Historia publicada: 31/05/2015

Editada: 25/04/2017

Publicada nuevamente:26/04/17

Historia original: Mi adorable Kim Sam Soon (Dorama)

Yo solo he cambiado algunas cosas, espero les guste n.n

El Jefe

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Capítulo 13: Amiga II

Se le pasó por la cabeza asesinar a su jefe.
Pero luego recordó los años que pasaría encarcelada si lo hacía.

—¿Es que acaso estás loco?

—¿Eh? ¿Sigues sintiendo algo por él?

-Acabo de terminar una relación, ¡No esperes que me olvide tan rápido de él!

—¡Para nada...! — exclamó — Es solo que... Es raro que le prepare el pastel de bodas a mi ex ¿No lo crees?

—Tienes razón

-Estúpido - pensó.

—Pero ya le dije... — habló Vegeta — ¿Ahora?

—Esta bien — suspiró no muy segura de sus palabras — Yo haré su pastel

—Bien, sigue con tu labor

Cada uno se retiró para seguir su día con normalidad, excepto por Bulma la cual aguantaba las lágrimas cuando caminaba entre sus compañeros hacia la cocina.

¿Por qué?

¿Tan rápido la había olvidado?

°Flashback°

—Eres hermosa

—¿De verdad? — preguntó emocionada.

—No mentiría con algo así, eres perfecta Bulma

—Yamcha... — susurró — Hubiese preferido cocinar yo en vez de venir a este restaurante — dijo en broma rompiendo el momento romántico.

El peli negro comenzó a reír.

—Tú y tus comentarios tan ocurrentes

—¿Qué te gusta de mí?

—No vale decir todo ¿Verdad?

—No — gruñó.

—Me gusta tu forma de ser Bulma; tan espontánea, puedes ser el mismo angel si lo deseas... Pero si alguien te traiciona puedes convertirte en el mismo demonio y aún así perdonarlo luego. Porque tú siempre serás una buena persona Bulma... Y además-

La peliazul jaló del cuello a su pareja y lo besó con lágrimas en los ojos, no podía pedir más que estar junto a él.

Podía incluso morir por él.
Y si él no estaba con ella... Moriría.

°Fin del Flashback°

Se limpió las lágrimas con molestia.

Quién pudiera devolverle esa inocencia de aquellos días, donde todo el mundo giraba al rededor de ella.
Donde siempre todo, incluso la falta de amor familiar, dolía menos.

Se había vuelto dependiente de él.

Y simplemente eso la dejó devastada al perderlo.

Pero ella sería fuerte, por ella misma, no por alguien más.

Ya había acabado la hora laboral, la luna era testigo de eso, cada uno se tenía que retirar a sus respectivos hogares.

—¿Vienes con nosotros Bulma? — preguntó Milk.

—No, vayan a comer, yo me iré en Bus

—¿Segura?

—Sí — sonrió, nadie sabía nada de la boda que se realizaría pronto.

Caminó y caminó.
Necesitaba pensar.

—¡Eh! — escuchó.

Estaba a solo una cuadra de su apartamento y tuvo que verlo a él.

—Yamcha... — susurró.

—¿Qué haces sola a estas horas? ¿Acaso tu novio no se encarga de dejarte en tu hogar sana y salva?

—Eso a tí no te importa — dijo incómoda siguiendo su camino.

El peli negro la tomó del brazo.

—No puedes seguir con él

Sintió una punzada de esperanza.

¿Acaso Yamcha la seguía queriendo?

—¿Y eso por qué? — preguntó tratando de zafarse.

—Porque tú eres mía

Tal vez, ayer eso hubiera funcionado.
Pero hoy no, está vez no.

Porque al verlo a los ojos... Ya no veía al mismo muchacho del que se había enamorado antes.
Él la veía como un objeto insignificante.
Un objeto con el cual podía hacer lo que quería.
Objeto con el cual podía dejarlo tirado y volver cuando le plazca.

—Por favor — susurró con los ojos apunto de derramar lágrimas — No manches el recuerdo que tengo de tí, no manches el cariño que le tenía aquel muchacho del que me enamoré...

Yamcha la soltó atónito.

