PERDONEN LA DEMORA, EL ROMANCE NO ES MI FUERTE xD.

Saint Seiya no me pertenece.


De un lado y del otro. (Titulo raro, pero si tienen ojo lo entienden xD)

-Buenas noches a todas y todas. –Miho subió el volumen del parlante de su computadora y luego volvió a acostarse en la cama, para seguir estudiando.- Habla Lobocarnero, ya son las 20:01 hora exacta para comenzar nuestro programa nocturno.

-Me encanta este chico… -murmuro Miho, mientras seguía con su resumen.- Es muy sensible…

-Bueno, comenzamos con la que considero la frase del día -comenzó amablemente el joven- Cada minuto que pasa, es una nueva oportunidad para continuar cambiando. –Hubo una ligera pausa.- ¿Alguien tiene otra frase que compartir?

-Escribo o no escribo…-la chica movía sus dedos nerviosos sobre las teclas, pero no escribía nada.

-Llego una frase, que me resulta muy interesante: "El tiempo es demasiado lento, para aquellos que esperan… Es demasiado rápido, para aquellos que temen… Demasiado largo, para aquellos que sufren… Pero para aquellos que aman, el tiempo es eterno." -Termino de recitar el joven con su pausada voz- paso a informarle, estimada señorita, que comparto las palabras tan bellamente expresadas. Sin duda, seras mi musa de luna, esta noche...

-Hay lo leyó… y dijo que le gusto -Miho se puso roja, luego se intentó calmar un poco y volvió a sus deberes.- tengo que concentrarme o no llego. -Miro su cuaderno de frases- no… tengo que terminar de estudiar. No puedo comenzar con las frases… no tengo que comenzar un intercambio de frases. -se empezo a decir para. Si, antes de darse cuenta estaba compartiendo una frase nueva.

gimnasio de la universidad. Al mismo tiempo.

-La clase ya termino -Shura había escuchado ruidos, por lo tanto quería saber quien estaba aun practicando. La joven se quito la mascara de esgrima y le observo ligeramente fiero.

-Ya lo se, profesor -dijo la chica gruñendo suavemente dejando libre algo de sarcasmo.- tengo permiso para estar aquí, no siempre puedo acudir a las practicas. -La joven se puso en posición, para volver a entrenar- para estudiar aquí, tengo que ganarme el puesto... -gruño por lo bajo, para no ser oída. Geist tenia que siempre, mantenerse entre los tres mejores del grupo universitario de Esgrima o perdería su beca.

-Becada.

-Aja. Y si no va enseñarme ninguna técnica nueva. -La joven le miro- dejeme entrenar tranquila.

-Si hay un alumno, tengo que esperar a que se valla. -Informo Shura, mientras se recargaba contra la pared.- Ohi por ahí, que me sacaste una foto mientras enseñaba -Geist sonrio burlona, a pesar que Shura lo había dicho con absoluta seriedad.

-Tengo que mantener una beca, no tengo tiempo para andar fotografiando a maestros. -informo la joven- si no va a acotar nada de mi técnica, manténgase callado por favor. -Shura miro a la joven y fruncio ligeramente el entrecejo.

Al final, la chica, estuvo alrededor de dos horas practicando. Siendo victima de la helada mirada de su profesor, por dentro se preguntaba quien le había delatado.


Shura le vio limpiarse el sudor, de la frente, haciendo como si él no estuviera estado parado ahí y luego se dirigió hacia las regaderas. Aprovecho y cerro el área que correspondía al salón de esgrima. El entrenamiento de la joven, ya había terminado.

Estacionamiento.

-Cuando aparesca la zorra, le golpeas en la cabeza. -Al escuchar esas palabras traídas por el viento Shura desaceleró su andar.- le voy a enseñar, lo que le pasa, por ponerme una orden de restricción.

-Tranqui... ya sabes, solo no la mates. Una cosa es que te ayude a asustarla. -Escucho la voz de otro hombre- pero otra muy diferente es dejar que le mates.

