Hola! Como siempre digo, este es mi fic de experimentación. Así que si ven alguna rareza, ya saben porque jeje. Saludos
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Capítulo 3: Hablar
Cada vez que ella intenta decir ese conjunto de palabras, él siente como si su corazón se detuviera.
Pero al mismo tiempo es como si la garganta de ella se cerrara y lo único que pudiera salir son balbuceos, en ese instante él siempre la besa profundamente. Esto le permite a ella pensar que él no la dejó terminar y a su vez, él piensa que ella si iba a decirlo, solo que él ya lo sabe.
Él añora siempre que ella lo diga, no importa si lo sabe o no, para él es importante. Es tan fácil para él confesarle siempre a cada momento cada una de las cosas que siente por ella, a veces piensa que es porque su hablar y desenvolvimiento es natural.
Pero Peeta no puede evitar pensar que la razón, es porque él está seguro de sus sentimientos y quizá ella no ¿No es la única opción que le quedó a escoger y por ello la única posible?
Entonces Katniss le hace ver a su manera que él le importa, se pone un vestido como a él le gustan y pasean de la mano por el distrito, o simplemente le sonríe como si sonriera también con los ojos, las pestañas y todo el cuerpo. Peeta no puede olvidar la forma en que Katniss parece derretirse cuando él la besa.
Katniss es consciente de las dudas y aunque sabe que Peeta daría todo por ella, siempre está el miedo a que esas dudas se unan al veneno aún en él y por ello desee dejarla y huir, pero las palabras de verdad no salen de su boca, no importa si las practica frente al espejo o lo repite en su mente, éstas no fluyen y eso la hace sentir tonta.
La única cosa que se le ocurre es cruzar la línea, esa línea que ella ha querido cruzar pero que le da miedo confesar.
Peeta sale de la ducha y ella ve su momento, le besa apasionadamente y le dirige a la cama. Él sabe cuál es la intención, la mira a los ojos y sabe que ella está segura y él ha querido esto durante largo tiempo. Si su boca no puede decirlo, dejará que su cuerpo hable. Entonces sucede.
Al despertar la sensación que llena a Peeta es de euforia pura, como si fuera un hombre nuevo, como si hubiera experimentado el amor en toda su plenitud. Ama a esa mujer con toda su alma, a la que se había entregado y ella a él, jamás volvería a tener dudas.
Katniss siente como si flotara, como si Peeta y ella formaran parte de un universo secreto, como si ahora en verdad fueran uno solo. Ella solo quiere decírselo, gritárselo.
Ella lo mira a los ojos para hacerlo, pero puede leer en ellos que él lo sabe. El momento no podría ser más especial de lo que es, entonces decide abrazarlo y esperar a que el momento para gritar llegue.
