Advertencia: Intento de escena subida de tono (no taaan explicita, no se emocionen). Otro cosa, Grimmjow se me terminó de salir de personaje, sorry, solo disfrútenlo jajaja


Capítulo 13

Nell se encontraba en el mostrador cuando vio entrar a Rangiku, estaba acalorada, nunca la había visto con esa expresión en su rostro, parecía enojada. Se sentó en una de las mesa.

Habían pasado varios días desde la llegada de los padres de la chica, y ella tenía la misma cantidad de días yendo a la cafetería fuera de su horario solo para poder salir un momento de su casa, siempre parecía exasperada o cansada pero ese día realmente se veía enojada.

—¿Sucedió algo?—Le preguntó preocupada acercándose, la pelirroja solo suspiró.

—Lo de siempre, en desacuerdo con ellos. Puedes darme algo frio, necesito enfriar mi mente

—Voy por ello —Nell fue lo más rápido que pudo a traer la bebida, cuando regresó a la mesa se encontró a Rangiku recostada sobre ella, dejó la bebida frente a ella luego solo se sentó para hacerle compañía, realmente no parecía tener ganas de hablar por lo que no presionaría.

Unos minutos después Gin llegó al lugar, el chico nunca había aparecido en su turno pero sabía que frecuentaba el lugar cuando era el de Rangiku, no podían ser más evidentes porque era imposible. Apenas llegó, Nell le cedió su puesto y fue al mostrador, desde ahí los vio hablar por un largo tiempo, Rangiku realmente se veía fuera de ella.

—¿Le sucede algo a Ran? —Nell se sorprendió, no había escuchado llegar a un cliente ni menos que era Orihime hasta que ella no habló estando frente al mostrador.

—Aun no me ha dicho —suspiró, la pelirroja llevó sus ojos grises a la pareja, luego solo regresó su mirada a ella.

Se sentó frente a la barra, llevaba unas bolsas de compras, Nell imaginó que la chica ya estaba haciendo compras navideñas, pero luego le extrañó, apenas el día siguiente empezaba el mes de diciembre, era muy rápido ¿Dónde quedaba la diversión del estrés de conseguir el regalo a última hora?, la chica acomodó sus cosas y en ese momento Nell se fijó que tenía un gran morado en uno de sus antebrazos

—¿Orihime, que te pasó en el brazo?

—Me tropecé y golpeé con la encimera de la cocina, tranquila estoy bien —le dijo sonriendo mientras volvía a acomodar las mangas de su camisa para ocultar el moretón—. ¿Podrías servirme un chocolate? Vengo por mi dosis de azúcar —añadió emocionada.

—Con gusto

Nell pronto le dio su pedido, estuvieron un rato conversando, la afluencia de la cafetería era poca por lo que pudo conversar cómodamente con ella, realmente la pelirroja era sumamente amable y simpática. Nell recordó por un momento aquella pesadilla de unos días atrás, comparó el rostro de aquella Orihime con la real, nada que ver. La chica frente a ella era tan trasparente como el agua, tampoco creía que Rangiku ni Rukia fueran a darle una apuñalada por la espalda, tenía la impresión que las dos se la darían de frente, eran muy directas cuando alguien le desagradaba.

—Nell ¿Te puedo pedir un favor?

—Si está en mis manos poder hacerlo —Orihime alzó una de las bolsas que llevaba.

—¿Puedes llevarle esto a Ulquiorra? Mañana es su cumpleaños y es mi obsequio para él, ¿Podrías entregárselo? —Nell sonrió.

—¿Por qué no se lo llevas? Le agradaría más

—No puedo, yo…tengo que salir de viaje, me voy hoy con mi familia —Parecía resignada y nerviosa, aquello no le gustó mucho a Nell.

—Ya veo…Es algo temprano como para irse de viaje, ¿no?

—Es costumbre —Se encogió de hombros, Nell suspiró y tomó el obsequio.

—Está bien, yo se lo entrego

—¡Gracias!

*.*.*

Grimmjow y Nell caminaban por las calles, el chico había ido por ella para acompañarla a casa, él luego iría a su trabajo, aquel día le tocaba turno como seguridad en el club. Nell no esperaba que el chico fuera atento de esa manera y le gustaba, le gustaba sentirse de una manera apreciada.

