Capítulo 5

Orihime se encontraba durmiendo en la cama del hospital, su rostro expresaba tranquilidad, parecía dormir en paz pero Ulquiorra sabía que eso solo era por los sedantes, ya se había despertado unas horas atrás y su crisis emocional era tan fuerte que tuvieron que sedarla.

El pelinegro se había quedado todo ese tiempo con ella, de alguna manera se sentía culpable de no haber actuado con más rapidez, algo que nunca pensó sentir. Observó de nuevo el rostro de la chica y otra vez sintió aquella furia, tenía moretones pero la peor área de daño eran sus brazos, el maldito había dejado sus dedos marcados en su piel.

En un sofá del otro lado de la cama se encontrar durmiendo profundamente Ichigo, el chico se negó a irse y por tanta discusión que armó al final las enfermeras y el doctor le permitieron quedarse. Ulquiorra no estuvo dispuesto a dejarle el lugar, algo lo impulsaba a permanecer con ella y aunque estaba confundido por todo eso que estaba sintiendo, no podía solo irse y volver en la mañana, algo parecía hacer que pensara en ella cada cinco minutos y estaba empezando a odiar eso.

No le gustaba tener ningún tipo de lazo emocional con nadie, evitaba muchos problemas de esa manera pero algo le decía que ya era tarde, Orihime de alguna manera había hecho que rompiera esa regla elemental de su vida. Era un camino incierto para él y realmente odiaba no saber que había más adelante, por esa razón seguía sin entender porque seguía caminando sobre el sin ninguna resistencia.

Escuchó un movimiento y supo que Ichigo había despertado, suspiró, el chico era intenso y realmente no le agradaba, tenía ese complejo sobreprotector y odiaba su personalidad, toda heroica y estúpida.

—¿Puedo saber porque te interesa tanto Orihime? —La voz del chico interrumpió sus pensamientos—. Tenía entendido que eres el tipo de persona que no socializas, así que estoy seguro que no es amistad y por lo que he visto en ti, tampoco eres de los que se interesan sentimentalmente por alguien ¿Por qué estás aquí? ¿Por qué la ayudaste? —sonó muy inquisitivo al final y Ulquiorra tuvo ganas de asesinarlo en ese momento, él no era nadie para venir a preguntarle esas estupideces.

—Eso no es tu problema

—Claro que si lo es —dijo con rapidez, se incorporó para verlo con aquella mirada amenazante, él pensaba que de esa manera lo intimidaría, Ulquiorra bufó, era un tonto—, esta chica que está aquí es mi hermana y voy a protegerla como tal, no quiero que imbéciles la confundan cuando esta es su estado más vulnerable

—Que gran trabajo has hecho —respondió Ulquiorra lleno de sarcasmo—, por esa razón debe sé que ella este aquí, o que fue a mi departamento hace unos días librándose del maldito de su hermano y no en busca de ti. No me vengas con estupideces

Ichigo lo vio con furia, parecía dispuesto a pararse y darle un golpe pero algo hizo que se controlara, vio a Orihime durmiendo y trató de regular su respiración. Ulquiorra observó el cambio de actitud, podría ser muy imbécil pero se preocupaba por ella.

—¿No crees que ya le han hecho suficiente daño? —Su mirada volvió al pelinegro, su respiración y enojo estaban más controlado—.Yo temo que le suceda algo más, no quería sonar imbécil pero no quiero que ella sufra más. Es ingenua, Cifer. Cree que todo el mundo es bueno, que todos son sus amigos, busca afecto, es muy cariñosa y temo que alguien quiera aprovecharse de ella. Toda la vida se ha creído una persona que no merece atención ni afecto por lo que con una sola muestra de interés ella piensa que es amistad, temo que la lastimen más —Su voz sonó sincera y realmente preocupada.

Ulquiorra dirigió su vista al rostro durmiente de Orihime, había notado eso desde que la conoció, su ingenuidad podía ser su destrucción, esa era una de las razones por la que él no la quería cerca. Como dijo Grimmjow cuando le advirtió que fuera cuidadoso, ellos eran seres destructivos, y ella parecía muy fácil de quebrar. No estaba tan alejado de la realidad, pero ya era tarde para alejarse a menos que quisiera lastimarla y por muy extraño que pareciera viniendo de él, no quería eso.

—No busco eso —solo dijo esa frase, sintió la mirada de Ichigo sobre él.

