Hola chicos, este capitulo lo traje de adelantado, lo sé, pero es que me emocioné y quise subirlo lo más antes posible. A mi parecer esta muy bueno, espero que tengan la misma opinión. es muy revelador, y un tanto dramático. Para hacerlo me basé en una canción que me encantaría que ustedes también la escuchen mientras leen porque les afectará un poquito en el corazón tal vez no sea tanto la letra que está en inglés, pero el sonido si te sobrecoge. Desde este capítulo empiezan a regresar uno de los recuerdos mas importantes y cual es la opinión de ambos chicos respecto al tema. en fin la canción que elegí es Crazy-de Aerosmith, pueden encontrarla en este link: watch?v=NMNgbISmF4I de verdad pónganla y me dicen que sintieron. sin más les dejo disfrutar este capítulo.
-Conversaciones - no conversaciones
pensamientos
recuerdos
CAPÍTULO V: La habitación 607
Al salir de la oficina de Kakashi, el aire golpeó con fuerza el rostro de Shikamaru, había sido una conversación complicada para él, pero no dejaría que le afecte el día. Se dirigió a una tienda a comprar algunas verduras y otras cosas que necesitaba en su cocina.
Hace mucho que se sabía sobre esta nueva amenaza, al parecer trataba de poner a las aldeas en contra, ya muchas estaban cayendo pero al final fueron inteligentes y estaban decidiendo unirse aún más, convocando reuniones secretas y creando estrategias para enfrentar este desconocido enemigo. A Shikamaru en un principio no le causó mucha importancia, pero con el transcurrir, luego de los atentados ocurridos y lo que le acababa de contar el hokage le dejaba las cosas claras. Era seguro que tarde o temprano iba a tener que luchar por su aldea.
Aun recordaba los terribles momentos ocurridos y las secuelas que dejo la anterior guerra, no se recuperaban del todo. Una de las personas que más sufrió fue su amiga Ino, ella quedo devastada después de perder a su padre, y aún más cuando al poco tiempo también se fue su madre, de la pena de haber perdido a un ser amado. Ella quedo sola, aunque aún le quedaba familia no era igual, dejo de ser la chica sonriente que alegraba a todos para pasar horas encerrada en su alcoba sin importar lo que pase. Pero las cosas fueron mejorando, Shikamaru no se separó de su lado y la apoyó en todo, ella fue a vivir a su casa y se convirtieron en inseparables, aunque lastimosamente ella se volvió una chica enamoradiza que caía con cualquier sonrisa boba de algún aprovechador, era seguro que buscaba ese cariño que le fue arrebatado. Como aún estaba dolida, el mando del clan Yamanaka pasó momentáneamente al hermano menor de Inoichi, el padre de Ino, hasta que ella pudiera asumir su papel como líder del clan. Pero eso era una realidad lejana ya que ella se había negado a hacerlo, y porque además era aún muy inmadura para ello. Ya de por si había sido difícil convencerla de seguir trabajando en la floristería que le dejaron sus padres, ya que de algún otro modo no tendría ingresos.
Decidió pasar a verla un rato, quería que le cuente como fueron las cosas con su nuevo galán.
- Shikamaru – Ino se le adelantó al verlo acercarse, ya estaba a punto de cerrar para ir a almorzar a su departamento – que sorpresa verte por acá, vamos entra – de nuevo se veía feliz, al parecer había caído en el anzuelo.
- Ino – le sonrió Shikamaru al darse cuenta de su estado, entró a la bodega de su floristería, donde tenía almacenados productos de abono y ese tipo de cosas – y, cuéntame – prosiguió – como resultaron las cosas ayer.
