Historia publicada: 31/05/2015

Editada: 25/04/2017

Publicada nuevamente:26/04/17

Historia original: Mi adorable Kim Sam Soon (Dorama)

Yo solo he cambiado algunas cosas, espero les guste n.n

El Jefe

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Capítulo 37: Confianza I

Cuando las puertas del artefacto se abrieron dejaron ver a Lázuli y Vegeta.

Los tres se observaron mutuamente.

Ouji intentó decir algo, pero se quedó en silencio al ver el rostro de su pareja.

Sabía que la había lastimado de nuevo.

Los dos chicos salieron del ascensor.

—Espérame, ya vengo — pidió Vegeta a Briefs, luego guío a la rubia hacia la entrada de su departamento, mientras la peliazul se quedó estupefacta.

La antigua pareja ingresó al hogar del pelinegro, dejando a Bulma mirando el ascensor, esta al salir del trance caminó rápidamente para tocar el timbre.
Preguntándose:

¡¿Quién se creía Ouji?!

...

—Vegeta — dijo Lázuli una vez en la habitación del chico.

—No, quédate — insistió pese al sonido del timbre — Descansa... Ya vuelvo — fué a atender la puerta.

...

Se detuvo al ver que su pareja salió a abrirle.

—No es lo que parece — habló al verla — No malinterpretes...

—¿Y qué cosa es?

—Lázuli está enferma...

—Yo también — gruñó — Me duele el corazón... ¿Cómo pudiste hacerlo?

—Está enferma — insistió.

—¿Enferma de qué? ¿Es muy serio? ¿Eh?

—No quiere comer... — hizo una pausa — Tiene anorexia

—¿Y qué? ¿Vas a cuidarla tú?

—No puedo dejarla sola

—¡Tiene a Krillin, tú no eres médico, pero él si lo es!

—Ella se irá mañana — insistió.

—No lo creo... Que se vaya hoy — su pareja se quedó en silencio — ¿Qué, tú no quieres?

—¿No confías en mí?

—No confío en nadie — sentenció — Yo también me quedaré aquí a dormir, solo así ella podrá quedarse — hizo a un lado al pelinegro e intentó abrir la puerta.

—¡Bulma! — la detuvo, pero al ver la mirada seria de esta la dejó ingresar.

Una vez a dentro, la peliazul fué a la habitación de su pareja, y vió a la rubia sentada en la cama:

—Lázuli mira como estas... — habló — Debes de comer algo, yo puedo cocinar para tí

—Bulma yo creo que no podrá comer hoy — Interrumpió Vegeta.

—Yo creo que sí... Debe curarse, su mente la ayudará — hizo una pausa para mirar a la rubia — Dime qué quieres y te lo preparo

—Bulma — trató de insistir él pero Lázuli lo Interrumpió.

—Está bien... Quiero algo sabroso, mañana — hizo una pausa — Hoy ya es muy tarde, lo comeré mañana...

—Esta bien — accedió Briefs — Te lo cocinare mañana, cuando me levante, mientras me quedaré a dormir aquí — caminó hacia los muebles — Dame una manta — pidió a su pareja, este se acercó a ella — Mejor dame dos — dijo al ver que mucho la miraba.

—Mejor me voy... Yo pensaba irme y eso es lo que debo hacer — susurró Lázuli poniéndose de pie — Ya no salgas, yo me voy — detuvo a Ouji.

—¡Quédate aquí, no te vayas...! — la detuvo Bulma — Oye... ¿Te quieres ir porque yo estoy aquí?

—Es que... Es lo mejor...

—¿Hablas enserio? — preguntó al ver el rostro triste de la chica.

—Sí...

Briefs volteó a ver a su pareja, a lo que este bajó la mirada.

—Quédate tú — le pidió a la rubia — Quédate... Y descansa — volteó a ver a su novio — Cuídala bien — luego caminó rápidamente hacia la salida con una sonrisa fingida.

Vegeta intentó seguirla pero ella le cerró la puerta de inmediato.

...

Una vez en su apartamento, se sentó en el suelo y acarició a una perrita que se encontraba ahí.

—¿Alguna vez te has enamorado? — le preguntó — Nunca lo hagas... Porque sufrirás mucho...

