Aclaro de antemano que el universo y los personajes de Harry Potter, pertenecen a J.K. Rowling.
Hola. Como siempre agradezco sus comentarios y bien digo porque fue más de uno. Dado que me he propuesto mantener un ritmo más constante para continuar la historia, aquí les traigo la actualización. Me imagino que muchos pueden preguntarse, el porqué he seguido tan al pie de la letra la historia central, aunque se que he introducido ciertos matices. La razón es muy sencilla y creo que para plantear los cambios que me gustaría plantear en la historia, es necesario que Harry se cultive a lo largo del tiempo, que permanezca en Hogwarts para poder vencer las adversidades que se le avecinan. Tengo algunas cosas pensadas para la historia, pero deseo de igual forma conocer su opinión sobre cosas que les llamen la atención o que les parecen curiosas, también posibles errores o cosas que he pasado por alto en la trama tal vez... Además cualquier sugerencia que se les pueda ocurrir la voy a considerar, ya que hay ocasiones que mencionan cosas muy interesantes. También tengan en cuenta que esta política seguirá abierta indefinidamente y créanme que saber sus impresiones es algo muy relevante.
Capítulo VI: El primer partido de la temporada.
Han pasado un par de semanas de la noche de Halloween. Y ahora en el mes de Noviembre la estación invernal se roba el protagonismo, ya que comienzan a presentarse las primeras evaluaciones importantes del año escolar y se abre la temporada oficial de competencia de quidditch, entre las cuatro casas del internado. Todo el mundo está muy emocionado por este relevante acontecimiento, salvo Filch que, lo único que le interesa es conseguir más detenciones para los hermanos Weasley y Harry. El equipo de Griffindor ha estado especialmente ocupado con un intenso régimen de entrenamiento que ha programado su capitán Oliver Wood, que cada vez que se aproxima un partido de gran alcance o trascendental extiende las horas de adiestramiento del equipo hasta cinco secciones por semana. Habitualmente el número consta de tres prácticas. No obstante, el próximo partido que se disputará será contra Slytherin, su archienemigo. Por esta razón perder no es opción para el equipo de Griffindor. Uno de los afectados es Harry que se ha sobrepasado las últimas semanas por el poco descanso que ha tenido. Ahora mismo dispone de menos tiempo para sus bromas por la alta exigencia que supone estar al día con las clases y trabajos para cada uno de sus ramos, la lectura de los libros que Lupin le envía, su capacitación autodidacta con materiales de cursos más avanzados (trabaja de forma más practica los hechizos) y la preparación de bromas lo están saturando. Sin embargo, desde el incidente con el troll Hermione se ha vuelto mucho más cercana tanto a Harry como a Ron, y ella le ayuda a aligerar su carga académica ayudándolo con Astronomía, Herbología e Historia de la Magia. Dándole apuntes principalmente. Además, Hermione está mucho más agradable e incluso se ha vuelto más flexible en lo que refiere a quebrar las reglas haciendo la vista gorda de muchas de las aventuras y travesuras de Harry y Ron.
En esta última semana se ha corrido la voz sobre que Harry es el arma secreta de Wood para enfrentar a Slytherin, puesto que su entrenamiento ha sido más reservado en comparación al del resto del equipo. En este momento, Harry se ubica sobre su escoba con su cuerpo muy adolorido por la preparación física que Wood les obliga a realizar. El sobrevolaba el campo de quidditch a una altura media sosteniendo la Quaffle con una mano. Al frente está Oliver que custodia los aros de anotación, mientras conversaban sobre el partido del día sábado que es el día del partido. El juego consiste en que anote más puntos gana, por un lado, sí Harry anota en alguno de los anillos gana un punto, en cambio, sí Oliver desvía o atrapa la Quaffle el ganaría el juego. Ahora mismo están empatados y este es el último tiro para decidir quién sería el vencedor. Harry con confianza habla.
