Hola, quisiera manifestar mis disculpas por no entregar antes la continuación y además de que esta vez fue mucho más corta, pero tengo una buena justificación para ello. Lo primero, es que mis estudios me han estado consumiendo tiempo y no me ha sido posible dedicar la cantidad de tiempo que la historia requiere. En forma paralela, mi inspiración se ha comenzado a nublar y eso también me freno para seguir escribiendo. Lo segundo, es que el capitulo en extensión resulto demasiado largo y por tanto opte por segmentarlo por partes... además de eso pude editarlo mucho más rápido. Espero no les desagrade y sino pueden manifestar su inquietud les aseguro que serán escuchadas todas las sugerencias, aunque no sé si todas serán aplicadas.

El mundo de Harry Potter y sus personajes no me pertenece, ya que es propiedad de J.K. Rowling.

Sin mas que agregar... (Gracias por los comentarios se agradecen).

Capítulo V: Hallazgos y ¿Un troll en el baño de niñas?

Han pasado varias semanas desde la última incursión del trío de Gryffindor al pasillo del tercer piso. El cual está prohibido a todos los estudiantes, aunque a Harry eso no le detenía para saciar su curiosidad. La experiencia fue muy excitante después de todo no todos los días te encuentras con un perro de tres cabezas… Esto motivo a Harry a dar más énfasis en su investigación sobre el dicho animal que custodia la trampilla de madera. Él está seguro de que esa trampilla es una puerta de acceso a la experiencia más intrigante y peligrosa de Hogwarts, y nada le impediría descubrir que se escondía. Sin embargo, cada vez tenía menos tiempo para destinar a su investigación, debido a que desde hace no mucho tiempo fue reclutado como buscador para el equipo de su casa. Esto lo tenía muy emocionado y ansioso para salir a jugar a la cancha. Dado que solo unos pocos saben que Harry es parte del equipo se le entreno en secreto, ya que esto consistía en una estrategia maquinada por Oliver para sacudir la competencia de quidittich de este año. Y teniendo en consideración que aún quedaba casi un mes para que iniciase formalmente los juegos fue el momento propicio para preparar a Harry y dejarlo en plena forma para el primer partido que sería contra los archienemigos de Gryffindor, Slytherin la casa donde está Draco Malfoy lo que incito a Harry a doblar esfuerzos en las practicas.

En uno de los tantos días de Octubre fue el día en que Oliver cedió y presento de forma oficial a Harry. Que por motivos circunstanciales no ha podido asistir a las reuniones del equipo. Los jugadores titulares del equipo constan de siete personas un buscador (Harry), un guardián (Oliver), dos golpeadores (Hermanos Weasley) y tres cazadores. Estos últimos tres integrantes del equipo son los que Harry no ha conocido. Dado que las tres cazadoras son mujeres, es un hecho, que son bastante más populares que los chicos sobre todo Angelina Johnson que es a gusto de Fred y George. La más guapa de las cazadoras en Hogwarts. Oliver no emitía comentarios al respecto, ya que lo único que le importa es ganar la copa y parece estar obsesionado con nada más que con quidditch. Angelina es una chica alta, de tez morena, ojos castaños, cabello negro que usa en forma de melena, de rasgos finos, de figura esbelta y curvilínea. Además de su agraciado físico ella es muy agradable lo que le hace ganar puntos extra con los chicos. A continuación, le sigue Alicia Spinnet y al igual que Angelina ella también cursa su cuarto año. A diferencia de su compañera de equipo Alicia no es tan agraciada físicamente, pero lo compensa con mucho sentido del humor y un talento natural para hablar de cosas graciosas. Alicia es un poco más baja que Angelina, tiene la piel aceitunada color mate, ojos almendrados de color marrón, cabello negro, tiene los hombros anchos y es muy acinturada, sus rasgos faciales son un tanto toscos. La última de las cazadoras y la más joven es Katie Bell es un año mayor que Harry y hasta el año pasado estaba en el equipo como una de las reservas. Katie es la más tímida de las tres, aunque siempre está sonriendo. Tiene un carácter muy cálido y es muy receptiva a lo que sucede a su alrededor. Es la más pequeña del grupo, ya que Harry es más alto. Katie usa el cabello largo y rubio que le llega hasta la cintura, su piel es de color blanca, ojos color marrón, tiene una cara muy femenina con nariz y boca menudas, al igual que Angelina tiene una figura esbelta y muy femenina.

