HOLA, AQUÍ LES DEJO UN NUEVO CAPITULO, ESPERO LES GUSTE
Capítulo 7
La escuela nos mantuvo muy ocupados los siguientes días, al menos en mi caso, porque me dejaron varios ensayos, así que estuve saliendo tarde de la universidad; el problema fue, que constantemente me encontraba con Tanía en los pasillos, y no faltaban sus comentarios nada oportunos como hay hombres que se conforman con poco o aun no entiendo que te ve, pero el que más me molesto fue cuando estaba yo muy concentrada en la biblioteca y no la sentí llegar, por lo que se sentó a un lado.
-Vaya, veo que al fin Edward se cansó de ti ¿he? – la sonrisa de satisfacción que tenía esta mujer era muy molesta para mí – volviste a ser el ratoncito de biblioteca que siempre has sido –
-no sabes…-
-seguramente no estas a la altura de las necesidades de Edward – me interrumpió, logrando que su comentario me fastidiara – un hombre como él necesita a una mujer atrevida, por eso él me ha buscado –
-eso es mentira, ya quisieras – le respondí.
-pues me mandó un mensaje, quieres verlo – me quede paralizada, ¿Cómo era posible que Edward le mandara mensajes a esta tipa? Sabiendo que no la soportaba en absoluto, a parte ¿Qué clase de mensaje? La sonrisa de triunfo que se dibujó en la cara de Tania evidenciaba que en verdad me estaban contrariando sus comentarios.
-me dijo que necesitaba algo de acción, que quería verme, incluso menciono que estaba aburrido –
-no te creo – fue lo único que se me ocurrió decir.
-te puedo mostrar el mensaje si gustas – en ese momento saco su teléfono y vi la fotografía que había subido en su muro de Facebook hace unas semanas, la tenía como fondo de pantalla.
-No tengo que ver nada, sé que él no te ha mandado nada, será mejor que nos dejes en paz, porque aunque no te guste, mi relación con Edward va muy bien – me apresure a decirle, tratando de controlar mi tono para que no notara lo afectada que me sentía por sus comentarios.
-pues eso es lo que tú crees, pero créeme, Ed se está cansando de ti, eres muy…. – ella puso su mano en barbilla, como si estuviera meditando muy bien que decir, era evidente que se estaba burlando de mí, que lo único que quería era hacerme enfadar, lo cual en verdad estaba pasando – ingenua y aburrida, simplona –
-sabes que Tania, no vine aquí para que me molestaras, tengo muchas cosas que hacer y no voy a permitir que sigas con esta tontería…-
-Mira yo solo quería mostrarte esto, para que de una vez por todas te retires con la poca dignidad que te pueda quedar – ella estiro su teléfono, mostrándome la pantalla donde había una conversación con Edward, en la cual claramente pude ver que él le ponía que si se podían ver, debido a que estaba aburrido y quería salir y hacer algo interesante.
-no…- intente tomar el teléfono, pero en ese momento Tania lo alejo.
-lo ves, él quiere verme – la mirada de satisfacción que tenía Tania hacia que me sintiera peor, me sentía totalmente traicionada y al mismo tiempo me preguntaba por qué me haría algo así Edward, sobre todo porque nuestra relación iba muy bien, o al menos eso pensaba yo, ¿era por qué no habíamos tenido sexo? ¿Eso era lo que buscaba de Tania?
-bueno mejor me voy, cuídate mucho, afuera empieza hacer mucho frio – la burla de Tania me puso al límite, así que lo único que hice fue tomar mis cosas y salir corriendo de ese lugar, no me importo pasar golpeando a unos chicos que entraban en la biblioteca.
Estaba fuera de mí, ¿Cómo era posible que Tania lograra afectarme de esta manera? ¿Por qué Edward haría algo así? Yo le dije que fuera sincero conmigo, lo platicamos mucho en los últimos días, le pedí que si algo no le parecía de mi o alguna circunstancia que le molestara me dijera, siempre le he pedio que hablemos y que las cosas queden claras; y sobre todo, ¿Por qué con Tania?, él sabía muy bien que no soportaba a esta tipa, sabía lo de sus agresiones constantes, tanto de ella como de sus fieles amigas.
No, tenía que hablar con él, necesitaba aclarar todo este asunto, tenía que enfrentarlo, decirle todo lo que esa mujer me había dicho, esto no podía quedarse así, necesitaba respuestas.
Justo cuando saque mi celular para ubicar a Edward y poder hablar con él, una voz grave e inesperada hizo que saltara y que mi celular saliera volando -¿Por qué estas llorando guapa? – dijo la voz.
