Capítulo 9

Nelliel caminaba junto a Grimmjow a su primera clase del día. Ella venía riendo por las ocurrencias del chico, tenía un sentido de humor muy extraño que ella disfrutaba, no lo iba a admitir en voz alta pero realmente gustaba pasar tiempo con él.

—¿Puedo saber porque querías acompañarme hasta mi clase? —Se había sorprendido de verlo esperarla en la entrada de la universidad, pero él solo empezó a caminar junto a ella. Se le ocurrió una hipótesis, se detuvo y entrecerró los ojos viéndolo—. ¿Es alguna de tus maravillosas ideas?

—Oye la otra funciono ¿Cierto? ¿Alguien te ha molestado? —dijo de forma burlona, Nell bufó y volvió a caminar.

—Me duele admitirlo pero si funciono

—Además, ¿Qué tiene de malo pasar tiempo conmigo? Muchas quisieran estar en tu lugar —Sabía que bromeaba pero el comentario no le gusto.

—Pues gustosa le cedo el lugar —Grimmjow sonrió ante esa respuesta.

—Qué fácil es hacerte enojar

—¿No dijiste que era sexy enojada? ¿Ya te arrepentiste? —Grimmjow soltó una carcajada al ver el rostro molesto de Nell.

—Oh, por supuesto que no. Realmente te ves sexy enojada, por algo disfruto el molestarte

—Maldito —susurró, aun así el comentario le hizo bien a su autoestima.

—Solo es la verdad

—No me vas a decir tu gran idea ¿Cierto? —dijo Nell viéndolo, él se encogió de hombros — Tengo ya una teoría, creo que de alguna manera estas marcando territorio como si fueras un perro

—No sé si sentirme ofendido por esa comparación…Si fueras mi novia tendría que estar constantemente a tu lado, vigilando que esos buitres no se acerque —Ella se quedó en silencio, Grimmjow la vio intrigado pensó que iba a decir algo como "No necesito a nadie que me vigile" o algo por el estilo.

—Es decir, que no confiarías en mí —pero ese comentario no era nada lo que esperaba, se dio cuenta que ella se había sentido aludida, se golpeó mentalmente, a veces olvidaba que la chica sentía esa extraña inseguridad.

—Maldición Nell, no es a eso a lo que me refiero, en ti confiaría pero no en ellos, como dije son unos buitres

—¿No tienes clase? —preguntó la chica al ver que llegaba a su facultad

Grimmjow supo que trataba de desviar el tema, se volvió a golpear mentalmente, se sentía bien hablando con Nell, podía ser el mismo sin que la otra persona se ofendiera pero también olvidaba que la chica a su lado tenía heridas y que tenía que ser sutil. Aunque sospechaba que ella aceptaba su compañía por lo directo que era.

—Ulquiorra debe estar por matarme, tenemos un taller de mecánica racional y no hice lo que debía —comentó, quería aligerar un poco la tensión que se había creado.

—¿A qué horas tienes que entregarlo? —Nell mostró curiosidad y su rostro se suavizó, Grimmjow sacó su teléfono y vio la hora

—Dentro de cinco minutos exactamente

—A ti te gusta tentar tu suerte, Ulquiorra parece de las personas que disfrutan de matar y vives con él, yo siendo tú me preocupo

—Él puede parecer que es capaz de comerse un tierno gato pero es inofensivo

—No estoy segura de creer eso —Nell sonrió, sabía que aquello no podía ser cierto.

—Y es mejor que no lo hagas —dijo sonriendo—. Bueno voy a ir a cumplir con mi destino, si sobrevivo nos vemos después de tu clase —Se despidió y alejó antes que Nell reaccionara.

—¿Qué? —preguntó confundida, ¿también la acompañaría después de clase?, se sentía raro aquello pero al mismo tiempo bien, realmente él se estaba tomando en serio lo de ayudarla.

