Hola, aquí dejo la continuación. Estoy intentando ser más constante en la publicación como lo han visto. No aseguro que sucederá con la misma regularidad, pero estoy trabajando para llegar a tener algún ritmo para trabajar en la historia. El mundo de Harry Potter y sus personajes son de la escritora J. K. Rowling. Agradezco como siempre sus comentarios y espero disfruten la historia.

Capítulo V, parte 2: Clase de Encantamientos y ¿Un troll en el baño de niñas?

Los días posteriores a la detención de Harry con el profesor Flitwick pasaron volando. Eso fue así hasta la mañana de un día muy especial, al menos, dentro del colegio. Se trata del día de Halloween. Aquel día cayó Jueves y por cosa de horario a los de primer año les toca ir a la clase de Encantamientos. La clase de ese día fue más agradable de costumbre, ya que muchos de los compañeros de Harry están muy entusiasmados con la lección que el profesor Flitwick les iba a impartir. El tema de la clase consiste en hacer que los objetos leviten. En sesiones anteriores el diminuto profesor les dio como tarea practicar un sutil y delicado movimientos de muñeca que es necesario para ejecutar el hechizo de forma eficaz. Aunque, la parte más relevante es recitar el hechizo de forma precisa, puesto que sí alguien falla la pronunciación correcta se expone a terribles consecuencias, incluso con algunos hechizos cabe la posibilidad que el precio de esta acción sea la muerte del mago. Dependiendo del tipo de hechizo que se desee ejecutar. Como es costumbre el profesor está parado sobre una torre de libros y desde allí da las instrucciones a los estudiantes.

— Muy bien. Ahora, quiero que apliquen lo que hemos estado practicando agitar y golpear… agitar y luego, golpear. Recuerden que los movimientos de muñeca que hemos ensayado son esenciales para lograr el hechizo. No obstante, deben tener en consideración que es igual de importante vocalizar de manera efectiva las palabras ¡Winguardium leviosa! — dicto el profesor con entusiasmo.

Harry observa con atención como sus compañeros repiten el ejercicio una y otra vez. Todavía no pasa nada, debido a que aún el profesor no les ha entregado nada para que puedan trabajar aún. Sin embargo, Harry ya ha notado como sus compañeros de habitación y Ron comenten varios errores tanto en la pronunciación, como en el movimiento de muñecas del hechizo. Esto divertía a Harry, aunque le resto no se molestó en prestar atención. Están muy concentrados en sus propios asuntos. El profesor Flitwick recito el hechizo e hizo levitar una caja del suelo hasta su mesa y dio algunas instrucciones.

— Todos acérquense a sacar una pluma. Tendrán que trabajar con la pareja que les asigne… ¡Vamos a comenzar!

Dada las directrices todos tomaron una pluma y se sentaron en sus bancos respectivos. Luego, sin demora el pequeño profesor llamo en voz alta a las parejas en cuestión. Las parejas son variadas y no toman en cuenta el género o la casa. Harry fue el primero en darse cuenta de aquello las primeras parejas están entre Hufflepuff y Ravenclaw o Griffindor, aunque ninguno de aquellas casas querían estar junto a Slytherin que son reacios hasta para congeniar entre ellos. A pesar de ello, la suerte no estuvo con Harry que fue llamado al poco tiempo.

— La siguiente pareja es Harry Potter y Daphne Greengrass… — declaro el profesor.

Un silencio sepulcral se hizo presente tras el anuncio de la nueva pareja. Harry vio cómo su compañera de la casa rival se acerca a donde él está. Jamás le prestó atención a la chica hasta este momento. Solo sabe que pertenece a Slytherin y que es una sangre pura, ya que es algo que la gente de esa casa le gusta mencionar. Daphne hasta este momento es una completa desconocida para Harry nunca le han hablado solo han intercambiado una par de miradas y eso ha sido toda la interacción entre ambos. Harry le dio una atenta mirada. La joven de Slytherin es delgada, de cabello largo y rubio, su tez es blanca, ojos azules y de estatura media. Ella cumple con el estereotipo típico de una belleza fría y distante que hacía justicia a su apodo de princesa de hielo. Su belleza física acompañada de su elegancia llama la atención de la mayoría, aunque es popular no es alguien accesible. Harry le dio un último vistazo rápido hasta que ella rompió el silencio entre los dos.

