Historia publicada: 31/05/2015

Editada: 25/04/2017

Publicada nuevamente:26/04/17

Historia original: Mi adorable Kim Sam Soon (Dorama)

Yo solo he cambiado algunas cosas, espero les guste n.n

El Jefe

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Capítulo 17: Confesión II

—Maté a mi hermano — habló Vegeta con un nudo en la garganta.

Briefs lo observó atónita.

—Maté a mi hermano... — repitió — A mi cuñada... Y a mi amor — se refirió último a su felicidad — A todos ellos

Ella lo miraba, y en realidad se podía apreciar que le dolía hablar de eso, pero lo estaba haciendo, y eso era muy sorprendente.

Tuvo miedo.

No sabía cómo reaccionar ante tal confesión.

—Salimos a pasear un bello día... — habló cerrando los ojos, como queriendo recordar ese doloroso momento — Nunca podré olvidar lo que pasó...— tragó saliva — Fuimos de día de campo; mi hermano, su esposa y Fernanda

La peliazul lo observaba atenta.

—Lázuli no pudo ir porque tenía clase de anatomía — explicó — Al momento de regresar, mi hermano estaba cansado; así que conduje yo... — sus facciones cambiaron a una de dolor — Yo tomé el volante y... Se me atravesó un animal, estábamos en plena curva... Yo... Había un chico que venía detrás de nosotros en moto lineal. Prácticamente nosotros recibimos todo el impacto producto a su moto, que también se estrelló contra el auto

Se imaginó todo lo que él le relataba, incluso, se sintió mal por todo lo que tuvo que pasar su Jefe.

Ouji cerró los ojos intentando contenerse.
Recordaba cada sensación de aquel día...
Dolía.

Recordó cuando abrió los ojos, estaba de cabeza, las gotas de sangre caían por su rostro.
No sentía las piernas, fué egoísta al preocuparse primero por sí mismo, pero todo eso paró cuando el brazo ensangrentado de su hermano colgaba a su costado.
Con mucho cuido lo tomó para sentir el pulso.
Nada.
No había vida.
Incluso sintió que tampoco vivía en ese momento, quería morir.
Se quebró y empezó a llorar como un niño.
Sólo esperando que vinieran a ayudarlo...
Sólo esperando que tal vez... Todos estén vivos...

¿Por qué recordaba esas cosas justo ahora?

Porque sólo tal vez... El que hubiese dado el discurso de bienvenida en el hotel, el que hubiese estado disfrutando de la ceremonia, sería su hermano.
No él.
Él ni siquiera merecía estar vivo.
No una persona arrogante y de mal corazón.
¡Él no debía estar vivo!
¡Él era el culpable de que su sobrina, Fernanda, llorara todas las noches! ¡De que ya ni siquiera pudiera hablar por el trauma que tenía!
¡Él los había matado, todo era su culpa!

La muchacha se sentó en la cama, aún con la cabeza de Ouji en su vientre.

Vegeta estaba llorando.

Se le rompió el corazón en mil pedazos al escucharlo y verlo en ese estado.

—Shh — lo acunó en sus brazos tratando de ser fuerte, de tan solo imaginar lo que él tuvo que pasar... La derrumbaba.

...

—¡La vista es hermosa! — gritó Krillin.

—Sabia que te gustaría este lugar — dijo sonriendole — Quiero ir al hotel, necesito descansar

—Hay que reponer energías para salir en la noche

—Porsupuesto, deseguro ya acabó la ceremonia, vamos

...

—Se fué de inmediato — relató Ouji una vez calmado — Se supone que se iría a estudiar solo cinco años — habló de Lázuli — Pero cuando la ví esa vez... Actuaba como si solo se hubiese ido solo un día y no ocho años

—Y tú estabas esperándola... Y querías que yo fingiera ser tu novia — susurró Bulma.

—No... — negó Vegeta — Sin darme cuenta el tiempo pasó

—Y no buscaste a otra

—Ni lo pensé — suspiró.