—Confiare en tu palabra porque fuiste quien la ayudó, pero te advierto que si ella llega a llorar desearas el mismísimo infierno y créeme cumplo mi palabra.

Ulquiorra solo cerró los ojos en silencio, el imbécil era arrogante pero al parecer buen amigo, aun así parecía que los dos no iban a estar nunca en la misma sintonía ni iban a llevarse bien. Al ver sus ojos llenos de determinación y coraje, ya Ulquiorra entendió porque a Grimmjow le gustaba molestarlo, era alguien fácil de enojar y su personalidad heroica era divertida para destruir.

Recordando a Grimmjow, él no le había avisado y tampoco a Gin, Grimmjow no estaba en el departamento por lo que no se daría cuenta de su ausencia pero Gin, Gin era otro cantar. Había notado que ambos estaban encariñados y preocupados por Orihime, así que avisarle en ese momento solo era para tener un caos fuera de la habitación, además ya había pasado la hora de visita, hace mucho. Decidió esperar la mañana, donde él tendrá más energía de controlar al par de inadaptados

*.*.*

Grimmjow despertó por un sonido fuera de la habitación, Nell dormía abrazada a él, sonrió al oír el quejido que soltó Nell al también ser despertada por el alboroto. Se apretó aún más a él con intenciones de seguir durmiendo, él solo la rodeó con sus brazos y también cerró los ojos, de alguna forma Grimmjow sentía que ese era su lugar, con ella en sus brazos, se sentía completo.

—¡¿Cómo no nos avisaron?! ¡¿Y ella está bien?! —escucharon el desespero en la voz de Rangiku, ambos abrieron los ojos con rapidez, aquello no era normal. Adiós al momento de paz de Grimmjow, ambos se levantaron y alistaron para ir a ver qué ocurría.

—¡No lo sé! Ichigo me llamó hace unos minutos para decirme eso —Nell reconoció la voz de Rukia, se vieron confundidos, en su rostro se veía la misma pregunta ¿Qué estaba ocurriendo?

Cuando estuvieron listo salieron de la habitación, encontrándose a Rangiku dando vueltas en la sala, Rukia estaba ansiosa muy cercana a la puerta. Gin se había quedado a dormir en el departamento por insistencia de Grimmjow con la excusa de dejarle un momento a solas a Ulquiorra y Orihime, su rostro mostraba preocupación.

—¿Qué pasa? —preguntó Nell, Rangiku al escucharla giró hacia ella.

—¡Nell, que bueno que despertaste! Ve a arreglarte rápido. Gin, llévanos al hospital —dijo con rapidez para luego irse a cambiar, aún estaba en pijama.

—¿Al hospital? ¿Por qué? —preguntó confundida.

—Ichigo me llamó hace una hora, Orihime está hospitalizada —respondió Rukia

—¡¿Que?! —exclamaron al mismo tiempo la pareja.

—No entiendo, Ulquiorra estaba con ella en el departamento, ¿Cómo es que terminó en el hospital? —Gin parecía igual de confundido, Grimmjow sintió la mirada de Nell sobre él pero luego solucionaría eso, primero debía saber cómo estaba la chica.

—Ichigo solo me dijo que es algo muy delicado, que ella no está bien, físicamente solo tiene unos golpes pero mentalmente….es otro cuento —Rukia mostraba su preocupación en cada palabra.

Pronto salieron al hospital, no tenían ni animo de hablar en el camino, solo querían llegar rápido, saber que había pasado y como estaba Orihime. Al llegar se informaron y fueron directo a la habitación, antes de poder tocar la puerta, Ichigo ya estaba saliendo, el chico parecía no haber pasado la mejor noche, además de tener un labio partido y un moretón en la ceja.

—¿Ichigo, que te ocurrió? —preguntó Rukia acercándose alarmada, él no había mencionado nada sobre estar herido.

—No es nada, tranquila —respondió sonriéndole pero la pelinegra notó la tensión en él.

—¿Y Orihime? —preguntó Rangiku rápidamente, Ichigo no se había movido de la puerta.

—En este momento está durmiendo, es mejor no molestarla

—¿Qué pasó con ella? —preguntó Nell esta vez, Ichigo pareció dudar lo que llamó la atención de todos, pero al final solo empezó a caminar.

