Historia publicada: 31/05/2015

Editada: 25/04/2017

Publicada nuevamente:26/04/17

Historia original: Mi adorable Kim Sam Soon (Dorama)

Yo solo he cambiado algunas cosas, espero les guste n.n

El Jefe

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Capítulo 4: La ceremonia

—Finge ser mi novia

—¿¡Qué!?

—Si lo haces... — susurró — Ya no me deberás nada, la deuda quedará anulada cuando yo te diga

—Se lo pagaré trabajando y con intereses — aseguró —¿Pero por qué yo? — tartamudeó nerviosa.

—Porque sé que no me voy a enamorar de tí

Golpe bajo.

—¿¡Ah!? — gritó ofendida.

—Es que mírate — se burló — No eres mi tipo

—Pídeme otra cosa — dijo calmandose, necesitaba el préstamo — No aceptaré eso

—Espero consigas pronto otra persona que te preste el dinero, retírate

-¡Joder! - pensó Bulma.

—¡Esta bien, está bien! — gruñó — Acepto

—Bien, ¿Donde depósito? ¿Tarjeta? ¿En efectivo?

—¿¡Qué!? — se sorprendió la peliazul — ¿Asi de simple? ¡Eso es mucho!

Vegeta soltó una risa.

—Es mi dinero, y eso no es nada para mí

—Estúpido mimado — murmuró.

Luego de que Ouji le transfiera el dinero a la tarjeta de la peliazul, ella se retiró a su puesto de trabajo.

-¡Muy bien Bulma! ¡Ahora serás novia de ese maldito! - pensaba molesta la muchacha.

—¿Qué hacías ahí adentro de la oficina del jefe? — preguntó Katherine al verla salir.

-Lo que me faltaba, ahora esta estúpida está jodiendo

—¿Que te importa? — gruñó preparando unas galletas.

—No me digas que no pudiste con él — se burló.

—¿Que insinuas imbécil?

—¿Yo? Nada — sonrió — La mesa cinco quiere un especial, apresúrate

—Bien — gruñó.

Luego de unas horas de trabajo recordó que tenía que devolverle algo a su superior.

Tocó la puerta de la oficina y se escuchó un "Adelante", una vez adentro él la miró.

—¿Qué? — dijo mirando de nuevo su computadora.

—Toma — sonrió la peliazul sacando el saco de su bolso.

No se podía describir el rostro de Ouji al ver su saco de color rosado.

—¡¿Qué mierda le hiciste?! — gritó poniéndose de pie.

—¡Te dije que lo devolvería como nuevo, pero no de qué color! — lo señaló riendo burlonamente.

—¿Sabes cuánto cuesta un saco de estos? — rió — Lo sabrás después, te lo aumentaré en tu préstamo

Bulma palideció.

—¡Tú manchaste mi uniforme de trabajo...! — exclamó con temor — ¡Al menos lo veces lavado!

—¿Yo? — habló con sarcasmo — ¿Lavarlo? — empezó a reír — Ese es trabajo para una empleada como tú

Había molestado a la fiera.

—¿¡Qué mierda acabas de decir!? — gritó Bulma acercándose a él, solo un escritorio los separaba — ¡Repitelo!

—Ese es un trabajo para una empleada como tú — sonrió de lado.

—¡Tú no sabes...! — gruñó ofendida — ¡Tú no sabes cómo es la vida verdaderamente! ¡Solo eres un mimado qué con solo abrir la boca obtienes todo lo que quieres!

—¿Y tú si sabes? — habló ofendido.

—¡Por su puesto! — respondió orgullosa — ¡Tú no sabes que...!

—Lárgate — alzó la voz Ouji interrumpiéndola.

—No me hables así — gritó Bulma.

—Lárgate — dijo tomándola del brazo y empujándola prácticamente afuera de su oficina.

Una vez afuera:

— No me digas que el jefe te rechazó — se burló Katherine.

Sin tan solo darse el tiempo de analizar la situación, Bulma se lanzó hacia la peli naranja furiosa.

—¡Dejame! — gritó ella asustada — ¡Ayúdenme! ¡Está loca!

—¡Ya estoy harta de tí! — decía Bulma al jalarle el cabello.

Unos brazos tomaron la cintura de la peliazul alejándola de Katherine.

—¡Suéltame! — gritaba Bulma, en un intento de zafarse pisó el pie del que la sostenía.

—¡Au! — se quejó Gokú — ¡Tranquila Bulma!

—Lo siento — se calmó ella.

—Al menos lo intentaste Gokú — habló Milk preocupada acercándose a su pareja.

—¿Qué pasó aquí? — salió Vegeta hecho una furia.

—¡Señor! — se asustaron los presentes.

—Señor Vegeta — chilló Katherine — Bulma... Bulma me jaló del cabello sin motivos — lloró desconsolada — ¡Esta loca!

Ouji clavó su mirada en la de la peliazul.

—A mi oficina

Todos miraron a Bulma con pena, mientras Katherine sonreía con victoria.

Una vez adentro de la oficina Ouji le sonrió.

—Esa zorra se merecía mucho más — rió.

Bulma casi se cae de lo sorprendida que estaba.

—¿Lo dice enserio?

—Ya vete a hacer tus labores, eso es todo — sonrió sentándose en su computadora.

—Sí

Ya en la noche todos se retiraron a sus respectivos hogares.

Bulma, Milk y Gokú estaban por irse hasta que:

—¡Bulma! — llamó Ouji.

-¿Y ahora qué quiere? -pensó ella bajando del auto de su amigo.

—Tengo un evento hoy, tienes que ir conmigo

—¿¡Yo!? ¿Para qué?

—Eres mi novia después de todo — gruñó.

—¡Ay cierto! — se lamentó.

—Te quiero lista a las diez — dijo caminando hacia su auto.

—Sí, puntual por favor — avisó caminando hacia el auto de Gokú.

Luego explicarles todo lo que estaba pasando entre Ouji y ella, sus amigos prometieron no decir nada.

Eran las diez y como había dicho, Vegeta fué puntual.

—No pensaba que había gente que vivía por estos lugares

—Para que veas que no todo son lujos — respondió ella.

—Hmph

Una vez que llegaron al lugar, en donde habían guardias afuera, ingresaron y pasaron por un pasadizo.

En este habían cuadros finos, pero raros, pues eran de color rojo y negro. Habían personas torturando a otras, bosques, una mujer siendo maltratada... Eso la abrumó demasiado.

-¿En qué me he metido? -pensó asustada.

Después del pasadizo se hizo presente un gran salon, lleno de muchas cosas costosas.

Observó a los invitados y pudo divisar a la rubia, Lázuli.

-Ella está aquí -pensó mirando a Ouji, el cual no se había dado cuenta de la presencia de la muchacha.

—Vegeta — saludó un hombre haciendo que la muchacha voltee a ver.

Era uno de los socios de su padre.

Freezer.


Continuará...