— Potter.

— Greengrass.

Los ojos de la chica son fríos, pero no muestran hostilidad a diferencia de los de Malfoy. Aunque eso no quita el hecho de que el resto de la clase estaría muy tenso. En cuanto, a sus compañeros Ron termino por hacer dupla con Hermione, Seamus esta con un chico de Ravenclaw y Neville esta con Dean Thomas. Harry esta callado esta incomodo ante la presencia de su compañera. No es que su belleza lo abrume sino, más bien, fue su comportamiento tan frío que no le deja tranquilo. Desvió la mirada para ver a Ron y Hermione. Ron que repetía los mismos errores que cometió en un principio fue interrumpido por Hermione que le reñía criticando su falta a la hora de pronunciar el hechizo.

— Estas mal… se debe decir Win-gar-dium levio-o-sa, pronuncia más lento y más claro — corrige Hermione a Ron.

Ron enseguida le contesto provocando a Hermione.

— Dime cómo hacerlo. Si es que eres tan inteligente — le reto Ron con amargura.

Hermione se tomó su tiempo, arremango las magas de su túnica, hizo el movimiento de muñeca y dijo las palabras mágicas. Acto seguido, la pluma se elevó por los aires hasta alcanzar un par de metros en el aire. El profesor Flitwick extasiado por el excelso desempeño de Hermione no tardo en felicitarla.

— ¡Bravo! ¡Bien hecho! — exclamo el profesor Flitwick —. Vean a su compañera Hermione Gragner. Ha realizado una muy buena ejecución del hechizo. Cinco puntos para Griffindor — añadió el profesor Flitwick alegre.

Unos minutos más tarde vio como ya algunos logran tibios progresos. Pero, su compañera Daphne noto que Harry no ha hecho ningún movimiento hasta ahora. Pero, tampoco dijo nada. Harry que está un poco aburrido se anima a usar el hechizo. Toma su varita, hace un sutil muñequeo y murmura.

Wingardium leviosa.

Al compás del movimiento de su varita la pluma se mueve en el aire. Daphne que ve la destreza de Harry sonríe y le dice:

Nada mal, Potter.

Harry al escuchar la alabanza de su compañera Slytherin, no pudo dejar de asombrarse. Recibir un halago de un Slytherin, se siente raro. Él sin perder tiempo le contesta.

— Pronuncia más lento la última parte del hechizo. Y mantén tu varita en dirección a la pluma…

Al escuchar las palabras de Harry. Daphne parpadeo un par de veces él hace una seña como diciendo: "Inténtalo nuevamente". Daphne le queda mirando un unos segundos y se anima a intentarlo. Sigue las instrucciones de Harry y también eleva la pluma por los aires. Las felicitaciones no tardaron en salir de la boca de su profesor.

La clase término Harry se despidió por educación de Daphne y salió del lugar. A la salida choca con Ron que estaba muy irritado por el comportamiento de Hermione que a muchos desagrada. La llaman la sabe-lo-todo y además de eso se esmera por demostrar lo que sabe en exceso. Todo esto acompañado de su actitud mandona le significo ser marginada de la mayoría de los grupos. Ron por su parte no pierde oportunidad de descargarse con Harry y le comenta:

— Es insoportable— dijo mientras él refiriéndose a Hermione. Mientras que avanza con Harry por el pasillo —. Con razón nadie la soporta. Es una pesadilla, lo digo en serio.

