. Karamatsu estaba en shock no esperaba aquello.

¿Qué hacer sí Karamatsu estaba enfadado por esa repentina acción?

¿Qué hacer sí Ichimatsu solo esta ebrio?

¿Qué hacer con el beso que estaba en el aire?

¿Qué hacer con este palpitar de corazón?

¿Qué hacer con este repentino sentimiento que acaba de encontrar?

Solo hay una respuesta.

Karamatsu lo supo cuando sintió Ichimatsu despegarse de forma lenta.

Poso su brazo alrededor de su cintura para acercarlo a su cuerpo. Abrió sus labios para dar pie a que el menor comprendiera su agrado por el acto. Aquel inocente beso subió de tono como el calor aumentaba para ir soltando chamarras, sacos, camisas en el pequeño pasillo que dividía la cocina comedor a la habitación.

La espalda de uno sintió el colchón de la cama. Se detuvieron del beso para mirarse a los ojos, respirar tras lo agitado. No importaba quien estaba abajo en ese momento porque ahora estaban acostados uno frente a otro en silencio, uno tan íntimo que pedía agritos solo romperse a base de gemidos. Se vieron semidesnudos con una tierna sonrisa, que se volvió traviesa y luego de cómplices en un secreto entre ellos y el colchón.

–Ichimatsu… tengo que decirte -Karamatsu se le acercó para hablar. Se veía jodidamente sensual-

–Shh -Ichimatsu lo evito colocando su dedo índice sobre sus labios- no hables, arruinas el momento. Kusomatsu.

–Ichimatsu -tomó su mano para jalarlo a su cuerpo- cuando dije que no eras el tío de Todomatsu y cuando negué el tipo que me gusta a Jyushimatsu. Mentí. –Se veía tan sensual sin usar ese ingles de mierda que el menor no quiso interrumpir- Realmente, tú eres mi tipo –ahora estaba sobre su cuerpo bajando su cabeza a su cuello-. Tú me gustas.

El dueño de la cama solo libero un suave suspiró al sentir unos dientes clavarse en su palida piel.

–Karamatsu… tú me -Intentó hablar pero el mayor se separó de su cuerpo alejándose de él.

–No quiero ser reemplazo de Totty -agarró sus cosas-. Sé que lo amas, no quiero aprovechar el momento. Me retiro, feliz año.

–¡Karamatsu! -Se levantó de la cama, tropezándose con su propia ropa para sujetar la mano del mayor antes que saliera de la habitación pero era tarde el sonido de la puerta lo confirmo- Soy yo quien está aprovechando la situación. –Mencionó chocando su frente contra la madera.-

XxX

Ichimatsu estaba dormido en su cama aferrado al aroma que Karamatsu le dejo en su colchón. No es mentira que soñó lo que pudo haber pasado la noche anterior. Se levantó junto con su amigo entre sus piernas. Se dio una masturbación mañanera imaginando la misma boca con la que se besó ahora succionarlo.

Se dio una ducha tras realizar su acción.

Se puso una camisa ancha color morado con un gato en medio. Sus desgatados pantalones de mezclilla y unas cómodas pantuflas de cabecitas de gatos. Fue a la cocina a terminar su cena interrumpida: cereal con leche.

Recordó revisar su teléfono mientras desayunaba. Ahí fue cuando vio las llamadas perdidas y los mensajes. Unos eran de la familia de Karamatsu y otros del hospital. Se levantó, solo se puso otra camisa más decente junto con abrigo para luego ir directo al hospital.

–¡Es un milagro de año nuevo! -Grito Choromatsu cuando lo vio cruzar las puertas de cristales del hospital- ¡Todomatsu despertó!

Ichimatsu se congelo cuando escuchó las palabras. Solo se giró para correr de nuevo por donde regreso pero los brazos de Jyushimatsu lo atraparon.

–¡Totty está vivo! -gritaba el menor agitando al visitante en el aire.

–No hagan ruido, respeten estamos en el hospital -comentó Osoko con lágrimas en los ojos-. Solo esperamos que el doctor nos guie.

–Por aquí familia Matsuno -llamó ese hombre travestido de enfermera-

Esa fue señal de Ichimatsu para escapar nuevamente pero fue retenido por Osomatsu.

–¡Osomatsu, necesito de tu ayuda! -Intento zafarse del agarre- ¡Déjame huir!