Decidió entrar al edificio, su clase estaba por comenzar y no quería llegar tarde, los pasillos se encontraban llenos de personas apresuradas, la mayoría en dirección a su clase o a la salida del edificio. Antes de poder llegar al salón, alguien la tomó del brazo y la llevó hasta uno de los pasillos pocos transitados, al reconocer las facciones de Nnoitra, Nell se tensó, el pelinegro se veía realmente molesto y eso no era muy bueno, el chico era extremadamente hiriente en ese estado, no físicamente pero verbal era un peligro para la mentalidad de cualquiera, ella lo sabía de primera mano.

—Así que realmente estas saliendo con Grimmjow —dijo entre dientes.

—¿Y eso a ti que te importa? —El pelinegro tomó su rostro con algo de fuerza acercándolo al de él.

—De casualidad él sabe que tu eres mía —Nell empezó a creer que el pelinegro se volvió loco, el alcohol probablemente le había atrofiado el cerebro.

—¿Desde cuándo? ¡Quítame las manos de encima! ¿Qué diablos te pasa? —dijo enojada mientras se alejaba.

—¿Él sabe tu lindo pasado, querida?

—¡Sí! —La chica lo enfrentó pero él empezó a reírse de forma burlona, esa risa que a ella le sacaba de juicio.

—Eso lo explica, se está aprovechando

—¡No todos son imbéciles como tú!

—Querida pensé que ya habías aprendido la lección, asumí que por eso ya no ponías sentimientos en la relaciones —le explicó como si fuera una niña—. Dime algo ¿Ya te acostaste con él?

—¡Vete al infierno! —exclamó tratando de irse pero el pelinegro la volvió a tomar del brazo

—Con eso ya me dices todo, cuando te acueste con él veremos si permanece contigo

—Eres un maldito

—Lo sé, preciosa pero a este maldito fue al primero que le entregaste el corazón y me encargue que fuera el último, siéntete agradecida que te enseñe la lección

—Querido, yo decido a quien coño le doy lo que quiera. Tú perdiste eso, no te creas especial y no me vengas con esas estupideces. Ahora ¡Lárgate! —estaba muy enojada y al mismo tiempo dolida, a él parecía no tener suficiente con todo el daño que ya le había hecho.

—Di lo que te da la gana pero sabes que mis palabras son ciertas. Volverás a mi preciosa y espero que sin un corazón roto

—Créeme que si fuera así no iría contigo

Nell se alejó de forma rápida, se dirigió casi corriendo a la salida, decidió no asistir a su clase. No iba a estar nada concentrada, solo quería en ese momento salir y alejarse de ese lugar, de las personas, de todo.

*.*.*

—¡Grimmjow! —gritó Rangiku cuando lo divisó en el jardín de la universidad.

El chico la vio con curiosidad, venía acercándose con rapidez y parecía extremadamente enojada. Se preguntó qué diablos había hecho para que ella estuviera así. Observó a Gin que estaba a su lado pero este solo se encogió de hombros.

—¿Qué sucede?

—¡¿Qué diablos le hiciste a Nell?!—realmente parecía muy enojada.

—¿A Nell? —preguntó Gin viendo al chico de forma inquisidora, Grimmjow rodó los ojos, de gran ayuda era su amigo.

—Sí, me preocupe al no verla llegar a la cafetería como quedamos, así que llame, se escuchaba horrible, me dijo que quería estar sola y que no la molestara —dijo Rangiku luego le dio un empujón a Grimmjow, Gin la alejó un poco del chico porque ya parecía estar perdiendo la paciencia—.¡¿Qué fue lo que le hiciste?! Esta mañana te vi hablando con ella

—¡No le hice nada! Yo solo la acompañe a su clase, ¿puedes calmarte y explicarme que fue exactamente lo que ella te dijo?

—¿Seguro que no le hiciste nada? —bajó un poco más la voz pero aun se veía furiosa.

—No, ella estaba bien cuando la deje en su clase —Grimmjow se había extrañado de no ver a Nelliel a la hora que pensó que salía, se imaginó que lo estaba evadiendo, estaba siendo algo directo con ella por lo que debía darle espacio para que asimilara

—Ella nunca entró a esa clase, hable con un amigo en común que estudia con ella y me dijo que no la había visto en toda la mañana —Rangiku se veía realmente preocupada.