-No la voy a matar, no te preocupes por ello... Pero le daré su merecido.

-¿Que le hiciste para que te pusiera una orden? -pregunto la segunda voz nuevamente.

-Nada. Solo le enseñe, lo que le pasa, cuando se junta con esas idiotas de mierda que tiene como amigas. -informo la primera voz- si estas asustado, vete, yo lo puedo hacer solo.

-No la mates.

-Te dije que no la matare. -dijo la primera voz bastante cansado- largate. déjame tranquilo y vete... ¡LARGO! -A los finísimos oídos de Shura le llego el ruido del otro joven corriendo- ¡Donde esta esta zorra de mierda! Su clase de esgrima termino hace más de dos horas. -Shura se puso tenso al escuchar eso.- De seguro la muy puta, se fue con alguno de esos fulanos, con plata, que practican con ella ese deporte de mierda. Por eso me puso la orden de restricción... El jueves la atrapo seguro. -A los oídos de Shura llego el ruido de pisadas, por lo cual dejo libre un suspiro de alivio. tendría que hablar con la joven, era claro que ese sujeto la buscaba a ella.

-De la que te salvaste -murmuro Shura. Mientras proseguía con su andar y se dirigía a su motocicleta.

-¡DEJAME MALDITO BASTARDO! -El grito provoco que el español se quedara helado- ¡ME LASTIMAS! ¡SUELTAME!-Era claramente el grito de la chica, que hacia un rato, habia visto entrenar. Comenzó a correr hacia el origen del grito.

Sendero arbolado.

-¿Me pusiste una orden de restricción...? ¡COMO TE ATREVES A HACER ESO! -Shura sintio el olor de la sangre, y comenzó a correr aun más a prisa. No tardo en llegar, junto a la pareja. El joven estaba golpeando sin piedad alguna a la chica que tenia agarrada del cabello.- te voy a enseñar maldita zorra... ¿Que quieres? -El joven, claramente pasado en alcohol, y vete a saber que más, miro furioso a Shura que había aparecido se podría decir de la nada misma.- Estoy discutiendo con mi novia... largo. -Shura podia ver la sangre caer del rostro de la chica, que parecía bastante mareada por los golpes que había recibido en la cara.

-Deja a esa chica. -El joven arrojo con violencia a la muchacha contra el suelo y se acerco a Shura dejando a la vista una navaja.

-¿O que?...

-Eso no me va a lastimar. -le informo Shura, mientras dejaba a la vista sus colmillos y le mostraba las filosas garras de su mano derecha. El chico dejo caer la navaja y salio corriendo. Shura controlo enseguida su apariencia y se acerco a la joven.- menudo golpe te diste... -El chico toco la frente de la joven, en donde se había comenzado a filtrar la sangre por el corte que, la chica, se había hecho cuando su cabeza se estrello contra el concreto- creo que te tengo que llevar a la enfermería... -Saco un pañuelo y tomo la navaja que guardo en la mochila de la chica. Luego, con muchísimo cuidado, tomo a la chica en brazos.

Enfermería.

Geist abrió los ojos, encontrándose acostada en la enfermería del campus. Al mirar hacia un costado se encontró con la puerta abierta. Se levanto y tomo su chaqueta... No recordaba bien que había pasado, solo sabia que es troglodita infeliz había incumplido la orden de restricción y se había acercado a ella.

-¿Como te encuentras? -La chica se encontró con su profesor de esgrima- tendras que esperar a que venga la ambulancia...-le informo.

-Prefiero irme a mi dormitorio... -informo la chica, mientras desviaba la mirada.

-Ya lo están buscando.

-¿A quien? -La joven le miro algo desorientada. ¿Acaso habian averiguado de la orden de restricción tan rápido?

-A tu ex-novio. -informo Shura, en un tono helado- si me hubieras advertido que te quedabas a des hora para evitarlo, te hubiera acompañado hasta los dormitorios del campus.

