Historia publicada: 31/05/2015

Editada: 25/04/2017

Publicada nuevamente:26/04/17

Historia original: Mi adorable Kim Sam Soon (Dorama)

Yo solo he cambiado algunas cosas, espero les guste n.n

El Jefe

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Capítulo 15: Hotel

El temible día llegó.
Había llegado el día de la inauguración del hotel Ouji.

Bulma debía comportarse como una dama, como la novia de Vegeta Ouji, como una niña adinerada.

—¿Quién vendría a dormir a una isla? — bufó — Así sea el mejor hotel del mundo

—Personas muy adineradas que tú no conoces por tu estado económico — atacó Ouji cuando estaban en camino a la famosa isla.

—Son tan imbéciles como tú — gruñó Bulma cruzándose de brazos.

Vegeta soltó una risa irónica.

—Tienes razón, son imbéciles, yo solo voy porque es hotel de mi madre, pero luego no iré

—Ah

Una vez que pusieron un pie en la entrada del lujoso hotel, una mujer se les acercó.

—Señor Ouji buenas tardes, le doy la bienvenida — saludó coqueta — Su madre lo espera, deje que lo acompañe hasta allá

—Gracias Amelia — le sonrió.

La peliazul lo miraba atenta, él era otra persona frente a otros.
Era como un príncipe.

—Amor — llamó y le sonrió.

—¿Usted es? — se atrevió a decir Amelia al mirar a la muchacha.

—Su novia — tomó del brazo a Ouji y se apegó más a él — Es bueno saber que hay un buen servicio

Vegeta comprendió al instante el juego de Bulma.

—Vamos Amelia — sonrió burlón — Llévame a mí y mi novia donde está mi madre

La mujer desencajada asintió y dejó de acosar a Ouji.

—¿Viste su rostro? — rió la peliazul.

Vegeta asintió conteniendo su risa.

—Se vió ridícula — se burló.

Pasaron todo el tiempo en la ceremonia de inauguración.

La peliazul moría de hambre así que se alejó de su Jefe y se acercó al banquete.

—Vegeta, ¿Acaso tus gustos cambiaron? — se empezó a reír un empresario.

—¿A qué te refieres?

—Mira cómo come— la señaló con una mirada.

Bulma comía de forma desesperada.

—Te debe costar muy caro — rió.

Ouji hizo una mueca.

Mientras tanto la muchacha no se imaginaba lo que decían de ella.

—Eh — se escuchó.

Era Yamcha.

—Te debes sentir una princesa — dijo — Después de todo estás saliendo con el futuro dueño de este lugar

La muchacha siguió comiendo.

—¿Tú crees que la gente de su círculo social te aceptará?

—Que me acepten o no, es su problema

—Es que yo creo — dijo preocupado — Que él te va a lastimar...

Bulma soltó una risa irónica.

—¿Eso te preocupa tanto?

—Termina con él... Después, será más difícil

—Escúchame muy bien — bufó — El oírte, es perder el tiempo

—Mira lo que te traje — habló colocando un cajita con un collar muy costoso en la mesa.

De inmediato Vegeta caminó hacia ellos, tomó la cajita y la examinó.

—Se le verá muy bien, ¿No crees? — habló Yamcha tranquilo.

El pelinegro le sonrió de lado y lanzó el collar a la pequeña laguna que tenían cerca.

—¿¡Qué tienes!? — gruñó tomando a Vegeta de la camisa molesto.

El otro hombre le propinó un golpe en la mejilla.

—Te dije que no te le acercaras

—Mira quién habla — rió — Deja de jugar con ella — dijo dándole un golpe a Ouji.

Vegeta se levantó del suelo y se abalanzó hacia el muchacho, tirando la mesa que tenían atrás.
Mientras que Bulma intentaba acercarse para separarlos.

Golpe tras golpe se daban el uno al otro en el suelo.

Mientras que Hannah corría hacia ellos desesperada por la tremendo alboroto.