-oh Dios – dije al momento que me volteaba y veía como James recogía mi celular. Traía una gorra y una bufanda que ocultaba parte de su rostro, pero sabía que era él, por su voz y su forma de verme.
-Isabella Swan – dijo con una sonrisa de lado, mientras me dejaba paralizada porque sabía no solo mi nombre, si no también mi apellido.
-James – susurre.
-Así es, al fin puedo verte sin que estés rodeada de esos chicos, dime ¿Qué te pasa? ¿Por qué esas lagrimas? – yo no me había dado cuenta que estaba llorando, en algún momento de mi análisis a todo lo que había pasado con Tania, supongo que empecé a derramar lágrimas.
-yo… ese no es tu asunto, podrías darme mi celular – le dije mientras empezaba a ubicar donde estaba, ver si había alguien a nuestro alrededor.
-no hasta que me digas qué pasa, has peleado con tu novio seguramente – James seguía sonriendo y yo asombrada por toda la información que tenía este hombre de mí.
-no… no es asunto tuyo –
-créeme guapa, no vale la pena que llores por tonterías, por niñerías, pero si quieres puedo darle un par de puntapiés a ese tal Edward –
-¿Cómo sabes…? – empecé a caminar hacia atrás, tratando de alejarme de este hombre, porque de algo que si estaba totalmente segura era que, tenía que buscar un lugar seguro, ver si pasaba alguien o salir corriendo, porque no era muy buena idea estar con James a solas.
-Bella, Bella, tengo muchos amigos aquí en el campus, el problema es que tus amigos hicieron que me alejara de ellos – James había cambiado su expresión – mis días han sido más complicados desde que a ti y tus fabulosos amigos se les ocurrió ir con la poli por lo de aquella fiesta – James empezó a caminar hacia mí.
-¿Qué esperabas? Le diste esa mierda a Rose – yo seguía caminando tratando de alejarme de él, pero al mismo tiempo con precaución de no darle la espalda, por lo que tenía que ir con mucho cuidado, más que no era muy hábil.
-apuesto a que si no hubieran llegado ese día tus amigos, nos la hubiéramos pasado bomba, incluso Rose pudo disfrutar más del efecto, pero claro… -
-eres un idiota- lo interrumpí - como puedes estar por la vida tan tranquilo mientras le haces tanto daño a todos esos chicos – en verdad me estaba enfadando mucho, no sabía si era más mi temor porque este tipo me tenía bien checada y no había ninguna alma para ayudarme o más mi enojo por estar en frente de una persona tan despreciable.
-ellos me buscan, yo solo les doy lo que me piden, cada quien toma sus propias decisiones –
-¿Cómo esa chica Victoria? ¿he? – no sabía porque seguía hablando con él, lo mejor era correr y buscar ayuda.
-Ella empezó, solo que no supo terminar lo que emprendió, aparte que hay niñas que no se saben divertir, pero estoy seguro que tu si sabes muy bien, te voy a ser sincero Bella, me gustas mucho – a estas alturas ya tenía a James demasiado cerca - te he estado observando por muchos meses y cada día que pasa, más me gustas –
-no estoy interesada, regrésame mi celular y mejor vete, si… si alguna patrulla te ve por aquí – en verdad empezaba a escucharse el pánico en mi voz.
-bah, ellos ya se cansaron de pasar por aquí, siempre pasa, ¿Por qué crees que hago tan buenos negocios por aquí? A parte que tengo muchos clientes, la poli deja de interesarse después de que se calman las cosas –
-Vete James – repetí mientras discretamente empezaba a buscar el gas pimienta que en alguna ocasión me dio Charlie, recién me había mudado aquí.
-no, he estado esperado mucho por esto, así que ¿Cuál es la prisa? – Esta vez lo tenía a escasos centímetros – vamos nena, te aseguro que la podemos pasar muy bien –
-no te, no te acerques más, solo dame mi celular y vete, no quiero problemas – yo seguía buscando el condenado gas pimienta, así que justo cuando lo había localizado, James me tomo del brazo para impedir que lo sacara.
-¿Qué estás buscando Bella? –
-Suéltame o grito – le dije ya en un tono elevado.
