Hola chicos :D lamento haber tardado, estaba en examenes, pero en fin aqui les dejo un nuevo capitulo, como siempre espero qu elo disfruten. no creo que responda a sus preguntas o dudas, pero espero que colme sus expectativas. con mucho amor Gaabs...

-conversaciones - no conversaciones

-pensamentos-

"recuerdos"


CAPÍTULO IV: Un muy guardado recuerdo

Sus manos bajaban cada vez más, tocaban con fuerza cada parte de su pecho, mientas trataba de no alejarlo. Mierda. Podía sentir escalofríos mientras ella bajaba cada vez más, mucho más. Él por su lado no dejaba de besarla en el cuello, le estaba dejando marcas por donde sus labios tocasen, quería que cuando se viera recuerde quien se las hizo. Oía su respiración entrecortada mientras gritaba cada vez más fuerte su nombre. El vaivén de sus senos lo estaban volviendo loco. Cada embestida le forjaba un grito ahogado en los labios, su cuerpo se estremecía bajo sus brazos mientras profundizaba cada vez más y aceleraba el acto. No sabía cuánto tiempo iba a poder contenerlo, estaba a punto de correrse. Podía sentir lo mismo en ella, sus gritos, sus rasguños y su estrechez se lo decían, no podía más.

- Ahhh, Shi-shikamaru – vivir en el centro de la ciudad tenía sus ventajas, el ruido podía compensar los ensordecedores gritos de cualquier amante – Shikamaru – su voz sonaba muy agitada – me voy a… Ahhh... Shikamaru – le gustaba hacerla callar con sus besos mientras embestía cada vez más rápido

- Vamos preciosa, no te contengas – le decía mientras se deleitaba degustando de sus pechos – quiero que grites mi nombre

- Mmm – aun recordaba la primera vez que él le hizo el amor, aun no podía creer que hubiera caído en sus encantos, ella siempre estaba tras él hasta que una noche le llegó su hora – más rápido Shikamaru – y desde ahí no lo había dejado tranquilo – Dios

- Si, sigue así… - el momento se acercaba, ella no podía más, estaba a punto de explotar, cuando se escuchó el sonido del teléfono.

- Ah… - se empezó a distraer, él estaba minorando los ataques – déjalo – besó su pecho, odiaba cuando dejaba de prestarle atención – déjalo mi amor, no debe ser importante

- Maldición – a Shikamaru tampoco le gustaba ser interrumpido, así que esperó que saltara al contestador

"¿Shikamaru? – Era la voz de Ino, sonaba acongojada - debes haber salido a comer, solo llamaba porque necesitaba conversar contigo, cuando puedas ven a mi casa, por favor te necesito."

La voz de la chica lo distrajo, a tal punto que paró sus embestidas, la joven estaba frustrada

- Shikamaru no – se sentía bloqueada, ¿Por qué justo ahora? – no le hagas caso, mi amor, continuemos – decía mientras acariciaba el excitado miembro de su amante, que había dejado de mirarla para mirar fijamente el teléfono – no me vas a dejar así... ah… - rápidamente se indignó al sentir como se alejaba de ella – maldita sea Shikamaru – grito mientras le lanzaba el mando del televisor, sin lograr su cometido.

- No hagas estupideces – dijo en voz baja el joven, mientras se dirigía al baño – vístete, es hora que te vayas

- ¿Qué?, ¿no lo dices en serio verdad? – se podía sentir el dolor en su mirada, odiaba no tener sus atenciones al cien por ciento. La mirada del chico lo confirmaba – maldita sea Shikamaru – gritó mientras se levantaba a darle la cara – por

- Ya te lo dije – le corto rápidamente el joven, claramente enfadado con su actitud – vístete rápido y márchate, hoy llegaré tarde

- Es siempre así, ella dice tu nombre y rápidamente corres a verla – esa absurda conversación lo estaba fastidiando – que mierda vez en ella Shikamaru, ¿es que no te das cuenta? Eres patético

- ¡Ya basta! – golpeó furioso la pared – ¿qué parte de esto no te ha quedado claro?

