Hola, ¿Qué tal? Ha pasado tiempo desde la última vez que publique y creo que va siendo hora de que publique el siguiente capitulo. Si bien, sé que no es lo optimo tardar tanto tener que hacerlos esperar, tampoco es que pueda hacerlo mucho más rápido. También me gusta entretenerme en otras cosas como a cualquiera.

Como siempre agradezco sus comentarios, me agrada saber sus opiniones al respecto. Sigan disfrutando de lo que sigue. Menciono que la historia y sus personajes pertenecen a J.K. Rowling y no me pertenecen.

Capitulo III: Los primeros días en Hogwarts.

Pasado algunos días, desde la llegada de Harry al castillo. Tuvo la oportunidad descubrir que existen muchas cosas interesantes para conocer dentro de Hogwarts más que simplemente agitar la varita al aire y cantar palabras graciosas, si bien, es cierto que hay mucho por estudiar el colegio tenía cosas que le agradan mucho a Harry, por ejemplo: Los miércoles a media noche debía ir a la torre de astronomía para estudiar y observar las estrellas, constelaciones y galaxias que pueden verse desde los telescopios. Cosa que es mucho más divertida que leer un libro. También pudo apreciar de primera mano el cuidado de diversidad de plantas que son necesarias para administrar posiciones o usarlas en algún ritual o solo para darle un correcto uso. Sin embargo, no todas las clases son divertidas historia de la magia fue y será la clase más monótona que Harry tuvo alguna vez y el profesor es un fantasma que se quedó dormido junto a la chimenea en una sala y al momento de despertar se dio cuenta que estaba muerto. El fantasma se llama Cuthbert Binns, según Harry el tipo los droga antes de ir a clase provocando que todos entren en un estado de letargo, mientras que el recita la lección en clase sin importarle o molestarse porque duerman en su clase. Harry a duras penas lograba mantenerse despierto haciendo un enorme esfuerzo por poner atención, a diferencia de Ron que de plano dormía como el resto de los demás. La única persona capaz de sortear el efecto soporífero del profesor es Hermione que con diligencia toma notas de lo dicho por el profesor.

En lo que refiere a las aventuras de Harry por las noches el sale a vagar por el castillo, ya que le parecía muy divertido intentar descubrir los pasadizos secretos del colegio o simplemente escapar de Filch (Argus),el celador del colegio. Su trabajo es resguardar la seguridad de los estudiantes, aunque ese es el discurso oficial. La verdadera razón que subyace es que a Filch. Le encanta castigar y torturar a los estudiantes, por lo que, les declaro la guerra eterna, aun cuando en el folclore de Hogwarts se rumorea que es porque él está celoso de los estudiantes porque no puede hacer magia, nunca se ha corroborado esta información. Harry rápidamente se ganó el rencor del celador, ya que él conocía un encantamiento para pegar a la señora Norris en alguna pared, escalera o cualquier lugar donde estuviese contacto con alguna superficie. Esto hacía hervir la sangre de Filch, que incapaz de hacer cualquier cosa debía llamar constantemente a algunos de los profesores para que despegara a la señora Norris de la pared. Aunque, tardo años en descubrir que Harry es quien hacía esta broma. En los cuatro primeros años Filch jamás pudo atrapar a su enemigo mortal (Harry) que le jugaba la broma a la Señora Norris. No tenía pruebas y solo conocía la aversión evidente de la gata hacia el joven de la prominente cicatriz.

La primera clase que fue más complicada o que al menos requería de algún esfuerzo a punto de vista de Harry fue transformaciones, ya que esta clase fue dictada por la Profesora McGonagall que como siempre es estricta e inteligente y no admitía la negligencia en su clase. En las pocas ocasiones que Harry y Ron llegaron tardes la profesora les ofreció transfórmarlos en un despertador y un mapa respectivamente para que pudiesen llegar a la hora. En el caso de Harry, no le gusta demasiado el estilo de la profesora de hacer clase, aunque si la asignatura. En cuanto a Ron, el simplemente anda perdido aun la primera semana. La introducción que entrego la profesora acerca de su clase fue la siguiente.

