Capítulo 13

Orihime estaba muy asustada, aquella era la primera vez que vería a su hermano luego del incidente. Se había sorprendido que dos días después del viaje la llamaran, se llevaría a cabo la primera audiencia los primeros días del nuevo año.

Había estado muy aturdida con la noticia, no sabía si sentir alivio o tristeza, a pesar de todo lo que pasó, ella seguía viéndolo como su hermano. Ulquiorra le informó que su tutor se había ofrecido a llevar el caso, ella se sentía muy mal por permitir ese juicio pero sabía muy bien que su hermano debía pagar, él no estaba bien.

Todos se sorprendieron y hasta ella misma cuando dijo que iría a ver a su hermano esa misma semana, no iba a esperar hasta el juicio. Más de uno de sus amigos no querían que lo hiciera pero ella necesitaba cerrar ese ciclo de su vida y era demasiado esperar, además necesitaba hablar con él. Su psicóloga le dijo que era muy temprano para hacerlo, aun podía herirla y hacerla caer de nuevo, pero que si ella necesitaba hacerlo que lo hiciera.

—Oh, pero si mi bella Hime quiso venir a verme al fin —dijo su hermano apenas la vio. Orihime se sorprendió de lo enfermo que lucía, estaba más delgado y su rostro parecía haber envejecido un poco, le dolió verlo así.

—Hermano yo… —Él negó para que no continuara.

—¿Sabes? Papá siempre dijo que habías traído desgracias a la familia, yo pensaba que más bien solo eras peso muerto que probablemente en el futuro serías beneficioso, papá tenía razón —Orihime no entendía como él podía hacer ese tipo de comentarios tan natural y sin dar muestra de algún remordimiento, realmente la odiaba y ella a pesar de todo, se había negado a verlo.

—¿Por qué me odias tanto? —Esa pregunta borró su sonrisa cínica.

—Tú lo sabes bien. Por tu culpa mamá murió, me arrebataste a mi madre cuando apenas tenía seis años —respondió con los dientes apretados.

—No fuiste el único que creciste sin madre, yo no la conocí

—Para ti era mejor, tú viviste sin saber que era un abrazo de una madre, el cariño, su voz, su amor. En cambio, yo lo conocí y lo perdí. El dolor es distinto

—¿Realmente piensas que es mi culpa? ¿Que yo quería esto? —Sora golpeó la mesa con enojo, los guardias se acercaron pero él se volvió a sentar para que ellos retrocedieran.

—Fue tu culpa porque no debiste nacer, nuestra familia era perfecta como estaba

—Hermano…

—No tienes idea de cuánto odio que me digas así —Su mirada hizo temblar a la chica pero resistió, tenía que decirle a lo que venía para poder retirarse y olvidarse de todo esto.

—Yo solo…solo quería decirte que no te odio

—Ja, y por eso voy a ser encerrado. Tú sabes muy bien que te merecías cada grito, cada golpe, cada insulto, solo eres un maldito estorbo —Su forma de decirlo le dio a entender a Orihime que en ese momento todavía no era razonable intentar entenderlo.

—Que mal estas, hermano. Ya no me puedes lastimar más, ni tus palabras ni tus acciones, yo te perdono eso es todo lo que vengo a decirte. Lo siento por que mi padre te hizo ser esta persona, podrías haber sido un muy buen hermano mayor sino te hubieras llenado de odio —Después de decir esas palabras, se levantó.

—Inoue Orihime, regresa. —Aquel tono de voz la hizo temblar pero no se giró, siguió caminando a la salida—. ¡Te digo que regreses! —escuchó como se levantó con violencia de la mesa pero también como los guardias lo retenían.

—Eso ya no funciona conmigo —Lo dijo en voz alta, escuchó de nuevo improperios de su hermano mientras luchaba para soltarse de los guardias, pero no se giraría a verlo.

Había dicho esas palabras pero era falso, aun le afectaba, el último grito estuvo a punto de hacerla obedecer pero se había clavado las uñas en el brazo para no hacerlo, debía demostrarle que era más fuerte aunque no fuera así. Sus lágrimas se deslizaron por sus mejillas apenas la puerta se cerró, aquello había sido muy difícil, no supo ni como guardó la compostura pero de alguna manera se sentía aliviada, le había dicho lo que quería.

Observó a las dos personas que la esperaban afuera, Ichigo de pie la miraba preocupado y Ulquiorra a su lado solo la observaba. Se acercó a ellos, su amigo la abrazó con fuerza.

—Orihime, olvida todo esto. Yo seré tu hermano, yo te protegeré de todos, puedes apoyarte en mí, olvídate de ese maldito, me tienes a mí.

—Lo sé, sé que puedo contar contigo, muchas gracias —se soltó un poco a Ichigo, el chico limpió sus lágrimas y se alejó.

