Capítulo 9
Ulquiorra no estaba seguro ni cómo llegó a ese lugar, sus pies lo habían llevado a ese sitio sin pensarlo. Sabía que no podía entrar en ese momento, la chica no llevaba ni dos horas fuera y ya necesitaba ver como estaba. Tenía que darle su espacio pero por más que se mentalizaba, sus pies no habían respondido.
Ahora se encontraba de pie, apoyado en un árbol mientras observaba desde el parque la cafetería donde ella trabajaba. Todo esto lo tenía desconcertado, no sabía cómo manejarlo, Grimmjow antes de salir le dijo unas palabras que lo tenían intrigado de alguna manera
—¿Ya entiendes por qué no puedo mantenerme lejos de Nell? Provoca una especie de ansiedad —le dijo al ver que iba a salir.
—¿Qué es esto? —Se detuvo en la puerta y lo vio, Grimmjow solo sonrió de forma burlona.
—¿Quieres verla constantemente? ¿Siente el impulso de estar en contacto con ella? ¿Odias verla llorar? ¿Quieres romperle la cara y sacarle los ojos a quien la mire con malas intenciones? ¿Quieres conservar su sonrisa? ¿No puedes dejar de observarla? ¿Quieres que ella solo te vea a ti? —preguntó Grimmjow rápidamente —. Si la respuesta es sí a todas esas preguntas…Bienvenido al club
—¿Club?
—El Club de los jodidos por una chica, en idioma de ellas y la literatura, enamorados. Con membrecía permanente y sin pase de salida
¿Quería verla constantemente? Si, lo probaba que estuviera en ese momento ahí. ¿Quería estar en contacto con ella? Sorprendentemente la respuesta era si, él normalmente rehuía de cualquier tipo de contacto, le parecía innecesario, pero con ella era distinto, mejor dicho, debía contralar sus impulsos de tocarla. ¿Odiaba verla llorar? Esa había sido una de las razones por la que la había ayudado en aquel momento, verla llorar lo perturbó, estaba acostumbrado a la sonrisa y alegría de ella, esa también era la respuesta de la siguiente pregunta.
¿No podía dejar de observarla? Últimamente se estaba fijando en más detalles de su rostro y cuerpo. ¿Quería que solo lo viera a él? Esa respuesta no era tan difícil de responder, había tenido el impulso de matar al encargado de la panadería por verla así y muchas veces había sentido ganas de golpear a Ichigo o Grimmjow por ganarse varias de las sonrisas o miradas de ella.
—Maldición, estoy más jodido de lo que pensé —susurró para sí mismo.
Recordó aquella casa, escuchaba el llanto de una mujer y sabía cuál era la razón, en ese momento tenía tanta ira que no controló su temperamento, fue por "él" y al abrir la puerta lo encontró, no estaba solo, en ese momento se dio cuenta que para "él", el sufrimiento de ella no significaba nada, solo la manipulaba y se aprovechaba.
—¿Cifer? —Ulquiorra dispersó el recuerdo y alzó la mirada, frente a él estaba Ichigo.
—¿Qué haces aquí?
—Al parecer lo mismo que tu —respondió el chico mientras observaba la panadería—. Grimmjow me dijo sobre el maldito encargado, quiero asegurarme de que este a salvo.
—Dos amenazas son suficientes
—¿Dos? —Ulquiorra no respondió pero Ichigo intuyó que él también había tenido unas palabras con el hombre, entonces por ahora él lo dejaría pasar—. Te invito un café, ah mira esa panadería es la más cercana, vamos —Sin esperarlo empezó a caminar en dirección a donde trabajaba Orihime.
Ulquiorra bufó, era un idiota si pensaba que con eso engañaría a Orihime, la chica podía verse ingenua pero no era ninguna tonta, ellos se llevaban peor que un gato y un perro, era un cuento poco creíble que se encontraron y decidieron tomar un café como viejos amigos. Aun así lo siguió.
*.*.*
—Estoy taaaan cansada. Tienes que ayudarme a organizar un viaje —Rangiku se encontraba completamente acostada en el sofá de la sala, junto a ella Gin solo revisaba su teléfono. Alzó la mirada a escuchar lo último dicho por ella.
