Codename: Kids Next Door es una serie animada creada por Tom Warburton para la cadena Cartoon Network, yo solo soy fan de la serie sin derecho de autoría sobre los personajes, su historia ni su universo, escribir fanfiction es una entretención sin fines de lucro.
Reto a completar: 31 capítulos de 500 palabras exactas cada uno, cien por cada miembro humano del sector V.
—Muy bien chicos, hoy tenemos una misión secreta muy importante y tendremos que separarnos, cinco y tres, prepárense para escavar un túnel bajo tierra, cuatro y dos, ustedes sorprenderán al enemigo por aire, mientras tanto yo, iré solo porque soy bárbaro, ahora— Se escuchó una risa — ¡De qué se ríen! Esto es muy serio muchachos ¡Cuatro! No creas que me engañas, desde aquí te veo la sonrisota—
El chico no aguantó más y soltó una gran carcajada y sus dos compañeros le siguieron.
— ¿Qué? ¿De qué se ríen? ¿Tengo algo en la cara? — Número tres siguió con su imitación de su antiguo amigo, sostenía el muñeco que ella hizo desde atrás y cambiaba un poco su voz a la vez que agitaba los brazos de tela por todos lados.
—No, claro que no jefe— Logró articular la francesa entre risas.
—Entonces les haré un show para que tengan algo de qué reírse— Puso el muñeco frente al pedestal en donde su amigo antes daba sus largos discursos y explicaba las misiones siguientes —Tú, la misma siempre tú amistad, ternura qué sé yo tú, mi sombra has sido tú, la historia de un amor que no fue nada— Comenzó a cantar una gran canción de Luis Miguel.
— ¡Así se hace intento de Luis miguel! — Le ovacionó cinco mientras los dos niños aplaudían.
—Gracias, gracias— Tres inclinó el muñeco para que hiciera reverencia —Estoy disponible los sábado y domingos, también canto en bautizos y matrimonios, no falten a mis conciertos que ustedes saben que yo vivo de mi público—
Al rato estaban en la zona más alta de la casa del árbol moviéndose entre las ramas y hojas.
— ¡Capitán calva de famoso! ¡Nos rodean los tiburones! — Gritó dos con verdadera voz de espanto viendo como unos pocos hámsteres subían hasta donde estaban ellos para comer algo de la deliciosa comida que guardaban en la cofa en donde estaba la bandera pirata.
— ¡Regresen bribones a sus posiciones! — Exclamó cinco detrás del muñeco, era el turno de ella.
— ¡Ay! ¡Creo que uno me mordió! — Cuatro se sacudía entre las ramas ya que uno de los hámsteres de verdad le hincó el diente.
—Pero que tiburón más adorable eres, sí que lo eres, sí lo eres—
— ¡Ya bueno! Vengan hasta acá que tengo un plan que nos dolerá a todos—
— ¡Sí capitán! —
El plan fue entregar la comida en son de paz.
Siguieron así durante todo el día, cediendo el muñeco para que cada uno lo controlara haciendo imitaciones muy malas pero divertidas, sabían que si su amigo los viera se enojaría mucho, pero también sabían que al rato se los perdonaría porque estaban jugando.
Poner el muñeco en el pedestal el día anterior fue buena idea, los chicos cada vez que lo veían saludaban de forma militar y ese día en la mañana dos lo tomó un momento para llamarlos a desayunar, así inició el juego en donde fingían por un día que ese niño no estaba en el espacio, estaba jugando con ellos.
