¡Feliz décimo aniversario, gemelos Kagamine!
De parte del equipo de SessKagome and Shade Shaw, un regalo. Un intento (francamente patético xD) de balada medieval.
Sin más que decir, agarren sus guitarras y panderetas, batamos palmas y cantemos todos juntos en medio de estas frías noches de novena navideña, una canción de lujuria, injuria e insania y… dejando las rimas en "ia", una historia de amor, oscura en verdad, pero no menos hermosa.
Epílogo II:
La balada del sirviente de Venomania
.
Príncipe de todo vicio,
la lujuria lo envolvió;
Lo trataron con prejuicio,
y la maldad lo devoró.
.
El Duque era gran señor,
tenía todo en verdad,
Pero, ¡qué pena, qué horror!:
Carecía de beldad.
.
Rostro de gárgola tuerta,
nadie lo mira con amor.
Se queda boquiabierta,
la que lo vea por error.
.
A Gumi un día trató,
de darle su corazón.
Con rechazo le truncó.
Y resquebrajó su razón.
.
Príncipe de todo vicio,
la lujuria lo envolvió;
Lo trataron con prejuicio,
y la maldad lo devoró.
.
Al diablo un trato dio,
su rostro bello se volvió.
Atracción maligna cundió
de toda la que lo miró.
.
Cada semana llegaban,
"Baila conmigo, mi dama";
Desnudas se arrojaban,
Y ni llegan a la cama.
.
Desaparecen más y más.
Llegaban más por montón;
Como tesoros retendrás,
cual joyas del dragón.
.
Príncipe de todo vicio,
La lujuria lo envolvió
Lo trataron con prejuicio,
Y la maldad lo devoró
.
"Seré tu eterno señor.
Noches de placer eternas.
Abre ahora las piernas,
mi esclava del amor."
.
"Miro a los desdichados,
"Amo, ¿a dónde han ido?"
Incrédulos despistados
No sabrán que yo he sido."
.
"¡Entréguense sin demora,
Bailemos, dama pía!"
"¡Por siempre y ahora,
Duque de Venomania...!"
...
Siervo de Venomania,
arrebataron tu amor;
Sangrienta insania,
emerge de tu dolor.
.
En Asmodín nació,
De la plaga morada,
Sin padres, sin morada.
Oscura historia vivió.
.
Deseaba ser caballero,
y a su hermana proteger,
¡Ay, destino que debió tener:
Siervo que limpie el alero!
.
Perrito faldero eres.
Cadena cierra tu mentón.
Obedecer siempre debes.
No tienes otra opción.
.
Siervo de Venomania,
arrebataron tu amor;
Sangrienta insania,
emerge de tu dolor.
.
Al Duque de púrpura
le ha tocado servir.
Años de amargura,
le ha tocado sufrir.
.
Sabe de su secreto vil,
de cada dama raptada;
Debe ser callado y servil.
No puede decir nada.
.
Como la Biblia ordena:
"Al amo injusto obedecer"
El siervo, en toda su pena:
" A esto he sido llamado a ser"
.
Siervo de Venomania,
arrebataron tu amor.
Sangrienta insania,
Emerge de tu dolor.
.
Al amo por años sirvió.
Su oposición nunca pudo aparecer.
Pero un día se hubo de romper
cuando a Rin en su cama vio.
.
Es otro títere viviente,
Debe darle todo placer,
a ese Duque malviviente,
hasta que haya de perecer.
.
Al siervo desdichado,
su corazón se rompió.
Su fe se ha destrozado.
Y su cordura se torció.
.
Siervo de Venomania
arrebataron tu amor;
Sangrienta insania,
Emerge de tu dolor.
.
Juró a ella libertar,
Falló todo honroso proceder.
Se terminó por quebrar.
Y de a poco enloquecer.
.
Lo intentó matar,
pero nada que lo fulminó.
Desesperado él terminó,
de Dios y de Cristo renegar.
.
Artes oscuras abrazó.
El estilo prohibido,
siervo, angel caído,
anhelante abarcuzó.
.
Siervo de Venomania
arrebataron tu amor;
Sangrienta insania,
Emerge de tu dolor.
.
Luna llena espectral,
es hoy el solsticio,
Empezamos el ritual:
Te damos un sacrificio.
.
Enciende la lumbre.
