Nosotros, ellos y ellas.

No sé qué tramas, pero aquí tienes todo.

Shura abrió el sobre, que habían dejado en su habitación, y se sentó en la cama. Los datos e historia personal de su alumna rebelde estaban frente a él.

-Perdiste cuatro posiciones... por causa de una misteriosa fractura en el cubito-el hombre miro la radiografía del brazo de la chica- hace tiempo que no me tomo la molestia en analizar, pero estoy seguro que esta es una fractura porque te tiraron por una escalera.-Miro una foto que esta al final del informe. ¡CUIDADO! Las palabras estaban escritas en rojo y sobre la imagen de una niña con un adulto.- Ha de ser un chiste...-Saco su celular y marco a Saga- tenemos que reunirnos... ¡AHORA!

Sala. Varias horas después.

-Me estás diciendo...-comenzó Saga.

-Tengo como alumna a la HIJA DE IZO...-Shura le miro, pensando que los otros no entendían la gravedad del asunto- a la nieta de EL CID.-Los más jóvenes miraron a los mayores, no conocían a El Cid en persona, pero si habían escuchado de él.

-El Cid está muerto-informo Kanon con algo de fastidio- yo mismo lo mate.-comento de lo más tranquilo- si no lo hacía, mataba a Milo... que solo era un bebe.-el otro les miro algo sorprendido- ¿Cómo crees que terminaste con nosotros dos? No por el simple hecho que seas nuestro primo-Camus, Mu y Aioria estaban boquiabiertos y completamente mudos.

-Bueno...-comenzó el más joven.

-Dejen el tema.-gruño Saga, luego su hermano le explicaría a Milo como era que sus padres fueron asesinados por El Cid, el jefe de una de las organizaciones de cazadores más importante del mundo.- Ya tenemos uno peor de por medio... y habrá que solucionarlo.

-¿Qué pasaría si, Izo, se entera que estamos cerca de su hija?-inquirió Mu, al fin tomando algo de valentía. Izo era de los cazadores más peligrosos que existían. Había acabado con casi todos los hombres lobos de Jamir y según los rumores ocupaba actualmente el puesto de su difunto padre- ¿Nos moveremos de nuevo?- Justo cuando encuentro alguien que me entienda, se lamentó para sus adentros.

-No.-sentencio Saga, para sus adentros el peli lila sonrió- según esto... la niña fue abandonada en un orfanato cuando tenía siete años... Eso fue en Alemania, estamos en Grecia...

-Fue adoptada y traída a Grecia-Aioros pareció meditarlo- pero nada indica que no estuviera vigilando... Al fin de cuentas es el padre.

-No creo que le esté cuidando...-Informo Shura, mientras dejaba caer los informes médicos de la joven- tenía un ex novio que la golpeaba... ¿Qué clase de padre permite eso?-Hizo una breve pausa- Además... Dudo que un "padre" abandone a su hija en la puerta de un orfanato, como hizo él.

-Espera un momento...-Milo leyó el informe donde estaba la foto del ex novio de la joven.- Creo que conozco al idiota...

-¿De qué hablas?-Saga se dio vuelta de golpe y miro al lobezno cabeza dura.

-Se quién es... es un intento de cazador...-hizo una pequeña mueca- Una vez intento cazarme cuando comenzaba mis primeras corridas solitarias por el bosque.-informo el chico, olvidándose del detalle que no podía andar solo por el bosque y acababa de delatarse.- lo vi en Francia... Esa cara espantosa la reconozco...-Saga entrecerró los ojos, luego ajustaría cuentas con ese desorejado. Pero tal vez sería leve, el castigo por andar escapándose y corriendo riesgos, dado que acababa de decir algo importante.

-¿Eso fue antes de conocer a Camus?-pregunto Kanon, en un tono autoritario que le hizo dudar un poco a Milo si continuar o no con lo que sabía.

-Sí, eso fue antes de que Degel nos alojara en su "casita"-el otro dejo libre un bufido, para el francés recordar eso le puso de mal humor.

-Camus, eres de una de las familias más antiguas...-Saga le dedico una mirada helada dado que entendía que le pasaba el chico- si tu vida corre peligro, te regresaremos a Francia. Importa poco lo que opines al respecto-el joven dejo libre un gruñido por lo bajo. Era eso lo que le ponía de mal humor, le devolverían a Francia, a la primera que sospecharan que estaba en peligro. Odiaba que se le recordara que era como un príncipe entre los licántropos. Y más aún odiaba si le recordaban que era el heredero de un importante clan, bueno heredero del clan más importante de toda Europa.

-¿Que haremos con la chica?-pregunto Kanon en un tono por demás helado y un tanto intimidatorio.- ¿La dejamos vivir?

-Todo indica que no sabe nada.-notifico Shura que caminaba por la sala y acomodaba los papeles.- No hay ningún mal en dejarla viva...

-¿Se dan cuenta que están hablando de una vida?-pregunto alarmado Mu.- Ustedes hablan de matarla como si fuera una cucaracha o un miserable insecto.