— La transformación es una de las cosas más complejas y peligrosas que aprenderán en Hogwarts. Cualquier persona que no preste atención en la clase se deberá ir y no podrá volver. Ya han sido advertidos — finalizo el vejestorio.

Luego hizo algunas demostraciones como convertir su escritorio en un cerdo y volverlo a su estado original. La clase está atónita ante el espectáculo y decididamente se entusiasmaron por aprender. No obstante, velozmente se dieron cuenta que pasaría mucho tiempo para que pudiesen hacer lo mismo. Después de darles algunas lecciones algo complicadas les paso a cada una cerilla y les dijo.

— Bien, ahora su tarea será tratar de convertir esa cerilla en una aguja… ¡Vamos, inténtelo! — les alentó McGonagall.

Harry contemplo con tedio el paquete de cerillos y comenzó a juguetear con él. Mientras que sus compañeros intentan cumplir con su tarea. Harry trato de recordar aquella lección y de concentrarse para hacer una buena faena y convertir los cerrillos en una aguja. Al tiempo sus compañeros se dieron cuenta que es más fácil decirlo que llevarlo a la acción. Los únicos que se tomaron su tiempo fueron él y Hermione, pero ella esta absorta en sus propios pensamientos. Por otro lado, esta Ron que está exasperado por no poder lograr ningún resultado satisfactorio después de numerosos fracasos. Harry una vez que se sintió listo tomo su varita dijo unas palabras casi en un murmullo y el paquete de cerrillos se transformó en la aguja. Él pensó que nadie se dio cuenta. Pero, la profesora McGonagall le tomó por sorpresa y le felicito.

— Que bien, el señor Potter lo ha logrado satisfactoriamente. Diez puntos para Gryffindor — McGonagall le dio una gran sonrisa.

Como ya se volvía habitual para Harry varios murmullos se escuchan en todo el salón y casi todos se preguntaron: ¿Cómo lo logro? O cosas así. Harry ya había practicado antes magia no mucha, pero tenía más experiencia que sus pares, además de conocimiento teórico. Lo que hacía posible sus rápidos resultados. La otra persona que logro destacarse sin la misma destreza fue Hermione que pudo lograr algunos cambios no muy sustantivos, pero lo que le valieron a Gryffindor cinco puntos más.

Más tarde, les toco asistir a la clase de Defensa contra las Artes Oscuras y muchos están muy entusiasmados por entrar en ella. Pero, eso cambio rápidamente cuando se percataron que las lecciones de Quirrell son un chiste. Harry y Ron no perdieron oportunidad para bromear a Quirrell por su tartamudez cuando iban saliendo del salón para las risas de todos y como no Ron le imita muy bien. Por otro lado, todos comentan que el fuerte olor a ajo fue a causa del miedo a Quirrell a los vampiros y que bajo su turbante escondía más ajo para que un vampiro no pudiese morderle el cuello. Lo que Harry encontró más divertido fue la historia del turbante que le había sido regalado por un príncipe africano por salvarle de un zombie. De lo cual muchos dudaban.

Sin embargo, la peor clase fue sin duda la de Pociones con Snape. Harry ya había notado que el tipo de cabello grasiento le observa con una mirada muy extraña. Además, Sirius no le dio muy buenas referencias de él y le advirtió que lo más probable es que el tipo le haría pasar un rato muy desagradable, después de todo Snape o Quijicus como le apodaban Sirius y Lupin, odiaba a Sirius, pero especialmente a James, su padre. Teniendo esto en cuenta Harry ya sabía de antemano que tendría una larga jornada el día viernes y para coronar el pastel le toca junto con los de Slytherin. La casa enemiga donde ya había tenido sus encuentros con un desagradable chico llamado Draco Malfoy que era de todo el sujeto más desagradable que Harry había conocido en la escuela, ya que siempre anda predicando sobre que es un sangre pura y burlándose de todos. La clase les toco en una mazmorra en el subterráneo del castillo el lugar más frío donde se podía estar con excepción del lago. La mazmorra además es muy oscura y colgando de las paredes habían una gran cantidad de animales disecados dentro de vidrios que solo acrecientan el funesto ambiente que condecora la mazmorra. Hay un gran silencio después de que cada uno tomo haciendo y de golpe se oye la puerta que se azota. Anunciando la llegada de Snape que con una expresión de repudio miro a cada uno de los que están sentados en la mazmorra. Él casi en un susurro hablo.

