Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen.


Dudas.

-Geist -La chica se vio arrastrada por su amiga a una zona alejada del campus- He querido hablarte todo el día…

-¿Y porque no me llamaste por teléfono?

-Geist… -La rubia le miró frustrada- Esto es serio… me sorprende que estés tan tranquila luego de todo…

-¿Por qué te sorprende que esté tranquila? -La chica realmente estaba confundida, había esquivado a Saori todo el día y ahora le increpaba otra de las chicas.

-Bueno… te secuestraron esos locos y bueno… este como decirlo…

-Tethys, tengo examen mañana… y realmente, aunque cueste creerlo, quiero estudiar.

-¿Cómo puedes estar tan tranquila luego de descubrir de algo así? Yo casi no dormí cuando me entere… me moría de los nervios, aunque Milena era bastante relajada, era pura tensión… Y… cuando te secuestraron…

-Espera… -Geist le cortó el palabrerío- ¿Se puede saber de qué hablas? ¿Qué cosa te enteraste? ¿Quien es Milena?

-En… ¿En serio me preguntas de qué hablo? -pregunto la rubia, segura que la chica le estaba gastando otra de sus desquiciadas bromas.

-Sí, yo solamente desperté en mi cuarto y no tengo idea que paso en todo ese día que me perdí… -Informó mientras cambiaba los libros de mano- Solo recuerdo estar caminando y luego desperté en mi cuarto -Mintió, si recordaba el secuestro y los sujetos enterrando una aguja en el cuello para que se estuviera quieta.

-¿No te dijeron nada…?

-Decirme… ¿Qué?

-Nada, yo… me entiendo… -¿Porque a mi si me involucraron en esto? A ella la secuestraron y no le dijeron nada. Yo escucho una estúpida conversación y terminó metida en esto ¿Acaso cuanto peor es el caso menor la importancia que le dan?

-OK, Tethys, no tengo tiempo para tus desvaríos… Mañana tengo un examen -La chica se fue, con mil y un preguntas en la cabeza. Preguntas que obviamente no le haría a la rubia.

Oficina, varias horas después.

-Porque escuchaste una conversación comprometedora, por eso.

-¿Y ella…? Es hija de un cazador y la secuestraron… y ustedes… -Tethys estaba cansada de todo, realmente estaba harta de su jefe y todo lo relacionado con los lobos.

-Eso es tema de cazadores, no nuestro. -Le cortó el palabrerío tranquilo sin saber dónde estaba el drama- Solo ayudamos por el bien de la paz mundial entre ellos y nosotros.

-¿Como que tema de cazadores?

-Está en Izo el decirle a Geist la verdad, dado que es el padre. -Le replicó tranquilo- Nosotros en teoría deberíamos de estar muy lejos de ella.

-¿Por qué?

-Eres una preguntona… -Embozo una sonrisa ladina- ¿Te lo dijeron alguna vez?

-Responde la maldita pregunta. -Gruño la chica, si todo seguía así le arrojaría la agenda electrónica y esperaba que el impacto fuera en su cabeza.

-Lo hare si tú me respondes otra primero.

-¿Cual?

-¿Enserio tenias tanto miedo? -La chica le miró confundida- Me dejaste las uñas marcadas… Si alguien las viera, pensaría cualquier cosa...

-Eres un idiota, licántropo o no… Eres un idiota.

-Me lo dicen muy seguido. -Informó socarrón, claramente logrando lo que quería. Que Tethys dejara de preguntar sobre el tema. De no ser que la puerta era de vidrio, la chica hubiera cerrado con un sonoro portazo.

En algún lugar de la universidad.

Apasionado.

Esa era la palabra que describe el beso que se estaban dando en ese preciso instante. Clavo sus uñas en los hombros de él, mientras se seguían besando. El celular de uno de ellos comenzó a sonar.

-Estoy ocupado tía. -Dijo, apenas atendió y luego cortó.- ¿En que estábamos?

En otro lugar de la ciudad.

