Nueva entrega de los lobos sexys.

Los personajes de Saint Seiya (Todos sus universos) no me pertenecen


Consecuencia.

¿Que ella le daría el beso de su vida?

Lo que daría por probar esos labios de vuelta, con ese curioso sabor a manzana en sus labios y un fresco aliento a menta en su boca.

Se dejo caer en la cama

¡DIOS DIVINO!

El juguetón si que sabía jugar con sus labios.

Después de eso se le paso cualquier enojo con Miho, al parecer la estupidez de su amiga había sido útil para algo.

Casa de Saga. Tres horas después.

-¿Y los otros donde se metieron? -Pregunto Aioros, mientras abría su lata de cerveza.

-Es viernes... seguro que están en su escondrijo haciendo el programa ese. -Kanon le miro aburrido- No se por que creen que no sabemos nada.

-Dejarles -Ordeno Saga tranquilo- que sean felices en su ignorancia -Prendió la computadora- veamos... escuchemos que estupideces hablaran hoy. -Los jóvenes comenzaron a hablar y Aioria no tardo en presentar una quinta voz.

-Debe ser una broma... -la lata de cerveza se resbalo entre los dedos de Aioros.- ¿Ella sabía?

Casa de Marín.

Miho estaba leyendo los comentarios que estaban apareciendo en la página. Hilda realizo una mueca, se veía tentada de ir a la casa de enfrente y golpear la puerta. Marín les había contado que eran los lobeznos y que los mayores no sabían nada.

-Como bien me ha presentado lobogato, soy Madame Loba... -Dejo salir una risa divertida- La verdad chicos, se mataron con el seudónimo.

-Perdónenos la vida... -Soltó Camus en un tono solemne- es que estábamos analizando sus bustos, digo atributos...

-Oigan... Más respeto que es mi tía.

-Lobosex. -El tono de la mujer fue frió- No es nuestra culpa que en los genes de la familia este el muy claro el cromosoma sexy.

-Me pregunto como será el cromosoma sexy -Comento Mu, en un tono divertido.

-A parte que incluso es una regla familiar. -Agrega Milo, con una pequeña risa.

-¿Cual regla? -pregunto perdido Mu.

-Si no eres sexy, te vas de la familia. -Los chicos dejaron salir risas ante ese comentario.

-Al parecer es la primera vez que participa -Miho observo a sus amigas- la adoran los oyentes.

-¿Para qué no estabas buscando? -Inquirió Marín, ella no entendía que diablos pasaba por que era claro que Hilda estaba hecha una fiera. -Seika me llamo, dijo que estabas desesperada...

-Este... necesitaba un favor de ustedes -Cerro la pagina y el audio se dejo de oír- pero ya no es necesario... creo -Shaina aun no llega, cuando lo haga va a matarme. El timbre sonó y la chica tembló completamente mientras Marín iba a abrir.

-Chicas, no saben lo que me paso hoy -observo aterrada amiga- Miho... nunca pase algo tan "WAA" en mi vida. El juguetón es... -Se hizo un poco de viento con la mano- O dios... qué manera de besar, me lo hubieras presentado antes.

-¿Te acostaste con él? -Hilda le miro sorprendida.

-No, aunque te aseguro que en ese momento no lo hubiera dudado -y tampoco arrepentido, agrega para sus adentros- no es que se me de esa tipo de cosas... pero madre querida -Se dejo caer en el sillón- que manera de besar... vi las estrellas acompañadas de un aliento a menta...

-Exagerada. -Soltó Hilda, Tethys le miro con expresión aburrida.

-¿Problemas en el paraíso francés? -Pregunto la rubia como si nada.

-No -En realidad sí, me ignora como los mejores...

¿Por qué no es como Mu? Pensó, al recordar que Mu apareció con una expresión arrepentida y un ramo de flores para Miho... Un poco más suplicando las disculpas por haber mirado a Milena Scorpii.

-¿Alguna tiene idea de cómo le fue a Geist?

-Paso a las finales -Informo Tethys- Mando un mensaje, compite mañana ¿Acaso no lo vieron?

-Podríamos ir a verle... ¿No? -Las chicas miraron a Seika- Cierto que no le gusta...

Comedor, Hotel. Al mismo tiempo.

-¡Geist! -Uno de los chicos se le acerco- Estas primera... Que buen regreso...

-Eso parece -Informo la chica, mientras observaba el menú- Aunque parece que al don serio mucha gracia no le dio...

-Ahora que lo dices -Una de las chicas le miro- Parecía por demás serio durante toda la competencia, como si algo le molestara.