—Ven, vamos a otro lugar. Tengo varias cosas que decirle

Todos los siguieron en silencio, la tensión y preocupación inundaba el ambiente y eso no los dejaba decir nada. Se detuvieron en la cafetería del hospital, Ichigo se dejó caer cansado en una de las sillas.

—Orihime sufría de maltrato familiar por el maldito de su hermano —dijo con rapidez, no había manera sutil ni discreta de decir aquello, tenía que ser directo. El silencio reinó, ellos trataban de asimilar lo que acaba de decir.

—¡¿Sora?! —dijeron al mismo tiempo Rukia y Rangiku cuando lograron reaccionar, ambas conocían el hombre y no podían imaginar que realmente él hiciera eso.

—Eso explica los moretones —susurró Nell para sí, al recordar las marcas que había visto en los brazos de la chica.

—Sí, yo tampoco podía creerlo, pero el hombre que nosotros conocimos no era el mismo, yo creo que nunca existió y solo era una fachada. Es un maldito lleno de mierda —Ichigo expresaba odio en sus palabras.

—¿Qué ocurrió? Ella estaba en el departamento segura —preguntó Gin, Rangiku lo vio sorprendida pero calló lo que pensaba para escuchar a Ichigo.

—Ulquiorra la llevó a su casa ayer…

—¡Es que lo mato! —Grimmjow se levantó con rapidez interrumpiéndolo, Nell lo detuvo y le indico que escuchara lo que Ichigo tenía que decir.

—Orihime al parecer le insistió, no lo defiendo, pero ella es muy terca —Una leve sonrisa apareció en su rostro pero luego se endureció al recordar lo que debía contar—. Los vi en su casa, había sospechado que algo extraño pasaba con Orihime y al ver que el evitaba que entrara a la casa pensé que le estaba haciendo daño, así que lo enfrente…Al final, llegó el maldito de Sora y literalmente nos amenazó que nos acusaría de hacerle daño a Orihime

—¿La dejaron sola? —preguntó Nell alarmada, Ichigo bajó un poco su mirada.

—Fue algo estúpido de nuestra parte, pero Orihime nos rogó que nos fuéramos con su mirada y al parecer Ulquiorra por muy maldito que se vea parece fácil de influenciar por Orihime

—Sí, he notado eso —Una sonrisa burlona apareció en el rostro de Grimmjow pero la tensión hizo que la borrara con rapidez.

—Cuando la dejamos, Ulquiorra me llevó al departamento de policía, al parecer ya estaba abierta una investigación por un incidente pasado y estaban buscando pruebas para encontrar el culpable. Nosotros fuimos testigo de violencia por lo que decidimos denunciarlo pero los imbéciles nos hicieron un montón de entrevistas y rellenar estúpidos papeles que perdimos el tiempo. Cuando llegamos a su casa, ella…ella estaba siendo golpeada por el maldito —decidió excluir el intento de violación, eso no era fácil de asimilar, ni siquiera él podía creer lo enfermo que estaba Sora.

—Dime que le dieron su merecido —pidió Rangiku.

—Créeme el rostro lo tiene desfigurado, la paliza que le di yo y luego Ulquiorra no fue un juego, los policías no los tuvieron que quitar para no matarlo. Esta encerrado y lo van a procesar, encontraron pruebas suficientes para encarcelarlo

—Maldito, espero que se pudra en prisión —dijo Rukia con ira e indignación.

—¿Qué pasa con Orihime? ¿Cómo está? —preguntó Nell.

—Como le dije a Rukia, ella esta lo que se puede decir bien teniendo en cuenta los golpes pero mentalmente está muy mal, no sé qué consecuencias tenga. El doctor dice que ya es de parte de ella curarse pero que probablemente tenga mucho tiempo con un daño emocional, la tuvieron que sedar la primera vez que despertó….Fue desgarrador oírla

—¿Gritaba? —Nell necesitaba saber a lo que se enfrentaría cuando entrara a la habitación, porque ella no iba a dejar sola a la chica y sabía que los demás tampoco.

—Parecía que estaba reviviendo ese momento, solo pedía ayuda y que la dejara, su voz…Dios, ella no debía pasar algo así. Yo debí haberme dado cuenta mucho antes —Ichigo parecía realmente afectado, podían ver el horror en su rostro y supieron que la escena fue lo más horrible que él había presenciado.

—Ichigo no te culpes, ninguno debe hacerlo, el que tiene la culpa de todo esto es el maldito de Sora que supo engañarnos a todos —dijo Rangiku.