—¿Un viaje?
—Sí, ya decidí el sitio. Tengo una tía que tiene una casa en la isla "Las Noches" es un lugar exótico y no esta tan lejos, podemos pasar un fin de semana ahí, tal vez para navidad, sería muy divertido —comentó emocionada, Gin dejó de lado su teléfono y la observó, había tenido unos cuantos días sin escuchar ese tono animado por parte de ella.
—Navidad es el fin de semana que viene —dijo al recordar lo próximo de la fecha que ella quería realizar el viaje.
—Mientras más pronto mejor, además a Orihime le hará bien y siendo sincera a mí también —pudo notar que realmente lo decía en serio, ella parecía querer estar los más alejada de ese lugar y Gin intuía la razón, las fechas navideñas no eran las mejores para ella por esa razón siempre buscaba armar una fiesta o hacer algo que fuera divertido.
—Esa isla es conocida por tener buenos sitios de esparcimientos, los atardeceres son hermosos, además de tener chicas muuuy atractivas —aportó en son de broma, Rangiku le dio en la pierna por su último comentario—. Te ayudare. —dijo luego de reírse por la acción, ella sonrió.
Permanecieron en silencio perdidos en sus pensamientos, Gin empezó a acariciar inconscientemente el cabello de ella mientras la rubia solo cerraba los ojos, aquella caricia la hacía sentir bien.
—No te he preguntado ¿Cómo va lo de la herencia? —dijo ella aun con los ojos cerrados.
—Byakuya se está haciendo cargo, ya me amonestó por esperar tanto pero realmente no quería pelear con el viejo —A Gin realmente no le importaba ese tema pero ella parecía estar buscando cualquier tema de conversación.
—Aun no entiendo porque cambiaste de opinión —comentó pensativa.
—Ni yo lo entiendo —Gin dio su típica sonrisa.
—Yo ni se cómo a mí no me ha llegado la notificación de que fui desheredada, por todo lo que dije es increíble que no me llegue aun —Rangiku mostraba como si no le importara pero Gin la conocía mucho como para creer esa fachada.
—¿Crees que ellos realmente….
—Ya no se ni que creer, de ellos todo es posible…Igual ya me adapte al trabajo y como dice Nell, nada mejor que ganarse su propio dinero —La rubia sonrió con sinceridad.
—Quien iba a pensar que de "No pienso romperme mis uñas limpiando este salón" pasarías a decir que "Prefiero ganarme mi propio dinero" —dijo en tono burlón, Rangiku le dio un golpe.
—No te burles, idiota…Pero sí, creo que he madurado —Abrió los ojos y pudo ver la diversión en los de Gin.
—Yo no diría muy alto eso —Soltó el chico ganándose el tercer golpe de la tarde.
*.*.*
—Puedes dejar de verme como si quisieras que me evaporara en este mismo momento, así ella no creerá que estoy intentado ser tu amigo —susurró Ichigo. Ulquiorra solo rodó los ojos, el chico era mucho más imbécil de lo que él creía.
—Ella no creyó ni una sola palabra de lo que dijiste
—¿Cómo lo sabes? —dijo molesto, luego su rostro cambio e hizo una señal con la cabeza hacia el mostrador—. ¿Ese es el tipo?
Ulquiorra no respondió, solo vio al hombre fijamente mientras este avanzaba en dirección a sus empleadas, cuando él sintió su mirada, la buscó y al encontrarla tragó en seco y fue en el sentido contrario a donde se encontraba Orihime. Era tan cobarde que una mirada bastaba, con eso supo que estaba bajo control la situación, ella estaría bien.
Ichigo solo vio el intercambio, el pelinegro era de temer aunque a él no lo intimidaba, si llegaba a dar un paso en falso con Orihime no tendría miedo de darle una paliza pero por lo que veía el chico realmente estaba interesado en su amiga, le daría un voto por ahora.
—Maldición que eres imposible. ¿Cómo le gustas a Orihime? Eres tan distinto —Ulquiorra ignoró el comentario de Ichigo.