Harry se percató de como Hermione le paso a llevar. En su cara corrían las lágrimas esto llamo su atención. Harry pudo entender la postura de Ron, ya que Hermione tampoco fue de lo más agradable a la hora de relacionarse con ellos. Sin embargo, es consciente de que a Ron se le paso la mano. Harry sabe de primera mano lo difícil que es encajar con la gente. Después de todo, no es fácil ser el chico-que-vivió. El dio un vistazo a Ron.

Ron deberías tener más cuidado con lo que dices. A veces las palabras pueden dañar más que los golpes.

Ron se quedó un rato pensando lo que dijo Harry. Sus palabras son bastante profundas, pero de lo que pudo rescatar de ellas. Le dijo algo indignado.

— ¿La estas defendiendo? Harry — pregunto Ron.

Harry solo suspiro ante la errónea conjetura de Ron. No tenía motivos para ser partidario de la postura de Ron o de Hermione. Simplemente le quería dar un concejo como amigo, pero tratar con Ron, de vez en cuando, es más difícil de lo que parece. Ron siempre ha sido demasiado impulsivo y no piensa ni en lo que va a hacer o decir. Eso le traería problemas y Harry como amigo solo le está tratando de ayudar. Solo que para que el Weasley entienda el mensaje necesita ser más directo. Harry medita un poco y responde:

— Ron si no piensas en lo que dices, algún día tendrás problemas. Como amigo te digo que hay ocasiones en que es mejor cerrar la boca y no emitir ningún comentario innecesario — en ese momento Ron iba a interrumpir a Harry, pero este no le dio la oportunidad —. No abuses de la poca suerte que tienes, Ron. No digas algo que quizá vayas a lamentar. No me quiero meter en problemas por tu culpa, ya tengo bastantes problemas con los míos como para ocuparme de los de alguien más.

La tensión de la mañana se fue diluyendo con el transcurso del día. Harry y Ron no vieron a Hermione durante todo el día. Sé enteraron por Lavender Brown y Pavarti Patil, que Hermione había estado llorando en el baño de niñas y no dejaba que nadie le acompañe. Harry le dirigía una mirada de desaprobación a Ron en ese momento. La noche no tardó en llegar y el Gran Comedor está muy bien decorado con un millar de murciélagos, nubes negras y truenos que se escuchan de vez en cuando. La celebración trata sobre un festín con el tema de Halloween y todo fue muy divertido. Tanto que Harry y Ron olvidaron el tema de Hermione. Todo fue muy bien hasta que en medio del Gran Comedor se presentó el profesor Quirrell lo que alerto a Harry de inmediato. Todos los sucesos que involucran al dichoso profesor son extraños y hasta sospechas a opinión de Harry. El profesor de Defensa contra las Artes Oscuras siempre rondaba el pasillo del tercer piso por el sector del pasillo prohibido, al menos, con mayor regularidad que el resto de los profesores y algo en su persona le decía a Harry, que no es alguien de fiar. La impresión de Harry es que el profesor ocultaba cosas. En esta ocasión, no fue diferente y Quirrell con una cara llena de horror y jadeando llego hasta la mesa del profesor Dumbledore donde se apoyó.

— Un troll… En las mazmorras… Les advierto — término por desplomarse en el piso.

El pánico se apodero de la sala en cuestión de segundos hasta que el director intervino para poner orden. Sin perder tiempo llamo a los prefectos de cada casa para llevar a los alumnos a sus dormitorios dando instrucciones muy precisas. Percy Weasley, prefecto de Griffindor hizo un llamado a los de primer año, es decir, a Ron y a Harry. Ron ya se disponía a seguir a su hermano hasta que Harry le tomo de su túnica y le encaro.

— ¿A dónde crees que vas?

Ron con una expresión incrédula en el rostro mira a Harry y le pregunta.

— ¿Qué haces Harry?

Harry le miro con seriedad y siguió.

