El Amanecer en la Oscuridad
Capítulo 3: "El Sello"
-Vaya, lo notaste muy rápido, me asombran tus habilidades.
-¿Le has preguntado si es obra suya?.
-Orochimaru se deslinda de estos actos, el mismo se reconoce incapaz para hacer tal cosa, más no por falta de maldad sino de habilidad.
-Este trabajo me recuerda a una alumna de la hoja. Sumire Kakei, necesitamos preguntarle a Sai muchas cosas.
-¿Por qué no vamos con ella directamente?
-La pobre niña ya se siente bastante incómoda, estuvo a punto de no regresar a la escuela, Sai es el encargado directo de su caso, él nos dará las respuestas que necesitamos o en su defecto... nos dirá dónde buscar.
-Quisiera estudiar el sello de su mano por más tiempo, pero, temo que es imposible, es cuestión de horas para que este Shin muera- Kabuto ajustaba sus anteojos mientras pronunciaba con un tono lúgubre la sentencia anterior.
-Es verdad, se encuentra en estado catatónico, su mente lo ha abandonado, probablemente no pudo soportar todo su poder- La pelirrosa limpiaba una lágrima de su mejilla- Es una pena, apenas es un niño- Musitó.
-En cuánto terminemos estos estudios, sabremos cuál es la enzima base del sello. Eso nos dará ventaja, ocupa el laboratorio a tu antojo Sakura, estás en tu casa.
El tiempo transcurrió con rapidez, dos de los mejores ninjas médicos del mundo unían sus fuerzas para descifrar el misterio del sello encontrado en la palma de uno de los Shin. Ya casi era de media noche cuando la súper computadora término los resultados. No tenían idea para ese entonces que lo que estaban a punto de descubrir sería la primera pieza para cambiar no sólo el mundo ninja, sino el mundo entero para siempre.
-¡No puede ser!- Gritaron al unísono ambos ninjas.
-La enzima no es de este planeta, debe haber un error, algo no debimos de haber computado, una variable se nos debió escapar- Dijo anonadada la pelirrosa.
-Lo dudo mucho, sólo Orochimaru y unas cuantas personas en el mundo tienen un equipo tan avanzado como el mío. Además, me preocupe de revisar minuciosamente hasta la última variable antes de ingresar todos los cálculos a la computadora. No hay duda, debemos informar al Séptimo, aunque no tengo idea de que quiera decir esto.
-Yo sí, Kaguya Otsusuki- Sakura se tapó la boca con rapidez en cuanto pronunció estas palabras, le dolió en el alma el haberlas dicho.
-¡Imposible! ¿Estás segura?- Kabuto abrió los ojos como platos ante semejante declaración.
-Totalmente, desde que entré a este lugar pude sentir su chakra. Sin embargo, ella se encuentra sellada. ¿Acaso habrá más como ella entre nosotros? ¡Maldita sea!- Apoyada en la computadora, con la mirada descolocada hacia el monitor, deseaba con todas sus fuerzas que sus peores temores fueran mentira.
-Es posible, realmente no sabemos nada de nuestro universo, es imposible que estemos solos, debemos informar al Séptimo cuanto antes.
-Espera, antes de eso, necesitamos hablar con Sai personalmente, es lo único que nos queda por descartar. Rezo en mis adentros Kabuto, que sea obra de algún seguidor de Danzo.
Ambos ninjas se dirigieron a toda velocidad a la base de los ANBU. Tantos años conviviendo y trabajando con Ino habían hecho que Sakura se aprendiera toda su rutina, según tenía entendido, hoy Sai estaría de guardia. Pronto daría la 1 de la madrugada, la pelirrosa se sentía tan culpable de no haberle avisado a su pequeña Sarada, recién se había ido su padre y ahora ella su madre, no había podido verla y cuidarla en todo el día. Después de 20 minutos, por fin habían llegado.
-Sai, necesitamos hablar contigo a solas, es urgente- Ordenó determinada la pelirrosa, no había descuidado a su hija por nada, esta noche obtendría respuestas.
Al ver a Kabuto y a Sakura juntos, Sai intuyó que se trataba de algo muy serio, le dio indicaciones a un subordinado para que lo cubriera y posteriormente se adentró con los tres a lo profundo del bosque, justo en un extenso claro con la luna sobre sus cabezas, se pusieron a dialogar sobre los hechos antes ocurridos.
-Esperen, antes de continuar, necesito asegurar el área- Sacando su lienzo y su pincel, creó a cinco gigantes guerreros montados sobre cinco increíbles y espeluznantes tigres. Los asombrosos dibujos vivientes rodearon el lugar, una vez asegurado, Sai prosiguió.
-Si alguno de mis subordinados me viera me acusaría de alta traición. Pero y debida la naturaleza de esta situación, no tengo alternativa, más que contarles todo lo que sé, tomen en cuenta que son archivos clasificados y la información está muy dispersa todavía. ¿Están seguros que no quieren decirle nada al Séptimo?.