— No permite estúpidos movimientos de varitas ni bobos intentos de encantamientos en esta clase… — menciono captando la atención y el silencio de todos.

Se dio la vuelta y pasó la lista deteniéndose en Harry.

— Vaya… pero que tenemos aquí… Harry Potter, nuestra nueva… celebridad — comento con sarcasmo en sus palabras.

Algunos Slytherin se rieron ante el comentario. Sin hacer caso de las risas Snape continúo la lista y cuando finalizo. Con una mirada fulmino a todos terminando de golpe con los pequeños murmullos que había. Sus ojos son negros, y su mirada es fría y carente de vida. Se tomó un tiempo y soltó.

— Están aquí para aprender la sutil ciencia y el preciso arte de la elaboración de posiciones, aunque no espero que entiendan la belleza de un caldero hirviendo suavemente con sus vapores relucientes, el delicado poder que pasa a través de las venas humanas. Hechizando la mente y engañando los sentidos, puedo enseñarles a como embotellar la fama, preparar la gloria e incluso ponerle un alto a la muerte. Si no son los suficientemente estúpidos como la mayoría de los necios que les tengo que enseñar — finalizo su amargo discurso.

Para su mala suerte Harry, que ya está distraído a causa del largo discurso de Snape. Que sin demora se dio cuenta de su falta de atención le llamo sin perder tiempo.

— Puedo ver que hay algunas personas que tienen el descaro de no prestar atención a mi clase — siseo Snape con acidez.

Harry que fue sacado de sus pensamientos puso su mirada sobre Snape que le llamo. Y le dijo.

— Potter, ¿Qué obtendré si añado polvo de raíces de asfódelo a una infusión de ajenjo? — pregunto Snape.

Harry medito un poco la pregunta, pociones nunca había sido su fuerte, pero igualmente conocía del tema. Esos ingredientes funcionan para una muy poderosa poción somnífera, pero cuál era el nombre… Luego recordó el nombre. Trato de no reír y con una sonrisa le responde.

— Se usa para la confección de una poderosa poción somnífera. Tiene el nombre de Filtro de Muertos en Vida y se dice que puede llevar a un sueño mortal a quien lo beba — dijo Harry.

Una mueca de disgusto aparece en la cara de Snape al escuchar la respuesta correcta de Harry. Snape quería poner a prueba a Harry y siguió insistiendo.

— Bien… ¿Dónde puedo encontrar un bezoar? — pregunto Snape a Harry.

Harry supo que Snape no lo dejaría tranquilo hasta que contestase todas sus preguntas, pero no quería darle la satisfacción de victoria si le es posible. Harry ya había leído del tema. Y sin demora contesto.

— Se puede obtener del estómago de una cabra y se emplea como antídoto para gran variedad de venenos, aunque no funciona para todos — aclaro Harry.

Snape le quedo mirando unos pocos segundos enmascarando muy bien su asombro. Tras esa mascara de frialdad que le adorna la cara. El chico da señales de no ser tan estúpido como su padre. Al recordar un inusual sentimiento broto de su interior. Snape se aseguró con una última pregunta.

— ¿Qué ingredientes necesito para una Poción Multijugos? — repaso Snape.

Harry detecto algo raro en Snape. Estas pociones son para estudiantes de cursos más avanzados, ¿Qué es lo que quiere demostrar? Pensó Harry. Pero, fiel a sus convicciones no quería darle en el gusto a Snape y contesto sin falta.

— Es una poción de dificultad avanzada y los ingredientes son crisopos que se deben ser guisados durante 21 días, una onza de Antinomio crudo, sanguijuelas, escrupulos de descurainia sophia recogida con luna llena, 3 dramac de Sal Amoniac, centunaida, polvo de cuerno de bicornio, Escofinas de Salitre, Mercurio y Marte, Piel seca desmenuzada de una Serpiente arbórea africana, gusarajo y algo de una persona que se vaya a convertir, generalmente pelo… — recito Harry.