— ¡Listo, Oliver! Te aviso que estás apunto de comprar un equipo nuevo para mí escoba — asevera Harry con seguridad.
Oliver que esbozó una sonrisa ante el comentario engreído de Harry solo le siguió la corriente.
— ¡Te tienes confianza, Harry! Pero, solo estoy a un punto de quedarme con tu equipo nuevo… — señalo Wood.
Harry parte sosteniendo la Quaffle y acelerando a toda marcha sosteniendo la pelota de cuero. Oliver se acerca a Harry para interceptarlo. Harry con habilidad cambia de dirección pasando de izquierda a la derecha apuntando hacia el anillo del centro. Oliver se pone al día cambiando su recorrido tratando de cubrir aquella zona. Harry al notar la acción de Wood sonríe.
— Te tengo — se dijo a sí mismo Harry.
Harry soltó la Quaffle de su mano soltándola en el aire pasándola de su mano derecha a la izquierda. Wood se dio cuenta de ello y trato de ir a resguardar el palo derecho que es donde su intuición le decía que iba a ir el disparo de Harry. El problema fue que Harry no tomo la pelota con su mano, sino que hizo un amago engañando a Wood; ya que este pensó que Harry iba a usar su mano izquierda para arrojar el balón de cuero. Sin embargo, el buscador dio un giro sobre su eje golpeando la Quaffle con la parte trasera de su escoba lanzando la pelota en dirección al palo izquierdo y dio de lleno ganando así el último punto que le restaba para ganarle a Oliver.
— Es todo has caído de nuevo Oli… — se burló Harry.
Oliver odia perder en cualquier cosa que esté relacionada con el quidditch. Por lo que, la derrota en este juego "amistoso" contra Harry fue un golpe al ego del capitán. Aunque si hay algo que odia más que perder, es ese sobrenombre que le fue puesto por el trío de cazadoras. El artífice de ese sobrenombre fue Katie para sorpresa de Harry, que lo descubrió hace algún tiempo. El objetivo de Harry es cabrear a Oliver para distraerlo un poco de la presión de ganar el partido, pese a ello, Oliver siempre se toma mal las bromas que incluyan su sobrenombre "Oli", ya que desde su perspectiva lo consideraba un apodo muy degradante.
— Crees… que me puedes llamar por ese mote… tan afeminado… ¿Verdad? — el rostro de Wood se comenzó a trasfigurar y una mirada de furia se apodero de su cara —. Ven, aquí tenemos mucho de que conversar Harry.
Oliver al terminar la frase hace tronar los dedos de sus manos y con una cara de pocos amigos se lanza a perseguir a Harry por todo el campo. Harry en su defensa sale disparado en la dirección contraria riendo a carcajadas al notar la expresión del rostro de Oliver.
— ¡No huyas, Harry!, ¡Ven y enfréntate a mí como un hombre! — lo reta Oliver.
Harry que aun riéndose le comenta.
— ¡¿Cómo me puedo enfrentar a ti?! Oh, cierto no puedo hacerlo… ya que ningún hombre de verdad puede llamarse Oli — se mofo Harry para volver a reír con más fuerza.
— Oliver al escuchar la última burla de Harry exploto.
— ¡Harry… cuando te atrape… acabaré contigo! — grito enajenado el capitán.