—Entonces el imbécil de Ulquiorra me dejó con todo el problema a mí…—Relataba Grimmjow pero se detuvo al ver la mirada fija de Nell en él—. ¿Sucede algo?

—Nada —Nell volvió la vista al camino.

—Sé que soy sexy y por eso me miras

—Es agradable esto —confesó la chica ignorando el comentario narcisista del chico.

—Lo sé, soy el mejor —Grimmjow sonrió de forma arrogante.

—Creo que ya se arruinó el momento —dijo sonriendo mientras negaba.

—Dormirás hoy sola, sé que te hare falta así que disfruta este momento —Tomó su mano, ella la apretó uniendo sus dedos.

—¿Cómo tu ego entra en tu pecho?

—Créeme yo también me he hecho esa pregunta —Nell no pudo evitar soltar una carcajada.

*.*.*

Grimmjow se encontraba de pie en una de las esquinas dentro del club, vigilaba todo el lugar desde ahí, había otros dos miembros de seguridad rondando entre las personas y dos en la entrada. Al ser un club muy concurrido, las peleas e inconvenientes eran común, siempre había que sacar a un chico acosador, a alguien pasándose de listo, a algún borracho, algunas chica con ganas de provocar escándalos o hacer show, peleas de pareja, peleas entre hombres, vendedores de estupefacientes y personas bajo sus efectos. El trabajo de Grimmjow realmente era muy activo pero disfrutaba de hacerlo, sus ganas de golpear a alguien las drenaba en ese lugar.

Algo llamó su atención, a unos metros de donde estaba alguien lo veía fijamente, sus ojos se encontraron con los oscuros llenos de odio de Nnoitra, el chico tomaba un trago pero no dejaba de ver al otro de manera amenazadora. Grimmjow bufó, realmente tenía ganas de darle su buena paliza pero aún no había metido la pata, estaba rezando para que hiciera algo que ameritaba golpearlo.

—¡Grimmjow! Afuera te necesitan, al parecer hay un grupo de chicos causando problemas en el callejón —le informó su compañero.

—Voy

Grimmjow le dirigió una mirada de advertencia a Nnoitra. Regresó unos veinte minutos después, había tenido que separar a los chicos a empujones y uno se ganó un golpe suyo por arrogante y osado. Observó un minuto su teléfono, le preocupaba dejar sola a Nell, sabía que realmente no estaba sola porque tenía a Gin y Ulquiorra en el mismo departamento pero igual se sentía ansioso. Bufó, estaba siendo exagerado pero no podía dejar de sentirse así, se estaba acostumbrando muy rápido a su presencia.

El ruido de una pelea se escuchó cercano a él, Nnoitra se tambaleaba a unos metros mientras pateaba a otro chico con fuerza, las personas cercanas hicieron un círculo, varios vitorearon pero todo el show se acabó cuando Grimmjow y su compañero los separaron y arrastraron fuera del lugar.

—¡Maldito suéltame!—exigió el pelinegro, tratando de soltarse del agarre de Grimmjow.

—No tienes ni idea de cuánto esperaba que cometieras un error, todavía me pregunto por qué el dueño permite que sigas entrando a este club

—¡Bastardo!¡Suéltame!

—Solo te escolto a fuera—La sonrisa arrogante de Grimmjow hizo que el chico se enojara aún más.

— A mí no me jodas con eso, sé que me quieres golpear desde el incidente con Nell. Créeme Grimmjow ella no es ninguna dama, esa chica es la zorra más conocida de la universidad, no entiendo como sales con ella…había escuchado que te gustan fáciles pero no espere que fuera una que tuviera un historial tan largo y mi marca personal

Grimmjow no dijo nada, solo afianzó más su agarre, literalmente lo arrastraba, el día siguiente el chico tendría unos muy buenos moretones, él parecía tener intenciones de quebrarle hasta el hueso. El pelinegro seguía balbuceando estupideces.

—Es la verdad, no te molestes conmigo…Pregúntale si quieres, yo he sido el primero y el ultimo al que le entregó su corazón, por muy dolida que este ella sabe que de mí no se va a librar. Estoy en su sangre y tu ni nadie borrara eso de su mente, me encargue que ella nunca lo olvidara, te apuesto que ni se ha acostado contigo. Es una zorra, Grimmjow y como tal ha regalado su cuerpo pero aun piensa que si entrega cuerpo y alma saldrá lastimada. A ti te niega las dos ¿Por qué será?

