Capítulo 12

Orihime despertó algo desorientada, sintió una suave respiración junto a la suya, giró su rostro encontrándose con el de Ulquiorra, el chico dormía. Pocas veces había sido capaz de verlo dormir y es algo que le agradaba, las facciones del chico se suavizaban.

Se sintió avergonzada de todo lo que había ocurrido aquella noche, realmente el alcohol le había nublado el juicio pero lo peor había sido, rememorar esas palabras de su hermano y verse reflejadas en ellas. Sabía que no debía sentirse así, Ulquiorra había demostrado interés en ella y recordaba cómo le dijo que le gustaba, era reciproco, no era malo lo que había ocurrido pero aun así, las palabras de su hermano seguían hiriéndola.

Un dolor de cabeza empezó a atacarla, se sintió pesada y cansada, también sentía la garganta seca. ¿Por qué a las personas les gustaba beber? Si, era verdad que se sintió distinta, que de alguna manera la mantuvo en una nube donde solo se dejaba llevar por sus sentimientos, pero no le gustaba el poco control de su cuerpo ni mucho menos lo que estaba sintiendo en ese momento.

—¿Estas mejor? —La voz de Ulquiorra la sacó de sus pensamientos, se había despertado.

—Me duele mucho la cabeza —confesó, realmente se sentía muy mal pero prefirió decirle solo eso, Ulquiorra se incorporó un poco y deslizó su mano por la mejilla de ella.

—Eso es resaca —Orihime sonrió aun sintiéndose tan mal, había imaginado que eso era lo que le ocurría.

—¿Tu nunca la has tenido? —preguntó con curiosidad.

—Una sola vez—Su respuesta la dejó con intriga pero decidió no preguntar.

Ambos permanecieron unos minutos en silencio, inconscientemente ella se acomodó mejor junto a él. En su mente pasó un pensamiento, ella no lograba controlar sus emociones, no podía evitar dejarse llevar por ellas, no pesaba sobre la noche anterior que estaba bajo los efectos del alcohol sino en su vida. Su padre y hermano había logrado que ella dejara de suplicar que se detuvieran cuando la lastimaba ya sea verbal o físicamente, pero no pudo nunca controlar sus lágrimas y no verse afectada. Se preguntó como el chico lo logró si a ella le parecía tan imposible, como alguien podía neutralizar hasta las emociones de felicidad.

—¿Te puedo preguntar algo? —Ulquiorra la vio y ella por un momento dudó, pero luego decidió que necesitaba saber un poco más de él y de su forma de pensar—. ¿Cómo logras controlar tus emociones? ¿Cómo logras mantener esa neutralidad?

Él permaneció en silencio y Orihime temió haberle preguntado algo que le afectaba, ella sabía que Ulquiorra tenía heridas escondidas, se amonestó mentalmente por su falta de tacto.

—Toda mi vida lo he hecho, no te puedo decir cómo se logra —respondió sorprendiéndola.

—¿Sería abusivo preguntar qué ocurrió para que fuera así? —Él permaneció unos minutos en silencio, Orihime empezaba a creer que no le respondería.

—Nací en una familia creada solo por un interés, él era una persona ambiciosa y le importaba la opinión de los demás, ella solo fue una mujer ingenua que se dejó llevar por la fachada que él creó, siempre manipuló sus sentimientos, siempre la despreció, la engañó, la humilló. Luego volvía a convertiste en la persona que la ilusionó, atrapándola de nuevo en ese ciclo vicioso. Yo nací en ese lugar, aprendí desde mucho antes de estar vivo que lo mejor para no verme afectado por él era no dejarme llevar por mis emociones, además no quería ser como ella —Orihime no había esperado esa respuesta, Ulquiorra estaba acondicionado para ser así, desde niño se había visto obligado a ser como es para no salir lastimado.

—Lo siento mucho —Él solo la vio a los ojos.

—Yo también cargo estigmas por lo que no debes sentirte mal, deberías estar agradecida de ser ese tipo de persona que a pesar de todo aún se sostiene en pie y no odia al mundo. Tú prefieres vivir y mejorar

—Te enseñare —Le susurró la pelirroja acomodándose en su hombro, se sintió bien estar así con Ulquiorra, el chico podía ser callado pero su sola presencia la tranquilizaba, realmente estaba amando la sensación de estar en contacto con él, le hacía sentir que traspasaba poco a poco aquella coraza—. ¿Ellos…? —dudó en realizar la pregunta, tal vez no debería volver a traer el tema.

—Ella murió…Él está pagando el infierno que la hizo pasar —fue su respuesta.

—Lo siento, no debí preguntar

El chico permaneció callado y ella junto a él, ambos solo escuchando sus respiraciones, Orihime acababa de descubrir mucho de Ulquiorra, empezaba a darse cuenta que realmente conocía poco del pasado del chico antes de todo esta situación.