Esa tarde acabo con algunas vueltas al campo hasta que Oliver se cansó de perseguir a Harry. Cuando acabaron el juego de práctica, la noche se había instalado oscureciendo el tono del cielo a un intenso y opaco azul casi azabache. Harry que ganó la apuesta se sentía muy bien por ganar el desafío contra Wood, pero fue tal el nivel de exigencia del entrenamiento programado para ese día, que el joven buscador apenas llego al dormitorio de Gryffindor se acostó. Al siguiente día existía una enorme efervescencia en el ambiente por el tan esperado encuentro inaugural de la liga. El clásico entre las dos casas más famosas de Hogwarts, es uno de los acontecimientos más esperados del mes, salvo tal vez por pequeñas excepciones como semanas de evaluaciones o actividades de otra índole. En la mañana, Harry charlo con sus compañeros de casa quienes lo apoyan para su primer juego contra Slytherin, que siempre añadía presión adicional al equipo de Gryffindor. Ron y Hermione acompañaron a Harry durante el desayuno del cual no probó bocado y esto se debe a que la tensión que provoca en Harry el partido fue suficiente como para eliminar todo rastro de su apetito. Hermione paralelamente hechizo una enorme sabana que fue dibujada por Dean y decía: "Arriba, Harry… ¡Viva nuestro equipo de quidditch!". El trozo de tela fue hábilmente reciclado por el compañero de Harry, puesto que Scabbers la lleno de agujeros dejándola inutilizable. Con el toque mágico de Hermione las letras de la sabana cambian de color dándole un efecto óptico fantástico y muy artístico. Cuando los chicos terminaron de desayunar y Harry se está retirando Ron le llama.
— ¡Harry, Aplasta a esas serpientes arrastradas! — le exclama el chico Weasley.
— ¡Da tu mejor esfuerzo!, ¡Y recuerda que te estaremos apoyando! — grito Hermione.
Harry al escuchar las palabras de aliento de sus compañeros se alegró, pero los nervios aún están presentes en él. Harry se marchó en dirección a los vestuarios, dado que venía siendo la hora de prepararse para el partido. La ansiedad le está invadiendo poco a poco y lo único que iba a menguar esa sensación es salir a la cancha, pero tenía que esperar a que todo comenzará. Cuando entro al vestuario de Griffindor ya estaban todos presentes y el primero en hablarle fue uno de los gemelos Weasley. Que con una enorme sonrisa bromeo.
— Que oportuno Harry. Nuestro capitán estaba muy preocupado por ti — haciendo énfasis en la últimas tres palabras de la frase.
Oliver que escucho lo acontecido no reacciono y eso se debe a que ahora ha entrado en lo que se llama su fase de concentración. En ella cualquier cosa que no tenga que ver con el juego de hoy no entraría en su cabeza, por lo que, las bromas no funcionaban en él. Sin embargo, eso no quiere decir que no sean divertidas. Y las sonrisas de sus compañeros no tardaron en aparecer. El otro gemelo le hablo a Harry.
— ¿Qué pasa con esa cara, Harry?, ¿Acaso tienes miedo? — pregunto Fred de manera tranquila.
Harry al escuchar la pregunta solo suspiro. No podía esconder sus emociones cuando el mismo se delata, aunque miedo no fue precisamente lo que sentía en ese momento. Las chicas que observaron tranquilamente hasta ese momento se hicieron notar cuando le ofrecen unas palabras de aliento.
— Harry... sube ese ánimo. Nadie ha muerto jugando quidditch — acoto Angelina.
Al escuchar eso Harry pensó que tenía razón. Lo más peligroso que podía pasar en el quidditch fue caerte de la escoba lo que no es una experiencia agradable, pero es mejor que te puedes morir. La siguiente chica que le hablo fue Alicia que siempre aparece para dar alguna palabra precisa.
— Vamos… Harry quítate esa cara de pez muerto. Para jugar quidditch hay que estar contento. Además esa expresión sobria en tu cara no va contigo — señalo Alicia.
Harry se rio de sí mismo. No quería preocupar a sus compañeros, pero la presión también le afecta de cierta forma. Les agradeció por sus palabras reconfortantes y se vistió con prisa. Cuando ya estuvieron todos preparados se juntaron para discutir sobre los roles de cada uno y de la estrategia de juego. La charla trato sobre los jugadores del equipo rival sobre todo para preparar a Harry sobre su marcador que según sus suposiciones debería rotar entre el otro buscador, Terence Higgs y el capitán Marcus Flint, este último acostumbra a jugar sucio. El resto del equipo ya sabía cómo funcionan las cosas en el campo y no necesitaron más que mirarse unos a otros para comprender lo que debían hacer. Acto seguido, Oliver volvía a dar su discurso del que a excepción de Harry todos conocían. Para cuando acabo todo eso lo siguiente fue tomar cada escoba y salir al campo de juego.