—Cállate, has hablado demasiado —Grimmjow se detuvo, realmente odiaba que él se refiriera a Nell como zorra o cualquier término despectivo, le provocaba más ganas de romperle la boca y todos sus huesos.

—Oh, ahora es que tengo que decir…Nell no es una chica para cuidar, debes cuidarte de ella mejor dicho, ha roto corazones y también se los ha devorados. Nunca espere que Grimmjow Jaegerjaquez cayera en sus redes. Es como una viuda negra, cuando logra que estés completamente enloquecido con ella, da el golpe fatal.

—¡Ya basta! No te cansas. Sé que la odias por ser capaz de odiarte, pensaste que ella jamás reaccionaria, juraste que ella siempre lamentaría tu perdida. No esperaste que ella buscara la manera de superarte, has destruido su reputación con el fin de que nadie se le acerque y la denigren, buscas que esté sola para que ella termine aceptando tus términos. No va a ser así, Nell no merece que le hagas eso, ¿Por qué insiste en lastimarla tanto? Eres tan poco hombre que no quieres aceptar que ¡Ella realmente te interesa!

—¡No! —exclamó el pelinegro soltándose y golpeando a Grimmjow.

El golpe fue directo a la mejilla de Grimmjow, el chico bufó, había sido algo fuerte pero nada que no soportara, lo vio con su mirada de odio mientras limpiaba la sangre en la comisura de sus labios. Nnoitra retrocedió unos pasos solo por su mirada.

Grimmjow empezó a rodear a Nnoitra, el pelinegro estaba nervioso por lo que le lanzó un golpe al abdomen pero Grimmjow lo evitó, con gran fuerza golpeó la mejilla derecha de Nnoitra para seguirle con una patada en el abdomen, el chico terminó en el suelo mientras buscaba aire. Lo tomó de la camisa, alzándolo para que se enderezara y tuviera contacto visual con él, debía hacerle entender aquellas palabras.

—Tu lema es "El amor nos hace débil" por eso te sorprendiste al ver esta nueva Nell, que en realidad había superado lo que le hiciste, y le tienes miedo, por eso quieres hacerla sentir menos, quiere que regreses la dócil Nell. Si, realmente le enseñaste una lección, pero no era la de no amar sino la de saber a quién entregarle su corazón. Tu solo eres un bache en su vida ahora asume tu puesto y déjala en paz —Grimmjow lo soltó, se giró dispuesto a irse pero la risa de Nnoitra lo hizo detenerse.

—Grimmjow, no esperé que fueras tan ingenuo. ¡Ella volverá a mí como la zorra que es!

El chico de nuevo cayó al suelo por la fuerza de solo un golpe que le dio Grimmjow, este bufó al ver lo fácil que había caído, aquel chico no era contrincante para él, no era fuerte y en estado etílico era inestable, le dio una última patada y dio la orden a su compañero que había visto todo solo como espectador para que se lo llevara lejos de él.

Las manos de Grimmjow temblaban de ira, no entendía la mente de Nnoitra y no la entendería nunca, el chico buscaba maneras de lastimar a las chicas, parecía regocijarse en eso. No había mentido cuando dijo que creía que estaba enamorado de Nell, realmente creía que el chico hacia todo eso por esa razón, aunque no entendía sus acciones. Él hizo sonar su cuello, de igual manera él no permitiría que se volviera acercar a Nell ni que le hiciera más daño, no dejaría que sus palabras le influenciaran. Él conocía a la real y no a la de los rumores.

*.*.*

Nell se removió por tercera vez en media hora, abrió sus ojos cansada, no podía dormir, sentía una especie de insomnio que la impedía conciliar el sueño. Frustrada se levantó de la cama, tal vez si necesitaba la presencia de Grimmjow, se estaba acostumbrando a despertar abrazada con él y eso no podía ser. Ella tenía que acostumbrarse porque pronto volvería a vivir con Rangiku.

Salió de la habitación de puntilla, no quería levantar a los otros dos chicos, se dirigió a la cocina, tal vez un vaso de leche tibia la ayudaría a conciliar el sueño. Harribel hacia eso para ella cuando tenía pesadillas o no podía dormir, sonrió al recordarlo.

