Aclaratoria: Sigo describiendo los personajes como los recuerdos en el anime y no tanto como en el manga T-T, lo siento si los confundo.
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Capítulo 4:
—Oh, Grimmjow que bueno que llegaste, voy a llevar a Rangiku a su casa, cuida del departamento
Mientras Gin le hablaba él no despegaba la mirada de Nell en ningún momento, en sus ojos se veía curiosidad, aquella mirada felina la tenían por un momento atrapada. Notó que lleva su uniforme, un escalofrío recorrió su cuerpo al recordar de nuevo aquella noche, la chica desvió la mirada.
—Ahora también soy perro guardián de tus amigos —volvió a escuchar su voz, ahora que no tenía ninguna droga en su sistema pudo apreciar lo atractiva y masculina que era, aunque eso no le quitó que su comentario fuera pesado.
—Vamos, Grimmjow, deja de ser quisquilloso, regreso pronto
Gin subió al elevador mientras el otro chico salía sin despegar su mirada de ella, a pesar de no verlo ella podía sentirlo, siguió al amigo de Rangiku. Antes de que la puerta se cerrara pudo apreciar un momento más sus ojos azules para luego ver su propio reflejo.
—Disculpa a mi compañero de piso, a veces es arisco como un gato pero es un buen amigo y compañero —Le dijo con una sonrisa, ella asintió restándole importancia, aunque por dentro estaba curiosa ¿Rangiku lo conocía? ¿Por qué no lo mencionó antes?
—Entiendo
Al bajar al estacionamiento, Gin las llevó hasta su auto, colocó a Rangiku con delicadeza en la parte de atrás, la acomodó mientras ella se quejaba y hacia extraños pucheros, Nell empezaba a creer que merecía un Oscar, hasta le estaba haciendo dudar si realmente no estaba ebria.
Gin se incorporó apenas se aseguró que su amiga estuviera recostada, cómoda y segura, él vio a Nell, ella no había podido apreciar bien sus ojos ya que él mantenía una sonrisa constante y acostumbraba a entrecerrarlos, ahora que los podía ver eran realmente hermosos, ella nunca había visto unos de esa tonalidad, eran azul Cian, combinados con ese cabello claro y cuerpo trabajado, era el chico perfecto para enrollarse, aunque no era su tipo.
—¿Quieres ir atrás con ella o de copiloto?
—Voy con ella, con lo ebria que esta es mejor que este acompañada
—Está bien
Apenas el chico cerró la puerta y rodeaba el auto, Nell recibió un apretón en la muñeca de Rangiku para llamar su atención. Realmente estaba preocupándole su actitud.
—Sígueme la corriente, en la casa te explico —susurró, no le dio tiempo responderle cuando la puerta se volvió a abrir.
—Rangiku tiene buen aguante con la bebida por lo que normalmente se extralimita, pero en esta ocasión casi no la vi beber, es extraño que este en este estado —comentó mientras encendía el auto. Nell recibió un apretón de Rangiku.
—Bebió mas o menos —Fue lo primero que se le ocurrió, Rangiku le dirigió una mala mirada, Nell no sabía cómo hacía para no reírse por lo bizarra de la situación.
Pasaron unos minutos en silencio, Rangiku permaneció extrañamente callada, estaba recostada en su regazo por lo que Nell acarició su largo cabello, algo extraño estaba pasando y ella parecía necesitar apoyo.
—¿Nell? —preguntó Gin sin desviar la vista del camino.
—Si
—¿Estás bien? Rangiku me comentó temprano que tenía miedo que fuera mala idea que vinieras a la fiesta, estaba preocupada por ti —La delicadeza con la que lo preguntó la hizo saber que él estaba enterado de todo lo que paso, suspiró.
—Estoy bien…Rangiku te contó todo ¿cierto? —La pelirroja parecía que se había quedado dormida, no daba muestra de oír su conversación.
