UFFF, YO ESPERABA ENTRAR ANTES PARA DESEARLES MILES DE COSAS, PERO BUENO EN VISTA DE QUE NO ME FUE POSILBE, SIMPLEMENTE ME QUEDA DECIRLES, FELIZ AÑO A TODOS Y MIL GRACIAS POR SEGUIR LEYENDO, ESPERO QUE LES GUSTE EL CAPITULO
Capitulo 6
Emmet y Rose se enteraron hasta el día siguiente ya en la tarde noche, gracias a un comentario que hizo Alice cuando hablaba con Rose por Skype frente a Emmet, así que los reclamos no faltaron por parte de nuestros amigos por no haberse enterado antes que nuestra amiga que está más lejos, de hecho Rose fue la que más molesta estaba, por no contarle en cuanto pasaron las cosas, no me hablo el resto del día. Mientras que para Alice no fue novedad cuando yo le conté con ilusión la tarde que había pasado con su hermano.
-Bella es algo que iba pasar tarde que temprano, y más después de todo lo que me contaste del comportamiento territorial de mi hermano – fue lo que me dijo. Aunque posteriormente me entere que amenazo a Edward, diciéndole que pobre de él si yo derramaba alguna lagrima por su culpa o alguna de sus amiguitas que acostumbraban a buscarlo.
Por otra parte resulto que Jacob no se tomó muy bien la noticia de mi relación con Edward, me dijo que pensara bien las cosas, qué Edward lo hacía solo por fastidiar y no porque en verdad quisiera estar conmigo, dijo que él había tenido su oportunidad y la desaprovecho años atrás, que no se le hacía justa la decisión que había tomado. Yo no sabía que decir, era algo muy extraño, principalmente porque sus comentarios no me gustaron para nada, solo esperaba que él analizara sus palabras y pudiéramos seguir siendo amigos, aunque tendría que esperar a que eso pasara, a que él terminara dando el paso para buscarme.
-No dudes que ahora vuelvas estar en boca de todos en la facultad – me dijo Emmet.
-¿Por qué dices eso? – deje de escribir el ensayo en el que estaba sumergida. Emmet, Rose y yo estábamos en la biblioteca central, ellos con sus proyectos finales y yo esperando a que Edward saliera de sus clases, mientras hacía mis tareas para tener todo el fin de semana libre con él.
-Porque hiciste enojar a Jacob, entonces no dudes que vaya con sus amigotes y haga algún comentario al respecto, tan casual como cuando dijo que quería todo contigo –
-Oh Emmet no sabemos de dónde salió todo eso – proteste mientras me ponía de nuevo a escribir, lo que era cierto es que si había comentarios sobre mi persona, porque el día que llegue a la facultad de mi novio y amigo, varios chicos me veían insistentemente, hasta que me encontré a Emmet.
-Pues si a Edward o a mi nos llega algún comentario mal intencionado no dudes que te defenderemos –
-Lo sé, pero no quiero que se estén metiendo en problemas por tonterías –
-Suficiente tienen con que la mayoría de los chicos no los vean con buenos ojos por lo que paso con James – dijo Rose al levantar la vista de su computadora – como para que ahora anden golpeado chicos que no conectan el cerebro con su boca -
-No puedo creer, sigo sin entender esa actitud de sus compañeros – negué molesta.
-Es más, que vean que les ayudamos a sus bolsillos, no han consumido drogas últimamente, porque por lo que me dijo Alex, el tipo tiene mucho rato que no aparece- aclaro Emmet
-pues como va aparecer, he visto más patrullas por la universidad – Rose seguía concentrada en su computadora.
-Y aparte no se va arriesgar que Edward o yo lo veamos, incluso Jass – Emmet se tronaba los nudillos, como si estuviera dispuesto a lanzar puñetazos.
-Emm deberían de dejar de pensar así, no saben si ese tipo este armado o tenga algún compañero con él, mira que anda cargando mucho dinero para que ande solo – quise nuevamente disuadirlo.
-No Bella, más vale que ese idiota se cuide de que no me lo encuentre, no le voy a perdonar lo que le hizo a mi bebé y también no quiero que se te vuelva acercar por nada del mundo – Mi amigo tenía una vena muy protectora, más bien los Cullen tenían esa vena protectora, porque tanto Alice como Edward eran iguales.
-osito, mejor guarda silencio me estas desconcentrando – Rose jalo a su novio para calmarlo como solo ella sabía, con un dulce beso.
-Ni en la biblioteca se dejan de meter mano – dijo de repente mi novio atrás de mí.
-Ya te quiero ver – le contesto Emmet – aquí esta Bella súper apurada para ir hacer no sé qué cosas contigo el fin de semana – la sonrisa de Emmet no tenía precio, se veía la burla en su cara.
-Pues hoy vamos a empezar con un maratón de películas, mañana haremos caminata y tal vez algo de descenso, si Bella quiere - fue genial que Edward tuviera una respuesta tan rápida para el burlón de su primo.
