Historia publicada: 31/05/2015
Editada: 25/04/2017
Publicada nuevamente:26/04/17
Historia original: Mi adorable Kim Sam Soon (Dorama)
Yo solo he cambiado algunas cosas, espero les guste n.n
El Jefe
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Capítulo 9: Momentos Incómodos
Al día siguiente bajó del taxi frustrada consigo misma.
-No sé por qué demonios hago esto - pensó al pagarle al conductor.
Había llegado al restaurante después de Milk, ya que la misma peliazul le dijo que iría más tarde.
Quería aprovechar aunque sea un poco el título de ser la novia del jefe.
Ingresó al dichoso lugar con la bolsa de papel, la cual contenía los dos cafés, a lo que sus compañeros de trabajo la miraban asombrados.
—¿Estas son horas de llegar? — reclamó Katherine — Estamos a punto de abrir y tú no estás en tu puesto
—Quítate — la movió con su mano y siguió su camino, ignorando los gritos de la peli naranja.
Ni siquiera se tomó la molestia de tocar la puerta de la oficina de Ouji.
/ —¿Sabes? No me importaría aguantar tus insultos si vas así a mi oficina —/
Se sonrojó de inmediato al recordar las palabras de su superior, se armó de valor y caminó hacia él.
—¿Estas son horas de llegar? — dijo Vegeta sin quitarle la mirada a su computadora.
Bulma depositó la bolsita de papel en la mesa.
—Tu café
Ojos negros y azules se cruzaron por un instante.
La muchacha prosiguió a salir de la oficina hasta que:
—Espera
Cuando volteó a ver a su Jefe, este ya la tenía sujetada del brazo y jalandola hacia afuera.
—Señor, ¿Nos da permiso de abrir ya? — habló un empleado.
—En un momento — dijo arrastrando a Bulma hacia el centro de todos los trabajadores.
—¡¿Qué te pasa?! — gritó la peliazul molesta al ser liberada.
—Queridos trabajadores — sonrió con diversión — Simplemente les quería informar que la señorita aquí presente — pasó su brazo por los hombros de Bulma jalandola hacia él —, es mi novia
—¿¡Qué!? — gritaron algunos al unísonio.
La muchacha se alejó bruscamente de él y lo miró algo asustada, estaba fuera de sí misma.
Lo miraba con ojos demandantes, reclamando el por qué había hecho eso.
Se abrió paso entre sus compañeros y corrió prácticamente hacia la oficina de Ouji.
—Ahora sí pueden abrir el restaurante — habló Vegeta e hizo lo mismo que la peliazul.
Sentía que en cualquier momento se comenzaría a reír de forma descontrolada.
Lo admitia.
Le fascinaba molestar a Bulma.
Al ingresar y verla caminando como un león enjaulado, de un lado para el otro, supo había logrado su cometido.
Ella estaba molesta.
—¿Es que acaso estás loco? — chilló sonrojada tapando su rostro con sus manos.
—La verdad que no — dijo sentándose en su escritorio y sacando su café de la bolsita — Ve a realizar tus labores
-Sabia que no debía venir - pensó - Pero quería trabajar, me odio
—Y te odio a tí también — gruñó tomando su café para retirarse de ahí — Ush
—Recuerda que más tarde iremos con mi madre
Se escuchó un grito de molestia departe de Bulma, para que luego el fuerte portazo se hiciera presente.
—¿Ah? — la miró retirarse — Está loca — comentó Ouji.
...
—¡Te odio, te odio! — chillaba Katherine golpeando la mesa mientras Bulma preparaba algunos pasteles — ¿Cómo pudiste?
—¿Qué cosa? — decía la peliazul calmada.
—¿Cómo una mujer como tú — dijo con desdén — puede tener a alguien como él?
Eso la fastidio.
—¡Oye! — gritó haciendo asustar a la peli naranja — Yo no sé qué demonios vió en mí, pero si sigues hablando así te tiraré esto — gruñó amenazando con lanzar la harina que tenía en un tazón.
—¡Bien, bien! — trató de calmarla — ¡Pero esto no se quedará así...!
—¡Ash, solo lárgate!
-¿Que haré, qué haré? - pensaba - Iré con su madre y...
—¡Oh mierda! — gruñó al ver el desastre de pastel que hacía.
El estrés se apoderada de la peliazul mientras pasaban las horas.
¿Qué haría?
¿Su madre sería igual de detestable que Ouji?
—Ya es hora — habló Vegeta al ver a Bulma.
—¡Pero...! Tengo que trabajar, no puedo estar aquí solo medio tiempo
—Soy tu jefe así que te digo que ya es hora de que nos retiremos
—¡Pero...!
En solo un par de minutos ya estaban afuera y en camino a un centro comercial.
—Toma — Ouji le daba prendas de ropa mientras la peliazul no sabía cómo sostenerlas — Esta también
—¿Quieres que me pruebe todo esto?
—Sí
Mientras se iban fijando cuál atuendo le quedaría mejor a Bulma, Vegeta no perdía el tiempo y le advertía de su madre:
—Si te pregunta por nuestra relación, sólo dile que ya nos conocíamos desde antes, por... — pensó lo que iba a decir — Internet — rió por su comentario.
—¿Es enserio? — gruñó la muchacha en el probador.
—Trata de que sea lo más creíble posible
—Bien
—Yo creo que ese le gustará — dijo al ver un conjunto.
-Yo creo que sí es gay - pensó Bulma derrepente.
Una vez lista y que el peli negro pagara la ropa se encaminaron a la mansión Ouji.
—Buenas tardes — saludó una mujer de cabello negro y ojos del mismo color al verlos ingresar por la puerta de su hogar.
—Madre — habló Vegeta algo nervioso, tenía que admitirlo, todo tenía que salir a la perfección para que su progenitora se lo creyera.
—¿Y esta muchacha no saluda? — dijo la señora Ouji al acercarse a ellos.
—Sí, buenas... —
Bulma sabía que iba a ser una tarde muy larga.
Continuará...
