Hola a todos quienes sigan o se pasen a leer el fic. Junto con saludar quería comentarles algunos aspectos relevantes que tienen que ver con los plazos de los próximos capítulos. En primer lugar, me excuso de mí incapacidad para seguir con la misma regularidad con la entrega de las continuaciones aludiendo que estoy en pleno semestre universitario con evaluaciones u obligaciones que limitan mi tiempo para dedicar a escribir. En segundo lugar, sufrí un ligero inconveniente con el word y a causa de ello se había borrado gran parte del avance que había logrado. Esto retraso la publicación más de lo que tenía contemplado.
Espero puedan comprender que publicaré el siguiente capítulo hasta la primera semana de septiembre si todo se da normalmente. Sin mas que desear que les agrade lo que he escrito y hasta luego.
Capitulo IV: La clase de vuelo, el buscador más joven y la sala prohibida del tercer piso a la derecha.
Ha transcurrido la primera semana de Harry en Hogwarts y ha conocido muchos compañeros nuevos. En especial, a sus compañeros de cuarto, Seamus Finnigan un muchacho de ascendencia irlandesa y es de sangre mestiza como Harry. El luce como un chico de pelo corto y es de color arena, tiene unos ojos de color claro que nunca tienen una tonalidad definida, tez blanca y de estatura más pequeña que el resto del grupo. Tiene una extraña habilidad para la pirotecnia, ya que siempre que recita mal un hechizo este explota en llamas. Es fanático del quidditch y se la pasa hablando de este deporte junto a Ron y Dean Thomas, otro compañero de Harry. Este es el mejor amigo de Seamus y tienen un vínculo muy estrecho muy parecido al de Harry y Ron. Dean es de sangre mestiza al igual que sus amigos. Él es un joven alto de ascendencia africana siendo el más alto de todos los chicos del dormitorio, tiene el pelo rizado de color negro, ojos castaños muy oscuros y cejas muy pobladas, y es delgado. Es fanático del futbol y se llevan muy bien con Harry, aunque él es hincha del Arsenal, mientras que Dean es fanático del West Ham y se la pasan discutiendo de esto. Tiene mucha habilidad para el dibujo y está decidido a alentar al equipo de quidditch de su casa creando pancartas y otros artículos. El último miembro del dormitorio es Neville Longbottom, él es hijo de magos de sangre pura de aspecto robusto y gordo, es un poco más bajo que Harry y Ron, de tez blanca, de cabello color negro y ojos castaño oscuro, tiene tendencia a ser muy torpe y olvidadizo, por esto es humillado por los Slytherin como Draco Malfoy y su pandilla, aunque Snape también lo hace.
Los primeros días en el dormitorio de Gryffindor fueron muy caóticos con largos interrogatorios acerca de su encuentro con Voldemort y de cómo se formó su cicatriz, aunque para mala suerte de sus compañeros. Harry estaba muy pequeño para recordar detalladamente aquel incidente, pero lo que si quedo grabado en su subconsciente fue el ver como sus padres fueron asesinados por Voldemort. No es un tema del que le guste hablar abiertamente y prefiere evitarlo si es posible. Puesto que fue una etapa muy dura y aun no la puede cerrar, pese a ello, Lupin y Sirius le apoyaron mucho para que saliese adelante. Los otros temas de conversación giran en torno al quidditch, las habilidades de Harry para acaparar puntos para Gryffindor y la humillación que le hicieron pasar a Malfoy y sus secuaces. Ron después de este acontecimiento se hizo bastante popular, aunque no tanto como Harry, que es una excepción en todo el colegio. Además se corría el rumor de pasillo que tanto Ron como Harry habían acumulado cierto número de seguidoras de forma anónima cosa que termino por elevar el ego de Ron hasta las nubes. Fue así hasta el día que les toco la clase de Encantamientos donde Hermione y Harry destacaron por su conocimiento, mientras que Ron solo hacía el ridículo en una demostración práctica que tuvo que ser intervenida por el profesor Flitwick. El profesor es Jefe de la casa de Ravenclaw que caracteriza por albergar a estudiantes dotados de inteligencia y que están en búsqueda de la sabiduría. Por lo regular, gran parte de sus estudiantes son muy destacados, académicamente. El profesor Flitwick es un mago medio duende que se distingue del resto por su escasa estatura y su inconfundible voz chillona, que a Peeves le encanta imitar, siempre está parado sobre un lote de libros para poder observar a todos en la sala. Es uno de los pocos profesores que a Harry le agradan, debido a que es una persona muy alegre y fácil de llevar. Flitwick es uno de los profesores que más se encariña con Harry.
Ahora mismo Harry se encuentra conversando con Ron sobre la clase de vuelo. Que es dirigida por Madame Hootch, ella es descrita por Ron como una persona muy estricta y que además se desempeña como árbitro y entrenadora de los equipos de quidditch en el colegio. Esa es la información que le habían entregado los gemelos que están en el equipo de Gryffindor y su posición es jugar de golpeadores y su trabajo es detener las Bludgers (Las pelotas más peligrosas del quidditch, ya que les gusta noquear a los jugadores). Tanto Harry como Ron están muy entusiasmados de que comience la clase, aunque para su disgusto tendrán que compartir la clase con la casa rival de Slytherin y con el desagradable de Malfoy. Quien no había aprendido su lección, pero distinto es el caso de los dos Troll que le escoltan Crabbe y Goyle que hacían lo posible por rehuir de Harry y Ron. Como fue costumbre se fueron al gran comedor a la hora de almuerzo, aunque más temprano con la intención de tener asientos libres. Al llegar se toparon con Neville y Finnegan que les llaman para que se sienten con ellos.
¡Hey, Harry… Ron vengan por aquí! — les grito Finnegan.
Ambos niños se acercaron a ellos y se sentaron uno al lado del otro, puesto a que Finnegan y Neville están del otro lado. Animadamente comieron diferentes platos Neville comía una sopa de mariscos, Ron comía carne con ensalada, al igual que Finnegan y Harry probó las pastas. Una vez quedaron satisfechos los platos fueron vaciados con magia y ya no quedaban restos de comida en ellos. Todos los chicos satisfechos disfrutan de la satisfacción que viene después de la comida hasta que Ron anuncia.
¡Mira, Harry es Falco! — señalo Ron.
Su halcón traía un sobre que dejo caer sobre Harry y se paró en su hombro izquierdo como suele hacer. Ron que a ha visto a Falco no se sorprendió, pero distinto fue el caso de Neville y Finnegan que se quedaron asombrados observando al elegante ave. Neville fue el primero en hablar.