–Tranquilo, Ichi. Todo saldrá bien, estoy a tu lado para apoyarte así que déjame manejarlo todo. -Caminó con él para ingresar a la habitación de Totty.

Toda la familia lo rodeaba cuando el enfermero comenzó a llamarlo para despertarlo.

–Oye mocoso, despierta aquí está tu familia -más que sacudirlo parecía que lo empujaba-

–¿Eh? -Todomatsu abrió los ojos de forma lenta. Reconociendo uno a uno los rostros frente a él.

Los murmullos de los presentes no se hicieron esperar para robar la atención del recién despertado. Mientras Ichimatsu buscaba la forma de escapar del lugar.

Los ojos café oscuro se cruzaron con los negros de Ichimatsu.

Por primera vez, en todo este tiempo su príncipe rosa lo miraba.

En otra ocasión, se hubiera muerto de felicidad… ahora muere de vergüenza.

Sobre todo cuando Todomatsu dijo lo impensado por su familia.

–¿Y tú quién eres? -Le preguntó a Ichimatsu antes de demayarse.

–¡Por dios, tiene amnesia! -Gritó Choromatsu horrorizado.

Todos salieron de la habitación tras ese comentario. Pronto rodearon al doctor para interrogarle con sus preocupaciones. Ichi realmente deseaba escapar pero ahí estaba Choroko abrazándolo para consolarlo.

–Es como el doujinshi que leí el otro día, el seme cae en coma y su uke lo cuidaba. Evitaba enamorarse de otro seme, pero cuando el suyo por fin despierta… lo desconoce -Más que consuelo le asustaba sus historias- Hubo mucho sufrimiento, pero al final el seme nunca consiguió recuperar sus recuerdos pero se volvió a enamorar del uke como la primera vez.

–Eh… -el de morado no buscaba que decir.

–Moraleja para ti, Ichimatsu: "enamora a tu seme de nuevo" -con su mano derecha cubrió sus propios labios antes de acercarse al oído del chico- ¿Y el seme eres tú o no?

–¡Mom, dad! -La voz de Karamatsu se escuchó ahora entrando al recinto- What happen? -preguntó mirando a su alrededor, toda su familia lucía preocupada- ¿Ichi?

–Todomatsu despertó… -respondió en un tono triste viéndole a los ojos.

–¡Él está triste porque no lo recuerda! -Argumento Choroko abrazándolo entre lágrimas. Ignorando que el verdadero motivo de tristeza es lo que pasaba entre Ichimatsu y Karamatsu.

–Tiene memoria selectiva -dijo Choromatsu para tomar la atención de su hijo recién llegado-. No recuerda lo que paso y con ello, a Ichimatsu. Según el doctor, es debido al trauma que tuvo.

–Es una pena… I'm sorry Ichimatsu -bajo la cabeza sintiendo su corazón romper.

–Sí… lo sé -liberó un largo suspiró.

Choroko solo los miraba. Veía un momento a Ichimatsu para luego ver a su sobrino y viceversa, su sentido fujioshi se estaba activando con fuerza con ese par.

–Vayamos a ver a Todomatsu, el doctor dice que despertó pero que no apresuremos a su memoria o podía colapsar. -La familia afirmo con la cabeza siguiendo al padre.

–¡Osomatsu, por favor! -Nuevamente jalo del brazo al de rojo-

–Ichimatsu, déjame todo a mí. No te esfuerces, no hagas nada. -El menor afirmo con la cabeza mientras él apoyaba sus manos en cada hombro- Ahora vamos, estoy detrás de ti.

El menor camino por delante ignorando quien realmente logró huir fue Osomatsu.

Nuevamente todos estaban en la habitación, haciendo preguntas a Todomatsu para saber hasta dónde llegaban sus recuerdos. En ese momento Ichimatsu cruzó la puerta para entrar en silencio pero Karamatsu lo vio.

–Oye, do you remember a Ichimatsu? -señalo a un chico con cabellos alborotado y no por el sobresalto que dio por ser nombrado.

–¿Debería? -Todomatsu puso los ojos en blanco.

–Velo bien -Nuevamente su hermano mayor le dijo y lo señalo mientras Ichimatsu movía sus dedos en forma de saludo puesto que cruzó sus brazos al estar nervioso.-

–Se me hace familiar -torció sus labios levantando sus hombros como restándole importancia.

– "¿Este es realmente mi príncipe rosa?" -Meditaba Ichimatsu ante esa reacción.

–Tu memoria parece volver -comentó Choromatsu feliz-.