Snape ya no pudo pasarlo por alto el chico sabía de Pociones. Sentimientos encontrados pasaron por la cabeza de Snape el chico es un buen alumno, de hecho, sabe mucho más que alumnos de cursos superiores, pero él es hijo de su archienemigo y ahijado de uno de sus enemigos más próximos. Con pesar Snape soltó.

— Cinco puntos para Gryffindor — manifestó con disgusto Snape.

Todos los presentes están atónitos con el accionar de Snape, ya que después de todo él es bien conocido por no otorgar puntos y menos a un Gryffindor. Y no menos impresionante es el conocimiento acabado de Harry sobre pociones. El chico destaca sobre sus pares por sus cualidades. Muchos Slytherin lo miran con recelo. Posteriormente, Snape les dio instrucciones para mezclar en parejas una poción para curar Forúnculos. A Harry le toco con Ron que esta aliviado, ya que sabía que Harry es un versado en pociones o al menos todo parece indicar aquello. Snape con su larga capa negra se da vueltas por la mazmorra vigilando la preparación de las Pociones. Harry sin problema leía las instrucciones a Ron para que las realice mientras se ocupa del caldero y de vez en cuando le echa un ojo a Ron. Las cosas fueron bastante bien y salvo por unos errores de principiantes de Ron la poción fue muy bien lograda solo que demoro un poco más de tiempo. Snape miro la poción y con disgusto les dijo que está bien hecha. Sin embargo, no todos tuvieron la misma suerte. Neville se las ingenió para convertir el caldero de su compañero Seamus, en un engrudo hirviente que se vierte por el suelo quemando los zapatos de todos los presentes, lo cual obligo a que todos se suban sobre sus sillas. Neville que se había empapado en la loción chillaba de dolor y en sus extremidades salían postulas por todo el cuerpo. Snape que de inmediato supo cuál fue el error.

— ¡Chico, imbécil! — exclamo sacudiendo su varita y desapareciendo la poción.

Luego, empezó a recriminar las negligencias de Neville.

— Deduzco que introdujiste las púas de erizo antes de sacar el caldero del fuego… ¿No? Llévenlo a la enfermería — ordeno.

Snape se acercó a Harry y Ron y les dijo.

— Potter porque no le detuviste cuando iba a poner las púas si conocías la receta bien… pensaste que te harías ver mejor si ese necio fracasaba inútilmente… Diez puntos menos para Gryffindor — escupió Snape saliéndose con la suya.

Harry está siendo invadido por la rabia, pero sentía un poco de culpa por el estado en que quedo Neville. Pero, el simplemente no le vio no fue de mala intención. Sin embargo, desde ahora sabía que Snape no perdería ocasión para quitarle puntos ante la más mínima muestra de error, ya sea propio o de cualquier alumno. Usando sus habilidades de Oclumancia, Harry había aprendido a calmarse y no dijo nada. Harry y Ron salieron de la sala discutiendo de lo justo que fue Snape en quitarle esos puntos a Gryffindor y de lo sorprendido que esta el chico de cabello rojizo por los amplios conocimientos de Harry en posiciones. Lo único positivo de este fatídico día es que después de la clase están libres, aunque solo por su horario. McGonagall aun cuando fue la jefe de su casa, Gryffindor no les favorecía en lo más mínimo y les dio mucha tarea para la siguiente semana. Los otros maestros no fueron tan exigentes con trabajos fuera de clase. Mientras tanto, Ron y Harry se desplazan al gran comedor conversando sobre quidditch. Ron se queja con Harry.

— No puedo creer que no podamos jugar quidditch — protesto Ron.

Harry y Ron se enteraron recientemente por los gemelos Weasley, que los de primer año no pueden postularse a las audiciones para entrar al equipo de quidditch. Esto se debe a que está prohibido por reglamento del colegio. Después de todo, este deporte es muy agresivo o al menos ese es el mensaje tácito de la política del colegio al respecto. Harry está de acuerdo con Ron y le desagrada este desfavorable cambio de los eventos, pero al menos, tenían las lecciones de vuelo obligatorias y si llegan a destacar probablemente eso aumentaría sus posibilidades de entrar al equipo de Gryffindor.