—Realmente no, yo estaba ese día en el club, estaba con ella y unos amigos, Ran ya se iba por lo que me sorprendió cuando la vi corriendo en dirección a Grimmjow, realmente lo siento por no llegar más temprano pero no me arrepiento de la paliza que le dimos a ese imbécil
—Gracias —Fue lo único que pudo decirle, ella realmente no quería hablar de esa noche.
—Eres alguien fuerte, Nell —Ella no respondió, solo suspiró.
Si supieras fue lo que pensó.
*.*.*
Gin dejó a Rangiku en su habitación, Nell lo acompañó hasta la puerta y agradeció que las trajera, el chico por un momento pareció dudoso de dejarla sola con Rangiku pero al final le sonrió como despedida.
Apenas cerró la puerta corrió a la habitación donde encontró a la pelirroja sentada en su cama, parecía estar esperándola, hizo a un lado el cobertor que Gin le había puesto con delicadeza cuando la dejó sobre la cama, estaba dándole un espacio para que ella se sentara. Su actitud no era la acostumbrada, no la veía alegre e inquieta, estaba más bien tranquila, de alguna forma parecía como resignada.
—Debes estar preguntándote por qué actué así
—Entre muchas dudas, si, es una de mis preguntas
—No quería permanecer más en la fiesta, y conociendo a los chicos no me iban a dejar ir sin preguntas, así que lo más fácil era salir de allí aparentando estar ebria pero no contaba con que Gin nos acompañaría —Nell sintió que Rangiku estaba omitiendo algo pero no presiono, era la menos indicada para hacerlo.
—Parece apreciarte mucho
—Sé lo que insinúas, me ve solo como su hermana, me cuida como una —Nell no estaba segura de creer esa afirmación, la actitud del chico no parecía ser de amor fraternal pero tampoco lo conocía mucho como para decir algo—. Tiene una novia que no soporto, una de las razones para irme, acababa de llegar a la fiesta.
—¿Por eso no querías que nos acompañara?
—Si se podría decir que sí, ella es muy celosa con respecto a mí y ya le he causado muchos problemas, odia que Gin este mucho tiempo conmigo. Lo típico, la novia odia a la mejor amiga solo por ser mujer
Nell no creía que fuera solo por ser mujer sino por la forma que el chico miraba a su amiga, pero ese no era algo que le pudiera decir. Rangiku suspiró y luego dio media sonrisa hacia ella.
—Estoy algo loca, disculpa incluirte en los planes
—No importa —Nell se encogió de hombros.
—Y disculpa hacerte ir a esa fiesta, sé que no fue mi mejor idea
—Fue bueno salir de casa…pero creo que aun no estoy lista para salir a una fiesta —Se levantó de la cama pero fue detenida.
—¿Nell, podrías quedarte? —Su voz sonó tan frágil que no sabía cómo reaccionar, no parecía la misma mujer de esa mañana ni de los días anteriores, parecía solitaria y frágil.
—Está bien, estás muy extraña
—No siempre puedo estar al cien por ciento —Una sonrisa triste se posó en sus labios, en ese momento Nell confirmó que algo más estaba pasando.
—Cierto
Unos minutos después ambas estaban en pijamas, acostadas viendo direcciones distintas, Nell no podía dormir, en su mente no dejaban de aparecer los ojos felinos de aquel chico. Una duda asaltó su mente, no le había dado mucha vuelta hasta ahora, la curiosidad por la actitud de Rangiku le había hecho desplazar aquella duda.
—¿Rangiku? ¿Estás dormida? —preguntó sin aun girarse.
—No
—¿Por qué no me dijiste que conocías a el guardia de seguridad?
Rangiku se incorporó rápidamente, ella se giró para verla, parecía confundida, Nell estuvo a punto de repetirle la pregunta cuando se adelantó.
