Historia publicada: 31/05/2015
Editada: 25/04/2017
Publicada nuevamente:26/04/17
Historia original: Mi adorable Kim Sam Soon (Dorama)
Yo solo he cambiado algunas cosas, espero les guste n.n
El Jefe
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Capítulo 28: Cita Arruinada
Lázuli decidió no decir nada, solo tal vez... Ella había escuchado mal.
De regreso a casa, todo el camino transcurrió en silencio, hasta que la rubia se dispuso a hablar.
—¿Ya hablaste con Bulma? — preguntó recibiendo la mirada incómoda de Ouji.
—Eh... No
—Ayer querías hablarle... — sonrió.
—No
—¿Es importante?
—Eh... Para el restaurante — respondió de inmediato.
—¿Por qué, qué pasó?
—Es que ella renunció — miró a todos lados, y decidió enfocarse para conducir bien.
—¿Por qué?
—Pues... — murmuró — Ya no importa — dijo harto de la situación.
—Fue por mí... — habló la rubia consigo misma.
—¿Por qué piensas eso?
—No sé... Tal vez por el contrato— sonrió — Yo hice que todo se complicara — hizo una pausa — ¿Pasó algo entre ustedes?
—No... Nada, no te preocupes
—A Bulma tú le gustas — aseguró, a lo que Vegeta se sonrojó — Me dí cuenta cuando estuvimos en la inauguración del hotel...
El muchacho se quedó en silencio al recordar los momentos que pasó con la peliazul allá.
—No lo sé... Nunca lo pensé — respondió.
Lázuli lo observó detenidamente.
—¿Qué cosa quieres saber? — preguntó soltando una risa Ouji.
—Nada... — sonrió — Es que...
Los dos quedaron en silencio, y nuevamente el ambiente incómodo se hizo presente.
...
—Gracias por aceptar salir conmigo — habló Thomas una vez que se sentó junto a Bulma.
—Gracias a tí
—¿Y que fue de ese tal Vegeta?
—Prefiero no hablar de eso
—Lo siento, en fin... Después de comer, ¿Qué te parece ir a los juegos?
—¡Sí que me conoces bien! — chilló emocionada.
Mientras la peliazul y su antiguo pretendiente, charlaban gustosos en el restaurante, Hannah y Yamcha que también estaban ahí para poder degustar la comida los habían divisado.
—¡Ay! ¿Ya tiene a otro hombre? — gruñó Hannah.
—No entiendo, ¿De qué hablas? — preguntó su pareja.
—Es que Vegeta ya terminó con ella porque su antigua novia volvió, Lázuli
Yamcha se quedó estupefacto a lo que su esposa lo jaló del brazo.
—Vámonos
...
Ouji había llegado al restaurante y se puso a supervisar el lugar.
Cuando observó cómo a Milk la llamaba un cliente.
Se dispuso a escuchar atento.
—¿Se les ofrece algo más? — preguntó la morena.
—¿Ya no tienen al mismo repostero? — habló la cliente.
—Eh... No, renunció ayer — respondió avergonzada.
—Ash se nota, el postre no es igual — se quejó — Nosotras solo venimos hasta acá por los postres...
Fué como si un balde con agua helada hubiera caído en Ouji.
Quería ignorarlo.
Pero el restaurante estaba cayendo en ventas considerablemente.
¡Su padre lo mataría!
Gruñó fastidiado y se fué del lugar.
—Lo siento, ¿Se les ofrece algo más? — insistió Milk.
Se acercó hasta el área en donde antes Bulma trabajaba y observó a Misaki dando vueltas atareada.
La muchacha leía los apuntes de Bulma con una mano y con la otra mezclaba un tipo de masa.
Luego volteaba y bañaba de Chantilly un pastel. Corría y cortaba un par de fresas.
Era un completo caos.
—Para la mesa siete una torta de chocolate — Habló un chico acercándose.
—Sí, ahora mismo lo preparo — respondió dudosa la chica, trataba de buscar dónde estaban los ingredientes que debía usar.
Vegeta gruñó.
Un sonido, proveniente del horno se escuchó a lo que Misaki gritó y corrió hacia la máquina apurada.
Sin ponerse los guantes sacó la bandeja de galletas y se quemó.
Lanzando todo al suelo.
Ouji hizo una mueca de fastidio y se fué de la cocina.
Necesitaba a Bulma.
...
Yamcha estaba ejercitando sus brazos y simplemente sonrió con victoria al recordar las palabras de su esposa.
Vegeta y Bulma ya no estaban juntos.
Era un buen día para ejercitarse en el gym.
Observó cómo Hannah tomaba su celular, al parece iba a llamar a alguien:
—¿Hola?
—Hola Hannah — respondió Vegeta — ¿Y ese milagro?
—Vi algo interesante — rió — ¿Tú ex-novia es Bulma no?
Ouji se quedó en silencio.