¡No puedo creerlo, Harry tienes un halcón! — manifestó el niño con emoción.
Finnegan que miro de reojo al ave también lo elogio.
Es genial y he oído que son muy difíciles de entrenar… ¿Cómo lo obtuviste Harry? — pregunto su compañero.
Harry le explico que había sido un regalo de su padrino Sirius. Unos minutos después a Neville también le llego un paquete que es completamente redondo y que está envuelto en un opaco papel de pergamino color ocre. El chico desamarro el paquete y salió un objeto de forma circular como una pelota de tenis, pero transparente y es rodeada por un anillo de color dorado. Harry sabía lo que era, pero dejo que Neville explicase, después de eso Finnegan hablo.
¡Es una Recordadora! Mi abuela sabe que se me olvidan las cosas y esto te indica si has olvidado algo. Cuando eso pasa un humo rojo saldrá al interior de ella — finalizo Neville.
Y eso ocurrió, ya que al poco tiempo una sustancia gaseosa de color rojo salía del interior del objeto. La cara de Neville se puso pálida y eso es porque se le había olvidado algo. El chico trato de recordar por unos segundos hasta que lo hizo y salió del gran salón a toda marcha, junto con Finnegan. Ron también los siguió hasta que se dio cuenta que Harry no iba con ellos y le pregunto.
¡¿Harry vienes con nosotros?! — exclamo Ron.
Este le contesto de forma negativa.
¡No adelántense quiero leer la carta! — grito Harry a Ron.
Luego Ron se marchó dejando solo a Harry. Falco sin demora vatio las alas y emprendió el vuelo saliendo por una de las ventanas del gran comedor. Harry examino el dorso de la carta que decía:
"Para el señor Harry Potter"
Además tenía el signo del ministerio del departamento de Aurores. Seguramente, esa carta fue enviada por Sirius conjeturo el niño de la cicatriz. Abrió el sobre y reviso su contenido. La carta está escrita con tinta negra en un pergamino muy viejo y roñoso. Que da la impresión de que se resquebrajaría en cualquier momento. La carta decía:
"Hola, Cachorro.
¿Qué tal? Tú primera semana en Hogwarts… ¿Animada? Intuyo que ya te has metido en problemas ¿No? Risas. Si es así. Supongo que, ya conociste a McGonagall. Te escribo para recordarte que afuera hay personas que se preocupan por ti… no digo que yo no lo haga, pero Remus me ha estado molestando y no dejará de hacerlo hasta que le escribas algo. Hazlo rápido Harry, Lunático está molestándome mucho… ¡Por, favor!...
A otra cosa Remus me ha mencionado que te avise que en unos pocos días más deberían llegarte unos libros que envió para ti en Hogwarts y me pidió que te recuerde que debes seguir practicando con la magia sin varita… no recuerdo muy bien porque.
No puedo explayarme más porque estoy en medio de una misión secreta… Solo te puedo contar que tiene que ver con el asalto en el banco Grigotts en una caja… no recuerdo cual, pero imagino que tienen que ser tipos muy hábiles no es fácil robar aquí y escapar. Los duendes están furiosos no imaginas la divertida cara que ponen cuando están iracundos… veré sí puedo tomarles una foto, aunque no prometo nada… ¿Cuándo me desocupe te daré más información…?
Nos vemos, Cachorro.
Con afecto.
Sirius Black.
Postdata: No olvides escribir…"
Cuando Harry termino de leer la carta sintió una gran felicidad. Al parecer Sirius está bien y le agrado saber que Lupin está pendiendo de Sirius. Su padrino puede ser muy infantil a veces. El aviso de Sirius respecto a la cámara de Griggotts le dio mala espina. Lo había ojeado en el periódico días antes. Todo fue confuso, pero no amerita mucha preocupación por el momento. Lo que le preocupa es hallar un lugar para practicar sus hechizos sin que le molesten. Aun cuando el castillo es muy grande no hay muchos espacios donde puedas estar tranquilo para practicar a gusto. Al finalizar se dijo.
Ahora, tengo que ir a la clase de vuelo — murmuro para sí mismo. — En ese momento un inquietante sentimiento le recorrió de golpe por todo el cuerpo.
Harry se despejo dándose leves golpes en su cara y se largó en dirección a la clase de vuelo en escoba. La clase de vuelo en escoba se imparte en uno de los patios principales del colegio, al lado de la torre de Gryffindor. La clase de ese día se impartía a Gryffindor y a Slytherin, solamente, a los de primer año. Para la clase se sugería comprar un libro llamado quidditch a Través de los Tiempos, aunque esto solo es para los hijos de muggles. Puesto que este deporte es parte de la cultura general y casi todos saben sus reglas, salvo excepciones. Una vez que se reúnen con Madam Hooch que los pasa a buscar al gran comedor, después del almuerzo. Los esperaba cinco minutos y luego los dirigía hasta una bodega donde les pasan las escobas. Posteriormente, los reúne a todos en aquel patio y cuando se distribuyen todos en dos hileras ordenadas. Ella inicia su clase.
¡Escuchen! — grito captando la atención de todos. — ¡Esta será su primera clase de vuelo. Seguirán mis instrucciones al pie de la letra, sino ni si quiera piensen en quedarse!
Un gran silencio se apodero de todos. Tal como le habían adelantado a Harry, la profesora es muy autoritaria y no deja nada al azar. Todo está preparado de forma minuciosa y precisa. Las escobas están en el suelo al lado izquierdo de cada estudiante. La profesora Hooch se dio una pequeña vuelta observando a todos y dio algunas instrucciones:
¡Ahora, podemos comenzar. Lo primero que deben hacer es hablar con fuerza y llamar a la escoba diciendo arriba y la escoba llegara a su mano. Deben hacerlo con convicción!
Harry que está al lado de Ron escucha como este le susurra: "Es peor de lo que imaginaba". Harry asistió ante el comentario de Ron. Hooch que le planto una mirada furtiva a Ron y este se puso pálido. En el flanco contrario de Harry está Hermione con una pequeña mueca en la cara. Todos comenzaron a decir: "!Arriba!" se oían por todo el sitio. Harry pudo enseguida y Malfoy fue el próximo. Ron y Hermione demoraron un poco más de tiempo. Y Ron fue el primero en lograrlo. Hermione da muestra estar más complicada. Harry al igual que el resto no le agrada demasiado Hermione, dado que siempre habla demasiado y eso sumado a su voz mandona hace que sea desagradable su presencia hasta cierto punto. Sin embargo, algo dentro le decía debía ayudar. Al principio no fue muy agradable la sensación, pero siguió adelante. La cara de Hermione expresa frustración ante la cantidad de pruebas fallidas. Harry sin ánimo de parecer demasiado arrogante se manifestó:
Hey, Hermione — le intento llamar con un susurro.