Grimmjow no espero que ella dijera algo mas, tomó su bolso y se alejó en dirección al estacionamiento, en el camino intentó llamar a Nell pero esta no le contestaba. Maldijo en voz alta al escuchar el buzón de voz. Subió a su motocicleta y arrancó con rapidez, iría a buscarla, intuía donde podía estar, Nell le había comentado algunas cosas de su vida la noche anterior y sabía cuál era el lugar donde se sentiría segura. En todo el camino no dejó de pensar ¿Esto realmente había sido su culpa?

*.*.*

Nelliel se encontraba en aquel departamento, sentada en el gran sofá de la sala, veía a la nada pero no dejaba de abrazar el peluche de su hermana. Se sentía conectada a ella a través del objeto, la necesitaba, la extrañaba, se sentía tan perdida y frágil, no entendida como unas palabras estúpidas le afectaban. Pero estaban ahí, alojadas en su mente y sin intenciones de dejarla, ella no podía dejar de desconfiar, no podía dejar de dudar con respecto a lo que le dijo Nnoitra, tal vez Grimmjow si quería eso.

—Necesito ayuda, Harribel. No quiero salir dañada, necesito de tus consejo, prometo que esta vez sí escucho y hago caso de lo que digas, solo regresa…solo ven conmigo

Nelliel sabía que estaba diciendo tonterías, su hermana no iba a volver pero se sentía tan sola y perdida, que solo expresaría sus pensamientos, necesitaba desahogarse. Ya había resistido mucho con esa coraza, había decidido salir con quien sea en busca de aplacar el dolor, había hecho todo lo que no acostumbraba en busca de olvidar, había hecho todo lo posible por no llorar y no quebrarse, pero ya había resistido mucho. Ya solo quería llorar y sacar todo su dolor.

Ella escuchaba su teléfono pero sabía quién era, estaba preocupando a Rangiku pero realmente necesitaba ese momento. Apreciaba todo lo que ella hacía pero no podía mostrarle su alma agrietada, ya había bastado con sólo contarle su herida más profunda, no quería que viera las demás ranuras.

La puerta se escuchó asustandola pero no hizo muestra de querer levantarse, se volvió a escuchar el timbre, ella solo se abrazó más al peluche. Nadie la visitaba por lo que estaba seguro que era alguien equivocado o alguien jugandole una broma.

—Maldición, Nell. Abre la puerta —La voz de Grimmjow la sorprendió.

Aun así permaneció en el lugar, no quería hablar con él, las dudas que Nnoitra había sembrado en su cabeza, seguían demasiado frescas y ella aún no había encontrado la manera de aplacarlas.

—¡Nell!

Su voz sonaba preocupada y eso hizo que la chica se levantara, solo le diría que necesitaba tiempo a solas. Pero apenas abrió la puerta, sus planes cambiaron, ver a Grimmjow con aquella expresión lo sorprendió, el chico realmente demostraba lo preocupado que estaba, entró apenas ella se hizo a un lado, y luego pareció evaluarla con la mirada como si buscara algún tipo de daño.

—¿Estás bien?

—G-grimm…—su voz se quebró, no pudo ni decir lo que pensaba, sus lágrimas rápidamente aparecieron, no podía controlarse.

El chico se acercó a ella y para su sorpresa la envolvió en sus brazos, ella quería alejarse pero necesitaba eso en ese momento, se apretó mas a él y sin importarle nada dejó salir toda la presión en su pecho, lloró como aquella noche donde su hermana murió, necesitaba sacar todo su dolor.

Grimmjow se mantuvo en silencio mientras la abrazaba, acariciaba su espalda tratando de tranquilizar algo sus sollozos, ella agradeció que no le pidiera que se calmara, solo permaneció en silencio.

—¿Qué está mal, Nell? —le preguntó cuando ella poco a poco se fue tranquilizando.