-Mu, cuando llegas a nuestra edad-Aioros dejo libre un suspiro, no le gustaba nada lo que estaba a punto de decir- te das cuenta la diferencia que hay entre tu vida y la de los tuyos... y la de ellos.

Habitación de Geist, Campus.

No te golpeara nunca más.

La chica reconoció la letra, no era la primera vez que le veía. Si tenía que reconocer que era la primera vez que esa letra no venía acompañada con una tarjeta de "feliz cumpleaños" o una de "felicitaciones por tus logros".

-¿Quién diablos eres?- la chica arrugo la nota y la tiro al cesto- ¿Hola Saori? ¿Estas sin hacer nada? ¿Quieres venir?-la chica se recargo en su escritorio- No, no me pasa nada... solo... ¿Quieres venir o no?-escucho la afirmación del otro lado, por lo tanto colgó y se fue a colocar el cerrojo a la puerta.

Casa de Saga y Kanon, varias horas después.

-Milo, más te vale que esa rata no vaya a parar a tu boca-Milo bajo a la ratita que salió corriendo, para esconderse en un hueco de la pared.

-Solo era un bocadillo.-notifico el chico, que se sentó de inmediato en la escalera.- me olvide del trato...-se dijo para si- estoy aburrido-informo, tratando de desviar el tema.

-Si estás aburrido, vete a estudiar-le gruño Saga- o mejor...-entrecerró los ojos- Me explicas que fue eso de "corridas solitarias".

-Tengo que hacer tarea...-El chico intento escaparse del asunto, pero el firme agarre a su buzo se lo impidió.- Saga...-comenzó en un tono de súplica infantil.

-Vendrás conmigo al sótano. Ahora.-Camus miraba todo desde el umbral que conectaba con el comedor.

-Que te sirva de ejemplo-Los ojos fríos de Kanon se posaron en él- Yo no soy piadoso como Saga... y tu padre me dio permiso para usar cualquier medida para corregir tus errores.-El licántropo francés paso saliva ante esa información.- vete a tu cuarto.-el chico no tardo en desaparecer por la escalera que conducían a la planta alta mientras Milo era casi arrastrado a las escaleras del sótano.

Cuarto de Miho, Casa de Marín.

Miho dice:

¿Cómo ha estado tu día?

Aunque no la veamos, la luna siempre está con nosotros:

Aburrido, sacando que casi me matan del susto.

Miho dice:

¿Es descortesía preguntar que paso?

Aunque no la veamos, la luna siempre está con nosotros:

No, para nada.

Solo que por un momento pensé que me mudaba.

De nuevo.

Miho dice:

¿Mudarte de nuevo?

Aunque no la veamos, la luna siempre está con nosotros:

Sí. Mi primo, con quien vivo, casi le sale un trabajo en otra ciudad... y todo indicaba que tal vez nos mudábamos de nuevo.

-Pobre, parece que no le gusta la vida de nómada...-la chica soltó un suspiro y miro la foto que Mu tenía en su chat. Era un lobo dibujado a lápiz.- Me pregunto qué le atrae de los lobos.

Departamento de Shaina.

-¡HAY MALDITA TAREA DE QUÍMICA!-la chica "estrello" su cabeza contra los apuntes- Como la odio-levanto su cabeza y miro por la ventana- encima se me termina el día y yo no he terminado con esta porquería... No entiendo un carajo, solo veo signos y letras.

Biblioteca. Universidad, al otro día.

-Camus. Camus... Hay no puede ser.-Hilda casi quiere saltar por la ventana- casi vine corriendo para buscar ese maldito libro... ¿Ahora donde conseguiré "El hombre rebelde"?- Maldita clase de filosofía.- Comenzó a caminar hacia las mesas, en eso nota (en la mesa de retiro) al serio. Pero sus ojos por unos segundos se desvían a lo que este tiene entre su montón de libros "El hombre rebelde" "Albert Camus".- Disculpa.-El chico le dedica una mirada fría como el hielo.

-¿Sí?-pregunto en un tono sereno.

-¿Necesitas urgente ese libro?-señala el libro deseado. Camus saca el libro de su pilón y lo mira, como si analizara algo en este.

-Ya lo he leído, es un buen libro, tengo una copia en mi casa.

-Si lo tienes, perfecto, porque lo necesito.-comento de lo más sonriente.

-Mi casa está en Francia...-La cara de Hilda se deformó en un instante- y me temo que lo quiero mantener en mi poder.

-Necesito fotocopiar tres capítulos-informo la albina, casi en un tono suplicante.

-Y yo leerlo completo.-mentira, lo saco para leer cuando no tenga nada mejor que hacer. El chico tomo su pase de la biblioteca y se retiró con los siete libros.

-Que te costaba...-comenzó la chica, a punto de comenzar con los insultos. Solo se contuvo por que la bibliotecaria le miraba fijo.

Pasillos.

Milo caminaba por el pasillo, para no perder costumbre metido en su mundo, ignorando completamente a todos los que le rodeaban. No veía la hora de entrar a química, se divertía mucho en esas clases. Como si de un autómata se tratara, ingreso al aula y se dirigió a su asiento. Camus ya le aguardaba ahí haciendo un crucigrama complejo.