Hermione a la primera no le hizo caso, pero al repetir la operación un par de veces capto el mensaje de Harry. Ella le escrutinio con la mirada y le hablo.
¿Qué quieres… Harry? — pregunto ella con algo de molestia.
Harry que percibió la amargura en el tono de Hermione le susurra.
Solo quería darte un consejo… veo que tienes problemas con la escoba.
Harry termino de balbucear en un tono bajo mientras señala la escoba en el suelo de Hermione. Ella se enfada un poco. Su rostro refleja su descontento y le contesta a Harry.
Te estas burlando — lo miro con cierta hostilidad.
Harry supuso que Hermione está malinterpretando sus acciones. No sería extraño. Harry tenía cierta fama de ser bromista, pese a que fuese un buen estudiante. Trato de enmendar su mal comienzo cambiando el enfoque de su plan.
No… te equivocas solo quería decirte que debes relajarte, sino la escoba no responderá como tú quieres. Lo más seguro es que la escoba te impacte de lleno en la cara como le sucedió a Ron — aclaro Harry.
Hermione al escuchar la broma de Harry esbozo una sonrisa. La tensión en la cara de Hermione se aligero un poco. La niña pensó en darle una oportunidad a su compañero. Los hechos hablan por sí solos Harry tenía la escoba en su mano y ella no. Hermione no quería admitirlo, pero había desarrollado un sentimiento de competencia hacia Harry. En el corto tiempo que están en la escuela fue el único compañero de su casa y de su clase que llama la atención de los profesores tanto o más que ella. Y eso le molesta. Su orgullo le impedía dejarse ayudar de buena gana. Sabía que Harry también estudia, ya que varias veces se lo topo en la biblioteca. Tenía que darle una oportunidad, a diferencia del resto él al menos no hacia comentarios despectivos a su persona ni la trata de forma tan desagradable como el resto de los chicos. Al reflexionar un poco le dirige la palabra.
¿Y qué sugieres que haga? — resoplo Hermione.
Harry se acerca a Hermione y le sujeta la mano. Hermione se queda sorprendida y le recrimina con algo de vergüenza.
¿Qué estás haciendo? — pregunta con fuerza.
Rápidamente, se escuchar murmullo y comentarios de los chicos molestándoles cosas como: "Se gustan" o cosas así. Hermione trato de quitarse la mano de Harry, pero este no la dejo escapar. Ella lo iba a increpar hasta que se topó con los ojos de Harry. Su mirada refleja seriedad y la expresión en su cara es sobria. Hermione se paralizo por un momento su cambio de actitud le asombro. Ahora, podía decir que está mostrando su lado serio cosa que no había visto antes. El siempre mostró una actitud relajada y de buen humor, aunque a veces podía ser algo irritante cuando se propasa con sus bromas. Ahora, su semblante es de genuina solemnidad. El siguió con su nueva actitud y le dijo a Hermione.
Cierra tus ojos — le susurro. — ¡Vamos hazlo!
Hermione esta tan descolocada ante esta situación que no protesto y cerro sus ojos. Solo sentía la calidez de la mano de Harry apretando la suya. Lo siguiente que escucho fue.
Bien… ahora relájate… no prestes atención a lo que murmullan los demás — Harry apretó la mano de Hermione con más fuerza. — Concéntrate, necesitas hacerlo. Ahora, imagina la escoba en tu mente. Intenta imaginar que esta es una parte de ti como si fuese tu varita… la escoba responderá si la llamas con tu magia… Puedes comenzar cuando te sientas cómoda y recuerda cuando pronuncies ¡Arriba! Debe ser con mucha determinación…
Harry le alentó. De algún modo, las palabras de Harry le ayudaron a calmar su ansiedad y a centrarse en su tarea. Hizo un esfuerzo y siguiendo la orientación que Harry le está dando. Visualizo aquella imagen de su escoba en la mente. Reproduciendo aquella idealización que le transmitió Harry y cuando se sintió lista pronuncio la frase.
¡Arriba! — y la escoba subió como por arte de magia.
Hermione sintió como la escoba se elevó hasta su mano y ofreció una leve resistencia. Ella está muy contenta con su logro. Harry con suavidad se apartó del lado de Hermione. Abrió sus ojos y corroboro que su éxito. Una sensación de satisfacción la inundo de súbito. Busco a Harry con su mirada y este sonriendo le dijo.
Sabía que podías hacerlo, Hermione — le ofreció una gentil sonrisa.
A Hermione que está siendo víctima de una innumerable cantidad de emociones. Pasando primero de la frustración a la resignación, luego le siguió la ansiedad, la incertidumbre, la sorpresa, la tranquilidad y finalizo con la felicidad de llegar a su meta. Al margen de esto acompañado de la felicidad del momento un sentimiento nuevo y desconocido la invadió, y es algo extraño que no podía describir, ya que cuando sintió aquellas emociones de forma "tangible" fue en el momento en que la mano de Harry estaba apretando la suya. Además el sonido de su voz le sirvió para relajarse y como golpe de gracia aquella sonrisa gentil. Termino por detonar un estallido de emociones que la tenían en una montaña rusa. La maestra que vio todo lo que acontecía la saco de sus pensamientos.
Señor Potter, deje de coquetear con la señorita Granger — un rubor salió de las mejillas de Hermione y las mofas de sus compañeros no tardan en escucharse. — ¡Silencio! Ahora escuchen… Señor Potter obviare su sanción como premio por su excelente explicación ofrecida a la señorita Granger… Que no se vuelva a repetir.
Sus últimas palabras iban con mucha dureza hacia Harry. El no tomo demasiada importancia de lo que paso y opto por reírse de las burlas. Hermione desde ese momento se quedó más callada de lo normal. No paso mucho tiempo para que todos entrasen en confianza y Madam Hootch de algunas directrices.
Tomen sus escobas, aférrense a ellas con fuerza para no caer. Cuando de la señal con mi silbato quiero que todos den una patada en el suelo con fuerz… — no pudo terminar.
La interrupción fue provocada por Neville que apresurándose golpeo antes de tiempo la escoba de una patada y esta salió volando con él. La profesora le trato de llamar la atención.
¡Señor Longbottom vuelva! — ordeno Hootch.
