Historia publicada: 31/05/2015

Editada: 25/04/2017

Publicada nuevamente:26/04/17

Historia original: Mi adorable Kim Sam Soon (Dorama)

Yo solo he cambiado algunas cosas, espero les guste n.n

El Jefe

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Capítulo 24: Amistad

La peliazul tuvo que aguantar la risa, quería burlarse de su Jefe, quería gritar a todo pulmón que ella había hecho que él se arrodille.

—¿Y por qué pones esa cara de estreñido? — preguntó Bulma burlona.

Vegeta movió el ramo.

—Tomalas, las rodillas me están matando — gruñó él.

Briefs hizo caso, a lo que Ouji se puso de pie y rompió el sobre en donde estaba la carta de renuncia de la muchacha.

—¿Hecho?

—No — respondió la peliazul, recibiendo una mirada atónita — No pudiste conmover a mi corazón... Pero me diste estas flores — comentó — Y yo las recibí... — se dió la vuelta dispuesta a seguir su camino.

—¡Oye ese no fué el trato!

—No existía tal trato

—Entonces dame mi ramo — reclamó Ouji siguiéndola.

—Ay, que podía esperar de tí, no eres un caballero

—¡Al menos dame tiempo para conseguir alguien que te sustituya! — gruñó.

—¡No me grites, trátame bien! — amenazó dejando de caminar.

—¿Eres una profesional? ¿Eres una novata? ¿Sabes del código de ética?

—¡Sí lo sé, lo sé perfectamente!

— Para tí todo es un juego, todo es mentira — habló — ¿Y qué es lo que harás? ¿Responsabilizarte como la adulta que eres o aceptar tu hipocresía?

—¿Qué fué lo que dije antes? — preguntó ella.

—¿Ah?

De inmediato la muchacha le tiró un golpe a Ouji.

—¡¿Quién eres tú para darme reproches?! — gruñó molesta — Sólo te daré dos semanas, antes le enseñaré a una de las chicas todo lo que sé. Escucha bien, solo dos semanas — dijo dándose la vuelta para irse, mientras Ouji sonreía satisfecho.

Luego de un par de horas se veía a sí misma enseñándole a Misaki.
La chica era muy nerviosa, muy despistada para aprender.

—¿Y si usamos termómetro para saber cuan caliente está el chocolate? — preguntó la peli negra.

—No, ahora tu mano será tu termómetro, eso es ser profesional — dijo la peliazul mirando al frente, en donde Hannah la observaba.

—¿Y tú? — habló Bulma dejándola de ver — Misaki déjanos solas

—Sí — la aprendiz asintió.

—Ya me enteré — gruñó la esposa de Yamcha acercándose a la cocina.

—¿De? ¿Supiste algún chisme y vienes a decírmelo?

—¡Sé que Vegeta terminó contigo y ahora está con Lázuli! ¡Enserio que lastima me das!

Misaki se sorprendió y salió corriendo de la cocina a lo que Bulma gruñó.

—Vaya, qué rapidez para que todos lo sepan

—En nuestro mundo todo se sabe rápidamente, pero no te desanimes, ¡Vegeta nunca fué para tí!

—Sí, gracias por tus palabras, así que ya vete — continuó haciendo unas galletas.

—Oye... — dijo juguetona — Puedo presentarte a alguien si quieres

—¿Ahora me ayudas? — se burló.

—Es que me preocupa que pienses que puedes tener algo con Yamcha... Supe que no lo dejabas tranquilo

—¿¡Ese idiota dijo eso!?

—¡Uh! ¿Acaso no puedes ser más vulgar? ¿Disfrutas presumiendole a otros lo vulgar que eres? — habló ofendida.

—Me estás haciendo enojar, largo, vete

—Te lo advierto, no dejaré que te acerques a Yamcha, ¿Oíste?

Bulma la ignoró.

—¿Me estás oyendo? ¡Oye! — chilló Hannah.

La peliazul la miró de nuevo.

—Te debes creer la gran cosa por haber estado con Vegeta, debes pensar que eres atractiva por haber estado con Yamcha, pero escucha, tú solo fuiste una diversión para ellos

—¿Ya terminaste? — habló aburrida.

—Humm, aún no — extendió su meñique — Promete que dejaras en paz a Yamcha

—Será mejor que te vayas — masculló molesta.

—¡Ash! ¡Solo promételo! — chilló moviendo su meñique.

—¡Lárgate de aquí! — gritó.

—¡Ash! — la ignoró.

—¡Vete antes de que te obligue a hacerlo!

—¡Ya pues!

—¡Te lo advertí! — gritó lanzando el tazón de harina que tenía cerca.

Todo ese polvo blanco se pegó en la ropa de Hannah.
La peliazul agarró un vaso con harina y correteó a la esposa de su ex-pareja.

—¡Ayúdenme! — chillaba Hannah — ¡Está loca!

—¡Ven aquí maldita! — exclamaba ante las miradas atónitas de sus compañeros de trabajo.

—¡No sé qué le pasa! ¡Se volvió loca! — chilló Hannah saliendo del restaurante.

—¡Vienes aquí con tu maldito peinado ridículo a molestarme! ¡Si vienes otra vez te mato! — gritó en la puerta trasera — ¡Eres una chica mimada! ¡La próxima vez que la vea la meteré al horno con el resto de pasteles!

La peliazul se dió la vuelta dispuesta a irse a la cocina, cuando se dió cuenta que todos la miraban.

—¿¡Qué!? — exclamó amenazante — ¡Pónganse a trabajar vagos! ¡Se acabó el espectáculo!

...

Ni siquiera el frío de la noche se sentía cuando la tenía a su lado, después de todo fué buena idea ir a ese restaurante tan especial.
Ella, más una hermosa música de fondo... Ella besándolo... Ella sonriéndole y echándose en su pecho... Simplemente era perfecto.
No podía pedir más.

Tanto Lázuli como él agradecían que los asientos de ese lugar fueran pegados, permitiéndoles así comportarse como dos adolescentes en su primera cita.

Vegeta era feliz.
Después de mucho tiempo al fin había encontrado paz.

Pero Bulma, la cual se había ido a beber con un par de compañeras de trabajo la estaba pasando muy mal.

—No puedo dejarte sola por un día — gruñó Milk — Tú no eres así, ni con el bastardo de Yamcha te comportaste de esta manera

La peliazul no dejaba de llorar en el apartamento.

—Vamos Bulma, no vale la pena, ese infeliz no merece tus lágrimas

—¡Tú no sabes...! — trató de hablar aún en su estado tan lamentable.

—Estas ebria, tranquilízate

Y la muchacha comenzó a llorar más fuerte.

...

Al día siguiente la mejor amiga de Briefs se había decidido, estaba harta.
Aprovechó que su amiga dormía plácidamente y salió temprano al trabajo.

Hoy iba a poner punto final a todo.


Continuará...