Capítulo 10

Orihime se levantó temprano aquella mañana, no había podido dormir de la emoción y mientras esperaba a los demás decidió preparar el desayuno para Ulquiorra y ella. Rangiku y Nell habían ido por sus cosas a su departamento la noche anterior, siendo acompañadas por Grimmjow y Rangiku, luego de una hora llamaron diciendo que se quedarían.

La pelirroja se había puesto nerviosa al saber que solo estarían ellos dos, desde aquella noche donde la consoló se sentía extraña al estar con Ulquiorra, nerviosa y se sonrojaba con rapidez. Casi no permitía que estuvieran solos por miedo a cometer algún error, estaba sintiéndose demasiado extraña, no sabía si porque aquella noche confirmó lo que ya sospechaba o fue aquel sutil roce de labios, Ulquiorra parecía no haber sufrido ningún cambio, seguía actuando como siempre y ella estaba intrigada por eso, ¿realmente había vivido ese momento? ¿O tenía una imaginación muy activa?

—¡Ay no! —dijo al oler algo quemado, estaba tan pensativa que olvidó darle vueltas a la panqueca*. No se había quemado mucho así que la disfrazaría luego con algo, esa sería la de ella, ni loca se la daba esa a Ulquiorra.

La noche anterior había estado tan nerviosa que fingió tener sueño temprano pero había olvidado que Ulquiorra dormía en el mismo lugar. Él no había dejado de dormir en el sofá de la habitación desde que se quedaba en el departamento, días atrás había insistido en que ella dormiría en el sofá pero Ulquiorra literalmente la ignoró.

—¡Rayos! —bufó al notar que se le quemó también la otra que hacía, no tan grave como la primera pero si se veía ligeramente quemada. Se estaba perdiendo mucho en sus pensamientos.

Dejó los dos platos en la barra pensando como disfrazarlos para que no se viera ni sintiera el sabor a quemado, observó los estantes. Al final sacó un montón de cosas y se las echó tratando de darle la mejor presentación que pudiera, esperaba que no se notara el sabor.

*.*.*

—¿Crees que aprovecharon su momento a solas? —preguntó Nell asomándose desde el asiento de pasajeros. Gin conducía y Rangiku iba de copiloto, ambos sonrieron por la pregunta.

Los cuatros se dirigían al departamento, habían dejado a los dos chicos solos con intenciones de que mejoraran su relación. Rangiku había notado que Orihime parecía más nerviosa de lo normal cuando Ulquiorra estaba en el mismo lugar que ella.

—Lo dudo mucho, Orihime es muy tímida —suspiró la rubia.

—Ni tanto —dijo Grimmjow sonriendo, las otras dos chicas lo vieron con interés.

—¿Por qué dices eso? —preguntó Rangiku.

—Cierto, no lo había comentado. La semana pasada los encontré a los dos en una escena muy comprometedora —Grimmjow hizo el comentario como si no fuera la gran cosa pero internamente se estaba riendo como demente.

—¿En serio? —dijeron las dos al mismo tiempo. Gin sonrió, sabía que buscaba el chico con ese comentario.

—Sí, escuché un ruido en la habitación de Ulquiorra y al entrar…—dejó la oración incompleta, Rangiku por poco se pasaba al asiento del pasajero por su curiosidad.

—¿Qué viste? —preguntó.

—Ulquiorra estaba en el suelo y sobre él estaba una muy cómoda Orihime, estaban lo suficientemente cerca el uno del otro…

—¡En serio! Esto no me lo esperaba, Orihime siempre tan tímida, pensé que había que darle un gran empujón para que avanzaran. —comentó emocionada la rubia.

—Las calladas son las peores —Gin recibió un golpe de Rangiku por el comentario.

—¿Crees que realmente…ellos…

—¡Ran! —exclamó Nell con una sonrisa que no pudo disimular.

—¿Que? Es mi amiga, además, lo admito, me gusta cómo se ven juntos pero si Ulquiorra llegó a pasarse se va a ganar un golpe en las bolas de mi parte

—Siempre estas amenazando con eso —susurró Gin pero la chica lo escuchó, él sonrió nervioso por la mirada que le dirigía.