- Pues… no te mentiré. Este chico, mm… como era su nombre… - tocó su barbilla tratando de recordar – Ah sí, Masashi, pues resultó ser una buena compañía –
- Vaya, espero la hayas pasado bien anoche – olfateó el olor de una ramo de flores que estaba sobre la mesa
- Jum… - lo miró coqueta – pues... no tan bien como tu…
- ¿Eh?, de que hablas
- Vamos, Sumiko estuvo temprano aquí, me contó de cómo lo pasaron anoche… creo que fue demasiada información para mi
- Esta chica… - Shikamaru se tocó el puente de la nariz cansado
- Vamos Shikamaru, no sé qué esperas. Sabes que esa chica se muere por ti, que tú le estés dando alas es cosa tuya, no te quejes – y no podía hacerlo, era cierto, el sabia como era ella y aun así la seguía manteniendo en su cama. Tenía que cortar con eso de una vez. – como sea, se llevó un bonito ramo de rosas y me pidió que sea enviado a su oficina a las 3, al parecer quiero sorprender a las demás chicas haciéndoles pensar que tú eres el que las envió. Que patética la verdad…- a Shikamaru no le quedo más que reír. Ino tenía razón.
- En fin, será mejor que me vaya, debo hacer unas compas para la casa
- Oh ¿de verdad?, justo estaba cerrando para hacer lo mismo, vamos, te acompaño mientras seguimos chismeando cosas – a Shikamaru no le quedó otra que aceptar.
La plática en el camino se basó en los problemas recientes, en las nuevas estrategias pensadas, en los viajes que se tenían que realizar, y en la próxima reunión a realizarse.
- Y dime – la rubia hablaba mientras mirada un par de prendas en el escaparate de una tienda, estaban en rebaja – como te sientes sobre ello, ya sabes, volverla a ver
- ¿Tú también con eso, Ino?... por qué todos se empeñan a decir lo mismo, ciertamente no es algo que me importe
- ¿Lo dices en serio? – miro con sorpresa la rubia – pero Shika yo... yo pensé que ella…
- Si, si lo que haya pasado ha quedado atrás Ino, ella ahora es una embajadora que vendrá, nada mas
- Pero… - la rubia lo miro con tristeza recordando cómo le había confesado su amigo que la quería, le dolía que haya dejado todo en el pasado, aunque un sentimiento de culpa crecía en su interior – tu… tú me dijiste que…
- Por favor, no me lo hagas recordar, debo haberme visto patético – su mirada lucia indiferente, a Ino le costaba comprender en que momento dejo de sentir algo por esa chica – ya no hablemos de este tema por fa...
- Ajá… lo sabía. Aun la quieres
- ¿Quée? –
- Eso de negarlo y pedir que se cambie de tema, vamos, solo te duele recordarlo, porque aun sientes algo y no lo quieres aceptar, vamos Shikamaru nadie entiende tus sentimientos vagos más que yo, no quieres que nadie lo sepa.
- Calo que no tonta – dijo abrazando su cabeza para tratar de asfixiarla en broma – y si no quiero hablar de ello es porque estoy cansado de oírlo.
- Mmmm… es una pena, ella me parecía alguien tan agradable…
- Ya basta Ino… y pobre de ti que te comportes así en su presencia, ya te he dicho
- Já, lo ves, te importa tanto que quieres cuidarlo todo, ay Shikamaru, de verdad ya es hora de aceptarlo – Shikamaru soltó un suspiro derrotado, Ino era terca.
- Yo nunca dije que la quería Ino, solo fue una atracción
- Hasta que al fin lo aceptaste
- Sí, me atrajo, pero como me pudo haber atraído cualquier otra chica, además ella se fue y me olvide por completo. Ya han habido otras chicas de las que me he fascinado últimamente, Temari no fue la única.