- Shikamaru – los ojos de ella empezaron a aguarse, por un momento pensó que él estaba cayendo – por favor…

- Me daré un baño, cuando salga espero que ya te hayas marchado, no tengo tiempo para berrinches – se dio la vuelta evitando su reacción, no tuvo la intención de hacerla llorar, pero si no se ponía rudo ella jamás se iría.

La chica se sentó rendida en la cama, sabía que de igual forma el no cambiaría de pensar, siempre era igual, solo faltaba que ella aparezca para robarle su atención. Esa zorra. De igual forma, no tenía que reclamarle, él ya se lo había dejado claro, solo se acostaba con ella, nada más. Odiaba que fuera así, pero de otra forma no hubiera conseguido robarle un beso, a él, el chico perfecto, ese que le hacía perder la cordura cada noche que pasaban juntos, no importa lo que fuera con tal que eso no acabara. Se sintió mal por la forma en que fue tratada, pero al menos el mencionó que regresaría a dormir, así que se dirigió al baño para hacer la pases, así no se enojaría si la encontraba en su cama al regresar, y retomaran lo que dejaron a medias.

Él se encontraba dentro de la ducha, con los ojos cerrados mientras dejaba que el agua cayera sobre su cuerpo. Con decisión entró aún desnuda, sorprendiendo al Nara en el acto, pero antes que dijera algo, rápidamente se dirigió a sus labios.

- Sumiko… - habló rendido el muchacho – te he dicho que…

- Shhhh – rápidamente lo calló ella – ya lo sé, me iré – sus labios siguieron bajando por su cuello mientras sus manos jugueteaban con eso que la volvía loca – pero antes quiero despedirme como se debe – y entonces bajó a la altura de su miembro, lista para metérselo a la boca

- Ahhh... – y así otra vez Shikamaru se dejó vencer por esa mujer, a quien después de hacerlo vibrar, la hizo suya bajo el agua para después despedirla, mientras iba a encontrarse con su amiga.


Ino se encontraba tirada en su cama pensando en lo que acababa de sucederle, ¿por qué esa clase de cosas siempre ele sucedían a ella?, ella que solo quería pasarlo bien. A su lado se hallaba una caja de pañuelos vacía, tras largas horas de llanto, que ya había podido superar. El sonido del timbre la saco de sus pensamientos.

Al abrir la puerta se encontró con Shikamaru, quien sostenía una caja de chocolates de su marca favorita, no pudo evitar volver a llorar.

A Shikamaru solo le quedaba abrazarla hasta que le pase, como era de costumbre, que le habrá sucedido esta vez…

La joven rubia entonces dejó de llorar para reír como loca al verlo a los ojos, tratando de minorar las tensiones.

- Shikamaru, lo siento, no te he invitado a pasar – decía mientras se hacía a un lado – que tonta soy

- Descuida, ya estoy acostumbrado – trató de bromear el pelinegro al pasar por su lado, e ir directamente al sofá blanco – cuéntame, que es lo que ha sucedido

- Dios… - tomó un respiro – de verdad lo siento, que egoísta soy, debes haber estado ocupado y yo llamándote a esta hora

- Claro que no tonta – la calló – sabes que puedes hacerlo cuantas veces quieras – a Ino no le quedó otra que sonreír con ternura, su amigo era el ser más valioso que conocía. Y ella por otro lado era una idiota.

- Shikamaru – volvió a contraer su rostro mientras lloraba y se sentaba sobre las piernas del joven, otra vez siendo consolada – soy una verdadera idiota.

- Ya cálmate – la reconfortaba acariciando su espalda – dime que es lo que te ha ocurrido, es acaso…

- Si, fue Hideki – decía mientras trataba de calmarse – descubrí algo terrible esta mañana – sus ojos se desviaron al costoso anillo que llevaba en su dedo, que había sido obsequiado por su supuesto novio anteriormente – él – respiro profundamente viendo nuevamente a su amigo – él estaba casado.