Todo fue en vano. Neville salió volando despavorido y lleno de miedo clamando por ayuda. Mientras eso ocurre Neville da vueltas extrañas y sigue un patrón de vuelo subiendo y bajando de altitud con violencia. Luego la escoba choca contra una pared del castillo unas tres o cuatro veces. Luego, cambia su trayectoria precipitándose al suelo de forma abrupta y se detiene a ras de piso con dirección a donde están todos reunidos. Sin detenerse cruza a toda velocidad obligando a todos a quitarse de su camino. Posteriormente, atraviesa un pasillo y sube súbidamente hasta una estatua que tiene en su mano una espada de donde Neville queda atorado en la punta. Este se balancea de forma peligrosa y cae. Su túnica se enreda a medio camino en una antorcha amortiguando la caída por leves segundos hasta que se precipita al suelo. La maestra se apresura a revisarlo y se percata que su muñeca esta fracturada. Le ayuda a levantarse y con molestia ordena.
¡No quiero ver a nadie montando una escoba. Mientras no estoy… Si alguien se atreve a hacerlo será expulsado antes de que pueda terminar de decir quidditch! — exclamo marchándose con Neville de un brazo a la enfermería.
Neville se abría paso hacia el castillo de forma atolondrada. En ese momento, Malfoy toma la recordadora de Neville. Se puso en el centro del grupo. Y se burló del bobo chico de Gryffindor.
Tal vez si hubiese usado esto — señalando la recordadora. — Recordaría que no sabía volar…
Ron que le perdió algo de miedo a Malfoy le increpo.
Malfoy, devuelve esa recordadora — dijo Ron.
Draco con soberbia juguetea con la recordadora y le responde a Ron.
¿Acaso eres la niñera de ese bobo? — Ron se quedó callado y se comenzó a poner rojo. — Si quiere esta cosa de regreso tendrá que buscarla el mismo en el techo.
Malfoy cuando termino de hablar se subió a su escoba y comenzó a volar con dirección hacia el cielo. Ron que con su escoba en mano se disponía a ir. Lo detuvo Harry y le dijo.
Yo iré — Ron que iba a protestar se calló cuando vio la mirada que le dio Harry.
Hermione se interpuso y trato de detenerle en vano. Además, Malfoy que le miro con una sonrisa le alentó a subir: "¿Qué esperas Potter? Ven o te dan miedo las alturas". Harry se fue con dirección a Malfoy a toda velocidad y este con un poco de miedo lanzo la Recordadora con fuerza. Harry se arrojó a toda velocidad siguiendo la trayectoria de la Recordadora. Esta que se aleja con dirección a una de las torres del castillo. Sin vacilar Harry la atrapa y hace un fuerte viraje para frenarse. Mira con regocijo la pequeña esfera y con una sonrisa la muestra a todos que gritan con alegría ante su gran hazaña.
No todo fue buenas noticias para él. McGonagall le había visto desde la ventana de su despacho. Mientras realiza la peligrosa maniobra. Ella se queda sorprendida y se decide a bajar con prisa hacia donde está el grupo. Sin pasar mucho tiempo ella llega al lugar donde están todos vitoreando a Harry y lo llama.
¡Harry Potter! ¡Ven conmigo! — exclamo con un tono imperativo.
Harry al escuchar la voz de McGonagall se puso pálido. Sus días como estudiante de Hogwarts están contados. Al menos fue lo primero que eso paso por su cabeza. La profesora se mueve rápido por los pasillos del castillo hasta llegar a su despacho. Sin decir nada se sienta y le ordena a Harry pasar. Ella toma una hoja de pergamino y escribe sin demora. Harry esta tan nervioso que ni siquiera se fijó en su contenido solo miro la expresión de Mcgonagall. Solo espera las palabras: "Estás expulsado" o alguna cosa parecida. Para su sorpresa ella le entrego un papel y le dijo.
Aquí está tu castigo preséntese en el lugar y la hora señalados. Sea puntual… Ahora retírese — le hecho del lugar.
Harry se fue con la nota en la mano. No la quería mirar se está haciendo a la idea de que su vida académica tenía sus horas contadas. Sirius le felicitaría o al menos eso creía, pero Lupin es otra historia siempre fue más severo. Una vez se recuperó un poco del shock miro el contenido de la nota que decía: "Presentarse en la sala xxxx a las 5 de la tarde" faltan dos horas para esa reunión.
Han pasado algunas horas desde que fue a la oficina de McGonagall y le da vueltas a su mala suerte. Es claro que muchos no han tenido el desempeño que él ha logrado y aun cuando existían profesores como Snape, si bien la mayoría son exigentes igual seguían siendo buenos. Aunque, el hombre de pelo grasiento de color negro, ojos azabache, una tez pálida como un muerto y una falta de sentido del humor para una buena broma. Además pertenecía a Slytherin. También, llegan a su cabeza proyectos que desea hacer en el colegio como pertenecer al equipo de quidditch, bromas a todo el mundo, especialmente, a Peeves. El poltergeist de Hogwarts el único de su tipo su único afán en la vida es hacer bromas que pueden incluso infringir daño a sus víctimas. Le encanta despistar a los alumnos de primer año y ha desarrollado cierto afán por Neville a quien siempre le lanza bastones o cualquier objeto contundente. Él sea vuelto el blanco preferido de Peeves este año. Peeves luce como un hombre pequeño, de ojos negros, con cara ancha y malvada, con abrigo verde, corbata de moño y pantalones azules. Además tiene dientes afilados como y una sonrisa socarrona de oreja a oreja. La única broma que le pudo hacer a Harry fue hacer desaparecer peldaños de las escaleras movedizas y lo hizo llegar tarde a clase de Encantamientos. Desde ese día Harry juega con Peeves pegándolo a las paredes (Epoximise) o usando un encantamiento Silencio (lo deja mudo) cosa que Peeves detesta. Desde ese día se han batido a competencias de bromas sin un vencedor oficial de momento.
Harry algo cansado se dejó vencer por el sueño. Tomo una siesta algo incomoda en la biblioteca y se levantó de golpe cuando recordó la cita. Le pregunto a uno de los chicos que está a su lado la hora y salió disparado al enterarse que está a cinco minutos de llegar tarde y el lugar donde tenía que ir se halla al otro extremo del castillo. Harry que no cuenta con la virtud del tiempo hace uso de toda su experiencia en los caminos del castillo para llegar a tiempo hasta que se topa con Peeves. Este le detiene.
Alto ahí, Harry Potter nosotros tenemos una cuenta por saldar — soltó Peeves.
