Historia publicada: 31/05/2015
Editada: 25/04/2017
Publicada nuevamente:26/04/17
Historia original: Mi adorable Kim Sam Soon (Dorama)
Yo solo he cambiado algunas cosas, espero les guste n.n
El Jefe
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Capítulo 16: Confesión I
Ya en la habitación, Ouji tomó una lata de gaseosa y la observó de lejos.
La muchacha se sentía sumamente incómoda.
—Eres genial — dijo Vegeta mirándola a los ojos.
—¿Por qué?
—Por la mordida que le diste — sonrió.
Bulma bajó la cabeza sonriendo.
Ouji caminó hacia ella y salió de la habitación, dejándola sola.
La peliazul miró la enorme cama y se lanzó hacia ella.
—¿Por qué mejor no dices que te gusto? — habló sola — ¿Por qué tanto rodeo? — suspiró — Escúchame a mí, sólo habla conmigo — imitó la voz de Vegeta y comenzó a reír — Al fin creo que te estás enamorando de mí y esa idea me gusta mucho
Empezó a fantasear, hasta que se sentó en la cama abruptamente.
—No es cierto, solamente me engaño — dijo — Él no me dejará vivir si sabe lo que estoy pensando — murmuró lanzándose nuevamente a la cama — ¡Ay, por qué todo tiene que ser así...!
...
—¿Por qué Bulma entre todas? — gritó Hannah — ¡Esa mujer es una estúpida!
—Debes calmarte — habló su esposo.
—Primero sales con alguien así, ¿Y piensas que puedes estar conmigo? — gruñó — ¿Por quién me haz tomado?
—¡Es culpa de ella, siempre me sigue a todos lados! — se hizo la víctima — Se me estaba insinuando y ese vago se enojó
—¿Tú fuiste el primero? — preguntó.
—Estaba ebrio — dijo derrepente — Luego ella dijo que yo fuí el primero
—A volar, yo ya no quiero estar contigo
—Entonces cancelemos todo — gruñó dejando atónita a Hannah — ¿Por qué me tratas así? Si no aceptas mi pasado, entonces cancelemos todo
...
— Déjame ver — habló Bulma curandole la herida de el labio a Ouji — ¿Ahora qué? Tú eres el anfitrión de la fiesta y golpeaste a un invitado, debiste conservar la calma e ignorarlo. Tú madre se molestará si se entera
La peliazul se sintió observaba en demasía, y en efecto, Vegeta miraba sus labios y sus ojos.
—¿Qué cosa? — preguntó incómoda — ¿Cometí otro error? — dijo refiriéndose a la llamaba de atención que le hacía a su jefe — ¿Crees que malinterpreto tu amistad? — dejó de curarlo — No te preocupes, lo tengo muy claro — continuó con su labor — Solo debo seguir el contrato, es por eso que eres amable
Vegeta sonrió.
—¿Sabes? — dijo ella — Creo que cometiste un error — se refirió al momento en que la defendió de Yamcha — Pero la verdad estos días has estado cometiendo muchos errores... — recordó el beso — Que ya no te das cuenta
Ouji dejó de verla en silencio.
—¡Ay! ¿Por qué no quieres contestar? — se quejó — Odio que te quedes callado
—No fué un error... Dije lo que siento — habló bajo — No quiero que veas a otros chicos, y ya — tragó saliva — No quiero que les hables ni que los oigas — suspiró — No sé por qué lo digo... Pero no quiero
Bulma se quedó paralizada y sonrojada a la vez.
—No podemos... ¿Ser amigos solamente?— se atrevió a responderle — Porque hay un contrato — lo miró a los ojos — No debemos salir juntos...
—Yo no quiero ser tu amigo — habló Ouji rompiendo todo el encanto — Tú y yo no somos nada — sonrió ante la mirada atónita de ella — Es la realidad ¿O no? — dejó de mirarla divertido.
—¿Ahora te burlas? — gruñó Bulma.
Vegeta mostró sus dientes en forma de una sonrisa.
—¿Por qué? — dijo él — ¿Es que acaso tú quieres tener una relación?
La peliazul gruñó incómoda.
—Yo no, ¿Por qué dices tantas tonterías?
El muchacho soltó una risa.
—Yo hablo enserio — chilló la chica — ¿Cómo puedes reírte? ¡Te dije que me molesta!
—Entonces deja de hacerme reír — le sonrió.
—No abuses
—Mírate al espejo — dijo observándola — Toda tú eres de risa
—¡Y tú eres un patán! — habló ofendida — ¿Dónde está mi boleto? ¡Ya quiero irme!
—Está en mi saco
—¿Dónde lo dejaste?
—Atrás tuyo
Bulma aún sentada se dió media vuelta y de inmediato Ouji la empujó para que quede completamente echada en la cama.
El muchacho posicionó su cabeza en el vientre de su empleada mientras ella trataba de alejarlo.
—Cállate — avisó — Quiero que seas mi almohada, solo un rato — se burló.
—¡Quítate! ¡Aquí tienes una almohada!
—Me gusta esta
—Usa esta — intentó moverse.
—Me gusta dónde estoy — habló divertido.
—Me dolerá el estómago
—Lo sé, pero eres una almohada muy especial — dijo acomodándose en el vientre de la peliazul, mientras ella estaba tensa e incómoda.
—No te pongas dura — dijo mirándola.
—¿Y qué querías?
—Cállate
—No hables — imitó la voz de Ouji — ¡Estas sobre mi estómago! — se quejó.
—¿Me lo vendes por los treinta mil soles? — se burló del préstamo.
—Otra vez hablando de ese dinero — gruñó.
—Siempre que te veo me rio — dijo cerrando los ojos — Y no debo hacerlo
—¿Vas a molestarme? — se quejó ella.
—No debería reírme... — susurró.
—Debes reírte de otra cosa
—Hay algo que no le he dicho a nadie — informó — ¿Qué me das si te lo digo? — La miró.
Bulma intentó ponerse de pie.
—No quiero oírlo, quítate y déjame en paz — gruñó tratando de moverlo.
—¡Que no! — exclamó poniendo resistencia y echándola de nuevo.
—Bueno — se rindió la peliazul — ¿Qué querías decir?
Un silencio incómodo se hizo presente.
—Maté a mi hermano — habló Vegeta con un nudo en la garganta.
Briefs lo observó atónita.
—Maté a mi hermano... — repitió — A mi cuñada... Y a mi amor — se refirió último a su felicidad — A todos ellos
Ella lo miraba, y en realidad se podía apreciar que le dolía hablar de eso, pero lo estaba haciendo, y eso era muy sorprendente.
Tuvo miedo.
No sabía cómo reaccionar ante tal confesión.
Continuara...