Después de la primera vista Oliver invito a Harry a pasar al frente a su lado. Harry no muy satisfecho por ser el centro de atención le siguió el juego. Se paró al lado de Oliver y lo introdujo.

— Bien, chicos…

Antes de seguir fue interrumpido por Angelina que lo corrigió.

— Y chicas.

Oliver que no presto demasiada importancia a la interrupción de Angelina prosiguió.

— Y chicas, no creo que necesite mucha presentación. Este es nuestro nuevo…

En ese instante, Fred y George canturrearon a coro.

— Amor…

Al escuchar la broma de Fred y George, Oliver perdió un poco la compostura y se puso rígido. Pero, haciendo uso de su autocontrol trato de seguir. Mientras las tres chicas se reían del comentario de los gemelos. Harry no pudo evitar sentirse avergonzado por las disquisiciones fuera de contexto de los golpeadores. Además para rematar Alicia disparo otra broma contra su capitán de quidditch.

—Vamos, Oliver. Nosotras te entendemos… Harry es un chico lindo. No es muy difícil caer enamorado de él.

Si anteriormente en la sala lo que se escuchan son risas, ahora son carcajadas. Todos explotaron en una gran risotada grupal ante lo dicho por Alicia. Harry que siempre tuvo buen sentido del humor sabía cuándo apreciar una buena novatada. Oliver que no pudo gobernar más sus emociones que se descontrolaron reaccionando en contra de los gemelos Weasley y Alicia. Que eran seguidos por Oliver dejando solos a Harry, Katie y Angelina que aún no podían parar de reír de la escena. Una vez las risas acabaron Katie le pregunta a Harry.

— Harry, ¿Cómo es que te estas riendo de lo que dijo Alicia? Es claro que se está burlando de ti.

Harry esbozo una sonrisa ante la pregunta de Katie. Es obvio, que sí has vivido toda la vida al lado de un bromista como Sirius, no te quedaría otra que aprender a reírte de ti mismo. Su experiencia le decía que lo mejor que podía hacer es reírse, sino los demás le seguirían molestando con el mismo tema. Harry no demoro mucho en responder.

— Lo sé… sin embargo, con enojarme no solucionaré nada. Además, Oliver no mi tipo — señalo Harry haciendo una mueca de asco.

Katie y Angelina volvieron a reír, aunque no lo hicieron con tantas ganas como lo hacían momentos atrás. Después, de ese grato suceso Harry se quedó compartiendo un poco más con ambas chicas. Tras una amena charla con sus compañeras de equipo, Harry se llevó una sorpresa muy agradable. Ambas chicas son muy amables de trato y no le preguntan acerca de su historia de cómo sobrevivió a Voldemort y toda esa estupidez que siempre la gente le obliga a recordar para su disgusto. También, se percató de como ambas chicas son tan queridas en el colegio y fue fácil te hacen sentir muy cómodo. Hablaron de quidditch y sobre algunas travesuras que Harry había hecho algunas semanas antes. El tiempo transcurrió velozmente y no había signos de que el resto del equipo volviese, por lo que la reunión se disolvió.

Ya llegada la noche se fue a unirse a Hagrid, puesto que fue castigado por dejar un colorante muy fuerte que tiñe a quien se baña en el baño de prefectos con la piel verde. Esto le trajo como consecuencia perder cuarenta puntos para Gryffindor, pero todos en su casa respaldaron su accionar, salvo McGonagall que le dio una suspensión por 3 semanas a cargo de Hagrid. De ese castigo ya han pasado casi dos semanas y ahora se fue con Flich hasta la cabaña de Hagrid que le espera siempre con una taza de té verde caliente y un pedazo de pastel tan duro como una roca. La repostería de Hagrid no contempla la salubridad dental de quienes degusten sus creaciones. Es por esto que Harry siempre le da su porción de pastel a Fang que fue el único animal capaz de tragarse la repostería de Hagrid sin perder su dentadura en el proceso. Como siempre Filch está de un humor casi radiante al ver a uno de los tipos que más fastidios le traía junto con los hermanos Weasley.

Esa noche en particular no sucedió nada fuera de lo común. Es más fue la rutina de siempre. Harry acompaño a Hagrid a rondar por los alrededores del castillo y a dar una vuelta por el bosque prohibido. Después de eso Harry decidió jugar sus cartas y sacarle información a Hagrid sobre el perro de tres cabezas. Harry tenía en su conociendo que Hagrid habla siempre de más y ahora sacaría partido de eso. Tras una rápida ronda de preguntas Harry le saco una buena fuente de información que no considero hasta ese momento.