En esa mañana el cielo está cubierto de nubes que ensombrecen el espectáculo deportivo que convoca a los estudiantes de Gryffindor y Slytherin. El mes de noviembre en Hogwarts es muy frio y todos los presentes están muy arropados con gruesos abrigos que les ayudan a capear las bajas temperaturas. Del lado norte, están ubicadas las pancartas de Gryffindor desde donde Harry podía divisar la sabana que Dean dibujo y tenía escrito: "Arriba, Harry… ¡Viva nuestro equipo de quidditch!". Allí también están otros compañeros de cursos superiores y entre ellos está Lee Jordan, quien es amigo de Fred y George, y también es quien comenta los partidos. A su lado, está la profesora McGonagall que le vigila de cerca. Un poco más lejos están Hermione y Ron que miran expectantes a que todo comience. Los equipos de Slytherin y Gryffindor salen sobre sus escobas a volar por todo lo alto del campo. En medio estaba la profesora Madam Hooch, quien ahora está presente en calidad de árbitro del encuentro. Junto a ella tenía una caja donde cada una de las pelotas están guardadas y una a una las va poniendo en libertad, con excepción de la Quaffle. Ella al mantenido dicho balón en su mano hace el anuncio.
— Quiero un juego limpio, ante todo. Buena suerte a ambos — dijo arrojando la pelota hacia el cielo.
Ella toco su silbato y las escobas junto con los jugadores se elevó por el cielo. Los cazadores de ambos esquivos se disputan la posesión de la Quafle. El combate es reñido los primeros segundos hasta que la pelota queda en manos de Slytherin. En ese momento, Jordan comienza a relatar la afrenta.
¿Cómo están? Queridos compañeros. Hoy se abre oficialmente nuestra temporada de quidditch en nuestro querido Hogwarts. El partido de hoy es un clásico que muchos esperamos durante todo el año, ya que la historia de la rivalidad de ambas escuadras es legendaria y de larga data. Los dos equipos en cuestión son Slytherin, el actual campeón que va en busca del trofeo de esta temporada. Ya conocemos a algunas de sus figuras entre ellas su capitán Marcus Flint que destaca por su juego sucio y cobardía para dañar a los demás…
— ¡Jordan! — fue el primer llamado de atención de McGonagall al comentarista.
Bueno… retomando lo que iba diciendo. El capitán de Slytherin destaca por su juego aguerrido y sucio. Al igual que otros de sus compañeros como los cazadores Montague y Pucey. Además, sufrieron del retiro de su buscador este año, al igual que nuestro equipo de Gryffindor. El nuevo buscador que llena esa bacante es Terence Higgs, el nuevo descubrimiento de Slytherin de este año. Ahora, el otro equipo Gryffindor… no ha tenido una campaña tan deslumbrante como su rival, pero se ha mantenido firme dentro de los tres primeros, bajo el liderazgo de Oliver Wood buscaran obtener el título esta temporada. Además se ha filtrado la noticia que el nuevo buscador no es otro que el alumno de primer año, Harry Potter. Que ya se ha hecho de una reputación como un hábil bromista. Esperamos que pueda demostrar esas dotes también en este partido…
El partido comenzó desde que la Quaffle se comenzó a mover y fue atrapada por uno de los buscadores de Slytherin. Harry que en calidad de observador ve cada uno de los movimientos de sus compañeros. Las primeras en reaccionar fueron las chicas Angelina, Alicia y Katie. Que dada su función es anotar puntos o ejercer presión al equipo contrario para recuperar la Quaffle. Los cazadores de Slytherin, que se desplazan horizontalmente sobre el campo, acortan distancia con veloces movimientos y pases para dejar atrás la marca de las compañeras de Harry. En esta altura del encuentro Harry se siente muy inútil, pero Oliver fue enfático en que su única misión fue vigilar de cerca la Snich Dorada, ya que su trabajo es atraparla. De otra manera, su equipo no tenía oportunidad. Sus manos aun le tiemblan de la emoción por plantarse por primera vez en un partido oficial con tantas personas. Los segundos que necesito para tranquilizarse los uso para tratar de hallar la Snich Dorada. En otro sector de la cancha un entusiasmado comentarista relata a viva voz todo lo que sucede en pleno juego aéreo.