—Te daré tregua hoy, pero recuerda que tienes que tener aun mi aprobación—Ichigo vio a Ulquiorra mientras hablaba, Orihime se sonrojo por sus palabras—. Me voy, nos vemos mañana

Se despidió dejándolo solos, Ulquiorra tomó la mano de la chica y salieron del lugar, caminaron en silencio. Ella entrelazó sus dedos con fuerza, aquella sensación de seguridad y cercanía le agradaba demasiado, y realmente lo necesitaba en ese momento.

—Logré enfrentarlo —susurró luego de caminar algunas calles, estaba sorprendida de haberlo logrado.

—Lo sé —él se aferró más a ella sorprendiéndola

La llevó hasta un parque iluminado por las luces navideñas, se sentaron juntos en uno de los bancos, aun con sus manos entrelazadas. Orihime se apoyó en su hombro, realmente se sentía en paz y cómoda.

—Sé mi novia —Aquellas palabras hicieron que el corazón de Orihime se acelerara, habían sido tan sorpresivas que ella empezaba a dudar que las hubiera dicho.

Se incorporó observándolo, sus ojos verdes fijos en ella esperando respuesta, ella solo se sonrojo, asintió emocionada y lo besó. Pudo apreciar una sutil sonrisa casi indetectable en los labios de Ulquiorra cuando se alejaron. Orihime no podía sentirse más feliz, acaba de traspasar la coraza de Ulquiorra y podía verlo mejor.

*.*.*

—Gin anímate, pareces un alma en pena —Grimmjow movió el hombro de Gin, el chico estaba casi acostado sobre la barra de la cocina.

—No es gracioso, Grimmjow

—Ella estará bien —él asintió ante las palabras de su amigo y se incorporó, fue a la nevera por algo de beber mientras sentía la fija mirada de Grimmjow, el chico parecía querer decir algo mas—. Realmente no entiendo esa relación entre ustedes, no son novios pero actúan como tal

—Es complicado de explicar —Fue lo único que respondió.

—¿Te ha llamado?

—Me escribe diciendo que está bien pero…

—Tú piensas que no es así

—No entiendo que está haciendo y por qué lo hace —se dejó caer de nuevo en la silla, empezó a jugar con la lata de cerveza en la mano, estaba frustrado.

Quería salir corriendo a buscarla pero sabía que Rangiku se lo había prácticamente rogado, debía mantenerse al margen así se sintiera de esa manera. Sentía la mirada de Grimmjow, agradecía que por lo menos no fuera ni burlona, ni llena de lastima. Curiosamente, estaba serio como casi nunca, al parecer realmente le importaba como se estaba sintiendo.

—Habrá que esperar noticias de ella

Gin suspiró, eso era lo que le preocupaba, Rangiku era una persona que aguantaba su desastre emocional hasta que ya era tarde y se desbordaba. Le preocupaba demasiado que volviera a ocurrir lo de antes, ella era más resistente pero ellos eran su debilidad, ellos la podían quebrar con demasiada facilidad. Grimmjow permaneció unos minutos en silencio a su lado, agradecía el gesto.

No habían pasado ni diez minutos cuando ambos escucharon un gran grito de Nell, ella estaba en la habitación de Grimmjow junto a Orihime, se habían encerrado desde que la pelirroja llegó con Ulquiorra.

Grimmjow se levantó con rapidez y corrió a la habitación casi arrancando la puerta, Gin detrás de él. Dentro se encontraron una escena de lo más extraña, Nell daba saltitos emocionada mientras murmuraba, era algo sorprendente, nunca la habían visto en esa faceta, parecía una niña. En la cama estaba Orihime sonrojada y tratando de calmar sus gritos.

—¿Que sucede? —preguntó Grimmjow con curiosidad.

—Es oficial, ¡Ya es oficial! Ulquiorra y Orihime son novios —Nell estaba muy emocionada.

—¡Que sorpresa! —dijo burlón el chico—. Viste Hime, si sirvió la táctica

—¡Grimmjow! —La pelirroja se abochornó aún más y cubrió su rostro con sus manos.

—Felicidades, Orihime —dijo Gin sonriéndole, ella parecía no encontrar donde meterse por la vergüenza.

—Ahora si voy a poder joderle la paciencia a Ulquiorra —comentó Grimmjow haciendo reír a Nell y Orihime.

*.*.*

Ulquiorra fue por una taza de café en la cocina, podía escuchar desde ahí aun las risas y comentarios de Grimmjow y Nell, parecían disfrutar mucho de hacer sonrojar a la chica. Él entendía porque, el rojo de sus mejillas la hacía ver de alguna manera ¿adorable? El pelinegro se sorprendió de haber tenido ese pensamiento, definitivamente algo estaba cambiando en él, y en un principio había dudado por la incertidumbre de no saber qué iba a ocurrir pero en este momento ya ni le interesaba, aquella chica lo atraía hacia ella con tanta fuerza que ni siquiera quería luchar por evitarlo.

Él odiaba ver una persona, más si era una chica, que se dejara llevar por sus emociones, alguien influenciable, eso le recordaba a su madre y el destino que tuvo. En un principio había ignorado a Orihime por creerla ese tipo de chica pero pronto se vio intrigado, a pesar de sus sonrisas, su amabilidad y simpatía, Ulquiorra detectaba algo de tristeza en esos ojos, sin evitarlo sintió curiosidad por ella.

