Historia publicada: 31/05/2015
Editada: 25/04/2017
Publicada nuevamente:26/04/17
Historia original: Mi adorable Kim Sam Soon (Dorama)
Yo solo he cambiado algunas cosas, espero les guste n.n
El Jefe
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Capítulo 27: Confusión I
Cuando llegó su departamento, observó detenidamente la bicicleta, que aún tenía ahí, de Bulma.
Gruñó fastidiado y se fué a asearse para descansar por fin.
Al día siguiente se levantó inquieto, había tenía un sueño realmente raro.
Había soñado con Bulma.
Trataba de recordar, pero solo recordaba verla furiosa, gritándole el por qué la había dejado.
Sacudió la cabeza para olvidar completamente todo e ir a trabajar.
Cuando llegó corrió hacia la cocina.
—Bulma, quiero que te lleves tu maldita bicicleta de mi departamento — dijo al ingresar.
Misaki, la cual estaba atareada con todos los postres lo observó extrañada.
—Bulma ya no trabaja aquí, ¿Recuerda? — respondió dejando de hacer el pastel.
—Eh... Sí, tienes razón — murmuró incómodo dando media vuelta para irse.
Antes de desaparecer del lugar:
—¿Podrás con todo? — se refirió al trabajo.
—Creo que sí, solo estoy preocupada...
—Haz tu mayor esfuerzo — dijo retirándose de ahí.
Misaki sonrió como una muchacha enamorada, pero luego negó con la cabeza y se concentró.
...
Si quería olvidar a Ouji, debía comenzar con un cambio de Look.
Debía comenzar desde cero.
Fué con profesionales para que le arreglen el cabello y que se lo corten un poco. Además que ellos también la ayudarían a maquillarse.
Al salir encantada con su resultado, compró un café y se encaminó en busca de empleo.
Así Milk le haya dicho que tenía conocidos en un restaurante, ella quería buscar empleo por sí misma.
...
Observaba a Lázuli, con su sobrina, las cuales elegían juguetes para comprar.
Al parecer la rubia no le quería dar mucha importancia a lo ocurrido anoche.
—¿Te gusta este? — preguntó Lázuli mostrándole el sed de doctora a Fernanda.
La pequeña asintió sonriendo.
—¡Lo sabía! A mí también me gusta, nos divertiremos jugando en casa
Vegeta sonrió encantado.
Hasta que su consentida tomó un sed de cocina.
—Este es de cocina — murmuró Lázuli tomando el juguete — ¿También lo quieres? — preguntó, a lo que la niña asintió con la cabeza.
Ouji miraba a todos lados incómodo.
Caminaron juntos, cada uno de la mano de Fernanda. Parecían un familia.
La niña se detuvo en un libro.
—¿Quieres ese? — preguntó Vegeta al reconocer el libro.
Era "Momo", aquel libro que Bulma le habló a su sobrina.
—¿Ya sabe leer? — dijo sorprendida la rubia.
—Pues sí — respondió orgulloso — Ella ya sabe leer
—Humm yo creo que ya es demasiado — habló Lázuli, refiriéndose a los juguetes de la niña.
Fernanda tomó el libro, lo abrazó y la miró frunciendo el ceño.
Característico de los Ouji.
Vegeta se quedó estático.
—Bueno puedes llevarlo — accedió Lázuli — Podrás leerlo después, ¿Si? — animó — Vamos
El peli negro se quedó alejado y tomó un libro para él, tenía curiosidad de leer algo que la peliazul había recomendado.
Los muchachos llevaron a Fernanda a su respectiva terapia.
Observaron desde una ventana enorme cómo la niña jugaba con otros niños.
—¿Desde cuando está en terapia?
—Desde hace dos años
—¿Y siempre la traes tú?
—Sí, casi
—¿Y cómo lo logras? Dos veces a la semana, eso es difícil con el trabajo que tienes
—Bulma, si me ayudas... — comenzó a hablar Ouji, recibiendo la miraba atónita de Lázuli — Podremos turnarnos para traerla los dos y así... Sería más fácil
No se había dado cuenta de la enorme confusión que había hecho entre las dos mujeres.
Volteó a ver a la rubia, la cual lo miraba aún perdida.
—¿Qué? — preguntó inocente.
—No- — se trabó — No... Nada...
Continuara...
¡Moría por escribir esta escena! ¡Espero les haya gustado!