De pronto su celular sonó y contestó.
Era Vegeta.

—¿Si?

—¿Llegaste bien a tu casa?

—Ajá

—¿En qué te fuiste?

—Ya no habían autobuses...

—¿Tomaste un taxi?

—Sí... — ambos quedaron en silencio.

—Bulma

—¿Qué?

—Gracias...

—¿Por qué?

—No sé, por todo

—¿Nada más? — insistió con una sonrisa.

—Te quiero — soltó una risa.

—Yo igual

—Descansa

—Que duermas bien Veguie — se despidió cariñosa y luego colgó.

Sí, iba a confiar en él...

Sonrió como una tonta enamorada y miró a la perrita:

—Oye cambié de idea, debes enamorarte — dijo — El amar a alguien, algunas veces puede ser muy difícil, puede romperte el corazón, pero es extraordinario... — se puso de pie e ingresó a su hogar.

...

No le falló a su novia, ella había confiado en él y él no le fallaría.

Estaba durmiendo en el sofá, mientras Lázuli dormía en su habitación.

Sí, solo le estaba brindando seguridad.

Se quedó profundamente dormido, y sin saber, en la madrugada la rubia se puso de pie, tomó sus cosas y antes de irse a su departamento lo observó dormir.

No se sentía cómoda estando allí.

...

A la mañana siguiente fué al departamento de su pareja, había preparado desde su hogar un delicioso desayuno.

—¿Está dormida? — susurró una vez adentro.

—Se fué

—¿Ah?

—Cuando desperté esta mañana ya se había ido — explicó sentándose para comer.

—Ay... — puso todo lo que había traído en la mesa — Ella debió irse por mí

—Ella no se sentía cómoda aquí

—¿En donde vive? Su dirección — preguntó.

—¿Quieres ir? — se burló.

—Yo le prometí un buen desayuno — sonrió.

—No vayas porque está mal...

—Ya sé que está mal, por eso necesita comer — dijo — Aunque sea un poco, primero está su salud

Ouji suspiró.

—¿Confías en mí? — preguntó la peliazul, provocando que él le sonría — ¿Por qué la sonrisa?

—Confio... Ve

Luego de que su novio le dé la dirección de la rubia, se dispuso a visitarla.

Al tocar el timbre luego de unos minutos una pequeña camarita se encendió.

—¿Lázuli? — preguntó.

—¿Qué haces aquí?

—Vine a traerte esto — mostró los contenedores de comida — Abre la puerta

—¿Comida...?

—¿No recuerdas que prometí hacerte hoy el desayuno?

—No... Lo siento, no tengo hambre

—Abre la puerta, no es de muy buena educación que me tengas esperando aquí afuera

Una vez adentro y al ver el rostro apático de la rubia, la peliazul frunció el ceño.

—A mí no es que me encante hacer esto, así que quita esa cara — gruñó y caminó hacia la cocina —Uau que lindo — halagó — Pondré esto en el refrigerador, para que lo comas más tarde — dijo, y al ver el artefacto vacío se sorprendió — Está vacío... ¿Acaso no cocinas? — preguntó.

—Lo comeré después, por favor ya vete

—Come y luego me voy

—No quiero ahora

—Me iré cuando empieces a comer

—¡Bulma Briefs! — gruñó — ¿Quieres molestarme?

—Claro que no

—¡Piensa en lo que siento, estoy incómoda contigo aquí!

—Yo también estoy incómoda, pero si te enfermas me sentiré mal, ¿Si? — caminó hacia la alacena para tomar un plato y una cuchara — Así que empieza a comer — sirvió lo que había traído — Está muy bueno, así que siéntate y come, luego me voy

—No quiero, ya vete — gruñó.

—Solo empieza a comer

—¡No!

—Empieza a comer — insistió.

—¡Que necia eres!

—Solo pienso en tu salud, por favor, si comes mejoraras

En un arranque de molestia, la rubia tomó el contenedor y vació la comida a la basura.

—¡Oye que haces! — exclamó Bulma deteniendola — ¿Acaso estás loca?

—¡Ya vete de aquí! — gruñó — Una... — comenzó a contar.

—Si no quieres comer, peor para tí

—Dos...