Ambos fueron sacados de sus pensamientos cuando escucharon la puerta principal abrirse con violencia y un conjunto de voces y maldiciones se escuchaban. Orihime se levantó con rapidez asustada, era de madrugada, aún estaba oscuro, seguro habían acabado de llegar del club pero se escuchaban muy alterados. La pelirroja abrió la puerta de la habitación y por poco fue derribada por Gin.

El chico entró como un bólido a la habitación, tomó sus pocas pertenencias esparcidas en el lugar y las metió con rapidez en su equipaje, se lo lanzó al hombro y volvió a salir de la habitación. Todo sucedió para Orihime en una fracción de segundo. Ulquiorra se había levantado cuando vio a la chica ser por poco golpeada por Gin al pasar, se acercó a la pelirroja aun aturdida, tomó su mano y la llevo afuera para ver que ocurría.

—¡Gin, espera! ¿Estás loco? Son las cuatro de la mañana ¿Qué vas a lograr a esta hora? —escucharon la voz de Ichigo al salir del pasillo.

Cuando llegaron a la entrada solo lograron ver como Gin salía de la casa trancando la puerta con fuerza, en el lugar por un momento reinó el silencio, la mayoría parecía aturdido por lo que presenciaron.

—¿Qué ocurrió? —preguntó Orihime a Ichigo, todos parecían estar muy alterados.

—Se llevaron a Ran

—¡¿Cómo que se la llevaron?!

—No sé cómo pasó, Gin esta colérico y no explicó muy bien la situación. Solo sabemos que unos imbéciles se acercaron a ella cuando fue por unas bebidas, regresó cuando la vio discutiendo con ellos, nosotros escuchamos cuando Gin empezó a discutir y pelear con uno de los hombres para que la dejaran pero cuando nosotros llegamos a él para ayudarlo, ya se la habían llevado

—Pero ¿Quién se la llevo?

—Gin solo nos dijo que reconoció a dos, son hombres que trabajan para el padre de Rangiku

—¿Acaso su padre es mafioso? —preguntó Grimmjow, aún estaba sorprendido de lo que ocurrió.

—No, pero es malditamente millonario —respondió Uryu.

—¿Cómo piensa salir de la isla a esta hora? Es probable que se la llevaran en un bote privado —Rukia estaba muy preocupada por la situación.

—Tendrá sus maneras, pronto lo alcanzaremos. Recojan sus cosas, salimos apenas amanezca a la ciudad —informó Ichigo, todos asintieron.

*.*.*

El viaje de regreso fue silencioso y lleno de preocupación, Nell y Rukia habían llamado con desesperación a Rangiku o a Gin, ninguno respondía. Orihime estaba tan nerviosa como ellas, la chica recordaba muy bien la mala temporada que pasó Rangiku, era muy presionada por sus padres.

—Ella estará bien ¿Cierto? —susurró, estaba sentada con Ulquiorra, su mano entrelazada a la de él.

—Gin fue por ella —No tenía otra respuesta para darle, sabía a ciencia cierta que el chico se volvía loco por cualquier cosa de Rangiku, muchas veces se preguntó como él se dejaba llevar tanto por esa rubia.

Ahora entendía un poco lo que sucedía con Gin, y si comprendía su ira. Ulquiorra le rompería todo los huesos del cuerpo a cualquiera persona que intentara llevarse a Orihime en contra de su voluntad, y más si era la familia que supuestamente debía protegerla.

Todos llegaron al departamento de Gin, el chico no estaba por ningún lado, Nell decidió ir a la casa de Rangiku, iría a ver si podía lograr verla. Grimmjow no estaba dispuesto a dejarla ir sola por lo que fue con ella, los demás permanecieron esparcidos en la sala, intentando comunicarse con alguno de los dos.

Luego de media hora donde ya todos se sentían agotados mentalmente, Nell llamó informando que los padres de Rangiku solo le habían dicho que ella estaba de viaje. Nell los encaró y solo le dijeron que era por su bien.

—Viejos de mierda —soltó Ichigo una vez que Nell colgó, los demás asintiendo dándole razón.

—¡Mi hermano! —dijo de repente Rukia llamando la atención, la chica empezó a caminar a la puerta del departamento—. Gin debió ir con mi hermano, él podría ayudarla a encontrarla

*.*.*

Gin estaba muy alterado, caminaba en cirulos en aquella elegante oficina. Esperaba que Byakuya terminara la llamada que hacía, el chico sentía que estaba cerca de volverse loco, demasiadas posibilidades pasaban por su cabeza. Aún estaba impresionado de los extremistas que eran sus padres, llevársela de esa manera era una locura.