—¿Grimmjow? No lo mencione ¿cierto? No le di mucha importancia, lo siento. Es que tampoco lo conocía mucho, Gin tiene dos compañeros de apartamento pero casi no se la pasan ahí, a Grimmjow lo conocí personalmente esa noche…—Rangiku se quedó un momento pensativa, luego la vio apenada—. Él preguntó por ti cuando supo que estabas viviendo conmigo, creo que se quedó preocupado pero no sé, no parece ese tipo de persona…
—Parece ser miembro de una pandilla en vez de guardia de seguridad —comentó con sinceridad Nell, su amiga sonrió.
—Lo mismo pensé, es intimidante y varias veces ha amenazado a algunos de nuestros amigos, disfruta especialmente de fastidiar a Ichigo —Nell recordó al chico pelirrojo que le presentó en la fiesta, también parecía miembro de una pandilla.
Rangiku parecía no tener amigos muy típicos, tenían estilos pintorescos pero eran agradables, a varios los había visto en la universidad y en las últimas fiestas que fue en sus meses de desastre emocional.
—Él…sus ojos son…—Ella dudó, no sabía cómo describir la confusión que le creaban.
—¿Violentos?¿Intimidantes? —A Nell no le pareció así, eran como de un azul intenso, no tan extraños y hermosos como los de Gin pero tenían algo que le atraían mucho más.
—Son extraños —fue lo único que se atrevió a decir en voz alta.
—Si.., ¿Por qué la pregunta?
—Curiosidad, después de todo fue quien me salvo —Se encogió de hombros restándole importancia.
—¿Y yo no ayude? —dijo Rangiku haciéndose la dolida.
—¿Lo golpeaste? —Le preguntó Nell siguiéndole el juego.
—Si te soy sincera, le di una patada en las bolas por maldito, no me arrepiento
Ambas soltaron una carcajada a pesar que en realidad recordar aquella noche afectaba a Nell tampoco era algo que quería olvidar, había conocido a Rangiku que se volvió como una especie de rayo de sol mientras estaba sumergida en la oscuridad y tampoco quería olvidar aquellos extraños ojos del guardia de seguridad.
Esa fue la primera noche que durmió sin pesadillas ni recuerdos.
*.*.*
—Rangiku no te pongas así, quiero trabajar, ya he estado mucho tiempo de vaga, cuatro semanas viviendo contigo y no he aportado ni un yen
—Pero no es necesario, yo tampoco pago los servicios de esta casa, de algo debe servir ser hija única de dos empresarios a los que nunca veo
La chica persiguió a Nell por toda la sala mientras ella terminaba de acomodar sus cosas para salir a buscar un empleo, le estaba dando mucha risa la actitud de Rangiku.
—No voy a ser una mantenida
—Okey eso dolió, pero tienes razón…por lo menos déjame acompañarte —Nell sabía que era mal idea pero al final por su insistencia aceptó.
Dos horas después ambas tomaban chocolate en una cafetería del centro de la ciudad, la que dentro de dos días sería el lugar de trabajo de ambas. Rangiku se antojó de experimentar lo que era ganarse su propio dinero, el dueño estuvo emocionado de aceptarla a las dos, Nell intuía que era por el carisma y apariencia de Rangiku, después de todo parecía una modelo, ella sabía que no se quedaba atrás, estaba segura que esa era una de las razones por las que las aceptó sin ni siquiera preguntar si tenían experiencia.
—Gin nos invitó a ir a una piscina la semana que viene, van a ir unos amigos, será como la última salida antes de empezar el martirio de la universidad, quiero que me acompañes, tal vez te haga bien —Nell dudó un momento, a veces quería salir pero la mayoría del tiempo no quería ver a nadie, ni estar rodeada de muchas persona, suspiró, esa no era ella, a ella siempre le había gustado estar rodeada de personas—…hablando de eso, ¿Quieres acompañarme a inscribirme mañana? —aquella frase sacó de sus pensamientos.
—Está bien —Aceptó para evitar alguna escena de Rangiku, se quedaron unos minutos en silencio.