- ¡¿Qué?! – grito sorprendido el chico, eso era demasiado. Ino nuevamente empezó a llorar – ese hijo de puta… - no podía creerlo, como pudo hacerle eso a su amiga – lo mataré – mencionó mientras se levantaba dispuesto a marcharse

- No… Shikamaru – lo detuvo ella – por favor no hagas tonterías, ya déjalo así, de igual forma, juré no volver a verlo

- ¿Pero qué estás diciendo? – giró a verla sorprendido – ese imbécil se burló de ti. Debo darle su merecido

- No Shikamaru, por favor- se volvió a sentar rendida – ya no le des más importancia – decía ante la mirada de incredulidad del joven – más bien… - mordió levemente su labio inferior al pensar en su propuesta – pensé que podíamos hacer una cosa…


Dos horas más tarde Shikamaru se encontraba en un bar alejado de Ino, vigilándola con recelo mientras la veía conversar con un tipo. Ya sabía lo que sucedería después. Cada vez que la chica tenía un problema amoroso se emborrachaba hasta encontrar a alguien que la besaría, más tarde le haría el amor y después se convertiría en su próximo amante, hasta luego descubrir algo malo que haga cortar su relación y vuelva a emborracharse. Siempre sucedía lo mismo con Ino, ella y su peculiar forma de encontrar novios. Aun recordaba aquella vez que ella en un momento de embriaguez, se atrevió a decirle algo que lo dejó helado, para luego acercar sus labios a los de el en un profundo beso. No podía creer que ella no haya recordado nada al día siguiente, ni los demás días, y aunque en cierta forma lo agradecía, pues sentía que todo podría arruinarse entre ellos, no podía evitar haber sentido una punzada de decepción. De igual forma prefirió dejarlo todo así, era lo mejor.

Flashback

- Shikamarula rubia tenía un aspecto deplorable, sus ojos se hallaban hinchados luego de haber llorado toda la noche y su cuerpo empezaba a fallarle después de haber bebido tanto – Shikamaru – se aferraba a su pecho mientras decía su nombre, el pelinegro solo podía verla fijamente mientras trataba de mantenerla en pie al cerrar la puerta de su departamento. Era hora de que su amiga descansara un poco. La levanto para evitar el duro trabajo que sería hacerla llegar a pie a su habitación al fondo del pasillo, no se podría mantener en pie ni un segundo.

- Shhh le decía mientras la sostenía con firmeza – tranquila, ya llegamos a tu departamento – pero la rubia entonces bajo un poco aún entre sus brazos y levanto las piernas hasta colocarlas cada una a un lado de su torso, presionándolo con las mismas – I-Ino – dijo nervioso el muchacho al verla acercarse a él peligrosamente. Todo ella olía a alcohol, pero no podía importarle. Ino sonrió al notar su nerviosismo, típico del Shikamaru de ese tiempo, tan adorablemente sensato.

- Shikamaru menciono una vez más mientras colocaba un cabello del joven en su lugar, para después volver su vista a él, cargada de sentimientos – como puedes ser tan lindo conmigo Shikamaru… yo… yo no lo merezco – el joven iba a pronunciar algo, pero fue callado por la rubia – has sido mi amigo tantos años, me has apoyado en los peores momentos, siempre… - suspiró pensando en todo eso – siempre has estado conmigo cuando te he necesitado… miles de chicas se morirían por tener un poco de tu atención, porque las veas solo un momento, por ser ellas las que tengan el privilegio de tu mirada, pero tú siempre has decidido que sea yo la afortunada que pasa el día contigo, siempre me has preferido por encima de todas ellas – miro por un segundo sus labios entreabiertos, para volver a sus ojos negros - y yo, yo soy solo la estúpida con la que nadie quiere estar.