La noche está en su apogeo y es necesario llevar una lámpara o usar un hechizo de Lumus para poder transitar por el Bosque Prohibido, ya que la visibilidad del lugar es muy escasa. Casi al final del recorrido Harry se aventuró a preguntar sobre aquel perro, que había visto noches atrás con Ron y Hermione, en el tercer piso. Se largó a preguntar.

— Hagrid, ¿Qué sabes acerca de los perros de tres cabezas?

Menciono Harry captando la atención de Hagrid, al instante. El semi-gigante le dio una mirada inquisitiva a su pequeño acompañante como si tratase de adivinar el motivo que subyace detrás de la pregunta. Hagrid se tomó un poco de tiempo antes de responder hasta que contesto.

— ¿A qué viene esa pregunta Harry? — consulto Hagrid.

Harry no sabe cómo iba a reaccionar Hagrid, pero todo da la impresión de que está dilatando el tema. Harry para apresurar la conversación se inventó una excusa que validase su extraña duda.

— Lo que pasa es que estuve discutiendo con algunos compañeros de clases sobre criaturas mágicas, pero no pude hallar respuestas y después de consultar con chicos de cursos superiores me avisaron que tú conocías bastante sobre criaturas mágicas… Teniendo esto en cuenta, creo que eres la mejor persona a la que puedo acudir — mintió Harry.

Hagrid al escuchar la explicación de Harry se sintió muy halagado y no es para menos se le reconocía su vasta experiencia en cuidado de criaturas mágicas. Lo cual es completamente cierto, puesto que fue su pasatiempo de todos modos. Sin desconfiar de Harry se largó a explicar.

— Son llamados también, Cancerberos. Son animales muy temperamentales y están descritos en numerosas mitologías, Harry. Se les conoce por ser excelentes guardianes si reciben el entrenamiento adecuado y se requiere de un mago competente para completar esta tarea de forma adecuada. Es una criatura muy extraña y en su mayoría son nativos de Grecia…

No hay duda, cuando se trata de criaturas mágicas Hagrid es un experto. Harry es consciente de que va por buen camino para extraer información del perro de tres cabezas o como se lo llaman en los libros Cancerberos. La explicación del guardabosque ha sido la misma que hallo Harry en el libro de criaturas mágicas de Newton Scamander, Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos. Harry aposto que si seguía de manera sutil podría extraer las palabras que desea oír. Además de eso con las palabras de Hagrid confirmo, que el motivo detrás las advertencias del director, acerca del pasillo del tercer piso fue prohibido, es por la presencia del Cancerbero que está custodiando la trampilla. Y seguro que hay un tesoro que resguarda el Cancerbero. Harry tras esto le sigue interrogando a Hagrid.

— Hagrid, ¿Tú has tenido un Cancerbero? — formulo Harry con una mirada indagadora.

La expresión de Hagrid pasó del asombro a la seriedad en pocos segundos. El repentino interés de Harry en los Cancerberos fue raro, aun cuando el muestra inclinación por aprender sobre las criaturas mágicas su fijación por la bestia hacia ruido en la mente del guardabosque. Sin embargo, la lengua de Hagrid siempre fue más rápida que su mente y este ha sido siempre uno de los defectos más promisorios del afable semi-gigante. Que dijo sin pensar.

— Sí, tengo uno su nombre es Fluffy. Ahora, mismo está en el tercer piso resguardando la piedra que trague desde Gringotts por órdenes del profesor Dumble… — antes de seguir Hagrid cayo.

Harry que ya tenía claras sospechas sonreía para sus adentros y con la mejor actuación que pudo usar. Trato de parecer ignorante ante la confesión de Hagrid y dijo.

— ¿Qué relación puede tener una piedra con el profesor Dumbledore? — señalo Harry extrañado.

Hagrid se cayó ignorando la pregunta de Harry se quedó unos momentos en silencio hasta que hablo de nuevo. Se le ve con una expresión de culpabilidad en el rostro. Sin ánimo de charlar más le expresa a Harry.

— No debí decir nada… Olvida lo que dije Harry. Es mejor que te vayas para tu casa… — le indico Hagrid.

Unos minutos más tarde Harry se fue de la cabaña de Hagrid con una enorme interrogante en su cabeza ¿Qué vínculo podía existir entre el director y una piedra?, ¿Qué clase de piedra sería que es resguardada con tanto recelo? Es claro que la piedra en cuestión es muy importante y especial. Esa misma noche Harry no pudo dormir por la ansiedad que le provoca desentrañar el misterio que hay sobre la piedra y Dumbledore.