— ¡Y ya comenzó el partido!... El equipo de Slytherin, es el primero en hacerse con el balón. Su capitán se queda con la Quaffle y a toda velocidad se marcha con dirección a la zona de anotación… ¿Cómo reaccionará nuestro equipo de Gryffindor? Esperen… Ahora Angelina Johnson le sigue de cerca e intenta entorpecer el avance del capitán de Slytherin. Flint y Johnson se enfrentan en un duelo mano a mano para ver quién se queda con el balón. Flint hace un par de amagos, pero Johnson no cae en ellos. Flint se ve un poco presionado y da un pase a… una de las cazadoras de Gryffindor, Alicia Spinett roba la Quaffle y las tornas cambian. En este momento, el ataque de Gryffindor es comandado por Spinett, el descubrimiento de Oliver Wood, que la integro al equipo el año pasado pasándola del equipo de reserva. La cazadora le da un pase a su compañera Katie Bell de Gryffindor, pero esta es marcada por Montague que le bloquea el paso. Sin embargo, el ataque no se detiene y con una excelente habilitación le da la Quaffle a Johnson que queda libre. Avanza unos metros y remata y… ¡Gryffindor, abre la cuenta!, ¡diez a cero!, ¡Gryffindor se pone adelante! Esta cazadora no es solo buena, también es muy atractiva…
Antes de seguir relatando fue interrumpido por McGonagall que le llamo la atención.
— ¡Jordan!, ¡Te estoy escuchando! — le hizo recordar que está presente.
El comentarista sin demora se disculpa por su inadecuada acción. El transcurso del partido se vuelve un poco trabajo después de la apertura en el marcador. Los ataques de Gryffindor y Slytherin son detenidos con eficacia, por la defensa de cada equipo; dejando la puntuación en un estado muerto. La lucha entre los cazadores está muy fuerte hasta que uno de los golpeadores de Gryffindor detiene a un cazador de Slytherin al mandar una Blodger hacia él. Jugada que Jordar, el comentarista no deja de resaltar.
— ¡Que buena jugada, de parte de los hermanos Weasley! Al tener en seco a Pucey, el cazador de Slytherin. El jugador da el balón a su compañero, Montague que reinicia el ataque en una combinación con su capitán. Flint y Montague se abren paso entre la defensa de Gryffindor y saca un potente lanzamiento. Pero, Oliver Wood la desvía con gran destreza impidiendo la anotación de Slytherin…
En otro lado de las gradas. Un enorme gigante con unos binoculares de bolsillo observa toda la jugada con una gran sonrisa en su rostro. A lo que hace un comentario para sí mismo.
— Que bien jugado… — balbucea mirando por los binoculares.
Una pareja de estudiantes que divisan al gigante le llaman.
— ¡Hey… Hagrid… Por aquí, abajo! — le grita una voz aguda.
Hagrid se saca los binoculares y mira a su alrededor. Luego baja la mirada y ve a dos pequeños Gryffindor que reconoce de inmediato. Eran Ron y Hermione que le están llamando.
— Ron… Hermione… Que sorpresa verlos… Me imagino que han venido a ver a Harry — señala el gigante con una sonrisa.
Ambos asisten ante el comentario.
— Si estábamos buscando unos lugares… — acota Hermione.