—Todo, absolutamente todo

—¿Quieres hablar de eso? —se alejó un poco y hizo que ella levantara la mirada.

—No…pero lo necesito —Nell desvió la mirada, sentía que si lo veía le mostraría todas sus inseguridades.

—Nell, yo no tengo intención de lastimarte…dime que estas pasando —pidió acariciando su cabello, su voz se notaba seria y preocupada.

—N-noitra

—¿Qué hizo ese maldito?

—Arruinarme la vida, todo es culpa de él… si yo nunca hubiera seguido el juego, si no hubiera sido tan ingenua, mi hermana estaría viva y yo no estaría así de herida…—ella no podía controlar lo que decía, se sentía fuera de sí.

—Ven —Grimmjow la tomó con una delicadeza que sorprendió a la chica, parecía temer romperla más. La llevó hasta el sofá donde se sentó junto a ella—.¿Puedes decirme que ocurrió entre ustedes?

—Él…él fue quien rompió mi confianza, mis deseos de dar sin recibir, quien me convirtió en esta persona que soy, que desconfía de todos y piensa que tengo que protegerme. Él fue mi primer novio, si es que se le puede decir así —Su voz se volvió a quebrar, tomó aire para poder continuar — . Yo era una chica ingenua de dieciocho años cuando lo conocí, mi hermana me había defendido de cualquier aprovechado que se me acercara, al ser algo ingenua al parecer atraía a muchos malditos, además los amigos que solía tener se aprovechaban mucho de mí, por lo que ella siempre tuvo un ojo sobre mí y yo no supe que ella me cuidaba de esa manera hasta que fue muy tarde. Nnoitra fue la primera persona que conocí cuando entre a esta universidad, el aparentó ser un buen amigo y un persona de principios, me mostró una fachada completamente distinta y yo me la creí…

"Estuve unos meses saliendo con el sin decirle a Harribel, temía que ella dijera algo o me impidiera verlo. Él supo cómo enamorarme y tontamente caí en su juego, le entregue todo a él, mis sentimientos, mi seguridad y mi cuerpo, pero aquella relación empezó a tornarse algo enfermiza, solo que yo no lo quería ver, él empezó a ser más brusco conmigo, a decirme cosas horribles y luego venía a disculparse, íbamos a fiestas juntos y cuando bebía demás, se volvía violento con sus palabras, una vez tuvo la intención de compartirme con alguien, esa fue la gota que derramó el vaso.

Harribel había descubierto mi noviazgo con él antes de que todo empezara a ponerse mal, me lo advirtió pero yo solo decía que estaba exagerando, que estaba siendo muy sobreprotectora. Aquella noche, llegué hecha un caos y ella me consoló, le dije que él era un maldito, ella quiso ir por él pero la detuve.

¿No sé qué demonios pasaba en mi cerebro en aquel tiempo? Unos días después, Nnoitra se disculpó y me pidió que volviera con él, pensé que era sincero, así que lo acepte. Fue lo peor que pude haber hecho, él muy maldito solo jugaba conmigo, se burlaba de mí a mis espaldas, disfrutaba regocijarse que me tenía en sus manos, alardeaba con sus amigos, me engañaba con cualquier chica que pasara por su camino y yo entendí eso demasiado tarde "

Nell cayó un momento, necesitaba unos minutos más para continuar, Grimmjow había permanecido todo ese tiempo en silencio y ella no sabía cómo tomar eso. Lo que no sabía es que el chico se estaba controlando, su enojo era demasiado grande, estaba tentado a ir por Nnoitra y darle la paliza de su vida, pero primero tenía que reconfortar a la chica.

—Nell si no puedes continuar, no lo hagas —Le dijo al ver que dudaba en seguir.