Observó cómo Orihime atendía a los clientes, siempre con una sonrisa y amabilidad, tenía que darle algo de razón al chico frente a él, sus personalidades contrastaba mucho. El ni siquiera sabía sonreír y ella a pesar de todo el dolor y sufrimiento, no dejaba de hacerlo. Le intrigaba como la chica podía ver la vida así luego de lo que le había ocurrido, no entendía por qué seguía siendo igual de transparente y amable, no volcaba su odio al mundo, ni dejaba que su tristeza la representara. Si él no estuviera dentro de su círculo de amistad ni por su mente había pasado que aquella chica hubiera recibido ese alto nivel de maltrato, había logrado engañar a todos a su alrededor hasta que no pudo más.
—¿Me estas escuchando? —Ulquiorra dirigió su mirada indiferente al chico—. Okey, me rindo, si no salimos ahora yo voy a enloquecer —Ichigo soltó un suspiro dramático.
—Yo me quedo —fue lo único que le dijo.
—Como quieras…Hasta la…mejor no, adiós —se levantó y fue hacia su amiga.
Ulquiorra observó como él se despedía de Orihime, se acomodó mejor en la silla y observó el ventanal, las personas ya empezaban a pasar con regalos y adornos navideños, solo estaban a unos días de la navidad. La pelirroja probablemente estaba emocionada por eso, las razones de esa alegría solo le daban ganas de asesinar a alguien por lo que decidió que tal vez iría a hablar con Rangiku. Él nunca era adepto a las fiestas navideñas, desde niño le había parecido una estupidez, todo era solo apariencia llena hipocresía, una paz y alegría que se acababa apenas terminaba la festividad, para él era una pérdida de tiempo.
Aun así quería que Orihime sonriera de felicidad y no como método de protección, quería que ella realmente disfrutara de esas fiestas, la única solución era Rangiku. Desde que había empezado a vivir con Gin había notado la cualidad de ella para realizar reuniones, fiesta o todo lo que para ella era diversión, dos años seguidos ocurrió que salía de su departamento el día de navidad y al regresar todo estaba decorado y había personas bebiendo y hablando.
—¿Por qué sigues aquí? —La voz de Orihime interrumpió el hilo de sus pensamientos, la chica lo veía con curiosidad.
—¿Cuánto te falta para terminar? —Se vio sorprendida por su pregunta.
—Una hora
—Esperare por ti, quiero llevarte a un sitio —vio como el sonrojo se apodero de su rostro, la chica se veía más bonita así.
Se alejó nerviosa de él, Ulquiorra sentía una extraña emoción, desvió su vista de la pelirroja y volvió al ventanal. Nell le había dicho que Orihime estaba demasiado tiempo en la casa y eso tal vez no era tan bueno para su ánimo y recuperación. Así que temprano mientras pasaba por unas de las tiendas del centro un afiche llamó su atención y supo el lugar donde podía llevarla.
*.*.*
Nell y Grimmjow se encontraban viendo una película en la habitación del chico, ella estaba apoyada en él, era su tiempo de pareja. La película era de acción y Nell no podía evitar reír al ver como Grimmjow se carcajeaba de las escenas poco realistas de la película. Su estado de ánimo estaba muy alegre, animado, aquello la tenía intrigada, desde que había llegado había querido preguntar.
—¿Sucedió algo esta mañana?
—Creo que le di el empujón que le faltaba a Ulquiorra. La princesita me debe una pero lo que si estoy seguro es que me la voy a pasar en grande, tengo mucha curiosidad de ver como es él enamorado
—Vas a joder su paciencia ¿Cierto? —preguntó sonriendo, conocía muy bien a su novio.
—Eso es evidente —dijo con una sonrisa más amplia, ella solo le dio un sutil golpe con su hombro pero luego se acomodó mejor y siguió viendo la película.
—¡Nell! —La voz de Rangua hizo que el ambiente se rompiera.
—¡Maldición Rangiku!, ¿Qué sucede ahora? —Nell se incorporó rápido.