-Cómo es que tienen tiempo para hacer esas cosas, ¿Qué no tienen exámenes y proyectos finales?- Rose se veía molesta.
-yo empecé esta semana, los que quedan para la siguiente ya están más tranquilos – contesto Ed
-y yo ya tengo casi todos mis ensayos y mis pendientes, solo espero instrucciones de uno de mis profesores para concluir un trabajo, exámenes hasta finales de la siguiente semana solamente tengo dos, fueron más practicas las calificaciones –
-así que envídienos, porque nos vamos a disfrutar del fin de semana – Edward me abrazo y dio un fugaz beso – vamos pequeña es hora de empezar ese maratón, aparte hay que pasar por comida chatarra –
-todo lo que he ganado con Bella al salir a correr, lo estará perdiendo con tu comida poco saludable – protesto mi amiga, pero aun así con una enorme sonrisa.
-Va, mi novia no necesita nada de tu comida saludable –
-¿Novia? – Oímos a nuestra espalda – vaya Ed no sabía que tu… bueno que tu e Isabella fueran algo – Tania tenia cara de pocos amigos, ni que decir de la mirada que me lanzo en ese momento.
-No somos algo Tania – contesto mi novio mientras tomaba mi mano – Bella y yo somos novios – ella estaba muy descolocada, el ver su cara era algo… divertido, porque definitivamente era algo que no se esperaba, aparte ella desde el incidente en la fiesta con James, se la pasaba atacándome diciéndome Nerd, ñoña o empujándome cuando pasaba a mi lado.
-Pues… yo pensé que ustedes eran amigos, no amigos con derechos o algo así, vaya Isabella tan mojigata que siempre te comportas, aunque bueno, pensándolo bien, siempre les das entrada a los chicos, era de esperarse –
-¿Qué? – dije molesta, porque la descripción que ella daba era la suya.
-bueno Edward cuando te aburras y descubras bien quien es en realidad Isabella, no dudes en buscarme – dijo la muy zorra ignorándome.
-Oye zorrona – Rose ya estaba de pie – discúlpate –
-Jóvenes, por favor estamos en un biblioteca – nos dijo la encargada que había llegado sin darnos cuenta.
-Tania creo que tus comentarios están fuera de lugar – le dijo Edward, que me apretaba con fuerza mi mano.
-ok, me voy, recuerda lo que dije – la muy descarada le guiño un ojo y se fue caminando, mientras que Emmet tomaba a Rose de la mano para sentarla nuevamente.
-no puedo creer que le permitas que te hable así – Rose me veía muy molesta, como si yo hubiera sido quien la ofendió – necesitas ponerle un alto, yo te ayudo –
-Rose, Bella no se va meter en problemas por esa chica – le dijo Edward.
-Pues todo es tu culpa, porque esa tipa la ha molestado desde siempre por ti, a ver si te parece que un día salga lastimada por su culpa, porque déjame te dijo algo –
-Rose, basta – dije
-Esa tipa le dice de cosas a Bella y hasta la empuja en cuanto tiene oportunidad y todo porque tú en algún momento le diste entrada – auch, eso no me gusto.
-Pequeña, ¿eso es cierto? – Edward estaba molesto.
-pues… ella siempre ha sido muy especial, y sí, siempre que tiene oportunidad me molesta –
-Y no quiero ni imaginar cómo te va estar poniendo el pie ahora que sabe que Edward y tu son pareja – dijo mi amiga volviendo a su lugar.
-voy hablar con ella –
-¡no! –dije apresurada – lo que menos quiero es que tengas contacto con ella, lo mejor es ignorarla, eso le molesta a ella porque siempre quiere que todo mundo le haga reverencia, así que lo mejor es dejarla de lado y no quiero que tu… - solo pensar que Edward hablara con ella sin mi presencia me ponía muy celosa, porque sabía que Tania era capaz de cualquier cosa – no hagamos esto más grande, mejor vámonos y disfrutemos nuestro fin de semana, ya me encargare de ella cuando estemos en la facultad, mientras olvidémosla –
-ok, pero no permitiré que te sientas mal por su culpa o vaya pasar algún accidente por su culpa –
-Vámonos ya, y deja de pensar en tonterías, empecemos nuestro excelente fin de semana – bese a Ed esperando que Tania aun estuviera por aquí para verlo.
-agh largo de aquí, empalagosos, fuera – renegó Rose – que tengo mucho trabajo –
Cuando salimos de la biblioteca, fue un gustazo ver a Tania y su séquito de seguidoras viendo cómo Edward me llevaba de la mano y caballerosamente llevaba mis cosa, no pude evitar sonreír al ver la cara de desconcierto de todas y también como volteaban a verla esperando ver alguna reacción por parte de ella, que simplemente me vio demostrando todo su rencor que me tenía.
-Bella quita esa sonrisa- me murmuró Ed.
-no lo puedo evitar, desde el minuto uno que puso sus ojos en ti se ganó mi descontento hacia su persona-
-ay pequeña, qué voy hacer contigo - la sonrisa de Edward era contagiosa.
