El personaje de Saint Seiya no me pertenecen.
Perdonen la demora xD
Cambios.
-Los chicos no están así que quiero preguntarte algo -Saga se recargo en la pared- ¿No notaste raro a Milo?
-¿Raro? -El otro le miro, se había logrado contener y por ahora la integridad física de su pupilo estaba a salvo.
-Me refiero a que esta menos revoltoso que de costumbre. -Informo Saga.
-Desde que le dije como murieron sus padres, ha cambiado un poco -Admitió Kanon- tal vez debería de haber tenido un poco más de tacto al decirlo.
-No me quiero imaginar de qué manera se lo dijiste -Saga cerró los ojos- Aun debe estar digiriendo la información, por eso esta tan calmado...
-Puede que incluso se calme un poco, ahora que sabe que algunos cazadores no tienen escrúpulos.
-El Cid los tenia... -Se jacto Saga- Jamás mato a lobeznos... bueno, no a niños.
-El que intento matarlo en la cuna fue Vermer. -Kanon entrecerró los ojos- Puede que eso cambie un poco la forma de ver el mundo... Más ahora que ese infeliz dirige la rama disidente de los cazadores.
-Los que matan por matar. -Saga le miro- ¿Te arrepientes de haber matado a El Cid?
-No, era un cazador... -Le miro de reojo- mato a los tíos... no veo por qué me arrepentiría de matarlo. -Tomo unos papeles del trabajo y se sentó en la mesa- no lo tomes a mal, pero prefiero dejar el tema.
-También estoy escuchando la moto de Camus... y la de Milo.
Habitación de Milo.
El ruido de la pelota de goma al rebotar contra la pared estaba molestando a los otros tres residentes, pero Milo estaba actuando muy raro y pensaban tolerarle un poco ese ruido.
El chico no decía nada, sabía que cualquier cosa que murmurara seria escuchada por los dos mayores por lo tanto hablaba para sus adentros, para no ser oído.
Por un lado estaba Camus, quien se había enojado con él por no querer ayudarle y por el otro... bueno estaba el asunto de sus padres. Este último era el que más le causaba molestia.
Según Kanon, El Cid ignoraba su existencia cuando ejecuto a su madre... ¿Acaso el cazador le hubiera perdonado la vida a su progenitora si se enteraba que había un recién nacido en una cuna? Tiro la esfera gomosa con más fuerza contra la pared, dudaba mucho que eso hubiera pasado ¿Pero quién sabe?
Dejo salir un gruñido y volvió a arrojar la pelota contra la pared, ya habían pasado 22 años, como si saberlo ahora fuera a cambiarlo todo.
Tenía mucha rabia dentro, quería vengar lo que le hicieron a sus padres... Pero no podía dado que ese tal Vermer había tenido la desgracia de cruzarse con la hermana de menor de su padre.
Si, tenía otra pariente... Pero por cuestiones que superaban todo lo normal no podía hacerse cargo de él.
Tomo el celular y dejo de arrojar la pelotita. Necesitaba hablar, sin que los otros dos supieran que hablaba.
Milo
¿Puedo hablar contigo?
Bonita
Dame unos segundos.
¿Que sucede cachorro?
Milo
Me entere de que paso con mis padres.
Bonita.
Con él "me entere", supongo que te refieres al cómo.
Por eso no quería decirte.
Milo.
Necesito hablar con alguien que no sea mis primos.
Bonita.
Estoy en Sudamérica, me tomara un rato llegar a Grecia.
Milo.
Solo quiero hablar.
Bonita.
Busca una chica linda para pasar el rato, cuando llegue hablaremos todo lo que quieras.
Milo.
¿Ahora no puedes?
Bonita.
Estoy ocupada, no puedo hablar Milo.
El chico dejo salir un suspiro, ella era la jefa de seguridad a nivel mundial... Sería como el equivalente a la jefa del consejo de seguridad de la ONU de licántropos. Obviamente no tendría tiempo para él, muchas vidas dependían de las decisiones que ella tomara.
Llamada entrante Bonita.
Milo atendió la llamada y puso el celular en su oído, una sonrisa se formo en sus labios al escuchar SU canción de cuna. Cerró los ojos y se dejo acunar por la melodía proporcionada por su tía. Aunque no pudiera estar con él físicamente, ella siempre buscaba la forma de hacerle saber cuánto lo quería.
Sala, planta baja.
-Habla con ella.
-Sí, eso parece -Saga levanto la vista de los trabajos prácticos- Siendo honesto, no quiero que me tire una bronca.
-¿Te acuerdas el sermón que te dio cuando te hiciste cargo de Milo?