Ahora ella le estaba enseñando y mostrando tanto, ya él no podía contener sus emociones, ella era la única con la que se sentía cómodo de hacer lo que los demás consideraban "Dejarse llevar". Si, trataba de no pasar el límite pero esa chica lo había empujado tanto que ya no sabía si había cruzado esa línea y poco le importaba.

Sintió la puerta de la habitación abrirse y de ella salió Gin con una gran sonrisa que desde lejos notó que era falsa, apenas cerró la puerta dejó de existir, su rostro se volvió desprovisto de vida como nunca lo había visto Ulquiorra. El chico estaba pasando una muy mala temporada.

Caminó del pasillo a la cocina, Ulquiorra desvió su vista a su café, sintió la mirada de él pero no dijo nada hasta que se sentó a su lado. Tomó una lata de cerveza que estaba en la barra, empezó a moverla en sus manos, no se le veía ni interés de tomarla.

—Así que te atreviste, Ichigo va a maldecirte a ti y a tus antepasados cuando se entere —El comentario de Gin no lo sorprendió, él chico quería actuar con cotidianidad.

—No puede hacer mucho —El pelinegro notó que él no había esperado respuesta de su parte.

—Eso es cierto, supiste alegrarle el día a nuestra pequeña Orihime. Solo te digo algo, si la lastima más de uno te matara —Gin lo vio con seriedad, Ulquiorra le devolvió la mirada.

—No estas siendo tú mismo —El comentario lo hizo suspirar, no podía actuar normal.

—Estoy preocupado

—Ella es fuerte —volvió la vista al café, no sabía porque decía aquello pero sintió la necesidad de hacerlo.

Gin lo vio resignado, debía verse muy mal para que el chico más indiferente del mundo quisiera hacerlo sentir bien. No podía evitarlo, Rangiku lo hacía perder su control, esa chica la tenía hasta debajo de la piel, y no era nada reciente.

—Ella no es fuerte, Ulquiorra. Se hace la fuerte pero realmente es muy frágil y cualquier golpe…—Se calló, no quería decirlo en voz alta pero cualquier golpe la terminaría de destrozar.

—Curioso grupo —El comentario de Ulquiorra lo hizo dar una sonrisa triste.

—Muy cierto, hasta un título deberíamos tener, algo así como "Sociedad de almas destrozadas" o algo parecido, todos tenemos nuestras heridas y estamos tratando de sanarlas

El teléfono de Gin sonó interrumpiendo su comentario, lo había dejado en la sala por lo que fue por él, se dejó caer en el sofá pero al ver el nombre de contacto contestó rápidamente, Rangiku estaba llamándolo. Se asustó al solo escuchar un sollozo, era la voz de ella, estaba llorando.

—¿Qué pasó, Ran?

Ven por mi rápido, Gin —suplicó con desesperación, Gin sintió que su alma abandonó su cuerpo, en ese momento pasó por su mente lo vivido unos años atrás y sin ni siquiera notar que estaba descalzo corrió hacia la puerta del departamento y salió en busca de ella.


¡Gracias por leer!

Si, lo sé fue corto este final pero di lo que pude, tambien disculpen la tardanza, el internet apenas volvió, me hizo sufrir al estar sin el tanto tiempo. Adelanté el primer capitulo de la historia de Rangiku, espero poder actualizar pronto, creo que esta historia si la voy a subir en una nueva pestaña llama Sociedad de almas II. Espero que lo disfrutaran y bueno sin mas que decirle ¡Que viva el Ulquihime! jajajaja

Respuesta a comentarios de Guest:

Violeta: No cooperó hasta hoy jajaja. Muchas gracias por tus dos comentarios, me alegro que lo disfrutaras. Efectivamente pudimos ver el lado "oscuro" de Gin, Ulquiorra es muy cerrado con su historia familiar, lo poco que le contó a Orihime demostró su interes en ella, por que ni con Grimmjow lo hizo. Aun así, no le dirá todo por su personalidad, pero sabe que Orihime es curiosa por naturaleza, así que le iba a preguntas al único que lo conoce de antes, ese es Grimmjow. En este capitulo él termina de demostrar lo que siente y dar el paso que faltaba. Como Orihime tambien empiezo a cerrar ese ciclo malo de su vida. Espera pronto el GinRan.

Aly36: Te comprendo, yo acabo de reiniciar semestre y ya me estoy volviendo loca. Si, ellos tal vez conectaron (Hablo de Ulquiorra y Grimmjow) por tener historias familiares similares. No siempre sucede eso, eso depende de la personalidad y que tan fuerte sea. Grimmjow es un show, disfruto mucho de escribir sus escenas. Espero que disfrutaras de este final y verte en el GinRan.

P.D: Desde hace unas semanas estoy imaginando algo interesante y sorpresivo para el GinRan, aun no estoy segura de proseguir con mi idea pero no niego que estoy emocionada.