—Ulquiorra no es ese tipo de persona—Nell lo defendió sorprendiendo a todos—. Solo lo sé, nunca ha mostrado interés en nadie según lo que me han dicho y lo que yo he visto, así que es sincero

—Eso es cierto…Que lindos son —suspiró al final Rangiku.

—¿Realmente crees que pasó algo entre ellos? —preguntó Nell cuando vio que Gin y Rangiku iniciaron una conversación entre ellos.

—De pasar, pudo pasar pero no es nada de lo que tú y la cochina mente de Rangiku piensan —susurró Grimmjow riéndose, Nell lo vio mal.

—¿Y por qué lo insinuaste de esa manera?

—Me gusta joderle la paciencia a los demás

*.*.*

—¿Esta bueno? —preguntó Orihime emocionada, Ulquiorra no había dicho nada desde que empezaron a desayunar, el pelinegro la vio a los ojos y luego volvió a comer otro pedazo.

—Esta bueno —respondió cuando la pelirroja pensó que no iba a obtener respuesta.

Volvieron a quedar en silencio, para sorpresa de Orihime era cómodo estar así, la hacía sentir parte de Ulquiorra. El chico no era conversador y ella sí pero no le molestaban para nada esos momentos donde estaban en silencio. Sonrió al ver como él seguía comiendo, parecía realmente gustarle y eso le alegró. Tal vez otro día se animaría a hacerle desayuno, normalmente lo hacia Nell o simplemente recalentaban algo que había comido en la noche.

—¡Ya llegamos! —se escuchó la voz de Rangiku.

—Espero que estén decentes, no queremos show gratis hoy —por aquel comentario de Grimmjow, Orihime por poco escupe su desayuno, sus mejillas se pusieron rojas.

Rangiku fue la primera en entrar, algo dudosa, como si esperaba algo, al verlos sentados desayunando solo suspiró y le regaló una sonrisa a Orihime. Los demás entraron más confiados.

—Oh, pero si llegue a buena hora —dijo Grimmjow acercándose, Ulquiorra no tuvo un rápido reflejo por lo que el chico logró quitarle un pedazo, se lo comió rápidamente para evitar que el pelinegro se lo arrebatara de nuevo y al momento pareció querer escupirlo, tomó con rapidez uno de los vasos con jugo de la mesa.

—¡Maldición! ¿Qué diablos es eso? ¿Cuándo cocinó Gin? —soltó Grimmjow sin medir lo que decía.

—¡Oye! —se quejó el chico.

—¿Sabe mal? —dijo Orihime con tristeza, Grimmjow supo que había cometido un error y no sabía cómo arreglarlo. Sintió los fríos ojos de Ulquiorra sobre si, mentalmente empezó a escribir su testamento, su amigo lo mataría luego.

—Yo no cocino tan mal, peor es Rangiku —Gin lo salvó con ese comentario.

—Maldito, por lo menos yo no quemo el agua —soltó Rangiku viéndolo mal.

—Pero si una ensalada

—Si los dos se casaran no se quien mataría a quien con su comida —comentó Grimmjow, Nell se empezó a reír como loca.

Orihime a pesar de lo graciosa de la situación, sabía que Grimmjow había evadido la pregunta, observó de nuevo su plato desanimada. A ella le sabía bien y Ulquiorra había devorado medio plato, había pensado que le había gustado ¿Lo hacía solo para no hacerla sentir mal? ¿Comía rápido por esa razón? ¿Para no sentir el mal sabor?

—A mí me gustó —La pelirroja se sorprendió al escuchar la voz de Ulquiorra y no fue la única, por un momento la cocina se quedó en silencio pero el pelinegro seguía comiendo con tranquilidad.

—¿Ulquiorra, te sientes bien? —preguntó Grimmjow, al ver que no le respondió no pudo evitar soltar una carcajada—. ¿Qué te dije Nell? Este chico está bien jodido —Orihime no entendió pero los demás solo empezaron a reírse.