El gentil gigante se hace a un lado habilitando un par de asiento para Ron y Hermione. Cuando ambos se acomodan Ron le habla a Hagrid.
— ¿Alguna señal de la Snitch? — pregunta Ron.
El gigante solo hace una respuesta negativa con la cabeza. Por unos minutos se quedaron mirando para encontrar en el campo a Harry, que no ha tenido mucho trabajo durante el inicio del partido y tan solo ha dado algunas volteretas en el aire. Entre tanto, los cazadores seguían disputándose la posesión de la Quaffle; en medio del campo. Hermione y Ron están expectantes a la espera de cualquier movimiento de Harry. Y no paso demasiado tiempo cuando Jordan hizo el tan esperado comentario.
— El juego ha estado muy reñido y ninguno de los equipo ha podido anotar en estos últimos minutos. Nuevamente, Slytherin toma el balón… no porque lo vuelven a perder y ahora, Spinett tiene la Quaffle… esperen no es esa la Snitch…
Justo cuando hablo ambos buscadores Higgs y Harry se abalanzan sin perder un segundo para atrapar la Snitch. Los dos jugadores son muy rápidos sobre sus escobas, pero Harry se comienza a despegar de su rival. Uno de los buscadores del equipo rival se sale de su marca y se dispone a interceptar a Harry. Harry con habilidad gira la escoba quedando debajo de esta y así logra pasar a su marca. Sin embargo, el Slytherin jugando sucio le patea la escoba haciéndole tambalear y se cobra una sanción por la acción. Ron que había visto todo no puede evitar callarse.
— ¡Malditas, serpientes…! ¡Nunca pueden jugar limpio! — dijo con enojo.
Hermione por primera vez está de acuerdo con Ron. Solo que ella no exteriorizo con palabras sus sentimientos tras aquella acción. Mientras el juego se reanuda y la pelota se echa a rodar. Gryffindor toma la pelota y en una gran combinación entre las tres cazadoras logran anotar nuevamente. El público se enciende con esta gran jugada. En eso Jordan comienza a relatar con pasión.
— ¡Increíble!, ¡Que jugada! Gran combinación de las cazadoras de Gryffindor, que tras un fallido cobro de anotación de Alicia Spinett. Vuelven a anotar tras acerca de la posesión de la Quaffle. El equipo de Slytherin está veinte a cero ¿Qué hará? Para reponerse…
Mientras Ron y Hermione ven que la escoba de Harry se comienza a mover de forma extraña. Primero Harry empezó a moverse extraño con la escoba y sus movimientos se volvieron torpes y poco precisos. Todo parece indicar que la escoba no está reaccionando a las instrucciones que el joven Gryffindor está dando. Paralelamente, Slytherin se había hecho con el control de la Quaffle después de una sucia jugada que incapacito a la cazadora de Gryffindor, Katie Bell que fue golpeada por una Blodger, la cual iba dirigida intencionalmente por uno de los golpeadores. Jordan, el comentarista relata todo lo acontecido.
— Tras perder a la cazadora Katie Bell, Gryffindor ha perdido gran poder de su juego ofensivo y Slytherin aprovecha muy bien este cambio. Pucey se ha hecho con la Quaffle y da un pase largo a Flint y este con gran velocidad se precipita a la zona de anotación. Las otras dos cazadoras Spinett y Johnson tratan de colaborar con sus respectivas marcas, pero Slytherin combina una serie de pases hasta que Montague lanza la Quaffle y anota… El marcador queda diez a veinte aun en favor de Gryffindor.
Mientras tanto un pequeño grupo de Gryffindor comenta sobre la situación particular de Harry. La escoba que se había comportado de forma irregular hasta el momento. Ahora, la escoba da piruetas en el aire sacudiéndose de forma muy violenta. Harry se ve desde las gradas que está atravesando muchas dificultades para mantenerse sobre su escoba. Esto es captado por Ron que dice.