—¿Ella esta con Ulquiorra? —preguntó Gin, dudaba que Ichigo estuviera ahí sino había nadie con Orihime.

—Él no ha querido dejarla —Su comentario sonaba sorprendido, Ichigo no parecía esperar eso de Ulquiorra.

—Nunca pensé que ese él fuera si —comentó Rukia, había visto al pelinegro solo en una ocasión y la impresión que le había dado no era muy buena.

—Y no lo es, créeme que es la primera vez para nosotros dos que lo vemos interesado y preocupado por alguien. Normalmente es indiferente y prefiere no intervenir en los problemas de alguien, es una persona muy aislada —comentó Gin.

—Creo que Orihime ha calado dentro de él —dijo Rukia sonriendo.

—¿Y de quien no? Es una hermosa persona…Realmente no tenía por qué haber vivido esto —dijo con tristeza Nell.

*.*.*

Orihime abrió los ojos con pesadez, se sentía algo desorientada, no sabía dónde estaba y el dolor de cabeza no la dejaba ni pensar. Soltó un quejido cuando se quiso levantar, el cuerpo le dolía, observó las paredes blancas y notó que estaba sola en la habitación, estaba en un hospital.

En ese momento su mente fue invadida por las imágenes de todo lo ocurrido aquella noche. Su cuerpo empezó a temblar, se abrazó a si misma por miedo a romperse mientras lágrimas inundaba sus mejillas. Estaba aterrada, Sora podía estar en ese lugar, su hermano siempre había logrado convencer a las personas de creer en él, era agradable y sociable, tenía amigos por todos lados, él probablemente estaba afuera y pronto iba a ir por ella.

Observó la vía intravenosa en su brazo, al principio dudó en tocarla pero el miedo a que su hermano iba a venir por ella le dio el valor, con fuerza arrancó la vía de su brazo, soltó un quejido bajo, aquello había dolido, se descubrió y se levantó, tuvo que callar otro quejido al ponerse de pie, le dolían todo el cuerpo, se sintió mareada al dar el primer paso pero necesitaba salir de ahí, no podía permitir que Sora la volviera a llevar a casa, tenía que buscar ayuda, ella ya no podía soportarlo, esa línea que cruzó anoche había terminado de quebrarla, no podía seguir ahí.

Con todo el esfuerzo del mundo llegó hasta la puerta, sentía una pesadez en su cuerpo, la cabeza le dolía y eso estaba haciendo más difícil la tarea, aparte de los golpes que tenía. Deslizó la puerta, asomándose, no había nadie en el pasillo, agradeció al cielo, se apoyó en la pared para tratar de salir pero poco a poco sentía más pesadas sus piernas, su visión era nublosa. Al llegar a la esquina sintió como chocaba con alguien, no tenía el equilibrio suficiente para sostenerse, estuvo a punto de golpearse si no es porque la otra persona la agarró.

—¿Qué crees que haces, mujer? —reconoció Ulquiorra, ayudándola a incorporarse, ella logró enfocar su vista y pudo ver sus ojos esmeralda, automáticamente sintió tranquilidad, ella estaba bien—. ¿Por qué no estás en la habitación?

Orihime recordó por qué tenía que salir rápido, ahora más, si Sora veía a Ulquiorra, ella no sabía ni de lo que era capaz su hermano, asustada vio el pasillo que había dejado atrás y luego hacia adelante, Sora no estaba por ahí. Tomó la mano de Ulquiorra y no supo de donde obtuvo la fuerza para correr. El pelinegro la detuvo antes de que fuera muy lejos, ella no tenía la fuerza para arrastrarlo.

—¿Qué sucede? —preguntó Ulquiorra.

—S-sora —Orihime sintió que aquellas palabras dolieron, tenía reseca la garganta y al parecer el poco uso de sus cuerdas vocales le pasaron factura.

—Él ya no te hará más daño

—Si puede…—Orihime intentó de nuevo tomar el brazo de Ulquiorra pero este con suavidad la alejó.

—No, escucha…Él está encarcelado, él no puede hacerte daño, estas a salvo —Sus ojos la dejaron un momento como hipnotizaba, quería creerle pero sabía cómo era su hermano.

—Pero él…

—No te hará más daño, la policía sabe lo que te estaba haciendo, fue encerrado

La compresión estalló en su mente dejándola un momento en shock, ella se dejó caer en el suelo, su rostro expresaba demasiadas emociones al mismo tiempo, alivio, miedo, preocupación y confusión. Ulquiorra empezaba a temer que ella estuviera teniendo una segunda crisis.

