Capítulo 2
Ulquiorra Cifer era una persona que poco demostraba sorpresa, preocupación o cualquier sentimiento, su rostro siempre era indiferente, tanto que desde joven tuvo problemas por eso. Las personas lo consideraban un ser frío y poco social, no estaban muy alejados de la realidad, la mayoría lo evitaba y eso era bueno para él, realmente sentía que odiaba a las personas, pocos eran pasables, entre esa muy corta lista estaban sus dos compañeros de departamento y la novia de Grimmjow recientemente.
En esa ocasión solo observaba el rostro durmiente de Orihime, esa chica le intrigaba, realmente no entendía casi nada de ella, y eso le molestaba. Él siempre había sido buen observador y no saber algo no estaba en su naturaleza. La pelirroja era una persona cálida, socialmente aceptada, risueña, con un montón de amigos, alegre, no entendía que ella veía para que siempre buscara la manera de hablar con él, siendo tan opuesto a ella y sin intenciones de entablar una amistad ni nada que se le parezca, estaba fuera de todo raciocinio.
Un suspiro de la chica atrajo su atención, observó que sus mejillas se estaban tornando rojas y su respiración era un poco más forzosa. Tocó su frente y supo de inmediato que tenía fiebre. Él no era experto en cuidar a alguien, ni siquiera sabía porque lo hacía pero algo en él no podía evitar que sintiera la necesidad de cuidar de ella.
Buscó un edredón para cubrirla mejor, un vago recuerdo vino a su mente, unas manos cálidas en su frente colocándole algo frío que lo hacía sentir bien. Por un momento se detuvo, tenía mucho tiempo sin recordar, algo estaba pasando con él que no entendía. Aun con su confusión, terminó de cubrir a la chica y se dirigió a la cocina por algo de agua fría y un paño, mientras llamaba a Grimmjow.
—¿Que? —respondió el chico al segundo tono.
—¿Vienen de regreso?
—Sí, acabo de dejar a Nell, voy para allá ¿Qué sucede?
—Compra algo para la fiebre y para tratar heridas —Fue lo único que le dijo para luego colgar, no escuchó lo que Grimmjow iba a preguntar.
Caminó de regreso a la habitación, la encontró en un estado peor, ahora sudaba y su respiración era aún más pesada, colocó uno de los paños en su frente. Nunca había cuidado a alguna persona y realmente no sabía ni cómo hacerlo, lo que sabía era por lógica.
Observó que varios mechones se pegaban a su frente, con delicadeza para no molestarla se los retiró, observó sus facciones. Aquella chica realmente era bonita, se preguntó que la llevaría a ir a esa hora a su departamento y más cuando se suponía que estaba en un viaje familiar.
Unos minutos después escuchó la puerta, el pelinegro salió de la habitación cerrándola bien detrás de él, no quería que ninguno la molestara. Caminó hacia la cocina donde encontró a los dos chicos peleando por algo en la nevera, la bolsa de la farmacia estaba sobre la barra, la tomó y dio media vuelta sin que ellos se dieran cuenta.
Sacó el medicamento para la fiebre, eran unas pasillas por lo que tenía que buscar la manera de despertarla, en la bolsa de compras quedaba lo que era agua oxigenada, gasas, adhesivo y una pomada.
—Podrá parecer imbécil pero no lo es tanto —pensó.
Al volver a entrar a la habitación, escuchó el susurro de Orihime, pensó que había despertado pero al acercarse se dio cuenta que estaba aún inconsciente. La fiebre era más alta de lo que pensó.
—Déjame p-por favor —.La chica se removió—. No lo vuelvo a hacer pero déjame
Ulquiorra tomó a la chica en sus brazos, estaba empezando a delirar, no iba a poder atacar su fiebre con rapidez era mejor llevarla a un hospital. Llegó al pasillo con ella en sus brazos, Grimmjow y Gin estaban comiendo cuando lo vieron, ambos quedaron a medio bocado.