Corredor.

-¿QUE?

-Saga, no grites. -Shura apretó los dientes- Vi a Izo... Estaba en un costado, creo que vino a ver a Geist... Cuando terminaron sus turnos, se fue... Creo que ni siquiera me noto.

-Mejor así... -El tono de Saga daba entender muy bien que realmente deseaba que el hombre no hubiera prestado atención a Shura.

Habitación, media hora después.

Shura estaba en absoluto silencio, mientras cerraba con cuidado la puerta. Izo estaba sentado en la cama, con absoluta calma en su rostro y un arma que bien sabía Shura que dispararía ante la menor señal de amenaza.

-Solo me estoy ganando honestamente la vida... -Informo sereno Shura.

-¿Enserio? -Izo le observo fijamente- ¿Estar cerca de lo que más me importa es coincidencia?

-¿Lo que más aprecias?

-No te hagas el tonto, licántropo -Ordeno el hombre cercano a los 50 años- Me deje convencer por la pelirroja, has que no me arrepienta.

-¿Pelirroja? -¿Habla de la tía de Milo?- ¿De cuál hablas...?

-Desde la perspectiva que me dio, le di la razón y acepte el trato -Se levanto y le miro fijamente- Si te acercas a ella, te matare -Hizo una profunda pausa antes de enfundar el arma. Shura se hizo a un lado y le dio paso, el hombre salió sin decirle ni una sola palabra.

-Maldita sea... -Escuchaba las risas de los jóvenes provenientes del cuartos, al parecer alguno que no había entrado al certamen final había metido alcohol.

Dado que se había quedado con un espantoso regusto amargo, se desquitaría con el irresponsable que tuviera el alcohol y todos aquellos que estuvieran bebiendo.

Mañana siguiente.

Shura miraba fijo, como la más problemática de sus estudiantes inclinaba la cabeza para que le colocaran la medalla dorada y luego tomaba el trofeo.

1° lugar.

La condenada que más dolores de cabeza le causaba, directa e indirectamente, acaba de subir al podio con puntajes envidiables... Había ganado cada uno de los encuentros.

De reojo observo a alguien que no debería de estar ahí, contuvo el gruñido... El líder de los cazadores estaba ahí, mirando el nuevo logro de su hija. Siempre había estado la posibilidad que la cercanía con Geist trajera esa consecuencia, ahora estaba avisado. Una minúscula sospecha e Izo no pararía hasta matarlo.

También tenia la intriga de saber de qué diablos hablaba Izo con eso del trato con la pelirroja.

¿Acaso la tía de Milo había conseguido un trato con el líder de los cazadores?

-¿Que le parecer? -Salió de sus pensamientos al escuchar la voz de ella- ¿Ya me dejara de supervisar por cualquier cosa?

-No. -Fue la helada respuesta que le otorgo a la chica.- Aun no te aseguras la renovación de la beca. -La chica borro su sonrisa burlona- Igual, felicitaciones por tu éxito.

-Gracias -La sonrisa volvió aparecer en el rostro de la chica- ¿Me lleva el trofeo? -Puso el objeto en manos de Shura y se fue con el resto, al mirar disimuladamente observo que Izo le observaba fijo y luego se retiraba.

Si él estaba cerca, tendría que procurar que Geist no le sacara de sus casillas.

En caso contrario, habría serias consecuencias y estas solo serian para él.

Afueras del centro de Esgrima.

Izo contuvo la mueca al ver al licántropo con traje parado junto a un lujoso auto gris, el hombre abrió la puerta y este entendió enseguida que pasaba. Ella estaba ahí.

Interior del vehículo.

-Recibí su mensaje, aunque no logre entenderlo -Informo mientras el vehículo arrancaba- ¿Puede explicarse?

-Uno de los tuyos esta cerca de mi hija.

-Uno de los tuyos mato a mi hermano -Informo mientras embozaba una sonrisa, que a pesar de agradable a la vista era por completo helada- Y no me quejo por eso.

-Aléjalo de ella.

-Mmm... -La mujer lo pensó un poco- No, Shura no es una amenaza para ella. -Dijo mientras acomodaba un poco el borde de su falda caqui.- Yo más bien diría que tu hija es una amenaza para él, tengo entendido que es de fuerte temperamento.

-Aléjalo.

-No -Sentencio la licántropo como si nada- Shura no es una amenaza, tranquilízate por eso Izo... tengo tu palabra ¿Lo recuerdas? -Dijo mientras jugueteaba con un corto mechón de su rojo cabello.- ¿No es cierto? -Le dedico una radiante mirada rubí, una que haría que cualquier hombre se pusiera de rodillas frente a ella o meneara el rabo como tonto.