Harry le quedo mirando ingeniándoselas para sacarse a Peeves de encima. Lo que no es un trabajo sencillo, pero el último día descubrió que Peeves alberga un fanatismo por jugarle bromas pesadas a Neville. Harry en ese momento se acordó de que aun podía cobrarle cierto favor a Neville, después de todo él le salvo su Recordadora de Malfoy. A Harry le vino un sentimiento leve de culpabilidad de lo vil de su plan, pero cuando vino el pensamiento de la detención en su corazón nació un deseo de cobrar venganza por el lío que le metió Neville. Sin sentirse mal por ello menciono a Peeves.
No tengo tiempo, Peeves — siguió Harry su camino siendo interceptado por Peeves. — Pero, si tengo algo de información que te puede interesar, resulta que Neville a menudo baja al gran comedor a la hora de las ocho… Recuerda que de mí no has oído nada…
Al escuchar la información Peeves agrando su sonrisa. Si bien, le gusta competir haciendo bromas con Harry, lo que más le fascina es hacer mofa de Neville. Él se fue feliz canturreando la siguiente canción que no pudo terminar porque Harry se fue antes de que finalizará, pero decía más o menos así:
"Merodea por los pasillos del castillo… ¿Quién será? Es rápido, astuto y sagaz… no es el más grande, ni el más fuerte, pero su inteligencia te intimidará. Es un rival sin igual y no dará tregua a Peeves jamás, su lengua es rápida y acida, sus ojos centellean en la oscuridad, con su magia él te silenciara… Siempre un bromista a la orden del día con su ingenio él te asombrará, te hechizará y al final de la noche a una pared te pegará… ¿Si no puedes preguntarle a la señora Norris? Jajajaja…"
Después de escuchar esa donosa canción -que hacía referencia a Harry – Harry siguió su camino sin perder tiempo y atravesó como un rayo el castillo hasta llegar a la sala indicada en el papel. El abrió la puerta y dentro de ella están dos personas. Una de ellas la jefa de la Casa de Gryffindor, McGonagall y a su lado, un joven un poco más viejo que Harry lucía un físico bien construido y fornido y su presencia es imponente, es alto, de tez blanca, ojos marrones y pelo corto de color castaño. A la entrada de Harry le dirigía una mirada de completa curiosidad y Harry hizo lo mismo lo primero que vino a su mente es: ¿Qué hace este sujeto aquí? Lo que no sabía Harry es que su vida tranquila en Hogwarts acabaría de todas formas ese día. Harry no sería consciente de ello hasta su tercer año, pero ser uno de los alumnos más destacados de la clase, una prominente estrella en ascenso en el equipo de quidditch, su buena apariencia y su fama como el niño-que-vivió lo convertirían a futuro en la perfecta definición de una "Snitch Dorada" que toda chica en la escuela va a querer buscar. Harry que entro a la sala se paró en frente de la profesora y su compañero que lleva el mismo uniforme de Gryffindor:
Me alegro que al menos su sentido de la puntualidad ha mejorado, señor Potter — le acuso McGonagall. — Bien a que están todos los actores reunidos comenzaré por presentarlos. Harry Potter este es Oliver Wood, es un compañero suyo y está en el quinto año, y es el compitan de nuestro equipo de quidditch. Oliver, este es Harry Potter nuestro nuevo buscador…
La cara de felicidad de Oliver se encendió ante las últimas palabras de McGonagall y su rostro demuestra cierta ansiedad, pero se mantuvo callado. McGonagall, por otra parte, esbozó una sonrisa al ver la expresión de perplejidad en la cara de Harry. Ella prosiguió.
Harry Potter este será su castigo por volar en escoba sin supervisión. Ahora, Wood encárgate de este chico. Recuerda que está a tu cargo. Ahora, si me disculpan tengo otros deberes que atender — se excusó saliendo de la sala.
Harry quedo mirando a Wood que le observa con una mirada que expresa ciertos signos de demencia. Lo primero que se le vino a la cabeza a Harry fue.
¿Demonios? Este tipo está loco… Creo que, necesitaré poner en vigencia mi seguro de previsión social.
Esa misma tarde, Harry comprendió que lo que muchos considerarían una bendición su entrada al equipo de quidditch. Si tenías a un tipo como Oliver Wood como tu capitán, los entrenamientos serían "dinámicos" y no en el buen sentido de la palabra. La primera parte de la charla con Wood, Harry se le consultó si conocía las reglas del juego y el deporte, en general, lo que se dio a entender rápido. Harry le explico varias cosas que dejaron a Wood muy entusiasmado y lo que se suponía que debía ser una charla introductoria para Harry de capitán a principiante. Se volvió en una acalorada discusión de fundamentos, estrategias y jugadas polémicas de quidditch. Harry se divirtió mucho con un tipo tan, desquiciadamente, fanático del quidditch como Oliver con quien se podía conversar temas muy interesantes de este deporte cosa en común que compartía con Ron. Tras este encuentro "casi" destinado por los dioses del quidditch nacería uno de los chismes más candentes de la escuela y que se transformaría en uno de los motivos de burla por parte de sus compañeros de equipo. La historia del rumor supone que: "Después de un misteriosa aproximación de la que no se tiene registro. Harry y Wood se conocieron y, rápidamente, cayeron en el amor. Y se rumorea que, por las tardes ellos pasean volando en sus escobas tomados de la mano viendo el atardecer hasta la puesta de sol…". Sin embargo, la realidad del asunto es que en los últimos quince minutos, Oliver puso a Harry al corriente sobre el itinerario del equipo de quidditch informándole sobre las sesiones regulares de entrenamiento, los días que le correspondían, los nombres de sus compañeros de equipo, sus roles, etc.
Cuando terminaron la charla informativa ya son casi las ocho y la hora de cenar había llegado. Harry procedió a irse al gran comedor. El cual está repleto. Tomo asiento donde pudo y comió lo más rápido posible. No pudo ver a Neville por ninguna parte, por tanto, llego a la conclusión una conclusión Peeves lo atrapo en alguna de sus bromas. Vio a sus compañeros de dormitorio comiendo unos puestos más allá, pero prefirió quedarse en su lugar. Lo que no duro mucho tiempo, ya que sus compañeros le preguntaron sobre la situación de su castigo. Este les conto parte de la verdad sobre que su castigo ya fue decidido y no iba ser la expulsión lo que los tranquilizo. No les conto nada sobre la conversación con Wood, ya que este último le menciono que quería mantener la noticia en secreto hasta el próximo partido de Quidditch que sería pronto. Lo que deja a Harry en una calidad de arma secreta.