—¿Realmente no quedaron mal? —preguntó bajito Orihime al pelinegro.

—Sabe bien —Eso bastó para que ella empezara a comer con una sonrisa.

*.*.*

Luego de estar todos listos y llegar los que faltaban se dirigieron al puerto, irían en bote hasta la isla. Todos iban abrigados, la brisa iba a estar algo fuerte y con el invierno iniciando tenían que cubrirse lo mejor posible.

El viaje fue largo para algunos a pesar de solo durar menos de una hora, Grimmjow e Ichigo eran demasiados competitivos, razón por la que cada vez que empezaba un nuevo juego para matar el tiempo, los dos terminaban peleando.

Ulquiorra permaneció leyendo un poco y la mayoría se sorprendió al ver como Orihime se quedaba dormida junto a él, apoyándose. Ichigo estuvo a punto de darle un buen golpe al pelinegro cuando notó que la acomodaba mejor en su hombro pero se controló y solo le envió una seña de advertencia, la cual ignoró. Cerró el libro y el resto del viaje se la pasó estudiando las facciones de ella.

Notó que tenía ojeras, había pensado que la pelirroja había dormido bien pero tal vez no era así, sin intenciones de despertarla deslizó suavemente su mano, tocó el área levemente oscurecida bajo sus ojos.

—Ya estamos por llegar Ulquiorra —le informó Nell acercándose a ellos, él asintió y ella se fue con una sonrisa en el rostro al ver que el chico no desviaba la vista de su amiga.

Él la movió suavemente, ella entre abrió los ojos, sus ojos grises lo vieron pero notó que aun llevaba ese velo en su mirada, aun no estaba completamente despierta. Se acomodó junto a él quedando aún más cerca de su rostro, sus ojos se volvieron a cerrar. Ulquiorra la vio fijamente, aquella chica estaba quebrando su control, se acercó un poco a ella. En la sala de espera ya no quedaban ninguno de sus conocidos, estaban ya buscando el equipaje. Rozó suavemente los labios de la pelirroja, era suaves y supo que pronto se volvería adictos a ellos, estuvo por alejarse cuando sintió que ella le correspondía, pudo ver por la cercanía como sus mejillas se empezaban a sonrojar y ella lentamente abría los ojos sin aun romper el beso.

Sin poder evitarlo más él colocó una de sus manos en su cintura y la acercó más a él, profundizó aquel casto beso. Ella cerró de nuevo los ojos y se dejó llevar, colocó sus brazos detrás de su cuello acercándolo aún más a ella.

La respiración hizo falta por lo que ambos se alejaron, ella abrió los ojos completamente sonrojada. El pelinegro aun sentía en sus labios su sabor pero en ese momento no la empujaría más. Ella se alejó nerviosa, en sus ojos había una mezcla de preocupación, confusión y miedo.

—¿Cuánto van a tardar? —preguntó Rangiku asomándose en la entrada e interrumpiendo las palabras que Ulquiorra estaba por decir—. Están por darnos nuestro equipaje, vamos.

Orihime prácticamente salió corriendo detrás de la rubia, Ulquiorra los siguió unos minutos después, una mínima sonrisa se posó en sus labios para luego desaparecer al mismo segundo.

*.*.*

—Wow, que inmensa es esta casa —dijo Nell al entrar al lugar donde se quedaría. Rangiku le había comentado que su tía era la única familiar que siempre estaba pendiente de ella pero que por su trabajo viajaba mucho por lo que no la veía con frecuencia.

Todos se instalaron, se repartieron las habitaciones, Nell y Orihime compartían una, mientras Rukia y Nemú otra. Quedaban tres habitaciones más, una era de Rangiku y las otras dos para los chicos.

—Maldición porque no pudiste irte a la otra habitación —soltó Ichigo al ver a Grimmjow entrar en la que él había escogido.

—Tiene mejor vista —Grimmjow sonrió, en realidad solo buscaba hacer molestar al chico, era muy fácil de lograrlo.