— Me siento igual, Ron. Pero, me imagino que si destacamos en las clases de vuelo tal vez puedan hacer una excepción ¿No te parece? — aporto Harry su punto de vista.

Ron miro unos segundos a Harry sin decir nada. Harry es una persona bastante extraña para Ron, es decir, no actúa para nada como alguien de once años, salvo cuando se dispone a hacer travesuras. Sin embargo, Ron también conocía un poco de la historia de Harry y tuvo una vida muy difícil y, usualmente, las personas cuando se ven enfrentadas a situaciones de ese tipo se ve obligada a madurar de modo más temprano y por si fuera poco él vivía rodeado de adultos. Lo que no da muchas posibilidades para que Harry se comporte como alguien de su edad. Ron dejo todos sus pensamientos de lado y le dijo.

— Puede que tal vez tengas razón — menciona Ron sin estar demasiado convencido de las palabras de Harry.

Aun cuando Ron no está muy de acuerdo con Harry, es mejor ser positivo. Los dos charlan animadamente hasta llegar al gran comedor. El lugar no está demasiado copado y tenía suficiente espacio para albergar a ambos adentro. Como siempre está lleno de comida encima y muchas personas conversando algunos de ellos le dirigían una mirada al notar la presencia de Harry y otras le ignoran. Ambos avanzaron hasta la mitad de la sala a donde se tropezaron con la persona más desagradable de todos los nuevos alumnos, Draco Malfoy. Él es un compañero de Harry y Ron de su misma edad que fue seleccionado en Slytherin y sigue con los mismos principios sesgados que plantea que solo magos purasangre deberían aprender magia. No obstante, el punto crítico es la actitud burlona y petulante de Draco hacia los demás estudiantes. Lo que ha contribuido a crear una fama de matón en la escuela, ya que mantiene una predisposición a menospreciar a todos y atropellar su dignidad sin importar nada. Harry y Ron que están hartos del comportamiento del fantoche de pelo platinado y, sus dos guardaespaldas Crabbe y Goyle, dos tipos gordos y robustos. Que abusan verbalmente de un par de chicas ambas una de ellas es de tez morena, cabello largo de color negro azabache, delgada y de estatura media. Su compañera es de tez blanca, de cabello es largo de un tono entre rubio y castaño, sus ojos también son castaños, al igual que su compañera es de físico delgado y de estatura promedio. Ambas discutían con el trío de Slytherin que acosaban a la chica más morena. Ron y Harry identificaron a aquellas chicas por su uniforme Gryffindor y además tenían clases con ellas, pero no habían hablado con ninguna de ellas. Los chicos Gryffindor que deseaban una oportunidad para poner en su lugar a Malfoy se interponen en su pelea. Primero fue Ron quien se precipito a su enfrentamiento.

— ¡Oye, Malfoy… ¿Qué crees que haces?! — exclama Ron con un tono heroico.

Los tres chicos Slytherin miran a Ron igual que las chicas, pero fue Draco quien hablo. Contestando con una provocación.

— Esa ropa usada y vieja, además de esa cara de pobre debe ser un Weasley… ¡No tienes nada que hacer aquí! Nadie te llamo pobretón esfúmate — lo espanto Draco con una sonrisa burlona.

Sus compañeros Crabbe y Goyle reían de Ron, a causa del comentario clasista de Malfoy. Ron tenía su rostro enrojecido de la furia y se hubiese abalanzado contra Draco de no ser por Harry que lo retiene, mientras que sus dos guardaespaldas los miran como si esperasen el momento para empezar la riña. Harry que aún mantenía su cabeza fría o al menos más que Ron increpo a Draco.

— Malfoy… deja de jugar. Sabemos que estás molestando a dos compañeras de nuestra casa y estas tratando de sacar provecho de ello. Crees que porque tienes a esos dos grandulones puedes molestar a todos… Solo porque no tienen tu dinero o no comparten tus convicciones — lanzo Harry.