-no es necesario – él levanto ambas manos al aire – solo quería ver que…- no supe muy bien que paso pero cuando menos cuenta me di, tenía a James tapándome la boca y agarrándome desde atrás para inmovilizarme, yo solo me queje, tratando de despegar su mano de mi rostro – vamos, te vas a calmar, no me hagas usar algo para dormirte nena, me dijeron que puedes ser muy tranquila y pacifista – yo seguía intentando forcejear con él, me estaba empezando a quedar sin oxígeno, debido a que su mano no solo abarcaba mi boca, si no también mi nariz, lo que hacía más difícil jalar aire - aparte si las cosas no salen como yo quiero, tengo todo listo para que tus amiguitos sufran las consecuencias, ha sido muy fácil, ya que hay varios chicos que los desprecian por todo el asunto de los polis – James me estaba diciendo todo esto al oído, así que preferí mejor no moverme y empezar a razonar sus palabras y al mismo tiempo empezar a recordar todas esas tarde de autodefensa que mi papá me obligo a hacer.
-ahora vamos a caminar hacia mi coche, tú no vas intentar nada, porque de verdad te juro que las consecuencias pueden ser muy malas –
Deje que se confiara de que yo iba hacer lo que él dijera, deje que me guiara hasta el auto que decía, pero en ningún momento aflojo su agarra, incluso su mano estaba aún muy apretada sobre mi rostro, así que tenía que ser rápida aprovechar la mínima oportunidad para deshacer el amarre.
-Bien así me gusta, obediente – seguía enterrando su boca en oído para incluso después besar mi cuello, fue una sensación tan desagradable – estoy tan contento que le daré a Tania una buena dotación de éxtasis para que se divierta con tu novio – su comentario me dejo fría, ¿Por qué sabia él lo de Tania y Edward? ¿Acaso ella era su cómplice? – vamos nena camina –
Al parecer James se dio cuenta de que había cometido un error al mencionar a esa zorra, porque aflojo un poco el amarre y me empujo con desesperación, así que en ese momento vi mi oportunidad para soltarme; fue una fortuna que mi celular empezara a sonar porque eso lo distrajo más de mi movimiento al enterrarle mi codo con todas las fuerzas que tenía sobre sus costillas, logrando que abriera los brazos para sobarse mientras que yo di la vuelta para enterrarle la rodilla en los bajos.
No lo dude dos veces y saque el gas pimienta de la mochila y se lo arroje, James estaba muy sorprendido por todo lo que había hecho, al parecer no se imaginó que una chica de mi complexión pudiera lastimarlo de esa manera, al grado de hacerlo caer, permitiendo así sacar mi celular de la bolsa trasera de su pantalón.
-Edward – susurre al ver la pantalla, pero desafortunadamente no alcance a contestar, sobretodo porque James me sujetaba de una pierna con una mano, mientras que con la otra se frotaba la cara, de hecho no le importaba los ruidos que estaba haciendo llamando la atención de una pareja que se encontraba a unos metros de nosotros.
-Suéltame – grite para que ellos comprendieran lo que sucedía.
-te vas a arrepentir de esto Isabella – James aun me tenía agarrada de la pierna; cuando estaba a punto de patearle el rostro con mi pierna libre mi celular volvo a sonar y esta vez conteste.
-Edward ayúdame, por favor – dije con desesperación al sentir como James esta vez me tomaba con las dos manos las piernas para hacerme caer y tratar de tomar el celular.
-¿Bella? ¡¿Qué está pasando?!- alcance a oír a Edward, pero al momento que caí mi celular salió volando.
-hey tu suéltala – grito un chico – llama a emergencias – le dijo a alguien, yo tenía a James encima, era evidente que aun tenia los efectos del gas pimienta, porque aún tenía los ojos medio cerrados, así que no sintió al chico que lo levanto y lo tiro contra el adoquín, dejando caer todo su peso al mismo tiempo que le daba un puñetazo para noquearlo.
-oh Seth cuidado – dijo una chica totalmente afectada por lo que estaba pasando y con el celular en las manos.
-pide ayuda, pide ayuda – le dije a la chica mientras yo buscaba mi celular.
-ya vienen, viene la patrulla escolar –
-¿Edward?- intente hablarle, pero al parecer con el golpe se perdió la llamada o más bien se averió porque no conectaba con nada.
El chico seguía forcejeando con James cuando la patrulla se empezaba a escuchar a lo lejos, pero James era fuerte y más grande, así que estaba por golpearlo cuando vi el gas pimienta y corrí para recuperarlo, y de esa manera ponerlo frente al rostro de James.
-No te muevas o te rocío de nuevo, así que dudo que puedas volver a ver si recibes otra descarga – Seth estaba sentado aun sombre James, tratando de impedir que se moviera.
-no te muevas desgraciado, porque no creo que puedas librarla teniendo tan cerca eso y yo no me voy a quedar con las manos cruzadas, ya viste que también puedo pegarte imbécil – James respiraba con dificultad, así que ya no hizo ningún movimiento, dejando las manos hacia arriba.