— Recuerdas lo que te dije en la mañana, Ron — le menciono Harry. Ron no dijo nada —. Te refrescare la memoria. Te dije que eras un bocazas y eso te traería problemas… Pues bien, es hora de solucionarlos o te debo recordar que por inoportuno comentario hay una chica perdida y que no sabe que hay un troll dando vueltas…

La cara de Ron se puso pálida, pero no tardó mucho en recuperar su color habitual. Se soltó del agarre de Harry y soltó.

— Bien, pero que Percy no nos vea.

Harry y Ron se mezclaron entre la enorme muchedumbre que corría de un lado para el otro en una enorme confusión y corrieron en dirección al baño de niñas. Con algo de suerte llegaron al tercer piso. Y lo primero que apreciaron fue un hedor a desagüe y calcetines podridos. Al acercase al baño un enorme garrote fue lo que pudieron ver. Ron dijo.

— Es el troll… no estaba en las mazmorras…

Harry algo molesto le contesto.

— Es claro que allí ya no está…

El troll entro al baño de niñas seguido de Harry y Ron. Harry con fuerza abrió la puerta y pudo ver a Hermione que está en la pared opuesta al troll. Su expresión es la de una persona a portas del desmayo lo que no deja muchas alternativas de rescate. Harry sin perder tiempo le ordena a Ron.

— ¡Ron, distrae al troll!

Ron se queda casi en blanco y le llama.

— ¡Hey, tú! ¡imbécil… aquí estoy! — exclamo.

El troll se quedó parpadeando sacudiendo las orejas cuando un pedazo de tubería le lleva en la espalda. Esta acción le irrita y con furia agita el bastón en dirección donde esta Hermione. Ella está paralizada víctima del miedo, pero en una rápida acción Harry la toma sacándola del lugar. Un inodoro exploto lanzando el corro hacia la cara del troll. Esta afortunada acción ayudo para que Harry y Hermione se reincorporen. Harry la sacude con poca delicadeza.

— ¡Hermione! ¡Hermione! ¡Vamos, despierta! Tenemos que ayudar a Ron — le movía los hombros a la chica.

Hermione demoro unos pocos segundos en volver en sus sentidos. Y solo pudo articular la siguiente frase:

— Harry… me…salvaste — hablo con incredulidad.

Harry no tomo demasiada importancia de la acción en cuestión y le dijo.

— Más tarde, discutiremos eso. Ahora, hay que echarle una mano a Ron… ¡Vamos ayúdame! — le indico Harry.

Hermione rápidamente asistió con la cabeza. Entre tanto, el troll ya se había recuperado y está más furioso que nunca e iba directamente a la ubicación de Ron. Que presa del miedo se quedó en blanco. Harry analizo en su cabeza que posibilidades tenía. Le había encantado tener a Remus para ayudar el sabría qué hacer, aunque lamentablemente no está. El joven Griffindor no tenía ningún recurso en su arsenal para incapacitar al troll de un solo golpe solo le queda ser creativo. En ese momento se da cuenta que todo el piso está mojado, ya que el troll había dañado una de las cañerías al romper el inodoro. Esa fue la oportunidad que necesitaba. El agua subía de forma veloz llegando casi a los tobillos de Harry. Este sin pensar dos veces en su decisión llama a Ron.

— ¡Ron, escucha sube sobre el inodoro! ¡Rápido!

Ron que mostro una expresión de incredulidad ante el grito de Harry ¿Cómo solucionaría su problema de un troll subiendo a un retrete? Este sin nada que perder le contesta a Harry.

— ¡Ese es tu gran plan! ¡Tengo un enorme troll y lo mejor que me puedes decir es que me suba al escusado! — replica Ron.

Harry que en ese momento no le queda paciencia para soportar la cobardía de Ron. Solo gruñe y vuelve a alzar su voz.

— ¡Solo hazlo! — vocifero Harry con un tono alto.

Harry tomo a Hermione de su hombro captando su atención y le indica.