- Shikamaru… eso sonó muy patán
- Oh vamos, es muy patán viniendo de ti Ino… - al ver su mirada, rápidamente se arrepintió, eso sonó grosero – Ino... yo lo siento, no quise decirlo así
- Está bien – trago saliva pesadamente la chica, eso había sido bajo – después de todo, tal vez me lo merezca…
- No digas eso – le retiro un mechón de pelo que caía por su rostro – ya olvida este tema y vamos comprar antes que se agoten las cosas
Y así siguieron caminando tratando de omitir el tema, cuando de repente Ino paró en seco y sujeto con fuerza el brazo de Shikamaru para hacerlo detenerse
- Pero que sucede
- Shikamaru mira – menciono la rubia señalando una tienda al fondo de la calle – todo está al 50% de descuento, vamos – Shikamaru fue arrastrado al local sin darle tiempo siquiera de pensar, bueno unos minutos mas no harían diferencia
Luego de una hora de espera en un sofá destinado para los hombres esperando a sus parejas, Ino decidió dar por finalizada la visita al lugar
- Es una broma verdad – Shikamaru la vio alzando una ceja
- De que estas hablando – se defendió la rubia
- Todas esas bolsas, acaso acabas de ganar la lotería o algo así
- Hay, no seas bobo – minimizó la situación - ya te dije, todo estaba de oferta – al pelinegro no le quedo más que tocarse con calma el puente de la nariz, después de todo era más que seguro que el seria quien cargue con todo.
- Mira ya se hizo más que tarde, date prisa quieres – la jaló del brazo con tal de salir de ahí lo más antes posible.
Luego de pasar por diversas tiendas, al final la rubia convenció a su amigo de almorzar en su casa. Y así fue, mientras cocinaban escucharon música, bailaron un poco, contaron una que otra anécdota y posteriormente se pusieron a ver una película. La hora de retirarse del Nara estaba cerca.
- Oye Shikamaru, espera – lo llamo cuando este se dirigía hacia la puerta – es que… hay algo que debo mostrarte.
- ¿Mm? – el la miraba intrigado. Ino rápidamente fue a su habitación por una de las bolsas que había comprado esta mañana y regreso con algo que parecía una chompa entre sus manos.
- Sabes, ya está haciendo frio últimamente, hoy hice las compras porque no tenía mucho que ponerme para esta estación…
- Si…. ¿y?... – el chico la miraba intrigado y un tanto impaciente
- Qué pues pensé… como ya se acerca la reunión de las aldeas y ciertas personas vendrán a visitarnos, sería un gesto noble darles un obsequio – Shikamaru la miro fijamente y después rio de manera burlona, parecía que ya entendía su punto.
- ¿A si?, entonces por eso traías taaantas bolsas, le harás un regalito a cada uno de los presentes – dijo con sorna
- ¿Qué?, claro que no – Ino lo miro un tanto enojada por su burla – es obvio que estoy hablando de Temari – y ahí estaba de nuevo nombrándola, Shikamaru cerró los ojos, otra vez ese nombre…
- Ino déjalo quieres…
- No, Shikamaru. Ella también es mi amiga, y yo sé que este tipo de sweaters le fascinan, pero en su aldea no hay mucha variedad y…
- Y tu como sabes, hace años que no la ves
- Shikamaru… yo sé que le va a encantar. Pero…. Hay algo que le gustaría aún mucho más. – entonces hizo esa mirada que hacia cada vez que pensaba involucrarlo en algo sin su consentimiento.
- No – cortó en seco, y se dio la vuelta dispuesto a retirarse
- Vamos Shikamaru, que mejor forma de hacer las paces con un lindo obsequio, yo sé que le encantará, y más viniendo de ti, es como si hubieses atinado a su favorito
- Es que no lo he hecho, es un regalo tuyo, dáselo tu si quieres
- Shikamaru… - usó su última arma, esa mirada con la que lograba convencer a casi todos los chicos, manipularlos.
- Ino…. – su voz era cansada, un tanto rendida. A Ino le gustó eso
- Vamos Shikamaru, acéptalo. No te cuesta nada intentarlo… por favor… ¿sí?
Después de mucho pensar y quedarse viendo la prenda, no le quedó otra que aceptar con tal de irse de ahí. Su corazón había vuelto a reaccionar al tan solo oír su nombre y eso le fastidió. Sabía muy bien lo que haría con ese sweater al llegar a su casa. Jamás llegaría a su destino. De un jalón se lo quito de las manos.
- Está bien – Ino celebró su triunfo con un gritito – dios… porque tienes que ser tan molesta – su compañera le dio un abrazo de despedida por la espalda, el entonces se aproximó a la puerta, pero antes de salir volteó a verla, y le sonrió con sinceridad – gracias.