—¡¿Orihime?! —exclamó Ichigo acercándose, al verla el suelo corrió hacia ella pero Ulquiorra evitó que la tocara, lo vio confundido.

—Espera. —fue lo único que dijo el pelinegro

—¿Que estás dicien…

No terminaba de preguntar cuando Orihime había soltado un grito desgarrador mientras se abrazaba, unas enfermeras se acercaron pero Ulquiorra también evitó que la tocaran. Ella lloró desconsoladamente pero el pelinegro sabía lo que hacía, ella estaba desahogando todo el dolor que había estado reprimiendo, necesitaba eso.

Permaneció unos minutos en ese estado, las enfermeras se encargaron de despejar el pasillo para que nadie a parte de ellos presenciara aquello. Orihime estaba devastada, parecía que hubiera tenido años con todo su dolor encerrado en ella, Ichigo se sentía cada vez más impotente, no podía ayudarla, le dolía verla en ese estado.

Orihime alzó la mirada cuando logró tranquilizarse, parecía sumamente avergonzada, triste y de alguna manera rota. Sus ojos grises buscaron la mirada de Ulquiorra, al parecer eso era lo único que ella sentía como un ancla y un lugar seguro. El pelinegro correspondió la mirada, se acercó con pasos lentos y luego la ayudó a levantarse, Ichigo se acercó en ese momento para ayudarla a caminar, ella lo vio y se sintió aún más avergonzada.

—Lo siento —Le susurró, su amigo solo le dio una mirada compresiva.

—No tienes que disculparte, Orihime

La guiaron hasta la habitación donde la ayudaron a acomodarse, la chica cerró los ojos cansada y pronto se quedó dormida. Ella solo quería descansar y esperaba que cuando despertara, eso no fuera un sueño, no podía soportar verse de nuevo encerrada en esa realidad.

*.*.*

Rukia Kuchiki acariciaba con delicadeza el cabello de Orihime, se encontraba sentada en una silla a su lado. La habitación completa estaba en silencio y se encontraban las dos solas, Grimmjow había convencido a Ulquiorra que fuera a casa con la excusa de buscar las cosas necesarias para Orihime y ella había convencido a Ichigo que fuera a descansar un poco mientras ella cuidaba de la chica. Rangiku también se había ofrecido a quedarse con Gin, pero ambos habían ido por algo a la cafetería del hospital.

Orihime entre sueños soltó un quejido que hizo que Rukia detuviera su caricia, el rostro de la chica se empezó a tensar, parecía estar teniendo una pesadilla. Ella no sabía si era recomendable despertarla por lo que solo hizo lo que la calmaba de niña, entonó una suave canción y acarició con delicadeza su cabello y su frente, pareció funcionar porque poco a poco de calmó.

La pelinegra la observó y suspiró, ella tenía unos cuantos años conociendo a Orihime y le dolía verla en ese estado, mas sabiendo que Sora podría llevar tiempo haciéndole daño y ellos no se habían dado cuenta. No merecía aquello, Orihime era el tipo de personas que ya no existían, confiable, siempre dispuesta ayudar, sincera y muy ingenua, de alguna manera conservaba un corazón muy puro.

Recordó la primera vez que la vio, había sido en el instituto, era amiga de Ichigo y su primera impresión es que era demasiado tonta y extraña, que equivocada estaba. Le tenía idea porque pensaba que salía con el chico pero muy pronto se dio cuenta que solo eran amigos y también rápidamente se encariñó con ella, empezó a ver porque Ichigo la trataba como alguien sumamente especial, la chica se ganaba el corazón de cualquiera. Pero también había muchas personas queriendo aprovecharse de ella con la excusa de ser "amigos", asi que desde ese momento se volvió una amiga cercana para protegerla.

Había fallado, si ella se sentía de esa manera no quería estar en ese momento en la mente de Ichigo, él que consideraba a la chica una hermana. Al parecer los dos habían dejado mucho de lado a Orihime y no se habían fijado de todas las señales que ella pudo haber mostrado, por estar encerrados en su burbuja de felicidad o preocupaciones la habían dejado a un lado.

—¿Estas bien, Rukia? —preguntó Rangiku, se sorprendió, no había escuchado cuando llego la rubia.

