Historia publicada: 31/05/2015

Editada: 25/04/2017

Publicada nuevamente:26/04/17

Historia original: Mi adorable Kim Sam Soon (Dorama)

Yo solo he cambiado algunas cosas, espero les guste n.n

El Jefe

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Capítulo 13: Debilidad

Ouji lo tomó de la camisa acercándolo a él para poder transmitirle miedo con su mirada.

—¿Vas a golpearme? — se burló Yamcha — ¡Vamos házlo!

—¡Vegeta no caigas en su juego! — exclamó Bulma al ver que su superior tenía intensión de hacer eso.

—Tú me pones una mano encima — habló Yamcha sonriendo — Y obviamente yo no me quedaré de brazos cruzados... Dime, ¿Qué reputación tendrá este restaurante después de este alboroto?

Vegeta dejó de sujetarlo y pensó con claridad.
Tenía razón.
Debía controlarse.
Pero desde ayer, por culpa de esa visita en su departamento, no podía lograrlo.

Yamcha hizo un gesto de triunfador y se fué.

—¿Tú...? — intentó entablar una conversación.

—Estoy bien, gracias — le sonrió Bulma.

Repentinamente Ouji se acercó a ella.
Tan cerca que sus respiraciones chocaron entre sí.
Se detuvo un poco y la observó a los ojos.

—¿Tú aún sientes algo por él?

Se sintió invadida; tanto físicamente, ya que el muchacho la tenía acorralada; como de forma emocional al ver sus sentimientos en juego.
Al ver a Ouji de cerca se pudo dar cuenta que en verdad, tal vez, él no era tan malo.

Empezó a reír nerviosa.

—Claro que no — mintió.

El peli negro se separó completamente de la muchacha y frunció el ceño.
Sabía que ella le estaba mintiendo y eso lo fastidió.

—Buen trabajo con el pastel

—Gracias

Todo el día había sido una tortura, tuvo que soportar verlo sonriendo con su ahora nueva esposa.
Hannah era una mimada, pero a pesar de todo consiguió casarse con el hombre que ella antes amaba.

Era de noche y todos se habían retirado a sus hogares.

No podía irse.
No quería.

No quería llegar a su hogar y pensar en Yamcha.
Porque sabía que después se deprimiría...
Iba a pensar en él, era inevitable.

Se sentía tan sola...
Ya no había más que limpiar, había limpiado todo el área de trabajo.

Luego de media hora se vió a sí misma tocando el piano del restaurante y bebiendo.
El piano solo se usaba para eventos especiales, como aquél que pasó horas antes...

-Yamcha... - pensó con ojos llorosos.

—Oye — escuchó a su jefe — ¿Qué crees que haces? — se acercó a ella.

La peliazul sólo levantó la mirada hacia él y bebió un poco más.

—El mundo es tan cruel — habló torpemente la muchacha — Cuanto uno más ama... Más sufre... Yo lo di todo...

Vegeta se sentó a su lado, el asiento del hermoso instrumento era lo suficientemente grande como para que los dos estén cómodos.

—¿Sabes tocar?

—No — sonrió ella triste — No sé hacer nada bien...

Silencio.

El peli negro la observaba, la muchacha se tambaleaba, parecía que se quería dormir ahí mismo.

—¿Quieres que te enseñe?

Se permitió ser amable, después de todo ella no estaba consciente de nada.

—¿De verdad? — dijo emocionada.

—Sí, mira, haz lo mismo que yo

Y comenzaron con su primera clase juntos.
Bulma pudo tocar una pequeña pieza junto a Ouji.

—Eres buena — halagó.

Ella soltó una risita.

—Es que yo había tomado clases, hace tiempo... Una linda mujer me enseñó gratis...

—¿Ah sí? — le sonrió.

—Sí, ella era tan hermosa... Recuerdo que por el poco dinero que teníamos mi madre matriculó a mi hermana, y pues yo... Sólo iba a verla, yo también quería aprender, pero no había dinero

Era raro, pero al verla con su cabello revuelto, sus ojos cristalinos, su sonrisa boba en los labios... Lo hacían sentir tranquilo, podía verla incluso por horas sin cansarse.
Sólo por un instante se olvidó de Lázuli.

—Ella me vió tanto tiempo ahí... Que me sonrió dulcemente y me dijo que sería mi maestra — dijo — Recuerdo que yo me asusté porque creía que mi madre iba a pagar por eso, pero ella me explicó todo con mucha paciencia — rió encantada.

—Era una buena mujer entonces

—Sí... — susurró — ¿Y tú? ¿Qué recuerdas de tu niñez?

Pensó.

¿En verdad qué recordaba?

—Nada en especial — suspiró — Yo-

—¡Espera, espera! ¡Voy por pastel que tengo guardado en la cocina! — dijo poniéndose de pie.

Ouji casi se levanta para sostenerla por si se caía, pero al ver que caminó con normalidad la dejó ir.

Culpaba a Yamcha por hacerla llorar en esos momentos, Bulma parecía una mujer tan fuerte y decidida que verla así era extraño.
Incluso te hacía sentir mal por no hacer nada para evitar que se sienta así.

—¡Aquí está...! — exclamó trayendo rápidamente dos pedazos de pastel y una botella más de vino.

—¿Quieres beber más? — se sorprendió.

—¡Eh, no me dejes sola bebiendo!

Vegeta quiso sacarle información de su familia, pero sentía que arruinaría el lindo momento.

Empezó a tocar mientras ella tarareaba y bebía incluso más que él.

Un celular sonó.
Interrumpiendo toda la escena.

—¡Voy, voy! — gritó Bulma poniéndose de pie al igual que Ouji.

Él se puso de pie porque supuso que la muchacha caería por lo ebria que estaba.
Supuso bien.

La sostuvo antes de que ella caiga.

La acercó a él como un intento de sostenerla.

Pero simplemente pasó...

Ella lo sostuvo con fuerza del cuello y...

Lo besó.

Primero con timidez e inseguridad.
Tenía miedo, miedo a que la rechace en ese instante de debilidad.

Continúo moviendo sus labios contra los de él.
Claramente a Ouji lo había tomado de sorpresa.
Pero luego la correspondió, la rodeó con sus brazos y la atrajo hacia él, profundizando más el beso.

En solo ese instante esas dos personas temperamentales se correspondieron con tranquilidad y cariño, olvidando todos sus problemas.


Continuara...


Estoy actualizando muy seguido, espero seguir así y no dejar abandonada la historia :v

Recuerden que el anterior capitulo es un EXTRA, lean los títulos por favor n.n