—Dame las llaves de tu auto —Gin salió corriendo a la sala a buscarlas apenas lo escuchó, detrás fue Ulquiorra junto a Grimmjow.
—¿Qué diablos le pasó? ¿Qué le hiciste? —preguntó su amigo, él solo lo ignoró.
—Yo manejo —fue lo que dijo Gin al ver el mal estado de la chica.
Ulquiorra no dijo nada y solo lo siguió, bajaron rápido al estacionamiento, se subió con la chica en la parte de atrás, Gin ya estaba dentro, Grimmjow entró como copiloto. Arrancó directo al hospital más cercano, el pelinegro acomodó lo mejor que pudo a la chica.
—Ulquiorra, ¿qué le sucedió? —preguntó Gin.
—Llegó hace una hora en estas condiciones
—Parece como si hubiera tenido un accidente —comentó Grimmjow mientras detallaba el rostro y ropa de la chica.
—Hermano, no lo hagas —susurró muy bajo la pelirroja, Ulquiorra fue el único que la escuchó, ¿Que le habían hecho?—. Prometo no volver a hacerlo —siguió murmurando.
—¿Está diciendo algo? —preguntó Grimmjow.
—Delira —fue lo único que le dijo, no despegaba la mirada de ella.
Llegaron al hospital con rapidez, era de madrugada por lo que no había tanta actividad fuera de él. Grimmjow ayudó a sacar a la chica, los tres entraron, los dos primeros algo histéricos.
—Necesitamos ayuda —pidió Gin, un paramédico se acercó con una camilla donde la colocaron, empezaron a medir sus signos vitales mientras la llevaban a la área de urgencia.
Los tres chicos se quedaron de pie sin saber que hacer
*.*.*
Orihime despertó por la luz de la habitación, su cuerpo se sentía muy pesado y abrir los parpados había sido una odisea, también se sentía muy adolorida. Observó que se encontraba en una camilla, tenía conectado al brazo una vía. El dolor de cabeza que había sentido al despertar se acrecentó y se mareó.
—¿Mujer? —Orihime se giró sorprendida hacia la voz, soltó un quejido ante el dolor.
El pelinegro se encontraba sentado en una silla cercana a ella, se volvió a recostar y cerró los ojos, lo menos que había querido era terminar en el hospital, vendrían las preguntas que no podía responder, se dejó caer de nuevo en la camilla y guardó silencio, agradeció que no la presionara para hablar.
—Ulquiorra ¿Crees que sea buena idea avisar a Rangiku o a Nell? Ellas deben saber cómo contactar a su familia —dijo Gin entrando a la habitación.
Orihime entró en pánico, se levantó rápidamente de la camilla sorprendiendo a los tres chicos presente pero no llegó a dar ni un paso cuando se desvaneció, cayendo por poco al suelo si no es por los reflejos de Grimmjow.
—Maldición ¿Qué diablos está pasando aquí? —bufó Grimmjow, alzándola para colocarla en la cama, Gin salió corriendo al pasillo.
—¡Enfermera!
El doctor la examinó y solo pidió que no la hicieran exaltarse ni nada, había tenido un cuadro de anemia con una leve hipotermia, por lo que la chica estaba muy débil y cualquier emoción podría crearle una descompensación.
—Creo que no es buena idea llamar a nadie —comentó Gin, Grimmjow asintió.
—Parece no querer que nadie sepa donde esta
Ulquiorra solo la observaba, empezaba a entender que era lo que ocurría, desde hacía un tiempo había notado que la chica actuaba a veces de forma extraña y para nada como era ella, y había visto situaciones sospechosas. Ya intuía por donde iba el asunto, y aquello hizo que su sangre hirviera, tenía demasiado sin sentir el enojo que en ese momento estaba sintiendo.
*.*.*
Rangiku y Nell veían aquella casa, ambas parecían dudar en entrar pero necesitaban recuperar lo que quedaba de sus cosas. Rangiku introdujo la llave lo más silenciosa posible y abrió la puerta, apenas entraron notaron que no había nadie, así que con rapidez empezaron a tomar sus cosas.