—Chicos, vamos a comer para luego ver que nos brinda esta isla, recuerden que solo estaremos tres días —informó Rangiku mientras pasaba por las habitaciones.

*.*.*

Orihime había pasado toda la tarde evitando a Ulquiorra y varios en el grupo empezaron a notar eso. Luego de comer decidieron ir a un festival, mientras caminaban Grimmjow se acercó a su amigo.

—¿Qué diablos le hiciste a la princesita? —preguntó mientras colocaba un brazo en el hombro del chico, este se soltó, odiaba cuando Grimmjow se ponía en plan de psicólogo.

—Vamos, Ulquiorra —Nell apareció por el otro lado —. Confía en nosotros te ayudaremos, todo parecía tan bien cuando los dejamos en la sala de espera. ¿Qué hiciste para que estuviera así? —Ulquiorra siguió cambiando en silencio con la esperanza que lo dejaran solo.

—¿Es una crisis? —preguntó Grimmjow, su tono dejó de ser burla. Nell negó a la pregunta, Orihime no se veía asustada ni nada, solo nerviosa.

—¿Dijiste algo malo?...No parece enojada, solo avergonzada...umm, te evita cuando te ve y la he visto ponerse roja, parece muy nerviosa —Nell y Grimmjow se vieron.

—¡No! —gritaron ambos, el grupo que iba adelante giró a verlos pero ellos actuaron como si nada, cuando la atención se desvió volvieron a ver al chico.

—¿La besaste? Oh por Dios, con razón estaba así —dijo emocionada Nell.

—Pueden callarse —No se inmutaba pero Grimmjow sabía que estaba ya molesto.

—Pero eso es bueno, Ulquiorra. Si ella está así es porque no sabe cómo reaccionar —comentó Nell.

—Mira, aprovecha que estamos en este festival, yo distraeré a Ichigo y tu ve por ella, llévala a un lugar donde puedan hablar y NO LO ARRUINES, porque te juro que te daré una paliza —Grimmjow mostró que hablaba en serio y sin esperar respuesta, ambos se fueron.

"Entrometidos" pensó mientras veía a Grimmmjow molestar a Ichigo y causar la risa de los demás, Orihime estaba más alejada por lo que él caminó hacia ella, tomó su mano y la llevó en otra dirección. Se sorprendió al sentir que ella no se resistía, sino que lo seguía, parecía avergonzada pero decidida.

Llegaron hasta una área tranquila del lugar, se sentaron en unos banco, era la área que servía de observatorio, de ahí se veía el puerto y el mar. Empezaba atardecer por lo que la vista era hermosa pero Orihime en ese momento no podía concentrarse en el paisaje, nerviosa solo veía su mano entrelazada con la suya, Ulquiorra sabía lo que estaba pensando.

—No te alejes —fue lo único que le dijo el chico, sorprendiéndola, sabía que él no era de mucho hablar.

—No lo quiero hacer, pero tengo miedo. Yo estoy…en este momento estoy rota, Ulquiorra. No estoy bien y lo sé, por más que trate de alejar todo y olvidar, regresa por mí, los recuerdos, los sueños, ellos. Estoy constantemente alterada, yo no quiero arruinar esto…yo…Yo estoy enamorada de ti desde hace un tiempo, yo no quiero arruinarlo —Habló con sinceridad, estaba asustada realmente, Ulquiorra lo notaba porque inconscientemente ella apretó sus manos entrelazadas, una lágrima se deslizó por su mejilla, ella realmente no quería arruinarlo todo.

Ulquiorra permaneció en silencio pero con sus dedos limpió una de las lágrimas que se deslizaban por su mejilla. Orihime se sintió peor, ella siempre estaba causándole problemas, él siempre estaba consolándola.