Al regresar el domingo por la tarde a mi apartamento de un día lleno de muchas actividades me sentía exhausta; no era la clásica chica deportista, incluso era algo torpe, pero Edward era un chico con mucha energía así que me obligó a seguirle el ritmo, fuimos hacer descenso, un poco de senderismo y me llevó por bicicleta por una parte del bosque que me encanto.
-si Rose no me hubiera obligado a salir a correr con ella los últimos días, definitivamente no te hubiera podido seguir el ritmo, fue agotador- dije mientas me dejaba caer sobre el sofá.
-oh vamos, fue divertido- Edward no tardó en seguirme, sentándose en el mismo sofá y poniendo mis piernas sobre su regazo.
-eso no lo niego, pase un excelente fin de semana, pero ahora muero de hambre y por una ducha caliente para relajar mis músculos –
-tomate una aspirina antes de dormir para que descanses bien y mañana no te sientas adolorida-
-si lo haré, pero primero necesitamos comer algo, veré qué puedo preparar –
-no pequeña, mejor pedimos pizza o algo así – él nuevamente me empujo para recostarme.
-esta vez no tengo objeción, dejaré que me consientas – le dije
-¿y puedo consentirte con algunos besos? – Edward se movió tan rápido que no supe como hizo para estar sobre mí, acoplando nuestros cuerpos en el sillón para que no me aplastará y al mismo tiempo, no quedara volando o a punto de caer.
Conforme avanzaban los días, nuestra relación era más adictiva, no importaba que hubiéramos pasado tiempo juntos el día anterior, siembre nos buscábamos, cualquier roce, caricia o beso nos invitaba a estar cerca uno del otro. Al fin habíamos dejado nuestros miedos atrás, nuestras inseguridades, entendiéndonos a la perfección, platicando y al mismo tiempo conociéndonos como pareja, obviamente el conocernos de años había sido una gran ventaja.
-Creo que nunca me voy a cansar de esto – agarre el cuello a Edward para besarlo y pedir de inmediato acceso a su boca, para poder jugar con esa lengua que hacía que mi estómago se llenara de miles de mariposas.
-al contrario, quiero más – dijo Edward regresándome el beso con más apremio – y me alegra escuchar eso – tener el aliento de Ed susurrando sobre mi boca era una de las cosas más deliciosas, percibir su respiración, notar que él también me deseaba como yo lo hacía a él, provocaba que mi corazón palpitara a gran velocidad – porque yo tampoco me voy a cansar de esto – siguió con sus susurros – no sé cómo me pude resistir a no estar de esta manera contigo –
-Edward – susurre, acariciando su rostro, tratando de no dejar escapar por alto ninguna sensación, mientras que Edward colocó su mano sobre mi cintura, pero por debajo de mi blusa.
Nunca me iba a imaginar que un simple toque como ese provocaría un hormigueo tan grande, no sabía aun porque él me causaba semejantes sensaciones, porque sus simples besos o roces hacían que mi cuerpo reaccionara de esta manera.
-Te… - él dudo sobre todo porque escuchamos como Rose metía la llave dentro de la cerradura – oportuna como siempre- Ambos nos levantamos y arreglamos un poco nuestras ropas y aspecto en general.
-Oye no dijiste que íbamos a comer pizza o algo así – trate de actuar normal, porque si Rose venía con Emmet las burlas no pararían.
-Cierto, vamos pequeña pásame ese menú que tienen para ordenar, muero de hambre –
-Oh ya están aquí – dijo mi amiga que venía cargada de libros.
-Prácticamente acabamos de llegar, vamos a ver qué comemos, ¿gustas? – le dije
-No vengo de comer con Emmet, pero decidí mejor venir a trabajar porque él no me deja en paz, me distrae mucho, es imposible tenerlo quieto, aparte él también tiene cosas que hacer –
-y mas que han flojeado al no ir a varias de sus clases, por andar de paseo – le argumento Edward; Rose solo le hizo un gesto, pero no negó sus escapadas con Emmet meses atrás.
Al terminar la pizza Edward decidió irse a su departamento, puesto que tanto él como yo moríamos por una ducha caliente, a parte ambos teníamos uno que otro pendiente de la escuela, así que después de pasar un excelente fin de semana, fue extraño quedarme sola en mi habitación, pero a la vez fue algo desconcertante que necesitara estar tanto tiempo con él, era algo que me estaba empezando a dar miedo.
N/A ESTOY TRATANDO DE DIRIGIR ESTO HACIA EL FINAL, PORQUE SEGUN YO IBA A SER CORTO, PERO SIN DARME CUENTA ME ESTOY EXTENDIENDO MUCHO, PORQUE DEJEN LES PLATICO QUE EN ESTAS VACACIONES PUDE ESCRIBIR UN POCO Y YA TENGO EL FIC AVANZADO, SOLO FALTA REVISARLO, ASÍ QUE ESPERO QUE PRONTO LES ESTE SUBIENDO EL SIGUIENTE CAPITULO. UN ABRAZO Y NO OLVIDEN DEJAR COMENTARIOS.