—Hace unos minutos estaba en el restaurante, que está al costado del hotel número 28 de tu madre, y la ví. Estaba en una cita con un chico, ¿Puedes creer- — de inmediato le colgaron la llamada.
—¿Vegeta? ¿Vegeta me estás escuchando? — insistió frustrada.
...
Hannah había malogrado su lectura, estaba leyendo a "Momo".
Algo que Bulma le había recomendado a su sobrina.
-¿Que mierda voy a hacer? - pensó.
Salió corriendo en busca de su auto.
Tenía que ir a verla.
Al llegar al dichoso restaurante, empezó a buscarla.
—Creo que es un idiota por no apreciarte — comentaba Thomas.
—Sí, por eso renuncié... No volveré a ese lugar
—Esa fué una buena decisión, con todo lo que sabes sobre repostería, encontrarás algo mejor — le sonrió.
Bulma se sonrojó.
—Y... Veo que cambiaste de peinado — halagó Thomas — Te ves muy linda
Bulma empezó a reír encantada.
-¡Sigue así Bulma! - pensó la muchacha - ¡Sigue así y seguramente...!
Sus pensamientos fueron interrumpidos al ver a Vegeta enfrente de ella.
—¿Por qué haces esto? Dijiste que ya no lo harías más — habló Ouji ofendido.
Hora de actuar.
—¿Eh? — dudó la muchacha.
—Ya casi convenzo a mis padres...
—¡No le hagas caso! ¡No vayas a responderle! — exclamó Bulma mirando a Thomas, ya sabía de la táctica que estaba usando Ouji — Solo escúchame a mí, él solo inventa cosas... Le gusta ponerme en ridículo
—Esta bien — respondió el otro muchacho.
—¿¡Y tomaste café!? — Requiminó Vegeta al ver la taza — ¡Sabes que eso es malo para el bebé!
—¿¡Ah!? — chilló la peliazul.
Ouji lanzó una miraba amenazadora a Thomas.
—¡No es cierto! — murmuró Bulma al ver a su acompañante, el cual se seguía quedando atónito.
—Vámonos — dijo el jefe jalando a su Ex-empleada del brazo.
—¡Basta! — trató de zafarse — ¡Suéltame!
—¡Ya vámonos! — insistió.
—¡No iré contigo! — forcejeó.
—¡Vamos a casa! — la jaló más fuerte.
En un intento de que la suelte, la muchacha tomó su bolso y con eso trató de pegarle.
—¡Oye! — el pelinegro la soltó.
—¿¡Por qué sigues molestando!? — exclamó molesta — ¿Qué, acaso quieres que te mate a golpes? — amenazó.
—Misaki se lastimó — usó su último recurso, preocupación — Ella... Ella se quemó las manos — exageró.
Bulma se sorprendió y la preocupación abrió paso.
Salió corriendo en busca de un taxi para ir al restaurante.
Una vez en su antiguo trabajo, y de recibir todas las miradas sorprendidas de sus amigos, corrió hacia la cocina.
—¡Misaki, Misaki! — gritó al llegar — ¿Cómo qué te quemaste? — tomó el brazo de su amiga — ¿En dónde? ¿En dónde? ¡Yo te dije que tuvieras cuidado!
—¿Viniste porque me quemé? — susurró agradecida, mostró su brazo para que su amiga vea u quemadura.
—¿Dónde está? — habló desesperada.
—Aqui mira — señaló la pequeña quemadura que tenía a lo que Bulma hizo una mueca de furia.
—¡Ese infeliz! — gritó al darse cuenta que había sido todo una farsa — ¡No puedo creerlo!
Salió corriendo en busca de su Ex-Jefe.
Al llegar a la oficia lo observó leyendo algo.
—¿Te gustan mucho los hombres? — preguntó Ouji viéndola — Te arreglaste y pintaste para esa cita — habló serio.
La muchacha se quedó en silencio.
—¿Olvidaste el contrato? — gruñó él pelinegro — No debes salir con ningún hombre
—Ese contrato se anuló
—Tú aún no me has pagado todo — sonrió burlón — Hay reglas
—¡Pero aceptaste el dinero...!
—Sí, porque no tenía opción... — Bajó la miraba al observar el rostro furioso de Bulma — ¿Por qué no regresas a trabajar hasta que termines de pagarme?
Bulma agarró una hoja y un lapicero, escribió:
Vale de treinta mil soles
—¿Es enserio? — dijo Ouji al leer la hoja.
—Sí, ahora no tengo, pero no volveré a trabajar aquí. No gasté en nada más, ya que no tengo dinero, esta ropa ya la tenía y solo gasté en el corte y el maquillaje — informó para luego caminar hacia la salida.
—Pues déjame decirte que todo te queda muy bien — susurró para sí mismo Ouji al admirar el cuerpo de la peliazul desde lejos.
Ella se veía mejor que nunca.
Continuara...
¡Hasta que por fin te das cuenta que ella es perfecta!
¡Maldito Vegeta! :'v