—La esperaste

Un silencio incómodo se hizo presente.

—No sé si eso fue por amor o por orgullo — comentó Bulma.

—Pero sí yo no la esperaba, ¿Qué iba pasar con lo que habíamos vivido?

—¿Y si regresaras con ella? — murmuró algo dolida — Tú aún la quieres, eso puedo verlo

—Tú te le pareces — comentó sin pensarlo.

—¿A quien?

—A Lázuli

Se sintió incómoda.

—Ambas me hacen reír — dijo Ouji sonriendo.

Al sentir la mirada de Bulma, el muchacho se puso de pie y caminó hacia la ventana.

—¿Haz estado alguna vez a la montaña? — Habló sin mirarla.

—No, ni al pie de una

—Yo subí a la montaña, la primera vez con mi hermano — comentó — La segunda cuando me repuse del accidente...

La peliazul lo observaba desde la cama.

—Recuerdo muy bien la primera... Nevaba mucho, él abría paso entre la nieve — dijo —La segunda vez fué para probarme, probar mi pierna, quería demostrar que podía subir

—¿Y lograste llegar?

—Sí, pude subir y llegué hasta las nubes — sonrió — Me sentía en la cima del mundo, así pude quitarme toda la culpa y el resentimiento — mintió — Luego decidí que podría enfrentarme, que ya no podía lastimarme — dijo intentando convencerse — Cuando baje comí, pero la comida no me supo igual... Lo que él me preparó esa vez, fué la mejor comida que he probado — lo recordó tristemente — Qué curiosos son los recuerdos... Los que no pueden revivirse, ¿No lo crees Bulma?

La muchacha asintió nostálgica, pero su estómago sonó, dando a entender que tenía hambre.

—¿Lo ves? Me haces reír — dijo Ouji mirándola divertido.

—Es que comí muy poco — respondió avergonzada.

—Vámonos — caminó hacia la salida.

—¿A dónde?

—Pues a comer — sonrió de lado.

Bulma se puso de pie.

—Ah y la próxima vez, iremos a la montaña — informó el muchacho.

Una vez fuera de la habitación, Vegeta se detuvo abruptamente.

—Bulma Briefs — volteó a verla.

—¿Qué?

Él la miró con desaprobación.

—¿Sí?

—Te vuelvo a informar, que esto no significa que me gustes o algo parecido, el contrato sigue en pie

—Ya te dije que lo entendí — gruñó la chica — Ademas, yo no pienso nada de eso

—De acuerdo — siguió su camino mientras ella le hacía muecas de fastidio por detrás.

—Vamos al aeropuerto, ya quiero irme — dijo la muchacha a unos metros de la salida del hotel.

—Vamos a comer

—Si quieres anda tú, yo esperaré en el aeropuerto — habló caminando más rápido que él, hasta que se detuvo al ver a cierta mujer al frente suyo.

Era Lázuli.

Ouji la observó con mucho detenimiento, la rubia venía acompañada.

Miradas se intercambiaron, con sorpresa y algunas con fastidio.

—No esperaba encontrarte aquí — dijo la rubia mirando a la peliazul.

—¿Sí? Pues me invitaron — respondió seria.

Lázuli y Vegeta se observaban en silencio, parecía que Bulma y Krillin sobraban en ese momento.

Ouji harto de la situación tomó a Briefs del brazo y la jaló con él hacia la salida.
Mientras Lázuli los miraba furiosa.

—¿Enserio? — comentó Krillin tratando de detener a su amiga, la cual fué tras ellos.

—Tenemos que hablar — dijo la rubia impidiéndole el paso a Ouji.

Bulma no sabía qué sentir en ese instante, justo cuando parecía que todo iba mejor, ella tenía que aparecer y cambiar todo.


Continuará...


Agradezco de todo corazón a Lourdes13, por sus hermosos Reviews.