Historia publicada: 31/05/2015

Editada: 25/04/2017

Publicada nuevamente:26/04/17

Historia original: Mi adorable Kim Sam Soon (Dorama)

Yo solo he cambiado algunas cosas, espero les guste n.n

El Jefe

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Capítulo 14: Realidad

Continúo moviendo sus labios contra los de él.
Claramente a Ouji lo había tomado de sorpresa.
Pero luego la correspondió, la rodeó con sus brazos y la atrajo hacia él, profundizando más el beso.

En solo ese instante esas dos personas temperamentales se correspondieron con tranquilidad y cariño, olvidando todos sus problemas.

Todo el momento mágico acabó cuando se separaron por falta de oxígeno.
Se miraron nuevamente, agitados y acalorados.

Vegeta tomó el rostro de Bulma entre sus manos y la acercó para nuevamente probar sus labios.

La peliazul lo alejó de inmediato arruinando su plan.

La muchacha no dejaba de tocar sus labios con su mano, se sintió extraña, había recuperado su compostura.
Eso estaba mal.

-Soy una imbécil... - Pensó con ojos cristalinos.

Mientras tanto Ouji se sentía incómodo.
¿Por qué se dejó llevar?
¿Acaso ya había olvidado a Lázuli tan rápido?
¡Fué un idiota!

Sin pensarlo dos veces, la muchacha salió corriendo del restaurante.

—¡Mierda! — maldijo una vez afuera, producto a las gotas heladas de lluvia que recibió.

Sin importarle, corrió, necesitaba alejarse de su Jefe, necesitaba olvidar ese beso.

Al día siguiente, haciendo un esfuerzo sobre humano para dar la cara en el trabajo después de lo que cometió anoche; se dispuso a realizar sus labores.

En momentos se cruzaba con Ouji, los dos se hacían los locos y se alejaban incómodos.

—Oye — por fin le dirigió la palabra el muchacho — Fernanda vendrá hoy — se refirió a su sobrina.

—¿Ah sí?

—Quiere que le enseñes a hacer un postre, recuerda que es una niña. Y hagas lo que hagas de lo dirá a mi madre

—Ya lo sé — gruñó.

La consentida de Vegeta llegó muy puntual con su niñera, la cual se retiró encargando a la pequeña con la peliazul.

- Genial, ¿Ahora qué haré con esta niña que ni siquiera me dice "Hola"?

—¡Bien, manos a la obra! — exclamó a la pequeña, la cual tenía una sonrisa de emoción en su rostro.

- Y encima estoy totalmente a su disposición, por órdenes de ese maldito - pensó.

Luego de un par de horas, Vegeta fué hacia ellas para supervisar todo.

—¿A que están bonitos? — reía Bulma con la pequeña.

Las observó a escondidas.

Primera vez veía a su sobrina cocinando algo, prácticamente ella nunca había cocinado con una mujer.
Recordaba que con Lázuli todo era en restaurantes, la pequeña disfrutaba también, pero... Esta vez, la sonrisa de Fernanda era diferente, y lo hizo llenarse de felicidad.

—¿Hasta cuándo estarás ahí? — habló Bulma desde lejos.

El muchacho se sorprendió y salió de su escondite acercándose a las dos mujeres.

—¿Sabes qué Fernanda? — dijo Bulma — Tu tío es un aburrido, ¿Qué dices si hacemos que prepare pasteles con nosotras?

—No haré eso — advirtió Ouji.

La pequeña saltó hacia él y le sonrió.

Luego de unos minutos Vegeta se encontraba a sí mismo con una ropa de repostería, igual que el Bulma, y preparando galletas junto a ellas.

—¡Así no! — exclamó la peliazul — Fernanda lo hace mucho mejor que tú

La pequeña empezó a reír.

—Entonces hazlo tú — gruñó él.

La consentida de los Ouji tomó un poco de harina y le lanzó a Bulma.

—¡Pero qué...!

Vegeta comenzó a reír a lo que su risa paró cuando Bulma le hizo lo mismo.

Una batalla se formó en la cocina, cada uno tenía una bolsa de harina en su mano con un cucharón en el otro.

Comenzaron a lanzarse lo que tenían.
Risas de las dos mujeres se escuchaban constantemente.

Ouji comenzó a reír, tan alegre que incluso varios trabajadores lo oyeron.

Frases como:

—¡El Jefe está riendo!
—¡Primera vez lo escucho reír!
—¡Su risa es tan hermosa!
—No creía que Bulma pudiera lograr eso con las personas

Se escucharon desde afuera.

—Deberías reír así más seguido — dijo la muchacha sin pensarlo dos veces.

Ouji dejó de sonreír y bajó la mirada sonrojado.

—Mañana es la inauguración del hotel de mi madre — comentó.

—¿Ah sí?

—Te pido que te comportes — le dijo a la muchacha quitándose el delantal blanco — Fernanda entre un rato llegará Kale para que te lleve a casa — dicho eso, se retiró.

—¿Tú crees que rompí el momento cuando le dije eso? — le preguntó a la pequeña.

Ella solo le sonrió.


Continuará...


Perdón por poner este capítulo "Relleno" pero tenía que hacerlo.
Sólo les informo que los capítulos que se vienen serán muy buenos, sólo tengan paciencia.