- Inono digas eso, sé que cualquiera se moriría por estar contigo…

- ¿cualquiera?... – un destello se pudo ver en su marchita mirada… sentía punzadas en su desnudo pecho… - dices que cualquiera podría llegar a quererme… ¿lo dices en serio Shikamaru? – entonces se acercó peligrosamente a oler el perfume de su cuello, amaba tanto ese olor varonil – incluso… ¿tú, Shikamaru? – el corazón del joven se detuvo, no esperaba para nada eso. Ino volvió la vista a sus ojos, ya solo estaban a escasos centímetros. La rubia sonrió al notar el rubor en las mejillas del muchacho, que no salía del shock que le causaba su amiga a horcadas de él, aferrada a su cuello. Sus narices estaban juntas, él podía sentir su cálido aliento cada vez que hablaba ella – ¿crees que podría suceder algo entre nosotros algún día? – tragó pesadamente mientras ella besaba la punta de su nariz – a veces pienso en cómo serían las cosas sí solo, si algún día tuviera el valor de ver más allá de mis ojos y darme cuenta de lo idiota que soy al dejar pasar a alguien como tu Shikamaru, si algún día puedas mirarme de otra forma, que no solo seas quien seque mis lágrimas después de un rechazo, quisiera que… quisiera ser digna de tus besos, Shikamaru. Que llegues a verme de esa forma y no solo como la tonta que todos dejan – la mirada en ella se volvió intensa mientras un nudo de emociones se formaba en Shikamaru. Era cierto, él lo había pensado también, cierto tiempo atrás se había sorprendido pensando en ella más allá de lo que estuviera permitido hacer. No podía negar la atracción que había existido desde que la conoció. Pero para ella él siempre fue su fiel amigo, además estaba esa chica rubia de coletas por la que se sintió verdaderamente atraído, y a la que había dejado desconcertada después se salir con Ino del bar– que pensarías si me atreviera y me robara uno de tus besos Shikamaru, apuesto que cualquier chica me mataría por intentarlo

- Ino- y no le dio tiempo siquiera de pensar, cuando sintió los cálidos labios de su amiga. Ella entonces lo empezó a besar con pasión, mientras aún se aferraba a su cuello evitando su rechazo. Shikamaru la sostuvo con firmeza para evitar que cayera, mientas se debatía si era o no lo correcto aquello. Pero la lujuria le impidió pensar de más y pronto se encontraba siguiéndole el juego a su amiga, besándola con auténtica pasión mientras llegaba hasta uno de los blancos sofás para sentarse. Ella se acomodó en el mientras seguía a horcadas, sosteniendo su camisa mientras devoraba sus labios. La bebida se le había ido a la cabeza y ya no pensaba en nada más que en los labios del pelinegro, que gustoso la aceptaba mientras acariciaba uno de sus glúteos, que al estar en aquella situación, por llevar puesta una falda los dejaba al descubierto. Los besos fueron poco a poco bajando a su cuello mientras aun aspiraba ese perfume que la volvía loca, por su parte el aún estaba bloqueado, no podía creer lo que pasaba mientras la dejaba hacer lo que ella quería. La cabeza del Nara se encontraba vacía, solo podía disfrutar de la deliciosa sensación de sentir los cálidos labios de la rubia besando su cuello, cuando de pronto sintió sus manos tocar con desesperación a su amigo. Esto lo tomó por sorpresa. Ino estaba demasiado borracha como para pensar en lo que estaba dispuesta a hacer, lo estaba acariciando sobre su pantalón, eso era ya demasiado para él. De pronto mil cosas vinieron a su mente, pensó en los arrepentimientos que habrían al día siguiente y en lo patético que sería el despertar y ver sus ojos sorprendida. Después de todo ella estaba borracha y la no poda aprovecharse de ella. No de ese modo. No a ella. Ella estaba despechada y estaba desquitándose con él, no podía permitir eso. Su conciencia ya lo estaba torturando al traerle recuerdos de la hermosa rubia de coletas, sentía de alguna manera que la estaba traicionando. El sentía algo por ella y estaba ahí, en el departamento de su amiga, a punto de dejarse hacer el amor por ella. Como podría ver a la joven de Suna a los ojos después de que sucediera algo con su amiga. Con esfuerzo detuvo su mano y la sostuvo con fuerza, haciéndola mirarlo a los ojos sorprendida. – basta – y eso fue suficiente para que la chica entrara en razón y comprendiera las circunstancias, nuevamente se aferró a su cuello, pero esta vez lo hundió en él, avergonzada.