Bulma en un intento de separarlos, intentó quitar a Yamcha, el cual estaba encima de Ouji, pero este la empujó bruscamente alejándola de él.

Sin pensarlo dos veces, la muchacha se levantó y se lanzó hacia el brazo de su antigua pareja, mordiendolo fuertemente.

El grito de Yamcha y la mirada atónita de Ouji se hicieron presentes.

Hannah tomó de los hombros a la peliazul y lanzó su cartera al suelo preparada para cualquier cosa.

—¡Ash eres una...! — gritó la otra chica tomando a Bulma del cabello.

—¿Qué tienes? — dijo ella derrepente.

—¿Qué tengo? ¡Acabas de morder a mi esposo!

—¿No me vas a soltar? — amenazó.

—¿Eh?

—¿¡No vas a soltarme!? — gritó lanzándose hacia Hannah.

Bulma movía a la chica como si fuera un gelatina, su cabello lo jalaba a su antojo.

—¡Suéltame! — chillaba Hannah.

Ouji y Yamcha que seguían golpeándose se separaron y observaron a las dos mujeres, se miraron el uno al otro y corrieron a separarlas.

—¡Sueltenme! ¡Sueltenme! — gritaba Bulma.

—Tranquila — susurró Vegeta rodeando sus brazos en la cintura de la muchacha.

Briefs se sonrojó y miró furiosa a Yamcha.

—¡Oye tú! — gritó señalandolo con su zapato — Yo iba a mantener todo en secreto, pero ahora sí voy a hablar — dijo refiriéndose a los acosos de este.

—¿Hablar? ¿Qué cosa? — preguntó Hannah.

—Olvidalo — gruñó Bulma separándose de Ouji — Vámonos

Se alejaron un poco de ellos hasta que Yamcha gritó:

—Oye vago — llamó — Yo fuí el primero — alardeó — ¿Sabes lo que eso significa? ¡Yo fuí su primer hombre!

Vegeta gruñó y caminó amenazante hacia él, Bulma intentó detenerlo pero le fué imposible.

—¿Qué? — se burló Yamcha con pose de triunfador.

Ouji se acercó a él y le piso el pie fuertemente, provocando un grito de su contrincante. Luego lo tomó de los hombros y lo empujó hacia la laguna.

—¡Mierda! — se quejó Yamcha una vez en el agua.

La peliazul se quedó sorprendida, y fué jalada por Ouji rápidamente.

Le dolía su brazo, en verdad la estaba lastimando.

—¡Deja de jalarlme! ¡Suéltame! — se quejó.

Pero él no le hacía caso.

Una vez en el hotel, Bulma tuvo la fuerza suficiente para soltarse bruscamente.

—¡Te dije suéltame!

Vegeta volteó a verla molesto.

—¿Acaso olvidaste el contrato? — gruñó.

—¿Eh?

—¿Por qué ves a otros hombres?

—No he visto a otro

—¡Cada vez que volteo, estás con ese!

—Yo no quería estar con él, sabes bien que no — se quejó — Además tú me trajiste aquí

—Debiste haberlo evitado... ¿¡Es que acaso no puedes seguir un simple contrato!?

—Ay, no lo creo — murmuró ella — ¿Y qué hay de tí? — gruñó — Ese contrato dice que no puedes usarme como te plazca, ¡Él fué el que se me acercó!

—¿Por qué no te respetas? ¿¡Por qué no te alejas de él!?

—Asi fuera cierto, a tí no te import-

—¡No debes hablarle! — gritó molesto — No debes hablar con ningún hombre, solamente conmigo, no hables con nadie ¿Entendiste? ¡Sólo conmigo!

Bulma se aguantó toda su furia mientras nuevamente él la jalaba hacia su habitación.


Continuara...


Recuerden que pueden hablarme por privado si tienen ideas para la trama de la historia.
¡Son bien recibidas!