—¿Has sabido algo de los chicos? Llame a Gin para que nos llevara pero no contestó —comentó la rubia.
—Yo también estoy intrigada, Grimmjow me envió un mensaje cuando llegaron al departamento pero en toda la mañana no he sabido de él
—Creo que después de llevar esto deberíamos pasar por su casa si aún no hemos recibido señal de ellos, esto no es normal—comentó Rangiku.
—Estoy de acuerdo
*.*.*
Gin ayudaba a la chica a entrar al departamento, acababan de darle de alta pero aún estaba muy débil. Ulquiorra informó que ella permanecería en el departamento unos días hasta que estuviera bien, ninguno de los dos chicos pidió explicaciones, sabían que él no se las daría.
El doctor les había informado que ella aparentaba haber sufrido una especie de shock, no hablaba solo se limitaba a observarlos, asentir o negar. También tuvieron un interrogatorio por parte de los médicos y hasta de un policía, Orihime había presentado golpes en su rostro y parte de su cuerpo, ellos querían descartar que alguno le hiciera daño. Los tres estaban intrigados pero ya Ulquiorra les había advertido que no iban a lograr nada preguntándole a la chica.
Orihime se recostó en la cama, observo como Gin y Grimmjow se detenía en la puerta para verla un minuto antes de salir, parecían preocupados. Ella entendía, no todos los días llegaba una chica en sus condiciones a la puerta de su departamento, se sentía mal por preocuparlos. Ellos habían sido interrogados por su culpa, los habían tratado como animales al pensar que le habían hecho algo malo y se sentía mal de no haber ayudado, pero no podía, no quería responder su preguntas, solo quería descansar.
La dejaron sola en la habitación, observó el lugar con curiosidad, era impersonal y muy monocroma, blanco y negro, definitivamente era el estilo de Ulquiorra, volvió a sentirse culpable de ocupar su habitación aunque el mismo fue quien se ofreció. Se preguntó dónde estaría, desde que habían llegado del hospital no lo había visto, tenía miedo de molestarlo.
—Necesitas ropa y cosas personales si quieres quedarte unos días aquí —La voz del pelinegro la asustó, había entrado silenciosamente a la habitación mientras ella se perdía en sus pensamientos observando el armario.
Orihime no quería ir a su casa, por lo que negó con su cabeza. Ulquiorra la vio unos minutos, su penetrante mirada le quitó la respiración, aquellos ojos verdes eran hermosos y cada vez que la observaban ella sentía que él veía su alma.
—Nell debe tener ropa que te quede —El pelinegro estaba dispuesto a irse pero ella se levantó deteniéndolo, él giro al ver como ella tomaba su camisa, Orihime intentó decirle que no quiera pero su voz no salía, estaba frustrada, no podía pronunciar las palabras—. Ella no vendrá, Grimmjow aún tiene su ropa en su armario, iré por ella para ver si te queda.
Ella lo soltó más relajada, Ulquiorra retomó su camino mientras ella volvía a la cama, intentó de nuevo decir algo pero no podía, su voz no salía. El doctor le dijo que era producto del estrés y el shock que pronto iba a regresar su voz pero ella estaba asustada, habían pasado doce horas desde que despertó en el hospital y aun no había podido hablar.
—¿Princesita? —Ella observó como Grimmjow se asomaba por la puerta, parecía buscar a alguien—. Qué bueno que el emo no está, tu y yo tenemos una conversación pendiente
Orihime empezó a ponerse mal, ella no quería preguntas, por eso había ido a ese departamento y no a la casa de Ichigo, Rukia o Rangiku. La mirada de Grimmjow la intimidó, ella le agradaba su personalidad pero eso no evitaba que de vez en cuando le temiera, él se veía muy grande y violento, su mirada era feroz pero en los últimos meses había descubierto que era una gran persona con fachada de matón.