Desata tu insania.
Al pecado de lujuria,
se expía con sangre.
.
El siervo alzó el puñal,
con sangre del condenado,
Se ha imbuido del mal.
¡Con Arioch te has fusionado!
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Siervo de Venomania
arrebataron tu amor;
Sangrienta insania,
Emerge de tu dolor.
.
El siervo volvió a la morada,
a compensar su ausencia.
Ya imaginará la audiencia,
como terminó esta balada…
.
¡El Duque fue asesinado!
¡Las mujeres han retornado!
¿Quién habrá tal hazaña logrado?
Eso nadie lo tiene por enterado.
.
Y así llega todo a su fin.
Y así termina esta historia.
Brindemos hoy en este festín:
¡Por el Lobo de Venomania!
"…El perrito faldero que se convirtió en lobo…"
Alrededor de una fogata o en medio de las fiestas del pueblo, siempre rodeada de un aura de horror y fascinación, la historia del sirviente de Venomania se volvió particularmente popular entre el campesinado y los burgueses, mientras que la realeza y el clero hicieron todo lo posible para achacarle un estigma de leyenda negra y de vil apología a la brujería y la depravación que no merecía ninguna distinción debido a la naturaleza desobediente que exhortaba. De ese modo, la constante aprobación y desaprobación dio pie a muchas versiones de la historia:
Algunos llegaron a decir que el tal sirviente nunca existió; otros dijeron que fue el mismo siervo el que atraía a las mujeres y no el Duque; alguno que otro decía que todo lo habían exagerado, que la tal maldición de Venomania no había pasado de ser un simple caso de poligamia y que todo fue una invención de alguna cuentista desocupada y excesivamente morbosa…
Sea como fuere, leyenda negra o no, hecho histórico o invención fantástica, la historia del "Sirviente" siguió contándose entre mercantes y trovadores de toda Evillious y el continente de Bolgania en general, atrayendo la imaginación popular y el morbo ante los detalles de tan sórdida historia, a la vez que lograba diversos efectos en los poblados, entre ellos el más importante de todos:
Ahora cualquiera, sea noble o burgués, que tuviese cualquier tipo de servidumbre a la mano, se lo pensaba más de dos veces antes de maltratar a un criado.
...
― ¿…Y que fue del sirviente de Venomania después de ese evento, maestro Leon? ―preguntó un joven con curiosidad cuando el bardo hizo una pausa para beber de un cuerno de vino, rodeado de varios aprendices de su gremio―, ¿alguna vez se ha sabido algo?
El maestro bardo bajó el cuerno y compuso una mueca. ―Yuma, las historias se van formando conforme a los fragmentos de palabras sueltas que el viento de nuestros viajes nos trae, por lo que cada una se crea como una pieza distinta, como si se tratase de una canción… ―Al ver la cara de confusión de Yuma, prosiguió―. Muchos trovadores piensan que él probablemente no sobrevivió al evento, otros difieren de si vivió en paz después de eso, si nunca lograron capturarlo o si él mismo no se enloqueció ante sus manos teñidas eternamente de la sangre púrpura de su amo… Todo depende de la versión, hijo mío.
― ¿Y usted que cree, señor? ―preguntó Miriam.
― ¿Que qué creo yo? Bueno mi querida niña, yo creo que si sobrevivió, quizás se estableció en alguna parte de la región de Evillious y vivió como granjero o como mercader por el resto de su vida, ¿quién sabe…? Cualquier cosa pudo haber pasado ese fatídico día, pero todo sea por mantener la leyenda viva en estos tiempos de opresión que aún existen entre nosotros.
La imaginación de los trovadores daba para mucho, ¿verdad? Muchos pintan un puñado de finales distintos y todos válidos y posibles dependiendo de la versión contada en ese momento… Nosotros tenemos una versión que puede (o no) ser la auténtica, pero eso ya depende de ti, querido lector.
. . .
Las luces de la madrugada iluminan el paraje montañoso del pueblecito, el cual en los últimos tiempos se ha ido adornando con los altos techos de algunas fábricas que, lentamente, fueron apareciendo para engrandecerlo aún más. Si esto seguía así, pensaba Len con una sonrisa, el poblado se ganaría su estatus de ciudadela industrial importante de Evillious.