— Hermione, tenemos que hacer lo mismo… ¡Rápido!

Hermione no tenía idea de lo que desea hacer Harry, pero solo asintió con la cabeza subió sobre retrete. Harry dio un veloz vistazo a Ron que con dificultad hizo lo que este le pidió. Harry sin perder un segundo saco su varita la agito y pronuncio las siguientes palabras.

¡Glacius! — recito el hechizo apuntando con su varita al líquido que yace debajo de su vista.

El agua se solidifico con prisa congelando todo a su paso incluyendo los pies del gigante, que perdió la capacidad para desplazarse con libertad. Un fuerte alarido fue emitido por el gigante que con desesperación trata de escapar de su desafortunada condición. Por otra parte, Harry se vio afectado por el esfuerzo que requerido para emplear esa magia de gran alcance, al menos, para un estudiante de primer año. La problemática está en que esa acción solo les hacía ganar tiempo, ya que el hechizo solo dura unos minutos. Harry supo que es su oportunidad para frenar al troll de una vez por todas si saca su próximo as bajo la manga. El esta vez apunto directamente al gigante.

¡Diminuendo! — conjuro Harry.

El hechizo salió de la punta de la varita de Harry impactando al troll que perdió una parte considerable de su estatura. Pasando de unos cuatro metros de altura a un poco menos de un metro. Harry sabía de antemano que la eficacia de su hechizo se redujo considerablemente por su cansancio. Todo este espectáculo dejo muy impresionados a Hermione y a Ron que están por unos segundos sin habla hasta que Harry rompe el silencio dando una clara instrucción a Ron.

— ¡Ron, toma aquella tubería y noquea al troll…! ¡…El efecto del hechizo se pasara pronto! — grito Harry jadeante.

Después del grito Harry perdió el equilibrio y cayó sobre el hielo desnudo. Hermione se bajó de un salto del inodoro y fue a socorrerlo. Harry le dio una mirada y dijo:

— Hermione, estoy bien ¡Ayuda a Ron! — le pide.

Hermione al cerciorarse de la condición favorable de Harry. Saca su varita y ejecuta el hechizo que trabajaron en la clase de Encantamientos… Winguadium leviosa. Ella elevo un tubo de la cañería que esta suelto y lo llevo a donde está Ron, y también alentó a Ron a tomar el tubo.

— ¡Oye! — llamo Hermione a Ron. Quien le miro —. ¡Allá va! Y golpea a ese troll de una vez.

Ron se quedó impresionado del gesto de Hermione. Ella no le dirigía la palabra desde el incidente con el perro de tres cabezas, pero ahora no era el momento para pensar en ello. Ron recibió el "arma" y la agarro con ambas manos. Echo una mirada al troll que al encogerse no fue tan intimidante. Se armó de valor y dio un gran salto. Tomo con toda su fuerza el tubo y lo azoto con fuerza contra la cabeza del troll que trato de protegerse sin buenos resultados, que recibió el golpe de lleno. Un sonido como un crack se escuchó y el tubo se partió al chocar con el duro cráneo del troll que perdió la consciencia. Los ojos del troll perdieron su brillo tomando un tono casi blanquecino. Su cuello se ladeo casi inerte. Ron miro con sorpresa el tubo, y luego miro a Hermione y a Harry.

— ¿Lo logre? — se preguntó.

Antes de poder celebrar su heroica acción un estruendo se escuchó muy fuerte. La puerta del baño fue abierta con violencia y de ella aparece McGonagall junto a Snape y Quirrell. Ella se veía muy enojada, pero su expresión cambio de golpe al ver a los tres Griffindor, el suelo del baño congelado y al troll inmóvil. Se tomó unos segundos y pregunto.

— Santo cielo, pero ¿Qué ha pasado? — dijo consternada. Dirigió una mirada a Ron, Hermione y Harry —. ¿Cómo sucedió todo esto? Y ¿Quién les dio permiso para estar aquí?