Shikamaru la llevó a su cama para poder irse pronto y meditar en lo pasado, Ino estaba con los ojos cerrados, no se atrevía a verle a la cara, era consciente de lo que casi iba a suceder, pero más de la forma en la que él detuvo eso. Shikamaru pensó que se estaba quedando dormida, así que se dispuso a salir rápidamente de ahí, cuando al darse vuelta sintió que lo agarro de la mano. Ino lo miraba fijamente mientras con una sonrisa apagada, pronuncio unas palabras

- Lo hiciste – dijo, y aparto la vista de él para mirar el techo blanco de su habitación.

- ¿eh? – no entendía lo que traba de decirle, solo pensaba en huir. La chica sonrió tristemente sin aun verlo a los ojos.

- Tú también me rechazaste y se dio la vuelta, para no ver el momento en que se alejaba de ella. Como todos lo hacían al final.

El chico tragó pesadamente la saliva. Él no había querido eso, pero no quería que las cosas salgan así. No supo que decir, solo salió rápidamente sin decir nada.

Al día siguiente nadie hablo de lo sucedido, ella alegó que no recordaba nada después de su segundo trago y él no se atrevió a seguir, tenía miedo que todo se arruine, así que todo murió ese día, el día en que las cosas salieron a la luz.

Ella trató de olvidarlo, incluso le regaló un nuevo perfume para su próximo cumpleaños, con tal de olvidar ese aroma que la enloqueció y casi la lleva a la locura, y el decidió mantenerse a raya las siguientes veces que ella se embriagara. Solo atinaba a observarla coquetear, hasta que decidiera irse con el próximo tonto que la cautivara, y entonces acababa su noche con ella. Todo fue así con ella hasta ese momento.

Fin del flashback


Shikamaru regreso a su casa en su auto, hace un momento había recibido un mensaje de Kakashi diciéndole que debía presentarse en su oficina apenas se levantase el día siguiente, tenía algo importante que decirle. Su cabeza pensó en lo que podría ser, le dolía de solo pensar en la cantidad de trabajo que le podría asignar con las nuevas noticias sobre la amenaza, él se estaba tomando unas mini vacaciones de fin de semana para volver a la realidad de su vida. De nuevo sumergirse en el trabajo para no tener que pensar de más. Pero entonces se paró en seco. Y si... y si es por ella. De nuevo el recuerdo de aquella muchacha vino a su mente. Temari… La noche anterior no se la pudo sacar a pesar de tratar de ahogar sus recuerdos en los gemidos de Sumiko, el sonido vivo de su risa aún le aceleraba el corazón, era algo que nunca pudo evitar y que lo condenaba. De todas formas, Chouji ya lo había dicho, ella vendría como embajadora de Suna en la próxima reunión a realizarse en su aldea, y después de todo el siempre hizo de su escolta en cada visita, de esa forma se permitió conocerla mejor y compartir ciertas vivencias. Era un hecho seguro que le asignarían de nuevo el mismo papel, solo que estaba vez, sentía un profundo vacío de pensarlo. Tal vez no quería aceptarlo. Aun dolía recordarla, aun dolía pensar en ella como lo solía hacer, aun dolía pensar en cómo pudieron ser las cosas si se hubieran dado de otra forma, y en como seria su futuro en este mismo momento, si todo fuera diferente. Tal vez Sumiko no hubiera existido, pensó al ver el auto de la chica estacionada fuera de su edificio. Sonrió al pensar en su insistencia, pero bueno, no podía negar que le daba buenos momentos de sexo. Antes de estacionar decidió avanzar una cuadra más para comprar algo de cena, después de todo solo había bebido cerveza y ya estaba teniendo hambre, de seguro Sumiko también la tendría de estar esperándolo, por horas, era seguro. Esta chica…

Al llegar a su departamento se encontró a la chica sentada en su sofá viendo televisión, que, al notar su presencia rápidamente se acercó a darle cariño. Shikamaru, aun pensando en el recuerdo de la rubia de coletas, recibió las caricias para sacarla de su mente, ya había tenido suficiente con esa problemática engreída. Sumiko rápidamente trepó a su cintura, rodeándola con sus piernas. Se encontraba con un apretado vestido que ceñía a la perfección su figura. Empezó a besarle el cuello contenta que él haya aceptado su presencia, y cuando se dispuso a desabotonar la camisa del pelinegro, este la detuvo. Sumiko entonces lo miro asustada, pensado que nuevamente era rechazada, pero se encontró con la sonrisa ladeada del joven.