—Ahora hablas como Grimmjow, debí impedir esto —dijo con dramatismo pero al sentir la mirada fija de su amiga decidió volver al punto—. ¡Vamos de compras!
—¿Ahora? —Le preguntó entre dientes señalando con su mirada a Grimmjow pero Rangiku la ignoró.
—Claro, nos vamos de vacaciones, necesitamos muchas cosas
—¿Vacaciones? —preguntó Grimmjow.
—Te la traigo en unas horas —Rangiku solo dijo eso mientras se llevaba arrastras a Nell, estaba luchaba pero la chica era fuerte, hasta que cerró la puerta.
—Esta chica está loca —susurró al quedarse solo.
*.*.*
Ulquiorra esperaba de pie frente a la panadería, ya empezaba a atardecer, metió sus manos en los bolsillos, estaba empezando a sentir algo de frío. Escuchó la campanilla de la puerta y se giró al ver como Orihime se acercaba sonrojada a él.
El chico empezó a caminar y ella a seguirlo, no le pregunto nada, parecía confiar en él. Notó como ella empezó a frotar una de sus manos por su pantalón, al parecer empezaba a sentir frío, él sin previo aviso tomó su mano y la metió junto a la suya en su bolsillo de su abrigo, aquello hizo que ella se sonrojara aún más.
Unas calles más adelante ella supo a donde se dirigía, corrió en dirección al gran afiche donde se anunciaba aquella exhibición de artes, parecía una niña emocionada, la estaban haciendo en un salón de ese edificio. Ulquiorra supo que había sido buena idea cuando ella entró, su sonrisa era autentica y podía ver a la misma Orihime de hace un mes, sonriente, risueña y de apariencia despreocupada.
Examinó cada cuadro y escultura que presentaban en aquel lugar, parecía sentirse tan cómoda ahí, hasta varios artistas amateurs saludaron a Orihime por haber visto algunas clases con ella. Ulquiorra empezó a sentir curiosidad, no había visto a la chica pintar o hacer algo artístico.
—¿Ves esto? Es una pintura abstracta, al principio parecen solo manchas pero si poco a poco de fijas mejor en los detalles lo veras, son unas mariposas volando sobre una flor, realmente el autor hizo un trabajo impresionante —comentó, realmente parecía emocionada.
Ulquiorra no era muy sensible al arte, él seguía viendo solo unas manchas pero le gustaba ese brillo que ella tenía en los ojos, Orihime se puso roja de nuevo al notar su mirada fija en ella
—¿Te estoy aburriendo?
—No, sigamos —siguió caminando y ella se colocó a su lado.
Orihime realmente pasó una tarde agradable, cuando ambos salieron de la exhibición ya empezaba a anochecer, ambos caminaron al departamento en silencio, Orihime con una gran sonrisa, estaban tan alegre que sin esperar algún movimiento del chico fue ella quien tomó su mano, a él realmente no le importó.
Cuando llegaron al departamento, se sorprendieron, la sala era un caos de voces, había muchas personas en ese lugar. Parecían discutir de diferentes cosas al mismo tiempo, Rangiku parecía la más acalorada, insistía sobre algo, Nell se encontraba junto a ella apoyándola, mientras Gin y Grimmjow solo observaban, Ichigo parecía renuente y Uryu se veía poco convencido de algo, junto a él, la que Orihime reconoció como su novia, Nemú. Y de pie sin opinar estaba Rukia, parecía estar pensando en otra cosa que en la discusión que hay se presentaba.
—¡Orihime, que bueno que llegaste! —Rangiku gritó cuando la vio, toda la sala se quedó en silencio.
—¿Sucede algo? —preguntó al verlos a todos en la sala.
—Sí, acérquense. Discutimos sobre el viaje —dijo emocionada la rubia.
—¿Qué viaje?
—De Navidad—A penas dijo eso la discusión empezó de nuevo.
La paciencia de varios se estaban acabando, Orihime solo pasaba de ver a uno a otro mientras comentaban, no entendía que ocurría, hasta que Rukia se obstinó y llamó la atención de todos, ella estaba cansada de aquella discusión sin sentido, en su mente no pudo evitar sonreír, algunos de los presentes habían estudiado en el mismo instituto y ella recordó aquellos años.