La última parte de su discurso fue emitido con una voz fría como el hielo. Snape solo observa con atención a todos los detalles con una mirada fría. Quirrell con sorpresa vio como el troll estaba noqueado y con su voz nerviosa artículo.

— ¿U…us…ustedes…no…n…noquearon al troll….de de la montaña? — tartamudeo.

Un silencio se apodero de la habitación hasta que el próximo en tomar la palabra fue Snape. Este se acercó al troll estudiándole con detenimiento. Miro a los tres Griffindors y se arremango la capa negra que lleva.

— Eso es obvio. Quirrell — siseo con acidez Snape. Para susto de Quirrell —. El troll está inconsciente. Lo sospechoso es la manera en que lo hicieron… ¿Piso congelado? ¿El troll encogido? ¿El tubo en las manos del señor Weasley? Ese fue el objeto contundente que dejo al troll fuera de combate. Es claro que esto no ha sido solo suerte.

Hizo hincapié en la última palabra. Snape dio un vistazo a Quirrell que asustado se apartó cocando con uno de los inodoros del fondo. McGonagall que recobro la compostura se dirige a los tres Griffindors y les cuestiona de forma severa.

— ¿Qué hacían ustedes tres aquí? — les interrogo enfadada.

Hermione se levantó y se aproxima a McGonagall. Ella afronta a su profesora y le dice.

— Profesora… ellos vieron a buscarme a mí. Yo vine a encontrarme con el troll porque pensé que podía vencerlo. Yo había leído sobre el tema y me creí capaz de derrotarle — Hermione miro a Ron y Harry que la miran estupefactos. Pero, ella siguió —. Si ellos no me encontraban yo estaría… muerta. Harry fue el primero en actuar y me salvo del troll. No había tiempo para pedir ayuda. Si ellos no hubiesen llegado estaría muerta.

Harry y Ron no podían creer que Hermione le ha mentido a la profesora McGonagall. La profesora al terminar de escuchar a Hermione dijo:

— No puedo creerlo. Hermione Granger jamás me imagine que usted haría algo tan estúpido como enfrentarse a un troll de montaña — le criticó con dureza su profesora. Para decepción de Hermione —. Ahora, podría explicarme que paso aquí… ¿Cómo paso todo esto?

Hermione le relato los hechos sin omitir detalles de cómo Harry con mucha destreza congelo el agua para detener al troll, lo encogió y de cómo Ron finalmente lo desarmo. Es una historia muy fantástica que asombro a los tres profesores. McGonagall se dio unos segundos y volvió a tomar la palabra.

— Hermione Granger su conducta me ha dejado muy desilusionada y su comportamiento le costara cinco puntos menos para Griffindor. Puede irse — menciono McGonagall.

Hermione salió de la habitación. McGonagall llama a Ron y le pide que ayude a Harry para salir del lugar dejando a Snape y Quirrell solos con el troll inconsciente. McGonagall en el pasillo les queda mirando y les habla.

— Señor Weasley, usted siempre está involucrado en las aventuras del señor Potter, no es así. Siempre se meten en problemas sobre todo el señor Potter. Que junto a sus hermanos me han traído un montón de problemas este año. Pero, lo de hoy traspaso todo los limites. Hablaré seriamente de esto con sus padres… — los regaño como de costumbre. Dio un respiro y continuo —. Quiero que sepan que los dos han tenido mucha suerte de salir ilesos después de enfrentar a un troll de montaña. Por su valentía les daré cinco puntos a ambos. Adicionalmente le daré diez puntos extra al señor Potter por salvar la vida de su compañera… Informaré al profesor Dumbledore al respecto. Márchense a su dormitorio... Señor Potter se de sus incursiones por el castillo, se lo advierto no me obligue a darle otra semana de detención y esta vez será mi ayudante…

Esa amenaza fue muy eficaz, puesto que Harry detesta ser la ayudante de McGonagall, que le da más tarea que realizar para sus clases. Además de tener que ayudarle a organizar materiales para el curso y llenar reportes, ordenar papeles, entre otras tareas administrativas. Ron y Harry se apresuraron a llegar a su dormitorio e introdujeron la contraseña de la señora gorda. La actual es "hocico de cerdo". Entraron al interior de la sala común y allí los está esperando Hermione. Harry le golpea el hombro a Ron. Este le contesta.