- Comamos primero, sé que tienes hambre – se había dado cuenta que se había comido la cesta de uvas que había dejado en la encimera de su cocina, pero era todo lo que había tenido, había olvidado hacer las compras. Hicieron la mesa y se encontraron comiendo en pocos minutos, ella estaba contenta de que haya pedido dos porciones, de ese modo había pensado en ella.

- Shikamaru – llamó la atención del joven que comía callado, sumido en sus pensamientos – ¿porque te llamaba Ino?

- ¿eh? – esa pregunta lo tomó de sorpresa

- Sé que sueles salir a toda prisa cada vez que ella te llama, pero, no entiendo por qué justo en ese momento, nosotros… nosotros estábamos… - no pudo seguir, el nudo en la garganta que se formaba se lo impedía, le dolía pero no quería seguir perdiendo el orgullo.

- Lo siento – dijo entonces Shikamaru sorprendiéndola, ella se esperara que le dijera algo para halagar a Ino, no que se disculpara – yo, yo tal vez no debí hacer eso – lo reconocía, tal vez se había comportado como un patán, después de todo el día anterior ella lo había esperado ansiosa con el almuerzo listo y se había tomado la molestia de limpiar su casa, esa chica se moría por un paso de él – pero tú sabes cómo es Ino, ella... ella no está pasando por un buen momento

- Sí, no lo está – dijo tirando una servilleta con furia sobre la mesa, entonces se alteró y levantó la voz - hace años que no lo está y tú sigues tras ella, ella solo está poniendo excusas y lo sabes, ella…

- Basta Sumiko, yo no te pedí que vinieras de todas formas – y ahí estaba de nuevo, el Shikamaru hiriente que le dejaba claro lo que ella era, nada. – sabes que agradezco tu compañía pero solo es eso… no soporto cuando me controlas, no eres nadie

- Shikamaru – dijo la castaña en un sollozo ahogado – tu sabes muy bien como me pone su compañía, ella lo disfruta, disfruta verme sufrir lo hace a propósito

- Ella no hace eso Sumiko – dijo un Shikamaru cansado de la misma plática, tenía pensado acabar con eso ahora – sabes lo que significa ella para mí, es como mi hermana, no sigas por favor

- ¿Y yo?, acaso nunca piensas en mis sentimientos, sabes lo que siento por ti Shikamaru, como puedes actuar así después de todo… - Shikamaru entonces se levantó de golpe de la silla, poniendo fin a la conversación, era seguro que la echaría – Shikamaru… - entonces corrió a abrazarlo por detrás al éste darle la espalda camino a su habitación – por favor no me dejes, no hoy…

- Sumiko – susurró un cansado Shikamaru – ya me cansé de esta conversación, no puedo seguir estando contigo si sigues pensando así, ya sabes lo que pienso de ti…- entonces la chica trato de retractarse, lo quería, pero no quería que se aleje de ella, así que eligió su camino, como siempre hacía.

- Lo siento, es cierto – mencionó rendida – tu y yo no somos nada más que amantes de cama, lo entiendo – Shikamaru volvió a mirarla a los ojos, ella aun los tenia enrojecidos – es solo que… a veces eres duro conmigo – Shikamaru entonces se sintió mal por ella, limpio con su pulgar una lagrima que se desplazaba por su mejilla derecha, ella no merecía eso de él después de todo.

- Está bien, quédate a dormir esta noche, mañana te regresare a tu casa, ya es tarde. Ve a la cama mientras recojo esto

- Shik-shikamaru – la chica entro en alerta, el acababa de rechazarla sexualmente – sabes lo que quiero…

- Sumiko – se agachó a besar sus labios – espérame en la cama y ya veré que haremos – y dio la vuelta para regresar a recoger los platos y llevarlos a la cocina, a la chica no le quedo más que esperar en la habitación a que algo sucediera.