Pasaron unos días desde la metida de pata de Hagrid, que se mostró mucho más reticente al conversar con Harry. Lo que volvía mucho más tedioso las excursiones con Hagrid. Por otra parte, la rutina de Harry comenzó a verse alterada de diferentes formas. Por un lado, está la demanda permanente de Oliver por entrenar tres veces a la semana para los partidos de quidditch, las largas horas de clase y tareas, y la investigación para descubrir la conexión entre una "piedra" y Dumbledore. Y como si eso no fuese suficiente aún no había ubicado un lugar donde poder practicar magia de manera tranquila y segura. Este fue uno de los objetivos más urgentes de Harry y sin demora se topó de forma fortuita con lo que parece ser a todas luces la solución a todos sus problemas. El nombre de este lugar fue la Sala de Menesteres. La primera vez fue por accidente, ya que deseaba hallar un urinario; pero estaba perdido y no alcanzo a llegar. Tiempo después apareció de la nada una puerta donde estaba el urinario que tanto deseaba. La segunda aparición tardo más tiempo y sucedió una noche cuando Harry vagaba por el séptimo piso y mientras daba unas vueltas por el lugar una puerta aparece al frente de un tapiz de Bárnabas el Chiflado. En esa ocasión, apareció por la necesidad de que Harry buscaba un lugar para practicar sus hechizos. Al tiempo descubrió las condiciones necesarias para que esta dichosa sala aparezca. Las condiciones consistían en dar tres vueltas sobre el la pared al frente del tapiz, estar muy concentrado y tener clara la necesidad que desea ser satisfecha. Si alguna de estas condiciones no se da la sala no va a aparecer. Después de ese suceso la rutina de Harry se vio alterada de forma considerable, puesto que iba frecuentemente a practicar a la Sala de Menesteres.

Después del hallazgo de la sala de Menesteres, las cosas se comenzaron a normalizar. La investigación de Harry avanza a un ritmo muy lento, a causa del poco tiempo que le queda después de estudiar, hacer bromas, los castigos, practicar hechizos, ir a las prácticas de quidditch y asistir a clase. Pero, no todo fue malas noticias, ya que un día viernes un poco antes de la hora de almuerzo. Harry y unos pocos Griffindors están en la sala del gran comedor compartiendo y conversando de distintos temas. Otros simplemente pierden el tiempo sentados mirando en todas direcciones. Harry esta con Ron, Seamus y Neville quejándose de lo desagradable que es la clase de pociones. Neville es el más acosado por Snape de todo el grupo y es el blanco de los ataques del profesor por su falta de habilidad para fabricar las tareas que se le encomiendan. Ese día volvieron a perder otros diez puntos por el fallo de Seamus al hacer la poción de olvido que era el tema del día. Su talento en pirotecnia hizo explotar el caldero convirtiendo su contenido en un volátil carburante que hizo estragos en gran parte del material de estudio de la sala dañando mesas, taburetes, calderos y otros utensilios menores. Ron fue el primero en manifestar su descontento.

— Bueno, Snape siempre encuentra una manera de hacer miserable el mejor día de la semana.

Seamus que aún tiene rastros de hollín en su rostro comenta.

— Alégrate al menos no fuiste el punto de acoso de Snape.

Snape tiene una destreza sin igual para desmoralizar a los Griffindor y su huella se deja patente en su depreciado estado de ánimo. El dialogo no mejoro demasiado y a opinión de Ron solo la comida podía arreglar este fatídico día. Sin embargo, un acontecimiento que está por ocurrir cuelga de las patas de un orgulloso halcón que es conocido por los cuatro Griffindor. El paquete es grande y está envuelto en un papel rugoso de color caqui. Seamus fue el primero en notar al ave que se aproxima a donde ellos están.

— ¡Chicos es Falco! Y parece que trae algo para Harry — señalo mirando al paquete que trae en sus garras.

El halcón deja caer el paquete sobre Harry. Este cae sobre la mesa a unos cuantos centímetros de Harry. Hay gran expectación en la sala y varios murmullos se extienden por todo el lugar. El paquete viene con una nota que Harry lee con detenimiento.