-¿estás bien? – Me dijo Seth sin dejar de ver a James después de que este permaneció inmóvil - ¿te… te hizo daño? –
-yo… no solo… - me rodee con mis brazos – él quería llevarme a su auto y… al parecer me ha estado siguiendo-
-oh que miedo - dijo la chica que venía con Seth- ¿Lo conoces? –
-No, bueno… lo vi antes en una fiesta de la facultad de unos amigos, él… vende drogas en el campus – deje de ver a James y volví intentar comunicarme con mi celular, pero no tuve resultado.
-me llamo Emily por cierto, él es Seth – se presentó la chica, no sabía cuánto tiempo había pasado ni qué hora era, me sentía totalmente desubicada y mareada.
-yo soy Isabella, mil gracias por ayudarme…- no pude seguir porque en ese momento llego la patrulla escolar y todo se volvió un lio, empezaron a llegar más personas, los oficiales metieron a James en la patrulla y empezaron hacer su interrogatorio.
Yo quería salir corriendo, me fastidiaba que la gente me viera como bicho raro o como si tuviera algo espectacular que decir o hacer.
-¡Bella! – oí a lo lejos – ¡Bella! ¿Estás bien? – era Edward que intentaba pasar entre la gente.
-Edward – trate de caminar hacia él pero uno de los oficiales me lo impido.
-Señorita, tenemos que ir a la delegación, para levantar una denuncia –
-Lo sé, solo déjeme hablar con mi… novio –
-Pequeña ¿Qué fue lo que paso? ¿Estás bien? ¿Te hicieron daño? – La angustia que vi en Edward bajo todas mis defensas, así que lo único que pude hacer fue abrazarlo y enterar mi cabeza en su pecho – hey, hey, por favor dime que estas bien, ¿Qué sucedió? – él me abrazo con fuerza, protectoramente.
Supongo que por todo el alboroto, Edward no había visto que James era mi atacante, porque si él supiera quien estaba metido en la patrulla, seguramente hubiera intentado hacer algo más.
-Estoy bien solo – ya no podía hablar, empezaba a imaginarme todos los escenarios posibles si Seth y su amiga no me hubieran ayudado o si no hubiera podido quitarme de encima a ese tipo, así que ya no pude seguir hablando.
-Vamos señorita, tenemos que darnos prisa por favor, hay procedimientos legales – el oficial insistió.
-Sí, está bien solo… - tome un fuerte respiro – deme unos segundos –
-¿estas herida? – insistió Edward.
-no, solo raspones en las rodillas, es que caí y bueno… ¿tu cómo es que llegaste aquí? – me extraño que llegara al lugar, sobre todo porque no había podido ponerme en contacto con él.
-Cuando me contestaste y me pediste ayuda me espante mucho, yo estaba en la biblioteca, te estaba buscando, pero tú ya no estabas ahí, así que al salir te llame y bueno… solo seguí a la patrulla, aunque no tenía la certeza de que fuera en tu auxilio, pero no podía conectar nuevamente con tu número, así que solo me quedo eso – Edward me acariciaba la espalda para tranquilizarme.
-Señorita por favor – nuevamente el oficial insistía.
-La llevare yo en mi auto, ¿a qué delegación hay que ir? – Edward no deshizo el abrazo al contrario me tenía protectoramente, pero lo que si era evidente es que se había dado cuenta de que era James quien estaba en la patrulla, porque si las miradas matasen, él ya estuviera aniquilado, Edward veía fijamente hacia la patrulla, veía como James lo retaba desde dentro, incluso yo temía de que en cualquier momento se lanzara sobre ese despreciable tipo.
-¿Quién es usted? – pregunto el otro oficial desde la patrulla.
-Soy el novio de Isabella, y ese maldito no es la primera vez que la molesta, así que dígame en que delegación hay que ir, porque esto no se va quedar así – sentí como Edward intentaba caminar hacia la patrulla, pero yo me resistí, en parte porque tenía que detener a Ed y también porque no quería estar cerca de James – vamos pequeña subamos al coche, está a unas cuadras de aquí –
-Oye… ¿podemos ir con ustedes? – Pregunto Seth – somos… testigos, nos han dicho que también tenemos que acompañarlos –
-y más si no queremos que Seth tenga problemas por golpear a ese tipo – agrego Emily
-Claro, es importante que vayan – contesto Ed – y chico… te agradezco mucho que ayudaras a Bella, en este momento eres mi segunda persona favorita, porque Bella siempre va ser la primera – yo sentí que un sonrojo me recorría mientras Seth sonreía y le estiraba la mano a Edward para presentarse.
N/A: UN SALUDO.