—¿Has considerado volver?
—Tal vez, quiero arreglar mi vida —respondió Nell pensativa, la pregunta le había sorprendido, aun no se planteaba esa opción
—Deberías seguir con lo que te gusta —aconsejó.
*.*.*
—Gracias, señorita —dijo Rangiku al ser entregado sus documentos y horarios, le dio una a Nell que se encontraba observando la cartelera de anuncios en la oficina de coordinación académica—. Qué bueno que vas a volver, Nell, este semestre será lo mejor —comentaba emocionada mientras salían.
—Aun no estoy segura de eso —Nell había querido centrarse un poco, encontrarse a ella misma antes de volver pero la insistencia de Rangiku y las ganas de volver a considerarse una persona normal la hicieron aceptar.
Ambas caminaron por el campus universitario, Nell recordó el comentario de Rangiku sobre no conocerla, había pensado que era broma, el lugar era inmenso pero realmente la chica parecía conocer a todo el mundo, en los pocos minutos caminando había saludado a más de la mitad de las personas.
—Pareces política —comentó causando la risa de Rangiku.
—Es mi belleza Nell, soy una bella persona —comentó colocando su mano debajo de su rostro.
—Pero veo que no posees modestia
—Eso no hace falta, son para personas poco agraciada —Rangiku soltó una carcajada, Nell solo sonrió, la chica estaba medio loca—. Mira allá está Gin.
No le dio tiempo de reaccionar cuando ya se estaba acercando a su amigo, parecía estar discutiendo con alguien, Nell se sintió incómoda cuando lo reconoció. Era él, era Grimmjow, tenía el ceño fruncido. Rangiku abrazó a su amigo como si tuviera tiempo sin verlo, era muy amorosa, entendía porque la novia del chico le tenía idea pero su personalidad era muy agradable, no debía perder su esencia solo por complacer a la novia de su mejor amigo.
—Rangiku, me asfixias…Hola, Nell —saludó Gin al verse librado de los brazos de su amiga, Grimmjow no se había percatado de ella por estar viendo la escena, giró a verla. Nell solo hizo una señal de saludo acercándose.
—Creo que no han sido presentados como es debido, Nelliel este es Grimmjow, Grimmjow ella es Nelliel —Rangiku presentó, le guiñó un ojo sin que los otros dos vieran.
—¿Te encuentras mejor?
—Sí, vuelvo a agradecer tu ayuda —dijo tratando de darle toda su sinceridad en sus palabras, él solo le dirigió una mirada.
—Solo no te metas más en problemas —Aquella frase le sorprendió pero no tuvo tiempo de reaccionar, Rangiku saltó primero.
—¡No fue su culpa!
—Ran…
—Se que no es culpable, pero debe cuidarse de no salir con malditos, es a lo que me refería —aclaró restándole importancia.
—No te preocupes aprendí la lección —respondió Nell sin dar a notar que le afectó su comentario.
—Eso es bueno…Gin debo ir por el bastardo de Ulquiorra, me debe una bebida por este favor —Sin más se giró dejándolo a los tres.
—Aun no entiendo cómo vives con él —fue el primer comentario de Rangiku, Gin solo sonrió y se encogió de hombros.
—Es agradable
—Creo que tenemos una definición distinta de lo que es una persona agradable
¡Gracias por leer!
No me maten por lo que dijo Grimmjow, es solo que me lo imagino asi jajaj muy directo con lo que piensa y para nada sutil a la hora de hablar.
Gracias por su comentarios: Ankapoar y Aly36 (disculpa si te confundo con las descripciones)
Disculpen la espera, pero literalmente me están asesinando a base de parciales, trabajos y exposiciones en la universidad, no se ni como termine este capitulo (bueno si se, no se porque cuando estoy ocupada en otra cosa es que me vienen las mejores ideas ¡Cuando no tengo tiempo de escribir! ushh)
¡Hasta la proxima!