-¡No me quedaba para evitarlo! -Geist levanto la mirada y le miro fiero, dejando ver una ardiente chispa en sus ojos verde oscuro. ¿Como diablos se entero?- ¡ESTOY POR PERDER LA BECA! ¡TENGO QUE ENTRENAR! -La respiracion de la chica se hizo agitada.- Ya no estoy entre los tres mejores... tengo que recuperar cuatro lugares o me quitaran la beca -la chica apretó la tela de su pantalón de jean azul oscuro. Shura le miro con algo de frialdad, en esos momento agradecía no tener que pasar por esas situaciones tan humanas.

-Si me lo hubieras dicho...

-¡No necesito su ayuda! -La chica le miro fiero- puedo ganarme el puesto sola, lo hice para ingresar y lo mantuve por dos años igual. -Geist se levanto y se alejo del hombre. Al llegar a la recepción de la enfermería se entero que el hombre, al que le acababa de gritar, fue quien le había ayudado y rescatado de su ex-novio. Lo cual le hizo sentir ligeramente culpable.

Editorial SeaDragon. Mañana siguiente.

Haz esto, haz lo otro... Tethys quería mandar al demonio a su nuevo jefe, pero necesitaba el empleo. Para su desgracia, tendría que tratar de sobrevivir al nuevo jefe de edición. El teléfono sono de nuevo tomo aire, levanto el teléfono.

-Oficina del licenciando Yeminis. -Escucho como le hablaban al auricular- No, este es el interno equivocado, pero ya le comunico...-La joven paso la llamada- reverendo hijo de puta... -murmuro cuando corto.- soy asistente ejecutiva, no secretaria... -Miro a la secretaria, de la oficina, que se hallaba limando las uñas.- me pusiste todo el trabajo... Si quieres hacer que renuncie, no te voy a dar el placer -Miro al jefe de edición, quien a su vez controlaba casi todo.- Maldito editor del demonio... -murmuro.

Kanon a la distancia, escuchaba lo que decían de él. A una distancia, dos jóvenes elogiaban su buen gusto en vestir y su excelente físico. Por otro lado, la secretaria estaba hablando con otra joven sobre su varonil apariencia y por ultimo (su favorita personal a la hora de escuchar) su asistente maldiciendo en alemán.

-¿Asi que tienes mucho trabajo? -Sonrio burlon, mientras susurraba por lo bajo, tiro el vaso de telgopor a un lado y se dirigió hacia el escritorio de su asistente.- Señorita Nereida.

-Si, señor Yeminis. -La joven alzo la mirada y le dedico una radiante, y muy hipócrita, sonrisa. A pesar de que por dentro le seguía insultando y Kanon lo sabia muy bien.

-Por favor, sigame. -la joven se levanto y comenzó a caminar atrás de su jefe.

Despacho de Kanon.

-Necesito que ordenes mi agenda. -la chica le miro, por dentro estaba a punto de sufrir un tic.- no podre asistir a mi junta de las 13 -Tethys, disimuladamente, apretó el puño sobre su falda color caqui.- y que me la pases para las 15.

-Pero a esa hora...-¡condenado me hiciste modificar tres veces la junta que ahora esta a las 15!

-No me importa. Tienes que acomodarlo. Tengo otras cosas que hacer a las 13. -el joven le miro exceptico- es tu trabajo, acomoda mi agenda. -el hombre salio del despacho. La chica vio, por causa de la pared de vidrio en el despacho, como el hombre se subió al ascensor.

-Eres.. Eres... Eres...-la joven trato de contenerse- eres... eres... UN REVERENDO...

Oficinas.

Todos se levantaron de sus lugares y miraron al despacho del jefe de edicion. Por causa del vidrio, parcialmente traslucido, pudieron ver a la rubia. Algunas jóvenes se miraron entre ellas, mientras los jóvenes se preguntaban que había provocado el grito. El rumor, de que la asistente se acostaba con el jefe, no tardo en correr.

Elevador.

Cuando la puerta se abrió en el piso inferior, el gerente de cuentas se encontró con el jefe de edicion riendo a mandíbula suelta.