Al final, Shikamaru termino accediendo y después de tres rondas de sexo, ambos cayeron rendidos.


A la mañana siguiente, Shikamaru se levantó muy temprano y se dio una ducha rápida, tomo algo de desayuno y se fue en dirección a la oficina del hokage, tenían una conversación pendiente.

- No lo dirás en serio, verdad – la mirada de Kakashi no se parecía en nada a un mal chiste, estaba hablando de algo muy serio – mierda, porque tenía que suceder esto.

Había sido informado que un grupo de shinobis enviados de la aldea de la hoja habían sido encontrados muertos camino al país de la lluvia, no se sabía quién había sido, pero era claro que era una provocación, una inminente guerra se avecinaba, y nadie sabía quiénes eran los culpables.

- Como sea, se había convocado a una reunión después de los infortunados eventos sucedidos en la aldea del sonido, que se llevará a cabo aquí – prosiguió Kakashi – todos los embajadores vendrán para exponer la gravedad de estos asuntos. Tú serás parte del grupo.

Shikamaru se sintió halagado, pero de pronto, el vago recuerdo de la rubia le hizo pensar las cosas

- Eso quiere decir que…

- ¿Mm? – Kakashi no entendía, o eso quería dar a entender – ah... si es lo que estás pensando, si, ella también vendrá

- ¿Ah? ¿Qué?.. de que hablas Kakashi-sama – Shikamaru rápidamente enrojeció, haciendo reír al hokage – nadie hablo de una chica…

- Vamos Shikamaru, ambos sabemos de quien hablamos, ella como embajadora de Suna, será una de las invitadas, así que deberás prepararte para volver a verla

- Kakashi… - Shikamaru odiaba cuando la creían su debilidad. Estaban locos. – a mí no me importa… solo cumpliré con mi deber

- ¿Oh?, en serio, así que no te importará si será asignada a otro shinobi como su escolta, como sucedió la última vez… - Kakashi se rasco la cabeza en gesto de meditación, desquiciando más al pelinegro – si bien lo recuerdo, se armó todo un revuelo… mejor dicho, lo armaste

- Ya basta…. No es cierto… - Shikamaru suspiro resignado – haga lo que quiera, ese ya no es problema mío… - dijo mientras se alejaba, no quería seguir con eso…

- Bueno, te dejaré hasta mañana para pensar en tu decisión, mañana vendrás a decirme si quieres ser o no su escolta, y tomaré mi decisión – dijo, antes que el muchacho cierre la puerta. Sonrió para sí mismo… le gustaba meterlo en aprietos.

Al otro lado de la puerta, un agitado Shikamaru se debatía en si abrir la puerta y negar el cargo de una vez, o de verdad pensar en la posibilidad. Si tan solo la hubiera… tendría que luchar contra todos sus recuerdos y su propio orgullo si quería aceptar el papel, y después tendría que verla a menudo y enfrentar la miseria que le toco de camino, era seguro que ella ya lo había superado, y él, patéticamente estaba tras la puerta pensando en ella. Al final, no pudo con ello, ella había sido demasiado importante como para dejarlo todo de ese modo. Suspiró resignado al darse cuenta que aun deseaba verla, aun deseaba tocar su mano y quien sabe... intentar que algo más suceda… como quiso la última vez… caminó directo a las escaleras, ya sabía cuál sería su respuesta, pero esperaría hasta mañana para no parecer un idiota ante el hokage.

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Vaya vaya, a que estuvo bueno ¿eh? jajaaja, que opinan de lo sucedido entre Ino y Shikamaru, creen que esto pueda llegar a afectar las cosas en un futuro?. tal vez.. cuando esté Temari presente, después de todo esto sucedió mientras ella estaba en Konoha. con gusto responderé a sus preguntas. quiero agradecer a las que se toman su tiempo para leer mi historia y comentar aun incluso. no saben como me motivan a seguir escribiendo. cada vez se acerca más el momento en que se lleguen a ver las caras Shikamaru y Temari, espero que sea algo intenso... bueno, agradezco a todos, los dejo. Un beso, Gaabs