— ¿Qué te sucede?

Harry le da una mirada como si le regañase.

— Sabes que tienes que hacer…

Harry se refería a algo que había conversado, debido a que todo este desafortunado incidente comenzó porque Ron lanzo un comentario inapropiado contra Hermione. Ron no está de acuerdo con Harry en cuanto a disculparse del todo, pero después de hoy se dio cuenta de que lo mejor no es llevarle la contraria. Por lo que a regañadientes accedió a disculparse con Hermione. Ella fue donde ambos y una vez que estuvieron cerca Harry le hace una señal a Ron. Hermione les queda mirando algo confundida y Harry apura a Ron.

— Ya hazlo de una buena vez, Ron.

Ron se disculpa con Hermione.

— Lo siento. No debí decir esas cosas de ti. Lamento haberte ofendido.

Hermione quedo choqueada no esperaba una disculpa de parte Ron. Sabía que al igual que la mayoría de sus compañeros, Ron compartía ese sentimiento de repulsión hacia ella. A Hermione esto le afecta bastante, debido a que como cualquier chica de once años quería ser aceptada por sus compañeros. Ella observo a Ron detenidamente hasta que le extendió la mano.

— Acepto tus disculpas — le perdono Hermione.

Ron obligado por Harry le da la mano a Hermione. Ella percibe su poca disposición, pero aprecia su esfuerzo por cambiar. Luego, Ron se marcha gruñendo hacia las escaleras perdiéndose de vista al subir. Harry ve a Hermione y le pregunta.

— ¿Por qué nos esperaste Hermione? — menciono Harry con curiosidad.

Al escuchar la pregunta Hermione se quedó congelada. Ni ella misma está segura de la razón de porque estaba esperando a Harry, aunque muy en su interior algo le decía que era lo correcto. Al buscar la respuesta en su cabeza rememorando todo lo sucedido con el troll hasta este momento. La única cosa que se le vino a la mente fue que quería agradecerle a Harry por salvarle la vida. Esto provoco que un profundo sentimiento de vergüenza le llegue de golpe, ya que al imaginarse la escena; está fue como el caso de los cuentos en donde un héroe va al rescate de la damisela en peligro y jamás en su vida se le cruzo por la mente estar en una situación como esta. En ningún libro que ha podido leer hay una solución para salir de esta embarazosa circunstancia y la incertidumbre de lleno le azoto dejándola completamente en blanco. Mientras todo ese calvario sucedía en su cabeza, la respuesta más inmediata de Hermione a la vista de Harry, fue un ligero rubor de sus mejillas acompañada de una expresión de distraída en su rostro. Harry se percató de esto y dijo.

— Hermione, ¿Estas bien? Te veo que estas roja — señalando el enrojecimiento de su cara.

Hermione se lleva ambas manos a sus mejillas y siente un pequeño calor que es cada vez más intenso en aquella zona. Ella de forma torpe le contesta a Harry.

— Si… estoy bien… es solo… que… — balbuceo tímidamente agachando su vista.

Harry tras esto quedo aún más desconcertado, no tenía la más mínima idea de que le ocurría a Hermione. Ella estaba actuando de una manera muy extraña. Lo normal es que ella fuese directa y no tan tímida como se muestra ahora. Esto hizo preocupar a Harry que se acercó a Hermione y le toco la frente.

— No será que tienes algo de fiebre — razono Harry.