—No eres la única rota —aquella frase no se la esperó, alzó la mirada encontrándose con esos ojos esmeralda—. Yo no entiendo esto de las emociones, llevó mucho sin sentir algo que no sea indiferencia, realmente el mundo puede estar ardiendo y a mi importarme poco, pero yo no puedo verte llorar, ha sido un descubrimiento interesante

Orihime empezó a entender un poco a lo que se refería, Ulquiorra también era una persona herida, solo que él había tenido una manera de protegerse distinta, ella intentaba actuar normal y sonreír, solo olvidar. Él solo se encerró en sí mismo, alejó al mundo de su interior. Aquel pensamiento le hizo entender algo, él tenía razón, no era la única rota. Tuvo curiosidad de saber por qué él tomó esa decisión.

—¿Puedo saber…

—El mundo es cruel, tú lo has comprobado. Las emociones permiten que otra persona te destruya. Amar, apreciar a una persona hace que la otra pueda controlarte. Si demuestras miedo, saben tu debilidad, si muestras felicidad pueden romperte, si muestras enojo saben cómo joderte, si muestra rencor, odio, tristeza, gratitud, interés, todo eso lo pueden utilizar para dañarte.

—Por eso te aislaste —dijo pensativa la chica, fue tarde cuando se dio cuenta que lo había dicho en voz alta. Observó a Ulquiorra nerviosa pero el chico solo la veía, el comentario no lo molestó—. Eso es cierto, pero las emociones nos hacen humano, tú aun las tienes Ulquiorra, por eso me ayudaste, por eso te mantienes cerca de Grimmjow y Gin. Yo no voy a dejar de amar por lo que ocurrió, yo no dejaré de confiar, yo seguiré siendo yo a pesar de todo

El pelinegro la vio y ella entendió, él le había contado eso para que ella comprendiera su punto. Debía confiar en sí misma, debía dejar atrás el dolor y seguir adelante. Ulquiorra debió haber pasado algo muy difícil, alguien debió haber traicionado su confianza para que se aislara de esa manera, pero ahora estaba confiando en ella, Orihime se dio cuenta la magnitud de aquel gesto. Ulquiorra la quería.

En ese momento un ruido se escuchó en el cielo haciendo que ella elevara la mirada, unas luces de colores empezaron a aparecer, la pelirroja sonrió, entrelazó más fuerte su mano con la de Ulquiorra. Era hora de dejar atrás todo lo que la atormentaba, Ulquiorra cuidaría de sus heridas y ella trataría de hacer que las de él cicatrizaran.


¡Gracias por leer!

Cortito pero bonito, o eso espero. Tenemos beso serio y confesión, avanzamos en el Ulquihime jajja. Trataré de volver a actualizar en esta semana para recompensarle lo corto de este.

Gracias por sus bellos comentarios, me animan un montón

Guest

Ulquihime: Es que imaginar un Ulquiorra enamorado es vida jajjaa A Ulquiorra no le desagrada la exposición es solo que no ve lo mismo que Orihime ve, no tiene esa rama artística. Aquí tenemos un beso, así que espero lograr que te emocionaras jajaja.

Aly36: Gin Ichimaru esta en ese club desde hace mucho tiempo, solo que no sale de la Friendzone jajaja. Rangiku esta celosa de Nell jajaja, ella no puede estar así, así que le mata los momentos a Nell jajaja. No en realidad no, solo que le gusta a veces fastidiar a Nell. Sobre lo de Ulquiorra, acertaste, fue un recuerdo. La chica nueva no es un occ, pero es un personaje no tan frecuente en los fics pero en los míos si jajjaa. Por eso sigo escribiendo fics jajaja. Felicidades, otro comentario largo ;)

Violeta: Te entiendo y gracias por tomarte el tiempo de leer y comentar :). Si, eso es exactamente, ella aun no sabe como actuar, si avanzar o no, aqui mostramos un poco de sus miedos. Esta en la etapa de superación, en este capitulo ya empezó a realmente tratar de superar y curar todas las heridas que le causo su situación anterior. Los próximos capítulos serán menos dramáticos, creo, así que habrá diversión. Créeme que el GinRan tiene años en esa situación, ya lo veras en su historia. Él estará incluido y tendrá su historia, de una manera poco común que probablemente les sorprenda. ¡Besos!

¡Hasta la próxima!