"Hola, Harry. Ha pasado tiempo desde que te escribí, pero he tenido mucho trabajo. Sirius, me pidió de favor que te envié este obsequio de su parte… dijo que te encantará. Tengo una idea de lo que es y después de lo que he escuchado sé que te servirá mucho… ¿Cómo te ha ido con los libros que te envié? ¿Has podido avanzar con tus ejercicios de Oclumancia? ¿Qué tal van las clases? Supe que te has metido en varios problemas… en eso eres exactamente igual a James y Sirius, aunque creo que también sacaste la inteligencia de tu madre. Recuerda que está bien divertirse, pero también hay que ser diligente con los estudios.

Saludos.

Cuídate, con afecto.

Remus Lupin.

Post-data: Sirius está muy feliz de que hayas entrado al equipo de quidditch. Y te pide que con tu regalo patees algunos traseros de Slytherin."

—¡Vamos, Harry ábrelo de una vez!

La voz es de Ron que está muy excitado con el contenido del envoltorio. La forma es muy sugerente a los ojos de Harry es una escoba en toda regla. Sin embargo, lo que no esperan es la clase de escoba que venía en el interior y los tres chicos babeando al ver el regalo ya revelado.

— No lo puedo creer.

— Es imposible.

— Es una Nimbus 2000.

Harry y sus amigos están embelesados por la magnificencia del presente. Es el obsequio que todo chico sueña con recibir. La escoba más rápida de todas… el sueño de cualquier amante del quidditch, el pináculo de la perfección hecho una escoba. Una voz chillona e inconfundible se oye para sacarlos de su estado de éxtasis que pertenece a un chico de la casa rival, Slytherin.

— ¿Te han traído una escoba Potter? Una Nimbus 2000… Bueno, todos tienen suerte de vez en cuando… Lástima que esté prohibido traer tu escoba, Potter— señalo con cizaña Malfoy.

Ron que no se quedó de brazos cruzados y arremetió contra Malfoy increpándole de inmediato.

— ¡Calla, Malfoy. Tu que probablemente montas una Cometa 260 serías una tortuga al lado de Harry!

Malfoy ofendido por la arremetida de Ron. Le contesto.

— Que sabes tú de escobas, Weasley. Seguramente en casa debes recoger las ramas podridas de tu patio para jugar quidditch — espeto Malfoy con rabia.

Seamus y Neville miran con rabia a Ron. Y Harry le toma de su túnica y le tira hacia atrás con una mirada como si dijese: "No le digas nada". Harry tomo la escoba en su mano y le dirigió unas palabras a Malfoy.

— Malfoy, si sabes lo que te conviene será mejor que te marches. Somos cuatro y no tienes a tu pareja de trolls para defenderte. Además no es de tu incumbencia lo que me traigan… — encasqueto Harry contra Malfoy.

En medio de lo que parecía el inicio de una trifulca. Una voz chillona se escucha por el lugar que dice.

— ¿Qué está pasando? — pregunto el profesor Flitwick.

La mueca en la cara de Mafoy profesa disgusto. Harry lo ignora y contesta al diminuto profesor de encantos:

— Nada importante profesor, Malfoy está alegando contra mí porque he recibido una escoba — expreso Harry.

El profesor le da una mirada a Harry y luego cambia a Malfoy. Se cayó unos segundos y dijo.

La profesora McGonagall ya notifico a los todos profesores acerca del caso particular del señor Potter. Y él se está autorizado para traer su propia escoba a la escuela, señor Malfoy. Si gusta puede ir al despacho del profesor Snape y el podrá responder a sus preguntas.

Malfoy a regañadientes salió del gran comedor. Y una leve sonrisa aparece en los labios de Harry. El profesor Flitwick miro a Harry y le comento.

— Aprovechando este momento, señor Potter. Quisiera felicitarlo por no provocar otra pelea innecesaria con el señor Malfoy. Puedo distinguir que el señor Weasley estaba a punto de ir a los golpes con el señor Malfoy. Sin embargo, quisiera que me dijera acerca de esa pequeña broma que dejo en mi armario de clase — apunto Flitwick.

En ese momento, Harry estaba en problemas, pero al menos esta fuera del alcance de Malfoy. El resto de la tarde paso ayudando al profesor Flitwick a hacer reportes y juntar apuntes con material de las próximas clases. Flitwick tenía gran estima a Harry por ser un alumno ágil y agudo en su clase, aunque no le gustaba tanto su afición por hacer bromas no podía dejar pasar el gran ingenio y destreza que mostro Harry al ejecutar sus bromas demostrando mucha habilidad para conjurar encantos. Algunas de sus bromas fueron muy creativas como cuando su armario abría sus gavetas al azar o volvió invisible los objetos que había en su interior. Harry sin querer se ganó el afecto de su profesor de una manera bastante particular.