—Discutir por esto es tonto, si quieren ir bien y el que no, que no vaya. Ahora, ¿Quiénes son los que quieren pasar las navidades con Rangiku en "Las Noches"?, les digo desde ahora que yo…—dejó en suspenso su opinión pero luego solo le sonrió a la rubia—, obvio que me apunto, amo "Las noches", es lo mejor. Voy a ver si convenzo a mi hermano de salir de su ostracismo y unírsenos, le hace falta distraerse.
—¿Byakuya? Creo que me toca hacerle una visita, tengo mucho sin molestarlo —dijo sonriendo Gin.
—Fuiste la semana pasada
—Eso es mucho tiempo
—A mí me gusta la idea —dijo Grimmjow volviendo al tema original, Nell también apoyó junto a Gin.
—¿Qué opinas tú, Orihime? ¿Te gustaría ir? —preguntó con curiosidad Rangiku, la chica se veía algo dudosa.
—Yo voy —Aquella afirmación de parte de Ulquiorra dejó a todo el mundo de nuevo en silencio, el pelinegro no participaba nunca en nada que tuviera que ver con alguna celebración o viaje.
—Nunca he ido a "las noches", sería interesante —susurró Orihime.
—¡Entonces yo voy! —Ichigo parecía decidido.
—¿Y tú, Uryu?
—Nosotros también vamos
—¡Estamos listo! Los quiero a todos aquí el viernes con sus equipajes —comentó emocionada Rangiku.
*.*.*
Orihime no podía dormir, la emoción del viaje la tenía en vela, realmente nunca había salido en un viaje con sus amigos, su hermano y papá nunca se lo permitieron, la única vez que durmió fuera de casa fue el día que se quedó con las chicas en ese departamento y su hermano a la mañana siguiente la había llamado amonestándola y ordenándole que fuera a la casa, la recibió con una gran cachetada. Cerró los ojos tratando de olvidar esos recuerdos, en ese momento se encontraba sentada en uno de los muebles de la sala, todo el lugar estaba oscuro, ya dormían los demás.
—¿No puedes dormir? —La voz de Ulquiorra la asustó, no había escuchado sus pasos al acercarse, se sentó junto a ella, observándola.
—No, estoy muy emocionada por el viaje
—Aún faltan algunos días —Ella asintió y permanecieron unos minutos en silencio.
—¿Puedo saber por qué quieres ir? —preguntó con curiosidad, Ulquiorra solo posó su mirada ver en ella.
—Tu sabes esa respuesta, mujer
—Sí, creo que lo se…—Ella bajó un poco cohibida su mirada ,ella no era ciega, sabía que Ulquiorra estaba haciendo muchas cosas por ella, en los últimos días su corazón se la mantenía constantemente palpitando con fuerza y estaba nerviosa, temía arruinar lo que sea que estaba pasando entre ellos—. No te sientas obligado a ir
—Quiero ir
—¿Sabes? Este es el primer viaje que hago con mis amigos…—dijo sonriendo emocionada —. A Sora no le gustaban esas ideas y a papá tampoco, decían que solo servían para que las cosas se fueran de control
—¿Temes eso? —preguntó Ulquiorra.
—Rangiku es alocada pero sé que ellos no harían nada que me perjudicara
—¿Qué te preocupa? —Ella pareció dudar en responder, pero luego suspiró.
—Que…n-no dejo de escuchar sus voces en m-mi cabeza. Estoy asustada…cada vez que hago algo que a ellos no les gustaba, los escucho. —Ella coloco una de sus manos en su cabeza como si algo estuviera mal en ella.
—Ellos no te van a hacer más daño —él retiro su mano de su cabeza—. Ya nadie te va a ordenar hacer algo que no quieras, ya nadie te va a maltratar, estas a salvo
Ella levanto la mirada, sus ojos aun llorosos pero se lo quedo viendo fijamente, como si aquellas palabras por fin hacían eco en sí misma. Ulquiorra limpió los resto de lágrimas de su rostro, ella solo cerró los ojos, sintió su aliento cálido muy ceca de ella y un suave roce en sus labios pero cuando abrió los ojos él estaba ya lejos de ella, se sonrojó, estaba segura que ese roce habían sido sus labios.