— ¿Qué diablos? No es posible que una escoba se comporte de esa manera… es como si Harry no pudiese controlar su escoba…
Hagrid acota su punto de vista ante la situación.
— Todo esto es extraño. La escoba no está reaccionando a las órdenes de Harry como debería… y la única forma de malograr el desempeño de una escoba es con magia tenebrosa… ¿Quién haría un acto tan ruin? No es posible que un alumno pueda lograrlo — señalo Hagrid con una expresión agria en su cara.
Hermione que se mantuvo callada hasta ese momento tomo la palabra.
— Eso es… ¿Cómo no lo note antes? — resoplo Hermione.
La frase de Hermione despertó la curiosidad de Ron que no tardo en manifestar su inquietud.
— ¿A qué te refieres, Hermione? — pregunto Ron.
Hermione le señalo en dirección a dos personas, que están en la torre frente a la suya y mantienen una actitud muy diferente al resto del público. Esas dos personas son Quirrell y Snape, el primero miraba sin pestañar en dirección a donde estaba Harry y Snape hacía lo mismo, salvo que este último balbuceaba algunas palabras. Hermione que se da cuenta de que Ron no entendió a lo que se refería tuvo que ser más directa.
— Mira en dirección a Snape… si lo observas bien, te das cuenta que no está pestañeando. Esto es necesario cuando uno quiere maldecir un objeto… — menciono Hermione.
— ¿Qué piensas hacer? — le consulto Ron un poco intrigado.
— Ya verás.
Hermione tras responder a Ron, se levantó de su asiento y salió en rumbo a las escaleras abandonando su lugar. Ron sin comprender como iba a proceder se limitó a seguirle. Hermione se abrió paso bajando por las escaleras que conectan al complejo de torres que se pueden acceder desde su ubicación. Con prisa Hermione tomó una escalera que los llevo hasta las gradas donde están Quirrell y Snape. Cuando pudieron identificar a Snape, Hermione saco su barita y recitó un pequeño hechizo que le permitió encender la punta del abrigo del jefe de la casa de Slytherin. Cuando el público a su lado se percató de este incidente una gran algarabía se formó entre la multitud y la escoba de Harry se estabilizo de golpe. El plan fue un éxito.
Harry con poca gracia se volvió a sentar sobre su escoba. Cuando pudo hacerlo, comenzó a mirar hacia todos lados, en búsqueda de la Snitch. Transcurridos unos segundos la Snitch apareció frente a su vista y la cacería por coger la Snitch dio inició. El cazador de Slytherin se abalanza hacia Harry cuando se cercioró de que Harry iba tras la pequeña esfera con alas. Un combate reñido se abrió por conseguir la preciada Snitch. Harry y Higgs lucharon codo a codo por atrapar la pelota que está en pleno movimiento cosa que Jordan no tarda en decir.
¡Es la Snitch Dorada! Ambos buscadores se aventuran en una disputada persecución para hacerse con ella… Potter toma la delantera, pero nuevamente un cazador trata de molestar su faena… pero, Potter le esquiva y el cazador Pucey choca con Higgs sacando a ambos de la carrera… Solo es Potter y la Snitch y… en una gran muestra de habilidad Potter se sube sobre la escoba. Sin embargo, cae de una forma muy estrepitosa al suelo… ¿Estará bien?
— Harry tras quedar un poco abatido después de la caída, pero se recompuso con algo de esfuerzo. Todo el público estuvo en silencio hasta que alzo su mano izquierda mostrando la Snitch que fue atrapada por él. Un enorme clamor por parte de los espectadores se escucha por todo el campo. Los jugadores de su equipo le rodean y le aplauden por su hazaña. De esta forma, acabo el partido con una cuenta de ciento setenta puntos contra veinte.