Harry sin mucha demora ese mismo día, ya de noche. Se fue a la habitación y fue detenido por sus compañeros que le preguntaron acerca de su situación o del castigo. Que fue bastante injusto lo que a Harry de algún modo lo reconforto. Él les mintió relatándoles que McGonagall le pido hacer tareas extra y cosas así para gran decepción de sus compañeros de cuarto. Luego, cuando por fin le dejaron tranquilo el tomo una pluma y un pergamino y comenzó a escribir una carta para Sirius, y otra para Remus.
"Hola, Lupin… ¿Cómo va todo? Supe que esperas escuchar noticias de mi parte. Como siempre te preocupas más de la cuenta, Lunático. Te puedo contar que he hecho algunos amigos en el colegio, especialmente aquí en mi nueva casa Gryffindor. Y como tal ya tengo ciertos roces con uno que otro Slytherin, pero nada grave. En cuanto a las clases todo va muy bien, es más, todo se me hace muy fácil después de todo tú me enseñaste gran parte de lo que ahora me están pasando, salvo en la parte práctica que aun así se me da bastante bien. He ganado algunos puntos para Griffindor por ello y tengo un amigo llamado Ron Weasly que me pregunto sobre como sabía tanto y le conté que tú me enseñaste…
Por cierto, he estado leyendo los textos de Oclumancia que me enviaste, así también como los demás textos de teoría mágica, encantamientos y hechizos. Muchas gracias por traerme un libro sobre criaturas mágicas te lo agradezco mucho.
Un abrazo.
Harry".
Cuando Harry termino su primera carta sintió que le faltó algo. Y se acordó de que ahora forma parte del equipo de quidittch. Pero, si se lo decía a Sirius de todas formas se iba a enterar. Guardo la carta doblándola sobre el sobre y saco otro pergamino, y continúo con la carta para Sirius.
"Hola, Sirius. Recibí tu carta oportunamente y me estoy tomando la molestia de contestarte. Espero que todo esté bien, ya que no puedo imaginarme como sabrá de mal tu comida. Después de todo ambos sabemos que eres un pésimo cocinero. Afortunadamente, admitieron a Falco no sé qué clase de artimaña has utilizado, pero igualmente me amonestaron. Si quieres saber sobre que he hecho en clases puedes preguntarle a Lupin. Sin embargo, pasando a lo importante… El profesor de pociones, Quejicus es como un forúnculo en el culo. Es un engorro, tiene una extraña fijación en mi persona y es un tipo complicado. Creo que será lo más complicado de llevar hasta el momento. Lo demás está bien.
Tengo un aviso importante… me han seleccionado como buscador de Gryffindor. Por lo que, he sido admitido de forma oficial en el equipo ¿No es genial? De alguna manera, me siento que estoy más cerca de mi padre siguiendo sus pasos. Mi próximo objetivo es claro quiero ganar la copa de quidditch este año. Te avisaré de cualquier novedad. Por cierto, deje a unos Slytherin en su lugar con la ayuda de un buen amigo, esos tipos se lo merecían… Por cierto, Sirius tengo que hacer mi ronda nocturna hablamos luego… Por cierto, también conocí a los guardabosques Hagrid. Un tipo muy amable y cuida de bestias muy mágicas muy sorprendentes.
Le envíe una carta a Lupin, así que deja de quejarte.
Un abrazo.
Harry"
En eso Harry sintió como alguien le quita el papel de pergamino de las manos. Reconoce al artífice de esta acción de forma instantánea. Su amigo y compañero Ron Weasly le quito la carta de sus manos con la manifiesta intención de leer su contenido, y para suerte de Harry leyó una parte que hizo poner en su cara una expresión de sorpresa.
Guau, Harry… ¿Por qué nos mentiste…? — no pudo terminar Ron cuando la mano de Harry le tapó la boca.
Harry interpreto por la cara de Ron que leyó justo la parte donde le revela a Sirius que se convirtió en el nuevo jugador de quidditch de Gryffindor. Ron le observa esperando una respuesta y con algo de fastidio Harry le dice.
Ya sé que me vas a preguntar… — Harry saco su mano de la boca de Ron, pero este siguió con una expresión calmada en su rostro. — Y la respuesta es sí. Estoy allí, pero es un secreto. Solo Wood y los del equipo saben. Nadie puede enterarse, ya que hay algunos preceptos que impiden que yo pueda formar parte, formalmente dentro del equipo. Por esta razón no puedes decirle de esta conversación a nadie Ron.
Ron se quedó mirando unos minutos procesando el mensaje. Ron sabe que Harry es una buena persona, pero hay ocasiones en que se comporta de forma extraña como ahora. Su comportamiento a veces se asemeja al de los Slytherin los tipos que más odia. Este lado de Harry le desagrada un motón y sin pesarlo dos veces Ron espeto.
¿Qué te pasa, Harry? Estas actuando como un Slytherin — le acuso Ron.
Harry se quedó pensativo ante aquella observación. No podía negarlo, ya que en algunas situaciones su modus operandi se asemeja más a la casa de la serpiente que a la de un león. Tampoco es que debía darle demasiadas vueltas. Su padrino es un miembro de la casa Black y aun cuando Sirius es diferente que sus familiares el aún conserva ciertos rasgos que pueden ser traspasados a su ahijado. Esto fue lo primero que a Harry se le vino a la mente, pero no es algo de lo que se sienta orgulloso ni deseaba discutirlo con Ron. Algo le advertía que si elegía mal sus palabras todo saldría mal y a veces las actitudes de Ron le incomodan. Harry respiro hondo y se manifestó.
No voy ser tan hipócrita para negar lo que es cierto Ron, pero no me siento orgulloso de esta parte de mí — se pronunció algo severo —. Ahora, bien lo que te dije, es cierto. Además fuiste tú quien se entrometió entre mis cosas y eso tampoco habla muy bien de ti. No creí que fuese el momento oportuno para divulgar esto. Es todo. Si tú crees en mí palabra o ¿No? Ya es cosa tuya.
Ron detesta cuando Harry está así. Para su gusto se vuelve demasiado denso lo que lo hace aburrido. En general, a ambos les agrada divertirse y hacer bromas que es algo que comparten. Harry al igual que Fred y George es muy creativo para sus bromas, aunque su estilo es muy distinto al de los gemelos o el suyo. Por ejemplo una de las bromas que más le gusta a Ron fue la vez que vio como Harry pego los pies de Peeves a una de las escaleras movedizas. Solo Ron sabe que Harry es capaz de hacer esta travesura y lo mismo le ha pasado a la señora Norris. Las bromas de Harry se han vuelto un mito urbano dentro de los pasillos de la escuela y muchos se preguntan quién es el autor de todas estas burlas. La atmosfera se volvió algo pesada hasta que Harry rompió el silencio y dijo.