(Atención, en este punto pueden darle play a la canción que les dije con la que me inspiré un poco en hacer este capítulo, la música la escuché todo el rato pero creo que desde este punto tiene mayor sentido, aunque la letra no baste, creo que el sonido de la melodía le da su toque, escúchenla hasta que acabe el capítulo, si es necesario denle en repetir)
Antes de llegar a su departamento, decidió pasar por el hotel en el que Temari solía hospedarse cada vez que llegaba de visita a la Aldea de la Hoja. Era una niña bastante caprichosa ya que había ido de hotel en hotel buscando el mejor hasta que al final optó por ese. No la culpaba, uno siempre busca la comodidad, y más si es gratis. Se detuvo un momento frente a la fachada del lujoso hotel, no es que sea tan lujoso, pero era el mejor de Konoha. Ri pensando en los gustos de Temari, ella solo quería un amplio jardín, solo eso. Pero ningún césped era suficiente para ella, solo el de ese hotel. Maldita problemática. Hermosa problemática. Desechó ese último pensamiento enojado, regañándose a si mismo por volver a pensar así. Ella ya no era nadie en su vida. No había razón para volver a verla de ese modo. Justo cuando levantó la vista a la entrada de la puerta, la vio. Se veía realmente hermosa con ese vestido vino, resaltaba su figura de la mejor manera. Había decidido dejarse el pelo suelto, una buena elección. Su mirada se veía preocupada, estaba buscando entre la gente que pasaba por la calle su mirada, a la vez se le veía un tanto inquieta. Él solo podía observarla a lo lejos, lo que se permitía hacer cuando pensaba profundo sobre ella. De pronto sus miradas se encontraron, ella se sonrojó por un instaste, podía verse a lo lejos, era adorable. Entonces le sonrió, con esa sonrisa que lograba cortarle la respiración, sentía como su sangre se congelaba bajo su piel. Era un ángel. Alrededor todo era oscuro, era de noche y la gente se preparaba para pasar un buen fin de semana. Shikamaru entonces apartó la vista con lentitud, como queriendo grabar ese momento para siempre. Quedó mirando el suelo por unos segundos, hasta que al volver a subir la vista, ella ya no estaba, era de día, y él había vuelto a su realidad. Sin ella. Se maldijo por volver a recordarla, ese día. Por todo lo que haya tenido que ver con ella. Si no hubiera aparecido en su vida, todo sería más sencillo, pensó.
La recepcionista al verlo rápidamente lo reconoció. Era el muchacho simpático que siempre acompañaba a la princesa de la Arena. El pidió una reservación de una habitación para la fecha programada, no quería problemas a última hora, no con ella. La anciana mujer mencionó las que estarían disponibles para ese día. Eran la mayoría de ellas realmente. Estaban de la 101 a la 110, de la 201 a la 210, y así piso por piso, omitiendo algunas en su discurso, pero Shikamaru no podía escuchar más. Su mente quedó varado en la 607, así como sus recuerdos. Una oleada de ellos le fueron inevitables recordar, con amargura pensó él. Esa maldita habitación. Ese maldito día. Esa maldita chica. No quería volver a lo mismo. Estaba seguro que ella tampoco querría.
- La 809 – cortó rápidamente a la anciana que seguía numerando las habitaciones del onceavo piso. La mujer le sonrió y anotó la reservación en un cuaderno, prometiendo que en la fecha esperada todo estaría listo para su llegada. Shikamaru se retiró del lugar agradeciendo, pero por dentro maldecía volver ahí.
Sus calientes labios cargados de pasión bajaban por su cuello, dejando a su paso un camino de besos y alguna que otra marca, la chica se estremecía entre sus brazos, aun sin poder creer que realmente eso estaba sucediendo. Sus labios llegaron a encontrarse, el beso que inició salvaje, devorándose entre ellos cada parte de su boca, poco a poco se fue tornando lento, suave y cargado de sentimientos. Podían sentir el ligero olor del alcohol, ambos habían bebido, pero aún estaban completamente conscientes de lo que hacían, y ninguno se atrevía a parar. Sus manos fueron bajando, de su rostro, acariciando cada parte de él, cada facción, rozando su suave y caliente piel. Se detuvo a la altura de sus senos y no pudo evitar bajar la vista a verlos un momento. Se veían tan jodidamente perfectos, al volver su mirada a ella, pudo ver su leve sonrojo en las mejillas. Eso terminó por volverlo loco, era increíblemente perfecta.