Tras una rápida e intensa celebración en los vestuarios se acordó posponer los festejos. Cuando Harry se desocupo sus compañeros de habitación, Hermione y Hagrid le recibieron con afecto y le felicitaron por su gran desempeño en el juego. En la mente de Harry hay una duda que merodea y no le permite enfocarse en otra cosa, y tiene que ver con el incidente de su escoba. Esto le tiene preocupado, ya que algo en su interior le hizo pensar que fue premeditado y debe que descubrir ¿Quién fue el autor de esa acción? Lo que sí está claro es que aquella persona lo quería fuera de juego. Cuando las cosas se calmaron el primero en marcharse fue Hagrid, que debía seguir con sus labores como el cuidador de los terrenos del colegio, por otra parte; sus compañeros Seamus, Dean y Neville también se fueron al poco tiempo después. Dejando a Harry, Ron y Hermione solos en la sala común de Gryffindor. Hubo un pequeño silencio entre los tres hasta que Ron comienza a hablarle a Harry.
— ¿Por qué no nos cuentas lo que te preocupa? — le incentiva Ron.
Harry al escuchar la proposición de Ron parpadeo un par de veces. Esa frase salió de su boca. Simplemente parecía ser otra persona, aunque después de estar tanto tiempo junto y compartir diversas experiencias no es extraño que Ron pueda leer algunas actitudes de su mejor amigo. Eso le trajo recuerdos que se asoman a la mente de Harry, puesto que hay una cantidad finita de personas que han desarrollado la cualidad de leer a través de él. Harry una vez ordena su cabeza le responde.
— Solo he estado pensando sobre lo que ocurrió en el partido… No me explico como mi escoba pudo moverse de esa forma — confiesa Harry.
Hermione al escuchar la inquietud de Harry no pudo quedarse sin decir nada.
— No es nada extraño, Harry. Ron y yo pudimos ver como Snape embrujó tu escoba en el partido — aseguró Hermione.
La respuesta de Hermione no le dejo tan sorprendido, sino más bien insatisfecho. Su instinto le alerto que no está apuntando en la dirección correcta, ya que cuando esto pasa una sensación de vació le azota de golpe y fue lo que pasó, en esta ocasión. A pesar de sus aprensiones sobre las acusaciones de Hermione y Ron, Harry no quiso rebatir a ninguno de sus amigos y les escucho cada detalle de su versión.
— Es cierto, Snape estaba mirando fijamente tu escoba sin perder de vista su objetivo. Y eso es una condición necesaria para poder maldecir un objeto… — afirma Hermione.
Su nueva amiga tenía un punto a su favor y su testimonio es valioso. Ron aporta vagamente a la historia relatando las acciones de Hermione que incendio la capa de Snape. Al escuchar el testimonio de Ron, Harry quedo francamente sorprendido y pregunto de forma incrédula.
— ¿De verdad? Hermione hizo todo eso… — opinó Harry mirando hacia donde estaba Hermione.
Ante la reacción de Harry. Hermione desvió la mirada un poco avergonzada. Por otra parte, Ron solo confirmó lo antes señalado y Harry incorporándose ante la sorpresa le agradece a Hermione.
— Gracias, Hermione… Sin tu ayuda… no sé ¿Qué hubiese pasado? — le agradeció Harry con sinceridad.
El rostro de Hermione se puso rojo como una remolacha y bajo la mirada. Esto preocupó a Harry y sin perder tiempo le pregunto.
— Hermione, ¿Estás bien? Tú cara se ha puesto roja — agregó Harry.
Hermione sin mucho que añadir se excusó de forma algo torpe y se fue del lugar, dejando solos a Ron y Harry. Harry miró a Ron y este le vio de la misma forma, pero no tenían respuesta para la reacción de Hermione. El primero en decir algo fue Ron.
— Niñas… ¿Quién las entiende? — dijo Ron encogiéndose de hombros.
Harry tendió su mano sobre el hombro de Ron y le dijo.
— Créeme, que no eres el único… — le respondió con cierto sarcasmo.
Ante el comentario de Harry, Ron solo sonrió con complicidad.