—Todo deja huella ¿Sabes? — habló Bulma — Incluso los carros... Tú ya te fuiste de mi vida, déjame ir... Tú te vas a casar, no entiendo por qué haces esto — trató de no llorar frente a él — Me lastimas cuando haces esto, yo quiero olvidarte así como tú lo haz hecho

—Bulma yo...

—Asi que solo déjame en paz

—¡Tú no puedes estar con él! — gruñó no queriendo perder ante Ouji — ¡Es un estúpido! Y yo sé que por algo están juntos, a mi no me engañan. Así que termina con él y quédate conmigo

—¿Y Hannah?

—Se va a casar conmigo

—¿Acaso yo...?

—Lo sé — dijo dejando de mirarla — Pero tampoco puedo dejarla — habló con un poco de ironía.

Otro golpe más.

—Solo lárgate

—Tú no puedes estar con él, tú me perteneces

—Vete a la mierda

Yamcha tuvo la intensión de tomarla por los brazos y jalarla hacia él.

—Si tú me tocas... Grito y digo que intentaste aprovecharte de mí — advirtió con frialdad.

Ante la amenaza no le quedó más opción que irse frustrado.

Tres meses después

Todo el restaurante estaba decorado, cada mínimo detalle demostraba la gran inversión que se realizó.

Meseros corrían de un lugar para el otro atendiendo a los invitados mientras Ouji supervisaba el trabajo.

De repente todos los trabajadores salieron.

Los novios habían llegado.

Los recibieron inclinándose ante ellos como muestra de respeto y abrieron paso para que la feliz pareja ingresara.

Todos mostraban una radiante sonrisa, excepto aquella peliazul que se encontraba dándole los últimos detalles al pastel en su área de trabajo.

—¡Bulma apúrate! — decía Wendy desesperada.

—Yo lo llevaré, ve a ver a los novios

—¡Gracias...!

Sus ojos estaban perdidos cuando sacó los dos pequeños muñecos que tenían que ir en la cima del pastel.
Un hombre y una mujer que se unirían por siempre.

¿Ella pudo haber sido esa mujer alegre al lado de él?

Recordaba lo de anoche.

Y lo odiaba por eso.

Le había dado esperanzas...

¡Lo odiaba tanto!

—Listo — dijo admirando su obra y limpiándose las lágrimas.

Se apoyó en la entrada que separaba el área de los trabajadores con el público y observó cómo Hannah y Yamcha se sonreían mutuamente, jurando amarse para toda la vida.

Derramaba lágrima por lágrima, las cuales las limpiaba de inmediato.

Desde una esquina Vegeta la observaba, podía apreciar como ella se derrumbaba. Por alguna razón lo molestaba en demasía.

Luego de la ceremonia, los novios pasaron a saludar a sus invitados.

Yamcha, fué discretamente hacia la cocina, donde se encontraba Bulma.

—Hola

La peliazul se sobresaltó.

—Ahora que estoy con ella puedo ayudarte — dijo ofreciéndole un sobre con dinero en su interior — Es para que puedas abrir tu propio restaurante y te alejes de él

—Solo vete — gruñó Bulma rechazando el sobre.

—Oh vamos, no seas orgullosa — dijo acercándose a ella — Además tengo el derecho de ayudarte, pues aún te amo

—¡Lárgate...! — dijo zafandose de él.

—Solo acepta esto y prométeme que terminarás con Vegeta

—¿Y si no lo hace qué? — habló Ouji ingresando a la cocina.

Yamcha volteó a verlo y sonrió en burla.

—No te hagas el importante aquí, yo sé que la estás utilizando

—Ella te ha dicho que te larges

—¿Qué pasa si no me voy, vago? — dijo irónico.

Ouji lo tomó de la camisa acercándolo a él para poder transmitirle miedo con su mirada.

—¿Vas a golpearme? — se burló Yamcha — ¡Vamos házlo!

—¡Vegeta no caigas en su juego! — exclamó Bulma al ver que su superior tenía intensión de hacer eso.


Continuará...


Tal vez más tarde o mañana publique otro capítulo, ya que, mientras Bulma tenía esa conversación con Yamcha antes de la boda de este, a Vegeta le pasó una situación muy importante que no debo dejar pasar.
Será tipo, un extra, espero no marearlos.

¿Por qué no lo puse en este capítulo?

Pues esta vez solo le quería dar protagonismo a Bulma y Yamcha. Y además si lo hubiese puesto hubiera quedado muy largo.