-De ninguna manera, no por ahora que los exámenes chunnin están a la vuelta de la esquina, Naruto tiene montañas de trabajo, no quiero preocuparlo por nada. Sólo hasta que estemos seguros de ello lo haremos, y, sí nuestros peores temores se confirman yo misma convocaré una reunión, no sólo con Naruto, sino con todos los Kages.
Sai prosiguió contándoles todo lo que sabía de la alumna Sumire Kakei así como los atroces actos de Tanuki Shigaraki padre de la niña, ambos médicos ponían suma atención en todos los detalles y síntomas, en definitiva eran muy similares a los que recordaba Kabuto que había presentado el Shin infectado.
-Ahora que mi conocimiento es más extenso respecto al caso de la ninja Sumire Kakei, puedo estudiar mejor las enzimas que tengo. Sai, necesito todos los estudios que en secreto se le hicieron a Sumire, me los llevaré hoy mismo de vuelta al laboratorio. Ya es hora de que regrese, los otros Shin están solos, los he dejado preocupados.
-Enseguida, regresemos a la base, diré que tenemos permiso del séptimo.
-¿Qué haremos cuando nos pidan el permiso por escrito?- Decía preocupada Sakura.
-¿Crees que el mejor dibujante de la hoja no es capaz de realizar una simple falsificación? Aguarda y verás.
Sakura y Kabuto miraban sorprendidos el permiso que había creado Sai. Era perfecto, inclusive el sello mágico era idéntico, sin duda alguna era un ninja sorpréndete.
Se dirigieron a toda velocidad a la base ANBU, sin problemas Sai pudo extraer los documentos necesarios, eran demasiados, tanto que Kabuto se llevó la mitad a su orfanato y Sakura se llevó el resto a su casa.
-Nos veremos mañana a primera hora, investiga todo lo que puedas Sakura, será una noche muy larga. Y gracias por tu ayuda, también tú Sai, sin ti nada de esto hubiera sido posible- Kabuto se dió la vuelta y al cabo de unos segundos se había perdido entre la oscuridad de la noche.
-Muchísimas gracias Sai, espero que todo salga bien, te mantendré informado al respecto.
-Lo agradecería, cuiden la información de Sumire, ella aún está muy sensible por todo.
-Así será amigo mío- Con una cálida sonrisa Sakura se dirigía a toda velocidad a su hogar.
Sintiendo esa calidez en su pecho que le provocaba la palabra amigo, nuestro pálido ninja se dispuso a crear unas águilas que vigilaban las afueras de la base, mientras sonreía para sí mismo susurró las siguientes palabras: cuídate mucho amiga mía.
Ya en su casa, Sakura fue a la habitación de su pequeña, la encontró totalmente dormida, sigilosa se acercó y le dio un beso en la frente, posteriormente se dirigió a su habitación para estudiar a detalle los documentos de Sumire, abrió la puerta y observó una bandeja con comida en su tocador con una notita que decía lo siguiente:
"Mamá, sé que debió suceder algo importante por lo cual no estuviste conmigo el día de hoy, también sé por lo irresponsable que eres que probablemente no has comido nada. Espero te guste la cena. Te amo mamá."
-Sarada, hija, a tu edad yo no era ni la mitad de madura de lo que tú eres, estoy muy orgullosa de ti- Susurraba la pelirrosa, limpiándose la lágrima que recorría su mejilla.
Después de prácticamente devorar su deliciosa cena que consistía en un sushi estilo California y un plato de suculento ramen, Sakura se dispuso a leer minuciosamente cada documento, después de hacer numerosas anotaciones en una de sus libretas, encontró una fotografía entre tantos documentos, probablemente la habían tomado los ANBU, dicha fotografía mostraba los restos del laboratorio de Tanuki Shigaraki, justo en el piso, a un lado de unos tubos de ensaye rotos había un pedazo de documento que llamó su atención, tomó una lupa y observó un nombre que la dejó helada: Mao Tse Ren.
-No puede ser, Sarada está peligro, necesito ver a Sasuke cuanto antes- Habló para sí la pelirrosa que lloraba como nunca antes lo había hecho.
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Continuará
¿Quién será Mao Tse Ren? Al parecer Sakura entró en pánico tan sólo de leer su nombre.
¡No se pierdan el siguiente capítulo! esta historia no sólo será de romance, que créanme, tendrá bastante pero no quiero que el amor y el lemon (que también tendrá) se dé así como así. Quiero que haya coherencia y aventura entre los dos protagonistas. Quiero que esta historia a su vez llene esos huecos argumentales que nos ha dejado el manga y el anime, espero sea de su agrado. Muchísimas gracias a los lectores que están siguiendo mi historia les doy una cordial bienvenida: HibikiHG, Guest, Aura117, Loving Blue, carloseduvalera. Espero sigan leyendo y comentando, besos!