El pueblo fue cambiando y ellos también; creciendo, expandiéndose y floreciendo, como el pequeño retoño de árbol de castañas que ellos habían plantado en su jardín a la mañana siguiente de su primera noche en su nuevo hogar y que ahora, a casi 70 años, era un imponente madero que daba sombra y comida al viajero o transeúnte que pasaba por ahí.
Sonrió con pesadez mientras volvía al sillón donde se había quedado dormido hacia unas horas, rezongando levemente debido a la reuma y los dolores de espalda. Se había levantado un par de minutos antes, aturdido por un sueño tanto fascinante como inquietante… Un sueño del cual sintió muchas ganas de escribir para que no lo fuera a olvidar.
"Aunque pensándolo bien… Ese sueño es prácticamente el mismo que hemos visto, que hemos vivido. Es imposible que lo pueda olvidar, aún con mis problemas de vejez, pues gracias a ese sueño… o más bien pesadilla, es que estoy aquí".
Si, esa pesadilla tanto fascinante como inquietante, tanto horripilante como excitante, fue lo que lo trajo a él y a su hermana aquí, a una existencia final tranquila y apacible. Y es que, como dicen, el pasado más triste puede construir el futuro más feliz:
Vivieron el resto de sus vidas en Ateliesta, dedicándose a la finca que habían construido gracias al pequeño tesoro y a la fortuna que Len logró amasar en sus años de servicio como caballero de la guardia personal del Conde Kaito Shion. Pronto pudieron hacerse de bastantes caballos y reses para comprar y vender, llevando una vida holgada pero esforzada. Un detalle que a mucha gente, salvo a los condes, les pareció extraña es que el señor de la hacienda Len Kagamine llamaba a los trabajadores de su parcela como "ayudantes" y jamás como "sirvientes" o "criados", logrando el aprecio y respeto de sus empleados, haciendo prosperar la parcela. Durante todos esos años nadie en el pueblo, una vez más, salvo la familia del conde, se pudo siquiera imaginar que esa amorosa pareja de pequeños terratenientes rubios tan trabajadora, cálida y solidaria con todos eran hermanos. Y de hecho, ganaron una buena reputación entre los del poblado de familia amorosa y ejemplar.
La parcela pronto se llenó de alegres y bulliciosos pequeños rubios que ayudaban en el huerto y acicalaban a los caballos, pues el pecado, según algunos, el Mal y la Diosa Madre, según nosotros, bendijeron a la familia Kagamine con creces y mucho más que el Dios de arriba pudo ser capaz de hacer, pues en esos años Rin tuvo seis embarazos y parió cuatro hijos, siendo los mellizos Yuka y Souta en un capítulo anterior y dos encantadoras gemelas, Anon y Kanon. Todos crecieron como una familia amorosa, jugando en los campos durante el verano y acurrucándose todos juntos durante el invierno, enriqueciendo sus imaginaciones con historias de bravos caballeros y doncellas custodiadas por monstruos que sus padres les encantaba interpretar… Con el pasar de las estaciones, cada quien tomó su propio camino, ya sea entre ellos como los mismos Souta y Yuka, o bien ampliaban sus horizontes como hicieron las niñas, bien una con un mercader de Enbizaka y bien la otra con uno de los numerosos hermanos de la condesa Arika, Kikaito.
Len sonrió con placidez, sintiéndose satisfecho con todo lo que había logrado. Como le hubiera encantado que las demás personas que él amó y apreció pudieran haber compartido esta clase de felicidad que él tenía ahora junto a Rin y sus hijos, junto a sus amigos y sus animales… Sus padres, Nana Macne, la hermana Kaiko, el viejo Maestro de Ceremonias y sus camaradas del Aquelarre…
Todos ellos, ocupando su puesto de actores en la gran obra trágica con final feliz que fue su vida. Pensó en cada uno de ellos intensamente…
…Hasta que una alargada y oscura presencia morada logró colarse en medio de esas figuras tan agradables, logrando sobresaltarlo, aunque luego suspiró: Ah, esa cosa. Esa cosa se quedaría en su subconsciente y en lo más enterrado de sus pesadillas, hasta el momento en que la Parca se decida finalmente en llevárselo, quizás al mismo oscuro lugar en donde estaba él hacía mucho tiempo debido a todas las cosas que había hecho… Pero hacía décadas que Len había perdido todo temor a aquello, estaba seguro que la recibiría como una vieja amiga y se marcharía con ella de buen grado, poniéndose al tanto de muchos temas como si tratarse de una cualquiera caminata dominical… Y en cuanto a él…
"Estoy seguro que nos encontraremos en ese lugar. Y de algo más que sé es que en cuanto lo vea, me reiré en su cara."