-Disculpe señorita...-Aioros ayudaba a la chica a recolectar todas las hojas que se le habían caído por el choque. Había pasado toda la noche pensando en qué hacer si Izo les localizaba, por lo tanto andaba algo distraído al transitar los pasillos de la universidad. Sabía muy bien que los cazadores no metían sus narices en lugares públicos de día.

-Perdone profesor, venia distraída...-se apresuró a decir la chica, mientras levantaba sus hojas. Seika se lamentaba que su primer contacto verbal directo con su profesor de Física fuera de esa forma.- ya está.

-¿Quiere que le ayude a llevar las cosas?-pregunto cordialmente Aioros- a fin de cuentas, es mi alumna. Nos dirigimos a la misma aula.

-¿Sabe que soy su alumna?-Seika se sonrojo un poco por la vergüenza.

-Sí, sé que eres mi alumna. Te sientas en el fondo y solo levantas la vista para copiar lo que escribo en la pizarra.-Aioros le dedico una mirada tranquila y ligeramente dulce- ¿Acaso hay algún problema por el cual evita hacer contacto con casi todo el alumnado?

-No, para nada.-se apresuró a decir la chica- no me pasa nada, profesor no se preocupe... y no se preocupe por mis cosas, las puedo llevar sola.-la chica un poco más salió corriendo hacia el aula para evitar proseguir con la charla.

-No entiendo por qué esa obstinación de evitarme, si total le tengo que dar clases en menos de 5 minutos-comento mientras comenzaba a caminar hacia el aula.

Casa de Saga.

Saga estaba sentado frente a la computadora, tenía que buscar algo para matar el tiempo. Si se ponía a pensar en el asunto de la hija de Izo se volvería loco. Miro otro nuevo correo de la universidad local, el jefe de la cátedra de biología quería saber si aceptaba cubrir el puesto de un profesor que se estaba por jubilar. El e-mail tenía la palabra "urgente" resaltada con otras letras y en negro.

-Supongo que podría hacer el esfuerzo...-se dijo para sí, algo hastiado de los mensajes. Además podría estar atento a todo y así asegurarse que los más jóvenes estarían a salvo.

-Bueno... creo que otra opción no tendré.-se dijo para sí, antes de comenzar a redactar la respuesta.

Departamento de Geist, esa misma tarde.

-...y el muy infeliz se llevó el libro y no me dejo sacarle fotocopia a los capítulos que necesitaba-estaba Hilda, Geist saco un atado de cigarrillos y le miro.

-Ya te dije que tengo el libro...-la chica le miro poniendo los ojos en blanco- quiero ir a fumar un cigarrillo... mientras tú vas a sacar las copias, yo fumo.-la chica le miro, entendiendo que le había saturado la paciencia a la otra y luego miro a Saori. Su amiga también parecía algo cansada de sus quejas del "engreído ese".

-Está bien... vamos.

Campus.

Mientras Hilda y Saori sacaban copias, Geist estaba intentando hacer andar su encendedor. Estaba cansándose de hacerle agitarlo para hacerle andar, en breves segundos terminaría estrellado contra el suelo.

-Eso te terminara matando.-le informo una helada voz al mirar se dio cuenta que se acercaba el profesor de esgrima.

-De algo me tendré que morir...-fue su respuesta irónica- además mi salud a usted no debería de importarle.

-Soy tu entrenador de esgrima, me tiene que importar porque eso afectara tu rendimiento-la chica tiro el atado de cigarrillos en un bote próximo.

-¿Satisfecho?-pregunto irónica.

-No realmente-el hombre le miro entrecerrando los ojos- si me entero que te vieron fumando de nuevo, estoy en todo mi derecho de expulsarte del equipo... Si fumas comprometes el nivel del equipo en completo, dado que bajas tu rendimiento y que uno falle significa que el resto también puede fallar.

-Ya se, me va a expulsar para usarme de ejemplo-la chica entrecerró los ojos.- Entendi muy bien. P-R-O-F-E-S-O-R.

-El tono.

-Me importa poco mi tono... No estamos en horas de entrenamiento-siseo en un tono por demás desafiante retando a Shura a decirle algo, este fijo sus gemas verde oscuro en los ojos verdes intenso de la joven.

-Buenas noches.-fueron sus simples palabras antes de retirarse. ¿Pero qué diablos me pasa? Ni a Saga le permito ese trato y eso que es el líder de la manada.

Balcón, Habitación de Shura, Departamento.

-¿Qué demonios me está pasando?-miro a la luna que estaba en el cuarto creciente- Nunca eh dejado que una mujer me hable así... ni mi madre me ha hablado en ese tono-cerro los ojos un segundo- maldita sea... No pienso dejarme intimidar por ella... es solo una mujer común y corriente- una que lleva en sus venas sangre de cazadores, le dijo una voz dentro de su cabeza.- ya veré que ahogo... supongo que hablare con Saga del asunto.

Continuara.