- Ah… - sus agudos gemidos salían sin querer de ella, había querido contenerlos pero hasta ese punto estaba de más, quería desfrutar su larga noche. El sostenía su miembro y lo pasaba por la entrada de su húmeda vagina, una y otra vez lentamente, haciéndola provocar, quería oírla gemir por un momento, quería que le pida que lo haga. No había apuro, sabía que sería su primera y tal vez ultima vez, así que quería grabar cada momento, cada susurro, cada gemido, cada grito de ella. Quería volverla loca de placer.
- Ah… Shik...Shikamaru – él estaba jugando con su sexo, quería volverla loca, colocaba la punta de su glande y después la retiraba, quería oírla suplicar. Pero ya no importaba, ella estaba dispuesta a hacerlo. Todo por él. Por sentirlo en ella. Él se acercó a besar el lóbulo de su oreja, mientras bajaba a su cuello repartiendo besos y leves mordidas en su hombro, abajo, seguía en su particular juego provocándola – Shikamaru…
Oír sus dulces gemidos era el mayor placer de su vida, aun no sabía que había hecho para merecerlo, pero la tenía ahí, desnuda en una cama y a punto de rogarle que la penetre. Era un sueño. Dio un último beso en sus labios, para poco a poco introducir su miembro en ella, era su primera vez, y aunque se moría por apresurarlo, quería que ella también lo disfrute. El placer en él aumentó al oír su grito, sabía que le dolía, pero él estaba ahí para borrar eso y solo darle placer. Sus uñas clavadas en su espalda solo le dieron las fuerzas suficientes para aumentar sus embestidas, para volverla loca por él, para hacerle olvidar el por qué estaba ahí esa noche. Sus miradas no se separaron mientras la penetraba, quería ver cada gesto, cada facción de ella, que solo lo volvía aún más loco. Quería ver su hermosa cara y recordarla por siempre, saber que una vez él le hizo el amor, que fue el primero en su vida y que lo que ambos sintieron esa noche nadie se los podía quitar, pase el tiempo que pase, sabía que siempre lo recordarían, todo lo que ocurrió esa noche en la habitación 607.
Su respiración era entrecortada al despertar, estaba empapada en sudor, había tenido otro sueño, esta vez no fue con el hombre extraño y eso lo agradeció. Pero por otro lado lo que soñó la aterró aún más. Su mente regresó años atrás a esa época en la que estuvo a punto de dejarlo todo por escuchar su corazón. Que estúpida era. Pensar que esas cosas llegaran a pasar, el "felices por siempre". Qué clase de idiota inventaría algo así. Había recordado la vez que perdió su virginidad, con el hombre al que ella pensó que amó, que nunca le correspondió como pensó. Como pudo caer tan bajo en esa época de su vida. Agradecía que eso haya quedado atrás, y, aunque era cierto que después de él no había vuelto a acostarse con ningún otro hombre, definitivamente pensaba que no era por él. Simplemente no estaba lista con nadie más.
Bajó a su cocina a tomar un poco de agua, estaba sedienta. Sintió un leve hincón en su vientre y se preguntó si era real. Aun no se recuperaba del todo de su anterior sueño así que lo atribuyó a eso. Sonrió un momento para sí misma, ese chico había logrado llevarla a la cama, y ella que pensaba que era dura. Pero por él hubiera estado dispuesta a hacer lo que sea. Rápidamente se enojó por haber pensado así, ya había madurado.