-¿Chiste nuevo?-pregunto, para tratar de hacer sociales con el nuevo.

-No... pero bastante entretenido.-informo el jefe de edicion. Que estaba escuchado todo por causa de su finísimo oido.

Casa de Marin.

-Oye... -Aioria miro a la chica- me seria más fácil, si no me estuvieras mirando tanto.

-No siempre tengo esta suerte.-comento Marin burlona.

-Mira, honestamente, dejare de explicarte química si no bajas el tono de tu mirada.-informo Aioria, que ya estaba bastante incomodo.

-Esta bien...-Marin solto un suspiro, pero enseguida volvió a dedicar una incomoda mirada al joven castaño.

Universidad.

Miho iba pensando en el intercambio de frases que había hecho, vía wed-radio, con ese tal de Lobocarnero. Estaba pensando en nuevas frases para intercambiar con ese chico, le hubiera gustado conocerle en persona.

-Ojala le pudiera conocer en per...ups... -la chica se apresuro a juntar sus cosas que se habían mezclado con las de la persona que se había chocado.

- lo siento...estaba distraído/a -los jovenes lo dijeron al unisono, Miho levanto la mirada y se encontró con el chico de cabellera lila.

-Perdone señorita. -dijo Mu, mientras levantaba sus cuadernos.- no me había fijado que estaba transitando el mismo sendero que un ángel... -Miho se ruborizó completamente.

-No era necesario el comentario... -La chica tomo una hoja, que claramente no era de ella, y la miro- que hermosas frases... -Mu se tiño de rojo- son muy bonitas... las escuche... -dio vuelta la hoja y se encontró con una anotación.

Chica anónima de la radio, mi musa nocturna, estas enloqueciendo a mi ser sentimental.

-Me regresarias... la hoja...-pregunto Mu, bastante rojo.

-Eres..

-¿Soy?-Mu aun tenia su mano extendida esperando la hoja.

-¿Lobocordero?-vio la alarma del chico- ¡Lo eres!

-Por favor... guarda el secreto-susurro Mu.- no quiero problemas.

-Eh... por supuesto... -Miho miro al chico- recitas poesía muy hermosa... ¿Quienes son los autores? -Mu coloco la hoja entre sus otras cosas. Rogando, que esa chica no dijera nada del comentario escrito ahí. Aunque dudaba que, esa chica, conociera a la anónima musa que tuvo anoche.

-De ningun autor, son mías... -Mu miro al suelo un tanto nervioso.- tomo la inspiración de todo...

-Yo hago lo mismo... -informo Miho- te podría mostrar, las frases que escribí... y no comparti ayer...-La joven se sonrojo.- perdona... no me mal interpretes... yo...esto..-puede creer que soy una cualquiera.- me refiero.. ah...

-¿No compartiste? -Mu le miro preocupado- acaso... tu eres...

-Musa de la luna... -Miho se puso completamente roja.- no esperaba... conocerte. Aunque reconozco que es un placer hacerlo...-susurro toda roja.

-¿Al igual que yo... -Mu le miro, bastante sonrojado y mirando el suelo- le estuviste rogando a la luna, silenciosa guardiana de los amantes, que alentara al destino el proporcionarnos el encuentro...?- Miho miro hacia el suelo.

-Tal vez... -murmuro completamente muerta de la vergüenza.

-Soy Mu. -El chico le miro, completamente sonrojado.

-Miho.

-¿Té?

-¿Tienes clases?

-No... hasta dentro de una hora. -informo Mu.- ¿Tú?

-No, no tengo clases. -los chicos comenzaron a caminar juntos por el pasillo, completamente rojos los dos.

Milo miraba todo desde el otro extremo del pasillo, se había mantenido callado y ni movido. No quería alertar a Mu con su presencia.

-Mira vos... así que andas de galán.. .-rio por lo bajo, mientras subía las escaleras hacia el siguiente piso.- Espera a que los otros se enteren...

Continuara.