Al prender la luz de la cocina no esperó encontrar a Ulquiorra sentado frente a la barra, el chico a veces le ponía los pelos de punta con su extraña actitud. Se giró a verla, sus ojos esmeraldas igual de hermosos pero había algo distinto, no estaban vacíos sino más bien tenían como un brillo turbio, como si estuviera indeciso en algo. Nell había aprendido a leer la mirada de las personas.

—Ulquiorra no esperaba verte aquí

—Yo tampoco—le respondió el pelinegro.

—¿No puedes dormir?—Él solo se encogió de hombros.

Nell suspiró resignada, había gastado las cuotas de respuesta del chico, se dirigió a la nevera por la leche y luego la puso a calentar.

—Aizen sabe que estas aquí —El comentario la hizo dejar lo que hacía.

—¿Qué?

—Quiere hablar contigo, no sabe nada de ti desde la muerte de Harribel, estaba preocupado —Su tono de voz tan neutro hacia que la última frase perdiera sentido.

—Lo visitare en unos días —retomó su actividad, ella no estaba segura de ser capaz de ir a ver a Aizen, no lo odiaba, ni tenía nada en contra de él pero de alguna manera era incomodo, él parecía querer hacerse cargo de su vida pero ella estaba muy bien siendo independiente—. Ulquiorra ¿Te sucede algo? —preguntó, al ver que el pelinegro volvió a perderse en sus pensamientos.

—No —Sin decir más, se levantó dispuesto a irse.

—¡Espera no te vayas! Lo siento por preguntar… ¿Puedes quedarte un momento? Necesito compañía, me siento algo sola en la cocina sin el ruido de Gin o Grimmjow —dijo con sinceridad, Ulquiorra solo devolvió sus pasos y se volvió a sentar.

—Ah por cierto, ya es primero ¡Feliz cumpleaños!—Exclamó Nell al recordarlo, el chico solo la vio con indiferencia—. Tengo un obsequio de alguien especial para ti, déjame buscarlo

Al regresar, el pelinegro seguía en el mismo sitio, dejó sobre la barra el regalo que le había dado Orihime. Sin más le dio la espalda para darle algo de intimidad mientras lo abría, terminó de calentar su leche y se giró encontrándose con que Ulquiorra sostenía una bella bufanda roja, era tejida. El chico observaba fijamente la nota, parecía querer descubrir algo en ella, se preguntó que decía pero debía calmar su curiosidad.

—¿A dónde fue ella? —preguntó el pelinegro unos minutos después.

—Con sinceridad no sé, solo me dijo que no podía dártela en persona

—¿Cuando regresa?

—Tampoco lo sé —El pelinegro volvió a ver la nota, se levantó y dejó sola a Nell.

—De nada —susurró suspirando, ese chico era muy difícil de entender pero de alguna manera le agradaba.

Observó su teléfono de nuevo, dos de la mañana, aún faltaba demasiado para que Grimmjow regresara, bufó y terminó de beber su leche para luego regresar a la habitación. Intentaría de nuevo dormir.

*.*.*

Nell despertó abrazada al torso de Grimmjow, el método de Harribel funcionó, ni siquiera había oído al chico llegar. Ella se abrazó más a él, sintió sus brazos rodeándola más. Sonrió, realmente apreciaba los gestos de Grimmjow, le había confirmado de muchas maneras que no la buscaba solo por sexo, ni siquiera la había presionado con el tema, se apoyó más a él.

—Si sigues así, no me controlare —Nell soltó una risa, no la presionaba pero si bromeaba mucho al respecto, y ella disfrutaba de tentarlo.

Ella se incorporó para verlo, al hacerlo su sonrisa desapareció, vio el labio partido de Grimmjow. El chico tenía los ojos cerrados pero al no sentir que Nell se acomodaba a su lado, los abrió encontrándose con su mirada.

—No es nada, Nell. Tranquila

—¿Es normal que regreses con un labio partido?

—No, casi nunca me devuelven los golpes que doy, basta con uno para que salga corriendo —Una sonrisa burlona apareció en su rostro pero al ver que Nell aun un suavizaba su expresión, desapareció.

—¿Quien… Nnoitra?

—Peor esta él, te lo aseguro —le dijo restándole importancia.