—Ven, será mejor que descanse —fue lo único que dijo mientras se levantaba.
*.*.*
Un pelinegro se encontraba sentado en esa oficina, leía aquellos documentos pero sin prestar realmente atención a ellos, en ese momento sentía una especie de vacío existencial, solo trabajaba y estudiaba de forma mecánica, porque era lo que se esperaba de él. Dejó las hojas sobre el escritorio y se acercó al gran ventanal, estaba en esos días de plantearse realmente seguir con eso, realmente le gustaba su trabajo y lo que estudiaba pero sentía que le faltaba algo en su vida.
—¿Byakuya? —Un chico asomó su cabeza en la puerta, sonrió al verlo.
—Pensé que te dije que no volvieras a aparecer en mi oficina
—¿Cómo vas a decirle eso a tu mejor amigo? Además tengo tiempo sin venir a verte —Sin decir más, entró a la oficina y se dejó caer en uno de los muebles de ella.
—Solo desde la semana pasada
—Sí, lo se fue mucho tiempo ¿Me extrañaste? —Byakuya bufó, sus ojos grises volvieron a la vista que le brindaba estar en un décimo piso—. ¿Sabes? Rangiku tuvo una excelente idea
—Cualquier idea que venga de esa loca mujer no me interesa
—Yo creo que sí, necesitas salir de estas cuatro paredes —comentó el chico, sus ojos azules recorrieron el lugar y luego se quedaron en su estoico amigo.
—Gin, hoy no tengo paciencia —dijo el pelinegro, por su tono de voz supo que era cierto.
—Bien, solo vine a informarte —Se levantó y empezó a caminar hacia la salida—.
Tal vez te haga bien, últimamente estas más malhumorado de lo acostumbrado —cerró la puerta dejando solo al pelinegro.
¡Gracias por leer!
Disculpen la demora y mil gracias por sus comentarios.
Guest:
Violeta: Gracias por tus buenos deseos y vibras, las necesitamos :). No fue muy largo comparado con los demás, estoy haciéndolo algo cortos ahora que lo veo. Me reí mucho escribiendo la escena de Grimmjow, fue una locura, ahora Orihime tiene guardaespaldas personales jajaja. Gin a salido con muchas chicas pero Rangiku sabe realmente que busca él con eso, por eso se enoja aun mas y no tanto con él sino mas con ella misma, pronto lo veras. Si, al principio mi idea era que fuera así todo bello y de repente me salio esa escena, la deje porque me parecio correcto. Orihime aun tiene mucho que curar, pero en este capitulo Ulquiorra no pudo controlar su impulso, fue algo sutil pero algo es algo, para el viaje si prometo mas.
Aly36: Daddy Grimmjow jajaja, yo ame escribir esas escenas. El café es la vida de Ulquiorra. Lo admito me reí como loca por tu comentario de Gin jajaj no puedo con eso, Gin no la engaña, es algo complicado de explicar, lo veras cuando estemos en la historia GinRan. No es ninguna de las que mencionaste, la puse algo dificil jajaja. Yo no soy muy amante del Ichihime, pero extrañamente siempre coloco a Orihime enamorada de él. Tranquila, no lo odio, igual es la cannon, tristemente para mi corazón Ichiruki jajaja.
Ulquihime: Muchas gracias por tu bello comentario *-*, disculpa si te hice esperar mucho. ¡Viva el Ulquihime! jajajajaj
¡Hasta la próxima!
P.D: En estos días he estado actualizando "Una canción, una historia", si gustan variar un poco de esta historia, es una colección de viñetas individuales, parejas distintas por cada capitulo, pueden revisar la lista de capítulos y elegir leer la que quieran o les guste, tambien pueden sugerir canciones o parejas, realmente me esta relajando escribir esos relatos. La ultima fue una sexy de Ichiruki.