—Está en un hotel lujoso en el centro de la ciudad —Byakuya no había terminado de decir cuando el chico empezó a caminar hacia la puerta, el pelinegro lo detuvo—. No actúes de manera impulsiva

—¿Estas demente? Esto se considera un secuestro ¿Lo sabías?

El teléfono de Gin sonó interrumpiendo su ira, vio quien lo llamaba molesto pero luego se sorprendió, era el número de Rangiku, con rapidez contestó la llamada.

—¿Ran?

—¿Estoy bien, calma a los chicos. Mamá me llamó y dijo que Nell fue alterada a la casa, tranquilízalos —Su voz se escuchaba algo ronca, como si la hubiera forzado mucho.

—Voy a ir por ti

¡No! Yo estoy bien. Solo debo arreglar unos asuntos aquí, tranquilo.

—¿Qué está pasando?

Solo, mantente al margen, y lo siento…Me quedaré con ellos un tiempo —Su voz se quebró al final, Gin se preocupó aún más.

—¡Dime qué diablos está pasando! ¿Te hicieron algo?

No, solo…Gin, por favor haz lo que te pido, voy a estar bien —Sin decir más ella colgó.

*.*.*

Orihime se encontraba observando las fotos del viaje, realmente tenía buenos recuerdos olvidando la mala situación del final. Gin había llamado unas horas atrás diciendo que Rangiku se había comunicado y que estaba bien, que se quedaría una temporada con sus padres, a ninguno le agradó la idea pero Gin logró tranquilizarlos.

La pelirroja acarició el rostro sonriente de Rangiku en la foto, estaba algo nerviosa por ella, podía parecer una persona fuerte y alegre pero Orihime sabía que realmente era una persona sensible. Nell y Rukia estaba muy molesta por la situación pero ambas lograron controlarse, Rukia se fue con Ichigo, Nell se encontraba encerrada en la habitación de Grimmjow.

—¿Estas bien, princesita? —Grimmjow se lanzó en el sofá junto a ella, llevaba una bebida en la mano.

—Sí, ¿Cómo esta Nell? —preguntó alzando la vista y viendo la puerta cerrada de la habitación del chico, hasta hace un rato él había estado con ella.

—Más tranquila, nunca la había visto tan enojada

—Está preocupada por Rangiku, sus padres no es que sean los mejores —comentó Orihime, la chica dejó las fotos en la mesa—. ¿Sabes dónde fue Ulquiorra? —El chico había salido luego de recibir una llamada y aun no regresaba, habían pasado ya tres horas.

—Aizen pidió que fuera a verlo, es su tutor —Grimmjow se encogió de hombros.

Orihime lo observó, la persona que más conocía a Ulquiorra probablemente era él. De repente tuvo tantas preguntas en su mente para hacerle, realmente estaba curiosa.

—¿Desde qué edad lo conoces? —decidió probar con la más sencilla. Grimmjow la vio algo sorprendido por su pregunta pero luego sonrió.

—Desde niño, estudiamos en la misma primaria

—¿Siempre fue así?

—Oh si, taciturno y poco hablador, aunque con los años se puso peor y empezó a aislarse, yo era el único cercano a él hasta que Gin nos aceptó en su departamento, los dos aún no sabemos cómo logramos entrar en su mundo

Ella dudó en preguntarle lo que la tenía en duda desde temprano, quería saber más de su historia familiar pero sabía que Ulquiorra no hablaría más y tampoco quería que lo hiciera, podría reabrir alguna herida vieja.

—¿Conoces a su padres? —La sonrisa de Grimmjow se borró y la observó fijamente como tratado de leerla.

—¿Te contó algo? Wow princesita, avanzaste mucho. —A pesar de la burla, su tono y expresión eran serio, parecía ser un tema delicado—. Él es demasiado cerrado con su vida, yo sé un poco de él por el tiempo que he sido su amigo, no porque me lo contara.

—¿Su madre… —Orihime por primera vez vio a Grimmjow algo incómodo, él parecía dudar.

—No sé si deba contarte esto, es algo más personal. Tal vez más adelante él te lo cuente

—Grimmjow quiero saber, él ya no me dirá más, estoy segura de eso —Él suspiro a los minutos cuando se dio cuenta que ellas insistiría más.

—Está bien pero esto queda entre nosotros, tú no sabes nada y yo jamás te dije algo. La madre de Ulquiorra se suicidó cuando él tenía diez años, su madre al igual que la mía sufrieron violencia pero no del mismo modo, la de mi madre era física y la de su madre era psicológica, las dos son muy destructivas para la mente de una persona

—Lo sé —susurró Orihime recordando su vida, Grimmjow se golpeó mentalmente pero aun así continuo.