Dudó pero al final decidió que necesitaba desahogarse, disculparse y sacar toda la culpa que sentía dentro de su ser. A Rangiku también la había dejado mucho de lado y sabía que ella estaba pasando también un momento muy difícil.

—Creo que me he alejado demasiado de ustedes, cuando antes éramos inseparables…Me siento culpable — Rangiku se acercó y la abrazó.

—No eres la única, yo me aislé de ti y de ella, así que las dos estamos en la misma situación, también me siento culpable de no haber notado eso

—Le debemos mucho a Hime —Rukia retomó el acariciarle el cabello a Orihime.

—Así es

*.*.*

—Le darán de alta cuando despierte, así que la llevaré a mi casa —informó Ichigo.

Se encontraban en ese momento en la cafetería del hospital, estaban casi todos menos Rukia y Rangiku que aún seguían con Orihime.

—Ella vendrá con nosotros —fue lo que dijo el pelinegro llamando la atención de todos en la mesa.

—No la puedo dejar con ustedes, ella necesita un lugar familiar —refutó Ichigo.

—En este momento estoy de acuerdo con Ulquiorra, Orihime estará inestable y creo que un lugar que sea neutro es lo mejor —dijo Gin de la manera más objetiva que pudo—. Además Ichigo, tu familia está en tu casa, Isshin no será de mucha ayuda tomando en cuenta su personalidad, y ella se sentirá cohibida por preocupar a tu familia y más que todo a ti

—Pero yo no la quiero dejar sola, ella aún no tiene tanta confianza con ustedes

—Oye, la princesita estuvo unos días viviendo con nosotros y no se quejó, así que está decidido, ella se queda en el departamento —impuso Grimmjow ganándose una mala mirada de Ichigo y Nell.

—No me generas confianza

—Yo también cuidaré de ella, tu sabes que yo la considero mi amiga y no quiero que más nada le haga daño —intervino Gin.

—Para que estés más tranquilo, me quedare con ellos para que tenga presencia femenina —Le dijo Nell tratando de terminar de convencerlo.

—Yo también me quedare —Rangiku llegó hasta ellos, parecía haber ido a ver cómo iba la reunión.

—El departamento estará algo lleno —susurró Gin.

—Está bien pero la visitare todo los días —dijo Ichigo resignado, al parecer esa era la mejor opción y todos parecían estar de acuerdo.

Ulquiorra solo observaba a todos discutir, podía ver que Orihime tenía amigos que realmente la apreciaban pero no estaba seguro si en ese momento era una ventaja o desventaja, tener a tantas personas tal vez no era lo mejor para su estado.


¡Gracias por leer!

Lo sé, me tarde mucho en actualizar T_T, pero ya la inspiración volvió y puedo seguir. Si los planes salen como espero hasta en esta misma semana tienen otra actualización, ya estoy adelantando el capitulo, tambien les quiero decir que se preparen, vienen escenas de acercamientos entre Ulquiorra y Orihime, y hasta yo me emociones escribiéndola, se que les gustara. Advierto que a partir de este capitulo, Ulquiorra sera mucho mas humano, es decir, tendrá mas sentimientos y eso.

¡Gracias por sus comentarios!

Guest

Aly36: La creatividad a veces sirve para resolver casos, Castle lo confirma jajaja Rangiku esta inestable, por eso es normal que tenga esos bajones (depresión, rabia). Créeme cuando terminé la escena y la leo hasta dije "Me pasé". Me reí como loca mientras escribía lo de Grimmjow, creo que en estas historias amo como me esta saliendo su personalidad. Es dificil mantener actualizaciones constante, como puedes ver yo no lo soy. Espero que disfrutaras tambien este capitulo

Vistoria: Me sorprendí cuando empece a escribir lo malo que era Sora, en la mayoría de mis historias o esta muerto o es un buen hermano, nunca se me había pasado que fuera malo y al principio no iba a ser taaan malo pero mientras escribía me salió de esa forma. Adoro poner a Ichigo de impulsivo jajaja le da esencia al personaje. Ulquiorra es "pacifico" hasta que le molesta algo y a pesar que es algo dificil de lograr aqui si habrá varios momentos. No te fuiste tan lejos, eso pasa en este capítulos, toda la confusión, y estará así hasta que se de cuenta de lo que le pasa. Ran y Gin son un caso, lo veras mas adelante. Espero que disfrutaras de este capitulo.

¡Hasta la próxima!