–¿Mi memoria? -cuestionó sorprendido desde su cama de hospital

–Tienes dañada la memoria, le dicen memoria selectiva -le respondió Osoko acomodando su manta para cubrirlo.

–¡Eh! -Ahora el que exclamaba era el recién salido de coma-

–¡Estas comprometido! -Jyushimatsu alzaba sus brazos como banderas.

–¿Comprometido? ¿Con quién? -Su expresión de perplejidad era arte para los presentes.

–Con Ichimatsu -Choroko jalo al nombrado de su brazo para que lo vea mejor. El otro solo suspiró derrotado nuevamente saludando con su mano desviando la mirada.

–¡Con eso! -señalo el menor con la boca abierta así como sus ojos.

–Eso… se llama Ichimatsu y es tu prometido -comentó Karamatsu con un gruñido cruzándose de brazos.

–Traje su asquerosa gelatina -dijo la enfermera Tetsu, ese hombre que se viste de mujer con bandeja en mano-

–¿Me gusta la gelatina? -Ahora Totty dudaba de sí mismo.

–Bueno, ya es hora que este regrese a dormir -Mencionó Tetsu sacando a la familia de la habitación.

Ichimatsu no sabía qué hacer, miraba de reojo a Karamatsu que también lo veía. El de morado se veía preocupado con miedo mientras que el azul se veía molesto. Osomatsu apareció tras una puerta para seguir al grupo con el que vino, mismo del que fue separado por Ichimatsu.

–¡Me abandonaste! -le reclamó un enfadado Ichimatsu.

–¿Ya no se le permite a un anciano ir al baño ni fumar? -El mayor negó con su cabeza- Eres un grosero con los mayores -ahora liberaba una bocanada de aire de decepción-. Tranquilo, ya estoy trabajando en ello.

–¡No parece que estés haciendo algo! -Ahora gritaba enfadado.

–Estamos en un hospital, baja la voz -el de rojo se veía tranquilo-. Ya te dije, se los diré.

–¿Cuándo logré tener hijos? -realmente esta irritado

–Tan poco exageres -metió sus manos a los bolsillos de su pantalón-. Ahora vamos, o la familia sospechará.

El de morado solo se encorvo más para rechinar los dientes y maldiciendo a todo a su paso. Las personas junto a él huían de miedo buscando al guardia.

Al salir del hospital, Ichi encontró a Karamatsu recargado en su moto con los brazos cruzados mirándolo de forma seria. Le hizo una señal para que montara su moto. Le obedeció. Todo el recorrido fue callado. Por fin llegaron al departamento del más joven, quien se bajó de la moto.

Ichimatsu pudo notar lo molesto e incómodo que fue el viaje para el mayor. No sabía que decirle o que hacer.

–Has… he… -Karamatsu le vio a los ojos haciendo que se ponga nervioso- Has sido encantador esta semana -se mordió el labio de la vergüenza.

–¿Ah? Pensé que te fui molesto esta semana -agarro el casco que le sirvió al menor-. Ya sabes, por acusarte de mentir a la familia, de que eres pareja de Karako.

–Has tenido una semana de mierda, ¿verdad kusomatsu? -levantó levemente sus labios para imitar una risa.

–Sobretodo año nuevo… -miró al piso recargándose en el manubrio de su motocicleta.

–Sobre eso… -Ichimatsu se agarró el brazo derecho para darse fuerzas a sí mismo-

–Escucha Ichimatsu, es mejor olvidarlo. Que todo se quede en el año que se acaba de ir -El menor lo miró sorprendido con el corazón roto-. Mira, a partir de mañana las cosas serán diferentes -Se acaba de dar cuenta que el mayor no ha usado el inglés para nada. Entonces, eso quiere decir que hablaba en serio para él-

–Karamatsu, yo realmente… -quería evitar todo. Quería gritarle que tenía razón, que mintió-

–Ichimatsu, a pesar de todo -lo sostuvo entre sus brazos- quiero que sepas que cuentas conmigo como un gran amigo. Realmente, soy feliz que ya tengas a Totty de nuevo. Adiós, cuídate -se despegó de él para luego arrancar sin mirar atrás.

No vio como Ichimatsu comenzó a llorar de pie en la calle.

Era lo único que podía hacer.

No pudo desmentir por miedo a perderlo.

Siguió con su mentira y lo perdió.

Esta situación le volvía loco pero sobretodo le destruía su corazón.