—La madre de Ulquiorra empezó a sufrir de nervios con los años, su padre era un maldito y siempre he pensado que la personalidad de Ulquiorra deriva de eso, para no verse afectado por lo que ocurría dentro de su casa, se aisló de todos. Su madre era una persona muy cariñosa con él pero su padre la amonestaba cada vez más por eso, quería que su hijo fuera alguien fuerte. Lo logró, Ulquiorra se aisló hasta de su propia madre con el fin de protegerla y evitar que él la hiciera sentir mal —Orihime lo veía impresionada, definitivamente Ulquiora no había tenido una buena niñez.

—Eso no es todo, Orihime. La noche que se suicidó, él estaba en casa y fue quien la encontró —La chica lo vio horrorizada—. La vida hizo de esa manera a Ulquiorra, se volvió indiferente y poco le importaba los demás, aun no entiendo como aun mantuvo nuestra amistad y no me mando al diablo

—Él podrá demostrar como si no tuviera sentimiento, pero él los sigue teniendo y se podría decir que son aún más fuerte que lo que sentimos nosotros por mantenerlos atrapados dentro de si —Orihime había notado eso mientras más tiempo pasaba con él.

—Eso fue profundo —comentó Grimmjow sonriendo y acariciándole el cabello como un hermano mayor, aquel gesto enterneció a Orihime.

—Él me dijo que no era la única herida, y veo que es muy cierto

—Todos tenemos problemas, y algunos como tú, no lo demostramos

*.*.*

Un castaño se encontraba apoyado en su escritorio mientras veía a su visitante, tenía mucho sin recibir una visita de él y probablemente seguiría así sino lo hubiera llamado para hacerlo venir. Ya llevaba unas horas hablando con él aunque pareciera más que hablara consigo mismo pero se vio sorprendido de repente por ese favor que le pidió, el chico nunca le pidió nada, ni siquiera cuando se hizo cargo de él luego de que su padre enfermó.

—Es curioso que me pidieras este favor —comentó.

—Es importante para mí —fue la respuesta del chico.

—Primera vez en mucho tiempo que te escucho decir algo así, ¿Qué cambió? —Aizen estaba extremadamente curioso—. ¿Es por ella?

—No es algo que deba importarte, ¿vas a hacerlo?

—Sigues siendo tu —dijo sonriendo—. Si, pediré el caso

—Has hablado de todo, pero no me has dicho para que me llamaste —acotó el chico, sus ojos verdes lo veía analíticamente.

—Tengo curiosidad de saber de ti, has estado haciendo un buen trabajo con los documentos pero no te habías dignado ni a venir a verme, estoy ofendido

—¿Solo me hiciste venir por eso?

—Y también quiero saber de Nelliel, escuché que están viviendo en el mismo departamento. Luego de la muerte de Harribel, no he sabido nada de ella, esa niña no me ha dejado ayudarla

—Si quieres saber de ella, deberías ir

—No creo que sea bien recibido

—Llama a Grimmjow, él te dirá más

—¿Está saliendo con el idiota? Oh, pero que pequeño es el mundo —Una sonrisa se formó en su rostro.

—¿Es todo? —Él parecía desinteresado.

—Si

El pelinegro se levantó sin decir nada más, el castaño lo observó, su rostro seguía igual de indiferente pero lograba ver algo distinto en su mirada, el hielo se estaba derritiendo. El chico estaba por salir pero se detuvo por la voz de Aizen.

—Ulquiorra, ella te hace bien

*.*.*

El pelinegro llegó tarde al departamento, se sorprendió de encontrar a Orihime durmiendo en el sofá, no parecía estar muy cómoda. De la cocina salió Grimmjow atragantándose con un pan, al verlo trago y sonrió.

—Ella te estaba esperando pero se quedó dormida, la carga emocional de hoy la noqueó —Sin más cerró la puerta de su habitación.

Ulquiorra se dirigió a la chica, dormía con tranquilidad, últimamente se había dejado de quejar en sueños y parecía dormir en paz, sin ninguna pesadilla o recuerdo. La tomó en brazos y la llevó hasta la habitación, se acomodó junto a ella, la chica inocentemente se acercó más a él, Ulquiorra solo acarició su cabello, podría acostumbrarse a eso, le gustaba que la chica durmiera abrazada a él


¡Gracias por leer!

No pude cumplir, sigo teniendo problemas de Internet T_T. No aprovecho de subir el siguiente porque aun tengo que editarlo, este es el penúltimo de Ulquihime, y como vieron el GinRan empezara con mucho drama. Besos y espero regresar hoy mismo o mañana con el ultimo (Si el internet coopera)

Respuesta a Guest:

Ulquihime: ¡Viva el Ulquihime! Me encanta escribir a un Ichigo en sus momentos "hermano protector" jajaja me divierte. Que bueno que te guste como es Ulquiorra, a veces siento que me salgo demasiado de personaje, pero que bueno que aun así te guste :). ¡Gracias por comentar!