Pero sus recuerdos no eran del todo felices teniendo en cuenta el por qué terminaron ahí, él la había herido, la había dejado, y ella estaba celosa, enojada, frustrada, cómo de esos estados pudo pasar en un abrir y cerrar de ojos a estar entre sus labios, y el entre sus piernas. Dios, que fácil soy… después de todo él no había sido sincero, el había estado jugando con ella y fue por eso que decidió acabarlo todo esa misma noche, nadie le hacía eso, no a ella. Era cierto que no eran nada, pero para ambos lo eran todo, y él había jugado sucio. Sabía su fama, pero no podía creer que también lo hubiera hecho con ella. Era una alta traición a su corazón, y aunque este le rogaba que lo perdone, ella sabía que todo ya estaba arruinado, acabo tan pronto sin siquiera haber iniciado.
Ya habían pasado cerca de tres años, no lo había vuelto a ver, aunque si había tenido noticias de él, no es que haya querido saberlas pero teniendo en cuenta quien era, era inevitable no saberlo. Al parecer nada le había afectado, había seguido su vida de lo más normal, había tenido muchas novias más, o solo zorras de cama, no lo sabía bien, era conocida su fama de mujeriego. Maldito perro.
Ella por su lado había tardado un poco más en superarlo, había sido mucho el tiempo en el que había estado atraída hacia él como para aceptar que todo haya quedado ahí, en una noche de habitación, pero no dejaría que eso le afecte. Empezó a salir con muchos otros chicos más, y aunque sus relaciones inestables no duraban más que un par de citas, debía aceptar que hubo una que otra relación poco seria, aunque no había llegado a tener intimidad, si habían llegado a travesear un poco sobre sus cuerpos, a quien engañaba, ya estaba vieja y necesitada.
Y estaba Yukato, ella al memos había elegido antes a sus amantes, pero este caso era complicado, no quería negar que sentía algo de atracción por él, era un chico lindo y además muy atento y amable con ella. Se había ganado su aprecio. Aunque también temió que todo haya sido fingido sabiendo de antemano el futuro que les esperaba. Eso sí le dolería. Pero no quería pensar en eso, quería sentir que si iba a pasar algo más con él, que sus sentimientos lleguen a ser sinceros.
- Señorita Temari – la vieja Koko estaba ahí de nuevo regresándola a la tierra – ¿está usted bien?
- Si madame – le sonrió débilmente dándole la espalda – es solo que tenía un poco de sed, es todo.
- No olvide cerrar la ventana de su habitación, sé que hace calor, pero podría ser peligroso, dado los últimos sucesos ocurridos contra usted
- Está bien Koko, no se preocupe, lo tendré en cuenta – vio a la anciana alejarse meditando en lo último que le había dicho, ¿de verdad alguien había tratado de hacerle daño? O era solo su cabeza que de nuevo le había jugado una mala pasada… como sea, era mejor olvidar esos hechos.
Regresó pesadamente a su habitación y se recostó en su cama, pero todo el sueño se le había esfumado. Genial, ahora tendré que pensar de más… que problemático…
Su corazón dejo de latir… esa frase… había venido de ella. No lo podía creer, se negaba. Como es que después de todo, su mente seguía traicionándola. Era algo obligatorio no pensar en él. Pero había calado tan hondo en ella que hasta sus malditas frases se le habían quedado grabadas. Pero ya no era hora de seguir pensando en él, seguro el mismo día que se fue él decidió que su futuro sería junto a la otra rubia que una vez le dijo que era su amiga. Bufó, vaya que amiga.
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Me mueerooo... jajaja mentira, acabo de leer el capitulo yo misma y pensar en todas las cosas que pueden pasar me deja pensando. Que opinan de este capítulo, que les pareció, sigo despejando sus dudas? :D, sin duda esta claro que algo pasó de más con Temari y Shikamaru, pero ella dijo que eso fue lo primero y ultimo que se permitió hacer con el... si.. le creemos? yo creo que si, en fin vaya vaya, Ino la ve como su amiga, pero como Temari dijo: vaya que amiga... , si juntamos los sucesos ocurridos en el capitulo anterior con ino y shikamaru y los agregamos a estos ocurridos con temari y él, nos dan mucho que decir de Ino, que piensan ustedes. bueno, eso es todo por hoy, ojala lo hayan disfrutado, saludoooos. Gaabs