-Me pregunto qué está haciendo este chico… para estar tan ocupado -Se refregó las sienes- Que no me haya salido a mi hermano porque me mete un tiro. -Un arma apareció sobre la mesa.- Izo… -Miró colérica al hombre, quien guardó con cuidado su arma. -Firma el maldito papel y desaparece… -Gruñó la mujer.- A menos que me quieras encima de ti…

-Dudo que quiera tener una loba encima de nuevo. -En eso noto la mirada de la mujer.- No… soy…

Habitación, Cuartos de estudiantes.

-¡GEIST!

-Pero será posible -La chica abrió la puerta y Shaina ingreso casi a la corrida.- Shaina hoy quiero…

-¡CASI LO HICE CON EL JUGUETÓN! -grito apenas ingresó al cuarto de la chica.

-¿QUE COSA? -Lo que estaba leyendo se escapó de la cabeza de la chica, mientras cerraba la puerta y le miraba con mitad de rostro paralizado.

-Estábamos a los besos acalorados en un punto alejado y justo escuchamos a la voz de ese que es profesor de Saori…

-Eh… ¿Saga Yemini? -Geist le miro algo perdida.

-Sí, es como si supiera que estábamos por meter la pata.

-Bueno, tu forma de cometer errores tiene buen gusto. -Dijo la otra mientras sacaba una cerveza de la heladera.- Sí, sin duda tiene buen gusto.

-Geist.

-Shaina… Ve a contarle tus problemas a Saori, dale algo con qué entretenerse -Así me deja de molestar a mí. Me ha llenado la casilla de mensajes, observó el celular apagado. Oh lo apagaba o estrellaba el celular contra la pared. No tenía dinero para comprar otro, por lo tanto había optado por la primera opción.

-Geist…

-Mañana tengo un examen, Shaina, me encantaría sentarme a escuchar tus deslices con buen gusto -Miro a la otra- porque el juguetón está que se parte solito, pero tengo que estudiar. Ve a hablar con Saori.

-¿Acaso te haces una idea de lo que dirá Saori?

-Sí, me hago una idea y el saberlo evitará que a futuro metas la pata.

-Tienes razón, el sermón que me va a largar me va a seguir de acá a la eternidad. -Miro a la chica que tomaba cerveza- Gracias, Geist, como siempre dando la solución más obvia.

-Una cosa más…

-¿Qué?

-Ve a darte una ducha de agua helada, debes estar más caliente que una olla a presión.

En el despacho de Saga.

-¿Qué estabas haciendo?

-Pues… me parece que estaba por…

-¡Es retórico Milo!

-Ah… bueno… -el más joven parecía avergonzado- ¿Le dirás a mi tía?

-¿A ti qué te parece? -Preguntó con una expresión desquiciada.

-Se va a enojar conmigo.

-Para variar, podría dejar de consentirte -Miro fijamente al muchacho- eres un mimado y la que te estabas por mandar sin duda paso todos los límites.

-Como si tú no lo hubieras hecho con chicas normales.

-Yo nunca lo hice en la universidad, Milo.

Vestuarios, dos días después.

-¿Te sucede algo? -Alzó la mirada y se encontró con el profesor de Esgrima.

-Todo y nada. -Dice la chica, mientras se pregunta que hace de nuevo el profesor en el vestuario de las mujeres.

-Ah nadie le puede pasar nada y al mismo tiempo todo.

-Si le dijera cual es mi problema, no me lo creería.

-Supongo que tu padre no hablo contigo aún. -Dijo al fin Shura, tras un largo silencio, ganándose una mirada de duda de la chica.- ¿Quieres una cerveza? Puede que necesites beberte unas cuantas para creerme lo que te voy a decir.

-¿Por qué menciono a mi padre?

-Enserio vas a querer esa cerveza, créeme.

Habitación, Casa de Saori.

Hilda - de golpe sale con el que odia.

Shaina - Anda alocada con un completo desconocido.

Miho - Ese chico me trae mala espina.

Geist - Desaparece y no dice nada.

-Desde que ellos aparecieron, todas actúan raro. -Saori miró su anotador y paso a las siguientes hojas donde tenía notas por encima de los chicos.

¿Qué diablos son ellos? ¿Serán una especie de secta? ¿Qué quieren con mis amigas?

Continuará.