—Ya no será conversación por que no puedes hablar, pero dime ¿Esto es una táctica tuya para acercarte a Ulquiorra? Porque te digo de una que con esto no se juego, la policía hasta nos interrogó, y no creo que de esta manera llames la atención del emo. Además por poco nos matas del susto, ya yo estaba investigando como ocultar un cadáver, porque mínimo íbamos preso, no iban a escuchar nuestras excusas
Orihime no pudo evitar sonreír, era gracioso imaginar a los tres chicos preocupados pero luego su sonrisa se borró. Ella no los había querido preocupar y no lo hacía con esa intención, Ulquiorra parecía aún más distante de lo que ya era. La pelirroja negó rápidamente y Grimmjow no pudo evitar soltar una carcajada.
—No seas tonta, es obvio que no creía eso, eres demasiado buena para idear ese plan. Pero no estaría mal que aprovecharas la oportunidad —dijo Grimmjow pensativo, ella se sonrojó. Él luego descarto el pensamiento—. Me escucho como casamentera de películas de época, siéntete afortunada de que Grimmjow Jaegerjaquez quiera ayudarte, eso no se ve todo los días, además necesito que Ulquiorra quite esa cara de estirado, estoy empezado a creer que es un vampiro drenador de almas o algo así
—¿Qué haces aquí, Grimmjow? —preguntó Ulquiorra apenas lo vio al entrar.
—Solo haciéndole compañía a la princesita —Se encogió de hombros mientras se levantaba—. ¿Trajiste la ropa de Nell? Qué bueno que dejó algunas prendas aquí y que ella sea triple x en el pecho porque si no, no sé qué diablos se iba a poner—Orihime se sonrojó por el comentario.
—Largo —ordenó el pelinegro, pero el otro simplemente lo ignoró.
—Estoy visitando a Orihime, ella es la que me puede botar, ¿Tú me quieres botar, Orihime? —Ella primero vio a Ulquiorra pero el chico solo veía a Grimmjow fijamente, ella volvió la vista al chico y negó—. No quiere que me vaya, estas jodido, aquí me quedo— Se acomodó mejor en la silla mientras sonreía arrogantemente.
Ulquiorra no dijo más, dejó sobre la mesa de noche la ropa que trajo para Orihime y luego salió. Orihime suspiró cuando él cerró la puerta, sus hombros cayeron un poco, estaba molestándolo.
—¿Sabes? Es curioso acabo de ver algo no muy típico en el —La pelirroja vio con curiosidad a Grimmjow—. Sus acciones me están demostrando lo extraño que se siente, el no acostumbra a demostrar nada, ni incomodidad, ni preocupación, nada. Apenas responde lo que uno le pregunta, pero contigo ha sido paciente y hasta capaz de decir más de una oración
La chica se señaló sorprendida, ella no había notado eso, solo lo veía como molesto y eso le dolía. No quería incomodarlo, se sentía mal siendo un estorbo o algo problemático para él. Ella sabía que ese chico le gustaba, desde que lo había conocido se sentía atraída por él, no sabía si había sido su aura de misterio o su mirada hermosa pero tan falta de vida que tanto le intrigaba, o la melancolía que emanaba, pero lo que si sabía es que cuando empezó a hablar con él, se sentía cómoda y segura.
—Quita esa mirada, te estoy diciendo algo positivo ¿y tú vas a llorar? Dime si tengo que golpear a ese infeliz para que no llores. —Orihime lo vio sorprendida, nunca había esperado eso de Grimmjow—. No te ilusiones, te considero una hermana menor y odio ver una mujer llorar, además ya yo tengo a Nell
La pelirroja le lanzó una almohada por haber arruinado el acto lindo que había tenido para ella, Grimmjow solo soltó una carcajada. Tal vez no había sido mala idea ir a ese lugar, solo trataría de no incomodar a Ulquiorra.
¡Gracias por leer!