Malfoy que no es tan estúpido como sus dos acompañantes se dio cuenta de la provocación de tras las palabras de Harry. Malfoy lo miro con cierto desprecio y le contesto.

— Es evidente, que no sabes con quien relacionarte Potter. Buscando esa "clase de amigos" como los Weasley demuestra que no tienes idea de quienes son los que lado es mejor— refuto Malfoy con aire de suficiencia.

No hay otra cosa que enfurezca más a Harry hablen mal de las personas que considera sus amigos como Ron o los hermanos Weasley. Draco no sé dio cuenta que está a punto de lograr que Harry pierda los estribos. Harry respondiendo con la poca cordura que le queda contesta a Malfoy.

— Escucha… Malfoy, jamás me ha importado que los demás me juzguen. Es más si quieren hacerlo es su problema, pero tú has involucrado a personas que estimo y eso no esta bien. Además, Ron está haciendo lo correcto al tratar de defender a dos compañeras de nuestra casa. El único que está equivocado aquí eres tú… — contraataco Harry.

Draco que escucha las palabras de Harry cada vez con más molesto. Se paró y sin tomar caso de lo dicho por el chico de la cicatriz volvió a contestar.

— Ese es un bonito discurso viniendo de nuestro "salvador". Crees que porque la gente piensa que sobreviviste tienes derecho a decir quien hace bien o mal. Pretendes que me trague ese cuento que no son más que palabrerías. No me hagas reír… — le insulto Malfoy.

Harry soltó a Ron y este salió disparado contra Malfoy, pero fue interceptado por Crabbe y Goyle. Ron se movió con cierta destreza y esquivo a los dos gordos que querían atraparlo. Harry no es alguien propenso a usar la violencia de forma indiscriminada, pero existen tipos como Malfoy que no conocían su lugar. Harry fue a apoyar a Ron que agarro a Crabbe de su túnica y la soltó haciendo que esta le tapase la cara. Harry que se precipito a lanzarse contra Goyle le llamo.

— Ron, échame una mano — le llamo Harry.

Ron algo sorprendido le hizo caso. Goyle de forma torpe trato de tomar a Ron y Harry sin lograrlo. Ron tomo a Goyle de su túnica y Harry de forma veloz le desamarra las zapatillas provocando que este se tropiece. Malfoy que llamo a Crabbe.

— ¿Cómo demonios?... Crabbe, idiota ayuda a Goyle — le ordeno sacándole la túnica de la cabeza.

Crabbe esta vez fue decidido a atrapar a Ron y Harry se abalanzo sobre ellos. Harry le dijo a Ron que se fijase en Crabbe que venía a él. Harry tratando de socorrer a Ron le lanza a Crabbe un plato lleno de pastel en la cara. Este último choco contra la mesa más próxima. Ron no perdió su ocasión y patio a Goyle que lucha por arreglarse su túnica, pero cayó al piso perdiendo su equilibrio. Draco está atónito ante el espectáculo dado por Ron y Harry quienes literalmente barrieron el piso con los dos gordos matones. Ron le dio a Harry una sonrisa de victoria y le dijo a Harry.

— Solo nos queda ese ricachón — señalo Ron con desprecio mirando a Malfoy.

Malfoy los miro con odio por primera vez y comienza a mostrar los primeros signos de cobardía. Retrocedió para mantener su distancia de los dos Gryffindor y con resentimientos les dijo.

— Esto no se quedara así… Crabbe y Goyle… nos vamos — expreso su derrota y se marchó corriendo ante la provocación de Ron.

Ron que sin querer la oportunidad de mofarse de Malfoy le insulto.

— ¡Eres un cobarde, Malfoy. Sin tus dos trols escoltándote no eres más que un cobarde! — grito Ron con una gran sonrisa en su cara.