-Como olvidarle, incluso aun tengo la marca de su mordida. Es la clase de mujer que no te quieres cruzar enojada.
-Es la mujer más poderosa que existe, ni siquiera los reyes se atreven a enfrentarle.
Universidad, dos días después.
-Cielo santo... -Susurro Camus, al ver quien esperaba en el estacionamiento recargada en un elegante vehículo negro. Miho estaba con ellos y también Hilda, quien observo con desagrado la mujer que había captado la atención de los cuatro chicos.
-Milo, eres la envidia de todo mortal en esta tierra -Susurro Aioria, las chicas se miraron entre ellas ¿Esa mujer era pareja de Milo?
-Lo seria, si fuera su novia y no su tía. -Informo la pelirroja de mirada escarlata, mientras se acercaba con un andar erguido. Haciendo que todos los hombres y mujeres se dieran vuelta o se detuvieran solo para mirarla. Las chicas sabían muy bien que pensaban todos: ES HERMOSA.
-¿La tía? -Hilda miro a la mujer, no parecía tener más de 30 años.
-Sí, la tía. -Replico la mujer antes de mirar al chico- Ven sobrino, quiero hablar unas cosas contigo ¿Donde está ese par de lobeznos gemelos?
-Ellos no son lobeznos -Soltó Mu, para luego haber deseado morderse la lengua.
-Querido Mu, al lado mío son un par de cachorros. -Le tomo del mentón y le dedico una mirada escarlata por demás intimidante- y procura mantener la boca cerrada o no llegaras a vivir para tener tu propia descendencia. -Milo no dijo nada para aplacar a su tía, solo le toco el hombro y le indico que le siguiera.
-Que manos tan suaves... -soltó al fin Mu, completamente embobado por el perfume de la mujer, al igual que los otros dos.
-Acabamos de tener a solo unos pasos a Milena Scorpii... -Comento Aioria, por demás idiotizado. Miho miro molesta a Mu, lo mismo Hilda con Camus. Ellas estaban ahí y estos miraban hacia otro lado... o mejor dicho a otra mujer.
No era que a Hilda le molestase que Camus mirara a otras, lo que le molestaba era que no lo disimulara. Forzados o no estaban comprometidos y esperaba algo de respeto aunque sea.
-Ejem. -Carraspeo al fin, tratando de llamar la atención de Camus, completamente ajena al motivo que le había llevado con ellos al inicio.
-¿Que? -Aioria miro a las chicas- Ah... Bueno, entiendan... Es Milena Scorpii... No hay licántropo que no haya soñado con ella. -Hizo un gesto con los brazos- es... Milena...
-Me voy, que empieza mi clase -Miho se fue, notoriamente molesta con Mu.
-Pero... tu clase es a las 3...
-Tengo una clase Mu- Le gruño la chica molesta, haciendo que el pelila se quedara duro ante la mirada enojada que recibió.
-¿Tu también me piensas hacer una escena de ofendida o me montaras una escena de celos? -pregunto Camus, mirando ligeramente burlón a Hilda.
-Hasta donde tengo entendido, ustedes aparentan menos de lo que tienen cuando son adultos. -La chica se cruzo de brazos- así que supongo que ella realmente es una "anciana". -Sonrió con burla.- Que asco... les gusta una anciana
-Sí, estas en lo cierto ella es una "anciana" -Camus se cruzo de brazos- tiene 300 y tanto años, pero el cuerpo de una modelo de 30. -La mueca de ira de Hilda fue un completo placer para él.- Un cuerpo que jamás vas a tener.
Despacho de Aioros.
-¿Entonces viniste por...?
-Quiero golpear a Mu por mirar a esa mujer -Miho arrugo el poema que había escrito para el chico.
-Pero... Sigo sin percibir las razones.
-Es que hablando con los chicos te colocan como el más razonable de los adultos -y también el más buenito.
-Este... bueno... -Aioros no sabía que responder- Pero sigo sin interpretar lo que pasa.
-Es que apareció la tía, o algo así, de Milo...
-¿MILENA ESTUVO AQUÍ? -La cara de pánico de Aioros lo dijo todo- No me quiero ni imaginar lo que hará con nosotros, seguro nos despedaza -si cree que Milo es infeliz, agrego para sus adentros.- Necesito que me hagas un gran favor. -La chica le miro, los más jóvenes estaban con las hormonas alborotadas y al parecer los mayores se volvían gallinas ante su presencia.
-¿Cual?
-Tienes idea de alguna amiga, soltera, que pueda mantener lejos a Milo de su tía.
-¿Eh? -ahora la chica le miro confundida ¿Que le acaba de pedir?- ¿Una amiga?