Dejemos este asunto de lado, Ron… No quiero estar peleado con mi mejor amigo. — se disculpó Harry. — ¿Qué te parece si damos unas vueltas por el castillo?
Ron medito un poco su próxima jugada y accedió a cambio de que ambos jugaran una partida de ajedrez mágico al otro día. Harry accedió con cierto pesar a la condición de Ron, pero acepto de igual forma. Ambos salieron de los dormitorios hasta que una voz aguda y chillona salía desde su espalda. La voz es inconfundible y pertenece a Hermione. Ella les llamo.
¿A dónde creen que van?... ¿No se les ocurra salir de noche?... — les dirigió una mirada de desaprobación como si leyese sus intenciones. — Si los atrapan perderemos muchos puntos, tal y como sucedió con su pelea con Malfoy. Y no estoy dispuesta a dejar que por su culpa nos quiten los puntos que he ganado.
Ron que trata de aprovechar la ocasión lanza una broma oportuno a Harry.
Harry, mira tu novia nos viene a detener — acoto Ron con una sonrisa sarcástica.
A Harry y Hermione no les cayó nada de bien el comentario. La primera en reaccionar a la burla de Ron fue Hermione que en pocos segundos se sulfuro mostrando una cara de pocos amigos soltando:
¡Ronald Weasley! — entono Hermione mezclando su rabia y alzando su voz.
La voz de Hermione se convertía en algo, realmente, desagradable cuando se sulfura. Harry que también está molesto con Ron les dice a ambos:
Cállense los dos. Sino no podremos salir — pronuncio volviendo a Ron. — Eso fue muy gracioso Ron.
La voz de Harry está enmarcada con una profunda inflexión de voz que hace patente su mensaje cargado de resentimiento e ironía. Harry le dirigió una mirada a Ron y este le siguió. Solamente, que esta vez Hermione, también se uniría a esta pequeña excursión por la sala del colegio. El objetivo de Harry el día de hoy fue el pasillo del tercer piso. Tenía mucha curiosidad de entrar al lugar que está prohibido. Harry tenía mucha curiosidad de ver con sus propios ojos que había dentro de ese lugar.
Avanzaron por los por los pasillos en con sigilo, pero el silencio no es una capacidad que se tiene al tener a Ron junto a Hermione. Tal vez sea porque Ron se altera con su sola presencia o al escuchar tan solo su agudo tono de voz. Harry solo se maldijo a sí mismo cuando se le cruzo la idea de invitar a Ron. Sin mucha demora llegaron a encontrar un pequeño bulto a la distancia que se hacía más grande cada vez que se redujo la distancia entre el pequeño trío y esta singular forma. La tenue luz del pasadizo no permitía tener una buena imagen de aquella masa de la cual salía una voz que hizo saltar del miedo tanto a Ron como a Hermione. Harry les tapo la boca a ambos al reconocer la desdicha de esa familiar voz.
Que alegría verlos, chicos. No saben lo tenebroso que es estar aquí solo.
La voz somnolienta pertenecía a Neville. Su aspecto pálido sumado a sus ojos rojos y su mirada perdida le dan el toque perfecto de una persona que ha perdido su juicio. A simple vista se veía su rostro cansado y demacrado. Sus movimientos lentos y torpes dan claras muestras de que había despertado recientemente. Hermione una vez que se recompuso del susto. Le pregunto.
¿Qué haces aquí, Neville?
Neville balbuceando contesto.
Lo que paso fue... que se me olvido la contraseña para entrar en el dormitorio… y he estado esperando aquí por horas… cuando iba a buscar ayuda me topé con Peeves que me persiguió por todo el castillo hasta aquí. Se marchó cuando paso el Barón Sanguinario… — relato Neville su miserable historia.
Hermione sintió una profunda lastima por su desafortunado compañero de casa. Ella pensó en reñirlo al principio, pero rápidamente se compadeció y le dio la contraseña.
La contraseña es "Hocico de Cerdo".
Neville dio una mirada algo extraña hasta que en un destello de genialidad Ron adivino lo que quería.
Sigue derecho hasta el final del pasillo y das la vuelta a mano derecha. Hay otro corredor síguelo y a tu izquierda están las escaleras corredizas si tomas la tercera llegaras al pasillo de la casa, Neville — le indico Ron.
Neville asintió y le dio las gracias a Ron marchándose del lugar. Harry y Hermione le observan incrédulos de la nueva faceta de Ron. Era bastante increíble que Ron le diese instrucciones tan precisas a alguien cuando el mismo se perdía para hallar el camino a las clases. Ron cuando se percató de que fue el centro de atención comento.
Que esperan. Vamos o llegaremos tarde — señalo Ron.
Sin contradecirlo Harry y Hermione le siguieron hasta que llegaron a la tercera planta. El camino hasta el tercer piso fue mucho más iluminado. Con cautela hasta la sala de trofeos la que estaba completamente vacía y oscura. Lo único que se podía ver fueron las relucientes armaduras y trofeos que descansan sobre las paredes o están al interior de muebles protegidos por gruesos vidrios. Atravesaron la sala hasta el otro extremo y cuando están a punto de salir una inconfundible voz se hizo escuchar en un murmullo escalofriante.
Los puedes oler mi tesoro… Si están muy cerca puedo escucharlos. Unos tontos que andan vagando fuera de sus camas. Los atrapare… ya lo verán…
Harry sin demora reconoció aquella voz y a su apreciado tesoro. No eran más que Filch y su gata la Señora Norris. Cada vez que salía a rondar por el castillo de noche se topaba con el celador. Hermione y Ron que no acostumbran a salir de noche están muy nerviosos y Harry se dio cuenta de ello rápidamente. Él les tomo del brazo y les dijo.
Escuchen. Sigan hasta la salida y crucen el pasillo hasta donde está la estatua de Godric. Allí al frente se encuentra un pequeño pasadizo. Les servirá para perder a Filch, en caso de que no pueda llamar su atención…
Hermione sin esperar le dijo.
¿Qué piensas hacer? —pregunto algo nerviosa.
Harry le dio una mirada a Ron y este comprendió el mensaje.
Vámonos de aquí. Harry sabe lo que hace — señalo Ron.