Decidí dejar esta historia en esta misma ventana :), gracias por dar su opinion. En este capitulo, al principio quise mostrar un poco de lo que pasa por la mente de Ulquiorra, no dejare los otros personajes de lado, como mostré en el pequeño corto de Nell y Rangiku, ademas de mostrarle una nueva faceta de Grimmjow ;) (creo que estoy encantada con ese personaje para esta historia y no lo puedo dejar mucho por fuera).
Gracias por sus comentarios: Any-chan15, Violeta, luciodelgado961, Aly36 y Al Shinamori. Son un amor por animarse a dejar reviews, no tienen ni idea de cuanto ayudan a mi estado de animo.
Violeta: Cuando vi tu nombre dije que me parecía familiar pero debía confirmarlo jajaja cuando vi que si eras me emocioné, gracias por animarte a leer otra de mis historias. GrimmNell para el mundo, necesitamos mas historias de ellos ;), te entiendo lo de no dormir por leer una historia interesante y me halaga que te pasar con esta. El comienzo de la mayoría de esta historia tendrá su drama y ellos irán aprendiendo a vivir con su pasado o siendo ayudados con mucho love (o eso intento). Si te soy sincera uno de los personajes que mas me cuesta escribir es el de Ulquiorra, no quiero sacarlo mucho del personaje pero tengo que hacerlo mas humano, pero es el que mas me encanta escribir. Debió existir el Ulquihime T_T. Estoy ya tratando de dejar la pena. Es dificil no sentir desaliento pero siempre tenemos fé (como nosotros decimos "La esperanza es lo ultimo que se pierde"). Tranquila que habrá Ichiruki, ellos no faltan. Gracias, amo los comentarios largos *-*, me emocionan
Aly36: Te sorprendí jajaja lo se, pensabas que iba primero el GinRan pero no, los voy a hacer sufrir un poco mas jajajaja. Pronto sabrás que es lo que pasa con Orihime, ya di un guiño para que tengan idea. Yo diría que Orihime era algo suertuda jajaj. Tranquila que igual disfruto tus comentarios, tomar un poco de tu tiempo para darme tu opinion ya es mucho
Espero regresar pronto, realmente lo espero pero todo depende de como mejore mi animo. Se que esto no es de interés de ustedes pero de alguna manera necesito desahogarme y liberar un poco emociones.
Hoy y ayer (para no decir toda la semana) fueron días difíciles y muy triste, solo diré esto: Nos están masacrando, mas de 50 muertos por protestar en mi país, solo por pedir esto: Libertad, medicina, no+represión, elecciones presidenciales o que por lo menos se cumpla nuestra constitución. Las personas que murieron solo estaban armadas con su fé, su voluntad y valentía, con mas nada, y aun así murieron solo por exigir sus derechos. Muchos eran demasiado jóvenes, muchos eran estudiantes promedio entre (17-26 años). Yo realmente si apoyo las protestas, porque no podemos permanecer callados mientras esto termina de ser una dictadura, pero me entristece ver morir a tantas personas. Anoche murió un estudiante de mi universidad, yo no lo conocía porque es de otra extensión pero el dolor es igual, y lo que mas me INDIGNA fue que sucedió dentro de la extensión de mi universidad, violaron su autonomía y dispararon contra estudiantes por protestar. ¿Esto no se llama dictadura?. Hoy salí y fui a su homenaje en nuestra extensión, y tambien a protestar por él y todo los caídos, ¿sabes lo triste de esto? Que salí pensando que ese chico podía ser yo el día de hoy, gracias a Dios no ocurrió nada malo en nuestra protesta pero no puedo decir lo mismo de las demás. Es probable que esta noche se unan mas nombres a la lista y eso nos tiene mal. Nuestro animo no es el mejor pero yo decidí desestresarme y liberarme un poco emocionalmente, decidí terminar el capitulo, salirme de esta horrible realidad, disculpen si los incomodo con esto pero realmente lo necesitaba. No pierdo la fé, Venezuela será libre.
Hasta la próxima