—Dime que no fue por mí

—Se metió en una pelea en el club, no niego que le tenía ganas pero él se lo buscó —Se encogió de hombros.

—No debiste hacerlo

—¿Por qué te molesta?

—Él no vale la pena

—Tu si la vales, por lo que él se merecía una paliza —Grimmjow se incorporó al ver que Nell seguía molesta.

—¿Te dijo algo cierto? Hablo mal de mí

—Disparates de un borracho —Nell asintió con mirada triste, se levantó de la cama sorprendiéndolo.

—Esta es una de las razones por la que no quería involucrarme sentimentalmente… Grimmjow escucharas cosas horribles de mí por una gran temporada, no puedes ir golpeando a todo el mundo por eso. Deje pasar lo de los chicos de la universidad pero con esto confirmo la teoría. No necesito que me defiendas —Su mirada era triste y Grimmjow odiaba verla con esa expresión.

—Nell…

—Saldrás lastimado por mi culpa, yo…no quiero eso

—Está bien, prometo no golpear más imbéciles…Ahora puedes volver aquí —pidió señalando la cama.

—Grimmjow estoy hablando en serio

El chico bufó y se levantó, ella retrocedió pero pronto se topó con una de las paredes, la mirada intensa del chico la hizo sentir nervios. Él tomó su rostro acercándola al suyo, sus ojos no dejaban la conexión.

—Nnoitra fue un imbécil por no valorarte, yo no lo seré…recuerdo que te dije que soy celoso y muy rencoroso, no puedo evitarlo si alguien te lastima. Nell, déjate proteger, lo mereces

—Harribel…

—Ella no murió por tu culpa, Nell. Cúrate del pasado, déjame terminar de entrar, deja de resistirte, olvida a Nnoitra, olvida los malditos rumores, olvida todo…solo vive el presente, deja de sentirte culpable, deja de cargar con todo —le susurró muy cerca de los labios, para su sorpresa no la besó sino que la abrazó, ella se apretó contra su pecho, había necesitado esas palabra desde hace mucho—. Tu eres valiosa para mí y como tal debo protegerte pero no puedo hacerlo si es de ti misma, eso lo debes hacer tu

—Grimmjow…Lo siento

—Yo sé dónde me metía, desde un principio supe lo que pasaríamos, no voy a dejarte

Aquella frase fue todo lo que faltaba, su inseguridad quedó en el olvido, rodeó con sus brazos el cuello del chico y se acercó a besarlo. Él se vio sorprendido pero pronto correspondió profundizado aquel contacto, sus manos la tomaron de la cintura acercándola más.

Ella terminó apoyada en la pared mientras ambos luchaban por mantener aquel beso, el aire hizo falta pero tan pronto como lo recuperaban, volvían a unirse. La intensidad subió, se volvió un baile algo sensual entre sus labios, bocas y dientes, las manos de Grimmjow apretaron su cintura y ella supo lo que quería, de un salto lo rodeó con sus piernas, él la sostuvo mientras la dirigía de vuelta a la cama.

La recostó con la mayor sutiliza mientras se posicionaba sobre ella, el sonrojo de la chica le sorprendió, no había esperado verla sonrojada, sus ojos lo veían con anhelo, aquella mirada terminó de quebrar el autocontrol de Grimmjow, invadió sus labios con violencia mientras sus manos empezaron el recorrido a través de su cuerpo.

El chico bajo a su cuello, dejando un camino de besos y marcando algunos, encontró que disfrutaba de hacerlo, los suspiros en su oído lo impulsaron a seguir. Sus manos recorrieron con suavidad el abdomen plano de Nell debajo de la camisa de su pijama, su piel era tan suave que sabía que se volvería adicto a su tacto.

Volvió a sus labios, ella gimió entre el beso apenas sintió la mano de Grimmjow en uno de sus pechos, aquello hizo que la sensación extraña en su vientre creciera, aquel calor y aquel deseo que pensó que estaba extinto en ella. Pronto aquel contacto no fue suficiente para ambos, la camisa de Nell fue a parar al piso junto con la de él.

