Historia publicada: 31/05/2015
Editada: 25/04/2017
Publicada nuevamente: 26/04/17
Historia original: Mi adorable Kim Sam Soon (Dorama)
Yo solo he cambiado algunas cosas, espero les guste n.n
El Jefe
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Capítulo 2: ¿Has bebido?
Luego de terminar sus labores va hacia los vestidores y se alista para retirarse a su hogar.
Se sentía cansada, pero antes:
—Adelante— dice él — ¿Tú otra vez?
—Ya me retiro — ríe la muchacha.
— ¿De qué demonios te ríes?
—De nada, bien... Hasta mañana — Camina hacia la salida de la oficina.
—Un momento
— ¿Eh? Sí dígame
—Cenaras conmigo hoy — dice mirando unos papeles.
-¿¡Qué!?
—Lo lamento — tartamudea — Estaré ocupada... Luego podríamos salir... Además — dice sonriendo nerviosa.
—No estoy saliendo contigo porque quiero — aclara — Según esto, — Le enseña los papeles que estaba viendo — Ya eres antigua en este lugar, y necesito informes de cada puesto que tiene cada uno, lo que tienen que hacer y ese tipo de cosas. No quiero que me tomen el pelo
Las mejillas de Bulma no podían estar más rojas de vergüenza.
Solo era por trabajo.
—Bien... — suspira — Un momento — dice sonrojándose más — ¿Qué hacía leyendo específicamente mi historial?
¡Justo en el clavo!
—Es información que tengo derecho a revisar cuando me plazca, al igual que el resto — ríe — No te creas la gran cosa mujer
Lo evadió eficientemente.
— ¡Yo...! — Gruñó — ¿Pero qué cosa me crees? ¿Acaso no puedo preguntar?
Ouji empezó a reír, apagó su computadora y salieron juntos de la oficina.
— ¡Eh Bulma! — llama Gokú una vez afuera — Vámonos, Milk compró helado y un par de películas para animarte
— ¿Animarte? — dice Vegeta en burla desactivando la alarma de su lujoso auto.
—Oh, bueno... Este... Pues — dijo triste, no quería cancelarle a sus amigos.
— ¡Vamos! — llama Milk.
—Ella cenara conmigo hoy — Habla Vegeta subiendo a su auto, dejando a todos atónitos; excepto a la peliazul — ¡Sube!
—Sí. Nos vemos más tarde
Le dolió dejarlos pero, si lo ayudaba con eso, sentía que se quitaba un gran peso de encima por lo del asunto de la mañana.
— ¿Puedo saber a dónde vamos?
—A un bar
— ¿Eh? Bueno, al fin y al cabo tú vas a pagar — ríe.
Al llegar casi se asusta por los lujos que había, si así era por fuera... ¿¡Como seria por dentro!?
Ella, ahí con un jeans gastados, una simple camiseta y zapatos sucios.
Se sentía fuera de lugar, y peor fue cuando Ouji se puso a su lado.
¡Él iba como todo un príncipe!
¡Ella parecía una estúpida sirvienta!
—Vamos — dice Vegeta sin importarle mucho la vergüenza que sentía Bulma.
Al ingresar de inmediato los atendieron, nadie se interesó por lo que llevaba la peliazul.
Luego de pedir su orden, ella comenzó:
—La que se encarga que todo el restaurante funcione, es Milk — explicó — Ella es la jefa del comedor, se encarga que cada cliente este en su respectiva mesa, que ya sean atendidos...
—Bien, prosigue
—Gokú es el encargado del mantenimiento, él te informará que le falta al restaurante
Así pasaron el tiempo, hasta que su pedido llegara, la muchacha le explicaba a detalle lo que hacían.
— ¿Y tú? — pregunta Ouji.
—Soy la repostera — sonríe — Es un trabajo que amo... Y no quisiera ser despedida
—Si sigues haciendo lo que yo te diga olvídate de eso — bebió otra copa de vino.
Eso la extrañó.
Es decir... No lo conocía, pero se le veía raro, se comportó amigable.
Cenaron en silencio, le sorprendía la rapidez de como su Jefe se terminaba prácticamente la botella de vino, ella aun iba por la primera copa.
—Oye, ¿No crees que ya has bebido mucho?
—Va-vámonos — susurró intentando ponerse de pie con dificultad.
¿La bebida había sido muy fuerte?
O simplemente había sido una vil trampa...
Se pudo mantener despierto en el proceso de pagar la cuenta, con ayuda de la peliazul, y caminar hacia afuera. Pero una vez allí casi se desvanecía en el piso.
— ¡Oye! — Se asustó Bulma pasando el brazo de Ouji por su cuello — ¿Qué te sucede? ¡No puede ser! ¿Tan rápido y estas ebrio?
— ¡Cállate! — gruñó y empezó a quedarse dormido en el brazo de la muchacha.
Ella se las tuvo que arreglar para poder llamar a un Taxi y entre gritos sacarle la información de donde vivía a Vegeta.
— ¡El señor Ouji! — Dijo el portero del departamento — ¿Por qué viene en ese estado? — miró con desconfianza a la muchacha.
—Mi nombre es Bulma Briefs, ya tiene mi nombre y estaré arriba, así que no huiré a menos que usted me lo permita. Su Jefe bebió mucho creo, yo simplemente vengo a traerlo porque no quiero llevar en mi conciencia un cadáver
—Discúlpeme usted, sígame por favor
Con la ayuda del portero, el cual podía ingresar al departamento en caso de emergencias, lograron dejar a Ouji en su cama.
—Muchas gracias — dijo Bulma agotada.
—La acompaño a la salida
—Mire — gruñó — No me voy a ir a mi casa a estas horas, no robaré nada, no piense mal de mí, pero preferiría quedarme a dormir
—Como guste
Se dio una ducha y se puso su misma ropa, pues no podía agarrar nada que no era suyo.
Observó a Ouji y pensó que se veía incómodo con todo y el traje puesto.
—Oye — lo movió — Al menos quítate el saco y los zapatos para que descanses bien
Vegeta no le hizo caso, seguía dormido.
—Ush — gruñó quitándole los zapatos.
La muchacha se subió a la cama para intentar quitarle el saco.
Mala idea.
De un solo golpe Ouji la dejó echada junto a él al moverse.
— ¡Quítate, quítate! — gritó tratando de moverlo, pero era muy pesado.
El muchacho se empezó a mover y chocó contra el rostro de la peliazul.
—¡Vegeta si estas despierto y estas jugando conmigo, te mato! — gritó sonrojada.
Continuará...