Todos en el gran salón los vitorearon. No muchos se atrevían a enfrentarse a la pandilla de Malfoy y ponerlos en su lugar. Recibieron una felicitación generalizada de parte de los otros Gryffindor que estaban en la sala. Además del agradecimiento de las dos chicas sus nombres eran Lavender Brown y Parvati Patil. Fue la última la victima de las ofensas propiciadas por el trío de Slytherin. Después de presentarse ellas quisieron expresar su agradecimiento, pero Harry las interrumpió antes de que siguieran.

— Si quieren agradecerle a alguien, ese debe ser Ron. Él me dijo: "Harry tenemos que salvar a esas dos bellezas de esos estúpidos de Slytherin"… ya que toda su actuación fue realizada en un acto noble y desinteresado de su persona — bromeo Harry.

Harry vio como ambas chicas y Ron se pusieron rojas ante su pequeña broma. Y el primero en discutir fue Ron que exploto.

— ¡Harry, ven aquí te voy a matar! — rugió con furia Ron después de que su amigo lo dejo en ridículo.

Harry que solo disfruto del espectáculo ante las risas de todos los del salón ante esta escena. Salió de forma muy veloz del lugar antes de que Ron le atrape. El resto del día paso sin ver a Ron, ya que para escapar de él se fue a la biblioteca y adelanto algunas tareas que se le dieron. El tiempo pasó muy rápido y cuando Harry observo el reloj de la biblioteca ya eran las 8 de la tarde. Después de estar tanto tiempo en la biblioteca bajo gran comedor a comer. Todo iba bien hasta ese momento hasta que escucho una voz inconfundible que le trajo el recuerdo de su clase de Transformación, esa voz pertenecía a la jefa de la casa de Gryffindor que le pregunto.

— Qué bueno verle por aquí, señor Potter — murmuro McGonagall.

El cuerpo de Harry se crispo levemente ante el "amigable" saludo de la profesora. Algo dentro de él sabía que su oportuno encuentro con aquella profesora no fue fortuito y tenía relación con el suceso del almuerzo. Pudo sentir desde muy lejos una voz dentro de su cabeza diciéndole: "Cachorro tienes un largo camino por recorrer" es una de las frases que siempre le repetía Sirius cuando intentaba jugarle una broma. Manteniendo su compostura Harry responde.

— ¿A que debo este placer, profesora? — pronuncio Harry.

McGonagall al escuchar el tono de Harry no pudo evitar recordar con fastidio a cierto personaje que paso algunos años por Gryffindor. Luego de ese pequeño lapsus que rondo por su cabeza le hablo a Harry.

— Me han informado que junto al señor Weasley protagonizaron una pequeña riña con algunos de sus compañeros de Slytherin — le confeso McGonagall.

Harry que está atrapado por las circunstancias tenía dos alternativas y las dos conducían a una mágica velada nocturna con destino al despacho de la profesora McGonagall. Si bien, su intención de tras de aquella acción que termino en una riña fue noble, también no es menos cierto que cualquier acto conflictivo terminaría en una detención. Harry no tuvo más remedio que relatar a la profesora como fueron los hechos. McGonagall escucho cada palabra que Harry le dio de aquel incidente y tras meditar un poco el asunto le dio su veredicto.

— Señor Potter, aun cuando, creo que su determinación de ayudar a sus compañeras es correcta. La forma en que actuó junto al señor Weasley no fue la más adecuada y no puedo dejarlo sin sanción a ninguno de los dos. Por tanto, su castigo será ser el asistente de Hagrid por una semana a contar de hoy — sentenció McGonagall.

Un bufido cansado salió de la boca de Harry una vez que la profesora se marchó. Sin duda tenían un largo día por delante. Pero, al menos no iba a ser el único que sufriera esta condena.

Más tarde, ya entrada la noche Ron y Harry salieron del castillo escoltados por un alegre Filch, a quien nadie podía quitarle la sonrisa del rostro, después de enterarse que Harry Potter esta camino a su detención. El celador que es reconocido por su flagrante aversión hacia todos los estudiantes por igual, profesa un especial e intenso odio hacia el joven Potter que fue traspasado por la señora Norris. La gata de Filch siempre se ponía histérica cuando está en presencia de Harry, lo que le llevo a concluir que el muchacho le había hecho algo. Esta simple razón basto para que el vigilante tomase a Harry Potter como su enemigo más grande dentro de Hogwarts. McGonagall dio claras instrucciones a Filch de dejar a los dos chicos con Hagrid para ayudarlo en lo que necesite. Filch no estuvo nada contento con el castigo que lo estimo como insuficiente, debido a que si dependiera de Filch el castigo habría sido la hoguera para Harry Potter.