-Siempre tengo la sensación que tratas de seducirme. -La pelirroja ante la acusación soltó una risa.

-Créeme, no tengo esa intención... -Dijo mientras tomaba el saco de fina tela que tenia a un costado- Si la tuviera, hace tiempo te tendría como mi mascota... -Se coloco el saco- Hablare con Shura, ante el tema de tu hija. -Le miro fijo a los ojos- Como debes de saber, mi área es la diplomacia... las armas cargadas -miro fijamente al hombre, de arriba abajo- son asunto de los hombres... -Hizo una pausa- Como tú.

-No hables, solo aléjalo de ella.

-No puedo hacer eso, mi niño -Informo la mujer- Ya deberías de saber... que hay lugares -Le dedico una atractiva sonrisa- donde mis manos y lengua, mis palabras para decirlo de manera elegante-se aclaro- no tienen acceso. -El líder de los cazadores entorno los ojos.

-Eres la mujer que maneja todo. -Acuso Izo, esa conversación estaba poniendo a prueba su temple.

-No todo... -Dijo mientras miraba por la ventana distraída- a ti no te manejo -Le miro de reojo- tampoco manejo tu arma... y muchas otras cosas. -Agrego en tono sutil.

-Deja de hacer eso. -Realmente se debería a aplaudir a si mismo por todavía no haber caído en las garras de ella.

-¿Qué? -La mujer le miro- Oh... ya veo... -Cruzo las piernas, causando que parte de su falda se alce dejando más a la vista sus piernas morenas.- Perdona, me sale natural... -Sonrió- Es de familia. -Cerro los ojos- Sabías que te exponías al subir al auto -Agrego- Conocías las consecuencias, no es la primera vez que estamos a solas... -Miro el cristal oscuro que separaba a los pasajeros del conductor.- Bueno, casi solos.

-Hazte un favor, licántropo...

-Tengo nombre, Izo... -La mujer le miro- es Milena... -Le regalo otra de esas sonrisas desarmantes.- Y no te morirás por llamarme por mi nombre de pila, a fin de cuentas... -Regreso su distraída mirada al cristal- Se podría decir que la relación entre cazadores y licántropos se han vuelto más intimas... -Izo cerro el puño, si sin duda ella era la más peligrosa de su especie. Era un peligro para él y su buen juicio, tendría que bajarse del auto o perdería su auto control.

-¿Ya has terminado? -Pregunto en un tono helado, la mujer le miro.

-Hablare con Shura del asunto de tu hija, puede que ni siquiera lo supiera -Informo, mientras descruzaba las piernas y se sentaba más erguida- De haberlo sabido -le miro fijo- debería de habérmelo informado de inmediato, siguiendo el protocolo.

-¿Crees que él no lo sabía?

-Si lo sabía -Le miro fijo a los ojos- Yo misma le enseñare a no volver a ocultar información -Sonrió- ¿Me doy a entender? -Izo asintió- ¿Me acompañara al bar del hotel? -pregunto en un tono juguetón- Tenemos que arreglar el tema de Sudamérica... todavía.

-Ese asunto puede esperar...

-¿Acaso posee otra urgencia? - Pregunto con una sonrisa seductora- ¿Una que cree que no note? -Izo apretó los labios- Para. -Ordeno, el coche se detuvo en la orilla- Acordaremos la reunión por el asunto en Sudamérica. -Informo en un tono serio- Tal vez para usted no sea urgente, pero para mí sí. Espero su llamado -Hizo una pausa- luego de que solucione su asunto. –Comento mientras sacaba un celular.

Izo cerró la puerta con violencia, esa mujer le crispaba... y no solo ponía en tensión a sus nervios. Ojala solo fueran sus nervios lo que iniciaban una tensión cuando estaba a solas con ella.

Interior del vehículo.

-Hola Tía. -Escucho la jovial voz de su sobrino al teléfono.

-¿Estas ocupado mi lindo cachorro?

-No.

-¿Quieres ir a almorzar?

-Si, por que no... Hace tiempo que no almorzamos...

-Esta tarde, soy solo tuya Milo... -Dijo en tono seductor, y juguetón, sacándole una risa a su sobrino- Te prometo apagar el teléfono…

-Tía… eres una amenaza para los hombres.

-Ni te haces idea de cuanto, Milo… -Dijo con una burlona sonrisa en los labios.- Ni te haces idea...

Continuara.