-Mira, Milena es la tía de Milo -Levanto un abre cartas.- Milo es su sobrino adorado... y si Milo le dice que es infeliz -levanto un lápiz- la cabeza de todos los mayores -corto parte del lápiz con un certero movimiento.- ¿Me doy a entender?
-Demasiado... y quieres que le presente a una amiga para que se mantenga lejos de su tía. -Miho se estaba comenzando a arrepentir de haber ido con el hombre.
-Miho, entiende esto... Milena es la persona que representa a los licántropos del todo el mundo ante las personas comunes -La chica le miro confundida- si hay personas, y organizaciones, que saben de nosotros. Milena es la intermediaria y no te haces idea del poderío que ella tiene. Puede hacer que incluso Shion, tu suegro, mate a Mu... -eso sí asusto a la chica- ¿Entiendes? Lo que Milena dice, se hace y punto.
-Entendí perfectamente.
Habitación de Geist, dormitorio de mujeres, Campus.
-No.
-Pero... Geist...
-Ya me estoy yendo para el torneo de mañana.
-Geist... realmente no te lo pediría si no fuera vitalmente necesario.
-Miho, amiga mía- le puso las manos sobre los hombros- tienes otras cinco opciones. Me tengo que ir porque si no estoy en 10 minutos con el resto, Shura me dejara fuera. -Abrió la puerta y se la indico. -Adiós y suerte en tu búsqueda.
Departamento de Seika.
-Seika...
-No, tengo cosas que hacer.
-¿Que?
-Muchas cosas... ahora precisamente tengo que ir hacer algunas de esas -Arrastro a su amiga fuera del departamento y cerró la puerta con traba.
-Saori. Ella puede ayudarme -Saco su celular y busco el contacto.
-Te comunicaste y no puedo atenderte, deja un mensaje y te llamo luego. Besitos.
-Hay no...- Quería golpearse la cabeza contra la pared.- ¡Tethys!
Despacho.
Tethys estaba escribiendo en el ordenador, todo lo que Kanon en ese preciso momento le estaba dictando. Tenía que reconocer que el infeliz de su jefe tenía una oratoria realmente admirable.
Como estaba trabajando, ni se molesto en atender la llamada de Miho. Sabía que era ella por la melodía personalizada.
Calle.
-No puedo creer que vaya a llamarla. -Pulso el botón de llamado- Hola... Shaina ¿Estas disponible?
Heladería.
-¿Y esta chica donde esta? -En eso vio venir al juguetón, que parecía buscar a alguien también. -Bueno... parece ser que no soy la única que espera a alguien demorado.
-¿Sólita? -la chica se dio vuelta y se encontró con la clase de chico que odia. Bonito y arrogante.- Es una gran pena que una chica tan guapa este...
-Shaina. -El chico miro hacia el origen de la voz- No hay del que te gusta ¿Alguna otra opción? -Pregunto el juguetón, mientras sonreía como niño.
-Deja que entro contigo, la última vez compraste ese sabor feo que tenia ron... -La chica entro con el heleno al local.- Gracias.
-De nada... -le tendió el celular- al parecer que nos encontráramos fue planeado.
Carnerito:
Miho me convenció para que
te hiciera salir con una amiga.
perdona por el engaño.
-La matare cuando la tenga enfrente. -Dijo al fin la chica, mientras miraba su celular.
Miho.
Le prometí a Mu que
te presentaría a su amigo.
perdona... si es un idiota
solo has lo de siempre.
-Que alivio, no soy el único... -Dijo el chico, al ver que la chica tenía un mensaje similar- ¿Cual mentira?
-Lo averiguare pronto... -la chica miro la lista de helados.- ¿Le damos el gusto a los tortolos? -Milo se encogió de hombros.- Te hacía más conversador.
-Digamos que no tengo precisamente un buen día... Me entere de cosas que no me habían contado antes -la chica le miro, como instigando a continuar. -son temas familiares... -Le indico su pedido a uno de los empleados.
Árcade, Una hora después.
-Haga el intento joven... y gane un juguete para la señorita.
-¿Quieres que haga el intento patético? -pregunto Milo, ya algo más destensado ante la presencia de la chica.
-Sorprenderme... -Dijo al fin la chica, aunque no pudo con su genio y termino abriendo la boca- puede que te bese en la mejilla como premio consuelo.
-¿Si tiro todo es en la boca? -Dijo el chico, mientras tomaba dos de las pelotas.
-Obviamente que sí. -Dudo que puedas tirar todo, estos juegos son arreglados - Si tiras todo, te daré el beso de tu vida- El chico alzo un brazo, dispuesto a tirar la esfera de cuero desgastado.
Continuara.