—Ya empecé, déjame sacar todo esto que me envenena —dijo Nell alzado la mirada—. Las peleas con Harribel se volvieron constantes, ella quería que lo dejara y yo me volví demasiado terca, no quería aceptar que me había equivocado. La noche del accidente fue la peor discusión, Harribel había escuchado lo que decía de mí y estaba furiosa, yo no le creí, no le creí a la persona que había velado por mi casi toda mi vida, no le creí a la persona que más valorada por estar defendiendo a un maldito. Eso es lo que más lamento…eso es lo que más me duele —Su voz se terminó de quebrar, sus lágrimas empezaron a correr por su rostro.

Grimmjow la volvió a abrazar, Nell realmente no pensó que una persona con la apariencia del chico podía ser tan delicado a la hora de reconfortarla, se sentía también sentirse protegida como él se lo estaba demostrando.

—Esa noche luego de nuestra pelea, ella dijo que tenía un compromiso y se fue…esa noche ella tuvo un accidente de auto, y en el hospital me entere que ella no tenia ningún compromiso, ella iba a ver a Nnoitra, ella iba a enfrentar a el maldito por mi culpa, ella quería que me dejara, ella buscaba protegerme…murió por mi culpa, por mi terquedad, por mi ingenuidad, por los absurdos sentimientos que tenía por él

—Nell, no te culpes

—No puedo evitarlo…pero el muy maldito tiene la cara de volverse a aparecer frente a mí y recordarme toda la estupidez que yo cometí. Y por más que me dije que solo debía sentir odio por Nnoitra y no prestarle atención a sus palabras, sus palabras me siguen lastimando

Grimmjow no supo qué decirle a la chica, así que solo la mantuvo en sus brazos mientras ella se tranquilizaba, se dio cuenta que había necesitado desahogarse, su cuerpo empezó a relajarse y dejó de escuchar su llanto. Él sentía grandes deseos de ir a buscar a Nnoitra pero no dejaría a Nell sola, la chica realmente le había mostrado su dolor y necesitaba demostrarle que podía confiar en él.

Su respiración lenta le hizo saber que se había quedado dormida, estaba exhausta luego de toda aquella lucha emocional que tuvo. Él con suavidad la levantó del sillón y la llevó a la que intuía era una de las habitaciones, la dejó sobre la cama.

Observó sus suaves facciones, su respiración regular, notó que aún había restos de lágrimas en sus ojos, se acercó y deslizó su dedo quitándolas, mantuvo sus manos en su rostro. Realmente no entendía como había hombres capaz de lastimar de esa manera a una mujer, él era un maldito pero siempre había sido directo, nunca jugaba con nadie, ¿Por qué querer causarle daño? Era enfermizo sentir satisfacción por eso, él iba a mostrarle que tan bien se sentía ser dañado, físicamente.

Se incorporó dispuesto a llamar a Rangiku para que estuviera tranquila y también para que viniera a estar con ella, necesitaba ir por Nnoitra, cuando estaba por salir de la habitación escuchó la voz de Nell.

—No te vayas, por favor —susurró, parecía estar aún durmiendo, tal vez soñaba, pero él decidió hacerle caso. Había sonado tan frágil y desconsolada que no pida dejarla.

Rodó silenciosamente una silla que había en la habitación y la colocó al lado de la cama, se sentó observando a la chica dormir. Gin había tenido mucha razón, debía ser cuidadoso con ella porque ya tenía un alma muy agrietada.

Decidió escribirle a su amigo para que mantuviera tranquila a Rangiku, decidió omitir donde estaban, la pelirroja podía llegar alterada y no quería que nada molestara a Nell.


¡Gracias por leer!

Lo admito me emocione mucho escribiendo el capitulo, me quedo dramático pero era necesario, tenía que quebrar completamente la coraza de Nell para que esta pudiera decirle todo a Grimmjow.

Esta semana he recibido comentarios que me han animado mucho, realmente me he inspirado gracias a ellos (es la emoción que me producen). Espero que este capitulo tambien sea de su agrado.

Gracias por sus comentarios: Ankapoar, Any-chan15 y Aika Yami. (Ya las amo *-* jajaja)

P.D: Aly36, estas desaparecida, vuelve por fa jajajaja

¡Hasta la proxima!