Ron estaba tan asustado se olvidó de la broma de Harry. Nada podía menguar el miedo que sentía el chico esta de noche, está junto al celador y de camino al bosque prohibido todo se conjugo en su contra. Mientras que Harry solo quería irse a la cama, dado que estaba tan cansado que solo podía pensar en dormir. Filch los llevo hasta los límites del bosque prohibido con Hogwarts donde se halla la casa de Hagrid. Un enorme perro jabalinero que se abalanzo sobre Ron para que este presa del miedo chillara como una niña.

— ¡Quítenme a este perro me va a matar!, ¡Harry, sálvame! — grito Ron víctima del canino.

Harry observo como Filch gruño ante la presencia de Hagrid que camina hacia donde están ellos. Su figura es tremenda y esta vestido igual que la última vez que lo vio. Un enorme abrigo de color negro, unas enormes botas de color gris y pantalones negros. Lleva en una mano una ballesta que en sus enormes parece un juguete a tamaño a escala. El gigante reduce la distancia y habla:

— ¡Qué diablos pasa!, ¿Quién está gritando como una niña? — pregunto Hagrid con molestia en su voz.

Fitch que por primera vez parecía disgustado durante el trayecto. Le contesto.

— Es uno de los tontos que la profesora McGonagall me entrego para que te encargues de ellos. Hagrid — gruño Filch con cara de pocos amigos.

Hagrid asistió ante la información entregada por el celador. Hagrid observo a Harry con sorpresa y luego se fijó en Ron que está siendo lengüeteado por su perro. Después de ver toda la escena Hagrid dijo.

— Muy bien, puedes dejarlos conmigo… — termino Hagrid.

Filch que capto el mensaje se marchó murmurando de vuelta, aunque no se le podía entender nada de lo que decía. Hagrid que vio nuevamente a Harry le saludo.

— Pero, que sorpresa… no te había visto desde que los deje en el castillo. Mucho gusto, Harry. Soy el guardabosque aquí, en Hogwarts. Me llamo Rubeus Hagrid, pero todos me llaman Hagrid — lo saludo el gigante con una voz muy amable.

Harry se llevó una sorpresa ante el saludo tan cariñoso del gigante y no pudo obviar el saludo tan amistoso del gigante que lo hizo sentirse tan a gusto. Harry que sin olvidarse de Ron que seguía siendo lengüeteado por el inmenso animal. Contesto el saludo.

— Mucho gusto, Hagrid. Soy Harry y este es mi primer año aquí… Si no te molesta podrías ayudar a Ron — finalizo su introducción Harry.

Hagrid suspiro con un poco de disgusto y llamo al enorme perro que respondía al nombre de Fang. El perro sin vacilar obedeció la orden de Hagrid y se quedó junto a él. Mientras Ron aun tembloroso se limpia las orejas que tenían restos de la baba del animal. Hagrid lo miro un poco y dijo.

— Ese pelo rojizo y esas pecas son inconfundibles. Debe ser un Weasley. Yo conocí al resto de tus hermanos muy buenos alumnos, en especial, Bill y Charlie; este último era muy bueno con los animales… El resto de tus hermanos siguen aquí. Es más me he pasado los últimos tres años de mi vida espantando a tus hermanos Fred y George del bosque prohibido — acoto Hagrid.

Luego Ron se presentó. La conversación se volvió muy animada cuando Ron comenzó a contarle a Hagrid sobre lo que hacían sus hermanos mayores en sus respectivos trabajos. Hagrid escucha las historias que contaba Ron con mucha atención. Luego, le pregunto a Harry por Sirius y le contó algunas anécdotas con él y les hablo también de los padres de Harry y como los había conocido. Esa noche fue la más tranquila y el día de detención más feliz de Harry en mucho tiempo.