Hermione dio una última mirada a Harry que decía: "Espero que tengas razón". Se marchó corriendo del lugar dejando a Harry solo. Este retrocedió hasta la puerta por donde ingresaron y se dio la vuelta. De inmediato se topó con la Señora Norris. La gata maulló lo que alerto a Harry. Harry ya conocía las jugadas de la señora Norris y adquirió gran destreza para lanzar hechizos contra la Señora Norris. En esta ocasión como en las anteriores no fallo en su objetivo. Tomo su varita y conjuro.
¡Epoximise! — pronuncio Harry.
El hechizo voló hasta dar con la Señora Norris que quedo pegada a una muralla. Con el trabajo hecho Harry huyo del lugar hasta que escucho el grito furioso de Filch que rezongaba.
¡Ya te encontraré maldito truhán! ¡Y cuando eso suceda lo lamentaras, lo juro! — exclamo Filch.
Harry corrió hasta el lugar donde les indico a Ron y Hermione. Escucho los gritos de Peeves que clamaba.
¡Hay alumnos fuera de la cama! — grito una y otra vez se oye el grito — ¡Alumnos están vagando por los pasillos!
Harry se guio por la estridente voz de Peeves para localizar a sus compañeros de travesuras. Escucho unos pasos apresurados con dirección a donde él estaba. Con su conocimiento sobre la ubicación de cada rincón del castillo Harry saco gran ventaja sobre Hermione y Ron que dieron vueltas alrededor de lugar antes de llegar a la estatua de Godric donde Harry les pidió que fuesen.
Mientras tanto un furibundo nochero se pasea por los pasillos con dirección hacia los gritos de Peeves. El Polgeister grita a los cuatro vientos la noticia de los estudiantes que están afuer a de su dormitorio. Filch que al llegar a donde está Peeves no pierde tiempo y le pregunta al Polgeister.
¿A dónde se fueron, Peeves? — hablo Filch.
Peeves que le encanta sacar de sus cabales al celador le tomo el pelo como de costumbre.
No… lo sé…
Filch que se caracteriza por no tener demasiada paciencia está por perder los estribos ante las burlas de Peeves.
No te hagas el tonto… dime rápido ¿Hacia dónde se fueron? — le amenazo Filch.
Peeves que seguía con su mofa le contesto.
¿Quieres saberlo? Pues yo también — aporto el Polgeister.
No me fastidies. Responde de una vez… — exigió Filch.
Sí lo pides con más amabilidad tal vez lo diga — le replico Peeves con un tono infantil.
Filch está al borde del colapso y solo le pidió.
… Por…favor… Peeves dime ¿Dónde se fueron? — pregunto.
Ellos desaparecieron — respondió Peeves antes de largarse a reír.
Filch se quedó echando humo persiguiendo a Peeves. Eso le permitió ganar a los tres estudiantes algo más de tiempo para reunirse.
Tiempo después Harry logro dar con el paradero de Ron y Hermione que están junto a la estatua de Godric Griffindor. Al frente hay una puerta con un cerrojo y Harry es necesario un encantamiento "Alohomora" para poder entrar. Harry se dio cuenta que la puerta está abierta. Entro al lugar y se halló con Ron y Hermione que están paralizados mirando sobre sus cabezas. Harry no tardo en notar la presencia de la particular criatura que llena la habitación con su imponente presencia. Él inmenso animal no reacciono al instante ante la visita de ron y Hermione como si su repentina aparición le hubiese tomado por sorpresa. La descripción de la criatura es de una enorme envergadura, grandes extremidades, tres cabezas, seis ojos rojos y vigilantes ante cada movimiento de los tres Griffindors y unos enorme colmillos amarillentos que sobre salían de sus bocas junto con un hilo de saliva que caía de cada una de sus cabezas. Una de las cabezas la más cercana a Ron boto saliva sobre su uniforme. Los primeros gruñidos los alertaron como sí dieran la señal para salir de la habitación. En un acto desesperado, Harry tomo a Ron y Hermione y los sacos de la habitación, cerró la puerta. Harry sin decir nada vio como Hermione y Ron salieron corriendo despavoridos por los pasillos del castillo hasta llegar al salón común de su casa. Harry les siguió apresurando su paso con dificultad fue la primera vez que Harry le costó seguir el ritmo a sus dos compañeros. Cuando llegaron ninguno de los tres podía articular ni una sola palabra por el cansancio que les significo correr todo el trayecto o seguir a sus compañeros. Se quedaron unos minutos callados tratando de recobrar el aliento. Y cuando lo lograron el primero en hablar fue Ron.
¿Qué hace esa cosa en la escuela? — se pregunto Ron.
Hermione que recupero un poco el aliento menciono.
¿Es que acaso no viste lo que había debajo de sus patas? — dijo con un tono enfadado.
Harry al escuchar aquello puso atención. Hermione también lo había notado. Era una trampilla de madera que estaba debajo del pie izquierdo del animal. Sin duda, el enorme perro estaba custodiando algo importante o al menos evita que ojos indiscretos merodeen donde no deben. Harry prosiguió.
Si te refieres a la trampilla de madera debajo de sus pies. No fuiste la única que lo noto — acoto Harry.
Ron que al escuchar la respuesta de Harry puso se sobresaltó.
¿Cómo diablos podían estar pendientes de sus patas? No vieron sus enormes cabezas… — acometía Ron con desconcierto.
Hermione que con prisa recupera su mal humor contesto ante el obvio comentario de Ron.
Al menos no soy la única que lo noto… Es evidente que lo tienen para vigilar algo.
Ella se puso de pie y se acercó a los dos chicos. Con una clara expresión de indignación se dirigió a Harry y Ron.
Espero que ambos estén satisfechos con esto casi pudimos haber muerto. O incluso peor ser expulsados. Ahora, me voy a la cama, ¡Adios! — dijo marchándose.
Cuando Hermione por fin se perdió de la vista Ron se echó sobre el asiento. Y le dijo a Harry.
No le basta con solo tener la razón, además tiene que ser insoportable… — gruño Ron.
Harry está muy cansado después de toda esta experiencia, pero para él había sido muy divertido, aunque él no lo había dicho de forma manifiesta. Sé quedo pensando unos momentos en lo que hablaron sobre aquella trampilla y que podría estar resguardando aquel enorme animal. Desde ese día un afán por descubrir la verdad se volvió una obsesión para Harry. Acompañado con ese descubrimiento Hermione no les dirigió la palabra por el resto del mes a ninguno de los dos.