—¡Que problema! Rompiste con él, pero tu salud es primero

—Tres...

—¿Anorexia? Sólo piensa en toda la gente que muere de hambre...

—¡Te advertí que te fueras! — la tomó del cabello y la jaló hacia la salida.

—¡Oye, suéltame! — la detuvo.

—¡Ya lárgate, es mi casa!

—¡Que me sueltes estúpida!

—¡Quiero que te vayas! — gritó tomándola más fuerte del cabello a lo que la peliazul hizo lo mismo — ¿No entiendes?

—¡Ya déjame!

—¡Cállate!

—¡No pongas pretextos! — la tomó de los hombros y alzó la voz, provocando que la rubia se quede en silencio — ¡Sólo quieres causar lástima! ¡¿Eh?!

—¡No es cierto! — la tomó del cabello de nuevo.

—¡Bulma, Lázuli! — exclamó Krillin al verlas, las dos muchachas se soltaron — ¿Qué están haciendo?

—Nada — masculló la rubia.

—Hola — saludó la peliazul.

...

—Quiero que el fondo sea cambiado por música ambiental — hablaba Ouji caminando por el restaurante, mientras Katherine lo seguía atrás apuntando todo — Ordené platos nuevos, ¿Ya llegaron?

—Creo que van a llegar mañana, señor

—¿Y el aire acondicionado?

— Ya lo arreglaron

—¿Y el horno?

—Un técnico vendrá en la tarde a revisarlo, señor — informó.

Vegeta se detuvo abruptamente y volteó a verla.

—Capitana — habló.

—¿Sí, señor? — sonrió de manera boba.

—No quiero que me diga: Señor, cada vez que le pregunto algo

—Sí, señor — sonrió nuevamente haciendo que Vegeta gruña.

—Aquí están las ventas del último mes — habló otra muchacha acercándose a Ouji.

—Bien — las recibió y siguió caminando.

—¡Espéreme señor! — llamó Katherine juguetona.

...

Una vez que la peliazul se fué, Krillin y Lázuli se quedaron solos.

El muchacho sacó un par de cartas y comenzó a practicar a lo que la rubia le sonreía encantada.

—Oye Lázuli, ¿Te digo algo?

—¿Sí?

—Creo que algunas veces cuando estás conmigo sientes amor, por mí

—Ay... ¿Eso crees? No... — sonrió.

—Si tú lo dices... — sonrió —Ya notaste que... Toda la gente del mundo comienza a avanzar y tú te quedas en el pasado — hizo una pausa para mirarla — Como un reloj detenido — ambos se observaron — Debo cambiarte las pilas — sonrió — ¿De qué tipo eres? ¿Alcalinas?

Los dos rieron.

—Oye Krillin...— pensó bien lo que iba a decir — Quiero volver a América, es por mis padres — se excusó.

—¿Y dejar Japón por fin?

—¿Qué? ¿Te asusta que te moleste allá? — se burló.

—No — río — Yo te ofrecería trabajo

—¿Ah sí?

—Sí, estás apunto de graduarte, cuando lo hagas ve al hospital

—Gracias capitán — bromeó.

Por la noche sacó del refrigerador lo que Briefs le había cocinado, y sola, pudo disfrutar de la comida.

—Está muy bueno — halagó comiendo — Cocina muy bien...

Tomó su celular y llamó a Vegeta, se había decidido, tenía que pedirle ese favor.

Una vez que el muchacho llegó, salió de su departamento y subió al auto de este.

—¿Qué querías decirme? — preguntó él.

—Que volveré a América, voy a estar con mis padres... — habló — No hay razón para estar aquí

Ouji bajó la mirada.

—Y solo quiero... Pedirte un favor — prosiguió la rubia.

—¿Y cuál es?

—Acompáñame...

Vegeta volteó a verla sorprendido.

—Ven conmigo... Por favor — pidió Lázuli — No quiero viajar sola — al ver que él no respondía — ¿Puedes pensarlo?

El muchacho tragó saliva.

—Es lo único que quiero... Ven conmigo, por favor...


Continuara...


¡Tan, tan, tan!

¿Vegeta se irá con Lázuli?

Espero les haya gustado.