Tras la acción de Harry el rostro de Hermione se volvió tan rojo como el pelo de Ron. Ella miro un par de segundos a su compañero y los nervios le invadieron de pronto. No sabía qué hacer y en un acto desesperado salió de la sala común en dirección a su dormitorio.

— Lo siento — dijo antes de marcharse.

Harry se quedó solo y confundido con el extraño comportamiento de Hermione. De repente, se le pasó por la cabeza que tal vez ella solo le quería agradecer por salvarle, esa fue la única razón plausible que hace sentido a Harry para que le esperase. Sin embargo, todo salió muy raro y el incidente solo le dejo lleno de interrogantes más que respuestas, pero no había nada que pudiese hacer por el momento. Trato de olvidarse del tema y se fue a la cama.

En otro sector de los dormitorios Griffindor, niña de pelo enmarañado se halla sentada sobre su cama agitada por acontecimientos recientes que tienen que ver con uno de sus compañeros de casa. Su corazón latía con fuerza y aun respira con dificultad, después de subir las escaleras corriendo hasta su habitación. El rubor en sus mejillas aun no disminuía y eso acompañado de una infinita variedad de emociones que iban y venían una tras otra sin darle tregua. Le tenían al borde del colapso su respiración y su corazón están acelerados, el sudor de sus manos, la falta de aire y una dosis de adrenalina. Tenían a la joven muy alterada. Ella con todas sus fuerzas intentaba calmarse cosa que logro paulatinamente. Cuando lo logro se echó sobre su cama pensando sobre todo lo que paso minutos atrás con su compañero. Todo aquello la tenía muy confundida nunca en su vida alguien le hizo experimentar emociones tan fuertes como aquel muchacho que tenía unos intrigantes ojos de color verde esmeralda. La mayor parte del tiempo suele tener una actitud bromista y relajada, siempre se le nota optimista que va acompañada de una sonrisa fácil. Es muy inteligente, pero usa su capacidad mayormente para jugar bromas lo que le juega en contra la mayoría de las veces terminando siempre en detenciones con algún maestro. Sin embargo, se las arregla para tener buenas calificaciones cosa que muchos les ha llamado la atención, puesto que si pasa la mayor parte de su tiempo jugando bromas cuando se dedicaba a estudiar. Además de que esa noche le demostró que es un mago muy dotado y es de su misma edad. Todas estas cosas no terminaban de calzar en el intrincado puzzle que la chica arma en su cabeza tratando de dilucidar el misterio que envuelve a ese misterioso compañero suyo, Harry Potter. Además es famoso por ser la única persona que sobrevivió a la maldición Avada Kedabra, uno de los tres hechizos imperdonables que al tocar a su objetivo; le quita la vida. Considerándole por esto como la más peligrosa maldición prohibida para todo mago. Y Harry siendo un bebe sorteo aquella maldición contra el mago tenebroso más poderoso que vivió en Inglaterra, Voldemort. Y se a eso se le agrega que es bien parecido físicamente le vuelve un prospecto bastante potencial que a gusto de muchas chicas tanto de su casa, Griffindor como las otras casas. Es cuestión de tiempo para que las chicas se interesen por él. La chica cuando se dio cuenta de la singular reflexión que está llevando a cabo se frenó y se dijo a sí misma.

¿En qué estás pensando, Hermione Granger? Harry Potter es solo un compañero de Griffindor como cualquier otro — en la última parte ella lo menciono sin mucha seguridad —. Lo correcto, será agradecerle por salvarme. Pero es todo. Ahora, tengo que dormir mañana será un largo día.

Esa noche a Hermione le costó bastante trabajo conciliar el sueño. El recuerdo del momento en que el troll con ferocidad le gruño e iba con toda intención a atacarla con su enorme mazo se quedó grabada en su mente. Junto con eso la sensación de estar invalidada por el miedo y ser rescata por Harry fueron parte de la secuencia que se reproducía constantemente en su cabeza una y otra vez. Y pasaría algún tiempo para que pudiese recuperarse del amargo episodio.