Amplió aún más los ojos, pues una ligera nevada empezó a verse desde el gran ventanal, trayéndole con vivida y nostálgica lucidez el recuerdo de la primera nevada que presenció al llegar a este lugar con Rin… Sintió deseos de bajar hasta el pórtico del jardín, sacar la lengua y saborearlas, tal y como hacía Nana, o bien empezar a arrojar bolas de nieve a todas partes, solo por el simple hecho de hacerlo, por el simple placer de volver a hacerlo… Y de hecho se levantó del sillón para hacer eso, sintiéndose tan ligero y resuelto al hacerlo como si, de repente, tuviera catorce años una vez más.
― ¡Que me lleve el demonio! ―exclamó a nadie en particular―, ¡esto está para que alguien lo escriba algún día!
. . .
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. . .
Se despertó bruscamente, aturdida. Apartándose el cabello de la cara y retirándose los audífonos con los que se había quedado oyendo música de Vocaloid en su MP3 hasta dormirse, corrió completamente el pequeño cortinaje oscuro de la ventanilla, para permitir que el sol decembrino emergente la calentara un poco. Dentro del autobús estaba haciendo un frió jodido y cortante. Se acomodó mejor en el asiento, observando abstraída la carretera bordeada de manglares y charcas insalubres pasar a gran velocidad ante sus ojos, mientras que en su mente, las imágenes pasaban a la velocidad reposada de alguna caravana estrambótica y colorida de Carnaval como las de su ciudad, solo que esas imágenes no era de lo que estaba viendo, sino del sueño que había acabado de tener.
Un sueño tato fascinante como inquietante; tanto horripilante como excitante… Un sueño extraño, lleno de sangre, destripamientos y muerte como cualquier película splatter, lleno de momentos cálidos y cursis como los de esas novelas que leía con placer culposo durante las horas muertas de la universidad.
Un sueño, pensaba ella mientras aceptaba displicente la bolsa de bizcochos horneados que una ojerosa azafata iba repartiendo entre los pasajeros ("Tenga, señora Ana, todavía faltan cinco horas más de viaje") y sacaba su celular, abriendo su inseparable Notepad, que valía la pena escribir. Y dando un gran mordisco a un pastelito de espinaca y queso, escribió torpemente:
"…Era un día sumamente triste para el pintoresco pueblo montañoso de Asmodín, el joven Len Kagamine corría por el caminillo sin pavimentar…"
Final verdadero.
Kaito: Aparte de lo ridículamente cursi, eso no es una balada medieval per se: NO tiene octosílabos en todas las estrofas y aparte, que métrica tan desordenada y hecha sobre la marcha y… *Enmudece al ver la cara de Shade*…y no estuvo nada mal, estuvo bello y… ¡No me mates! ToT
Más te vale, Bakaito. Y ahora, notas finales que a nadie le importan. (¡Yay!)
Desde hacía rato tenía pensado sacarlo, pero el trabajo (esclavista) del call center me absorbió por completo, retrasándolo una y otra vez. Ahora sí pudo hacerlo, aún con los retrasos de mi moribunda computadora. (Necesito otra, carajo.)
Pues bien, este es el verdadero final de Servant of Venomania, incluyendo una (pobre) meta-referencia al final, el cual fue, simplemente, como nació como tal este fic. Solo puedo decir: "Gracias, tía, por invitarme a ese mierdero viaje en autobús a la playa a las putas 4 de la mañana, me fue muy provechoso."
Lo he repetido bastante desde la Saga de Witchcraft, pero hay un regalo más. (¿Y qué regalo es tía Shade, que lo promocionas más que la jodida página de Trivago?) Pues que bien que (no) han preguntado mis pequeños, porque la meta-referencia del final da a lugar a una cosa:
¡BLOPPERS DE SERVANT OF VENOMANIA!
Y no, I´m NOT kidding. Los verán muy pronto XD