Nell empezó un recorrido por la espalda desnuda de Grimmjow mientras él bajaba de nuevo a su cuello, volviendo a dejar un camino de besos, tomó uno de sus pechos con la boca y aquello terminó de deshacer el control de Nell, un gemido algo más fuerte se escuchó. Grimmjow aprovechó ese momento para despojar a la chica de la parte inferior de su pijama, en el proceso realizo un recorrido por sus piernas.

Pronto el calor hizo estragos en ellos, la piel se perló de sudor y el contacto entre ellos no era suficiente, Nell se deshizo del pantalón de Grimmjow y pronto ambos pasaron a estar desnudos.

El sonido de respiraciones entrecortadas, suspiros y gemidos inundo la habitación, Grimmjow trato con delicadeza pero sin perder la pasión a Nell, tanto que ella sintió que aquella era la primera vez que estaba teniendo relaciones. El tacto del chico la hacía sentir primeriza, la hacía sentir nerviosa y mucho más ansiosa.

Pronto sintió que tocaba el cielo cuando sus caricias se volvieron aún más íntima y aún más cuando lo sintió dentro de ella, aquello la llevo al mismísimo nirvana. Nunca se había sentido tan bien, tan querida, protegida y segura. Aquello no era solo sexo, todo cambiaba de perspectiva y sensaciones cuando había sentimientos de por medio, en ese momento lo entendía.

Grimmjow no se quedaba atrás, sentir de esa manera a Nell lo había hecho terminar de caer por ella, ella no podía alejarse de él, él no lo permitirá. Aquel acto solo estaba afianzando aún más la necesidad de ella, de su cuerpo, de sus labios, de todo en ella. A partir de ese momento realmente sería adicto a ella.

Sus labios se encontraron y callaron sus gemidos cuando ambos alcanzaron el clímax, las respiraciones agitadas chocaron entre ellos, mientras que sus cuerpos empezaban a sentir el sopor. Grimmjow se dejó caer a su lado y la rodeó con sus brazos acercándola, sintió como Nell apoyaba su mejilla en su pecho.

—Dime que estamos solos en el departamento —dijo Nell cuando logró recuperar la respiración, no había controlado su voz y ahora estaba apenada. Grimmjow no pudo evitar soltar una carcajada.

—Estamos solos…Ulquiorra salió apenas yo llegue y Gin al parecer nunca llego a dormir

—¿En serio? Ya me extrañaba no haberlo visto ni escuchado —susurró aunque realmente ya no pensaba en eso, sino en toda la revolución de sensaciones que aun hacían estragos en ella.

—¿Te encuentras bien? —Ella asintió, luego sonrió.

—Creo que tus palabras me ayudaron

—Y mis acciones ¿no?

—Maldito arrogante, te juro que si dices algo más te pateare y te va a doler —Grimmjow soltó una carcajada.


¡Gracias por leer!

Primero, quiero aclarar que soy malisima para las escenas de sexo o lemmon. Con este solo he logrado escribir tres jajaja, no es que no me gusten, créanme que si jajja eso le da el toque a la historias pero aun me apena escribirlos.

Penúltimo capitulo del GrimmNell, espero que lo disfrutaran. Nnoitra recibió su karma y aun le falta un poco mas

Gracias por sus comentarios, no tienen ni idea de como me animan: Ankapoar, Any-chan15, aly36, Al Shinomori

Aly36: ¡Ya llego el momento de Nnoitra! Habemus karma. Tiene sus razones para tratarlos de esa manera, creeme que no es solo por berriche. Tranquila que a pesar de que se termine el protagonismo de esta pareja, aun saldrán sus momentos.

Antes de despedirme por hoy, quiero decirle unas palabras:

Mi animo no esta en su mejor momento, soy venezolana y no si han escuchado noticias de mi país, pero la estamos pasando mal. La noticias, lo que pasamos día a día, drena un poco nuestra vitalidad. Amo mi país y realmente me entristece estar pasando esto. Esta afectando mi estado de animo por lo que me cuesta mucho escribir, por algo he tardado en actualizar. Solo espero que pronto salgamos de esta crisis política y económica. Disculpe que se los diga pero realmente necesito desahogar mi pesar por lo que sucede, tenemos un éxodo excesivo, nos ha tocado despedirnos de amigos y familias que viajan al exterior, nos toca luchar por recuperar un poco de lo que teníamos y hasta perder la vida por buscar algo mejor. Es duro pero no perdemos la esperanza.

¡Hasta la próxima!