Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen.
Verdad.
-¿Es una broma?
-No.
-Y asi sin mas...
-Se acabó, Hilda. -La chica se quedó enmudecida, al igual que las tres amigas que escuchaban a tres libreros de distancia.- Ya no somos novios, cómo deseaste... -Agregó por lo bajo, juraría que percibió un timbre de dolor cuando pronunció esa última palabra.
Camus había cambiado un poco su actitud tras la cena con sus padres, incluso hasta le había mandado mensajes de buenas noches y al amanecer mensajes como "Sonríe siempre, harás a alguien muy feliz si le regalas una sonrisa hoy"
-Pero...
-Dile a tu madre que la mía lamenta anular su compromiso y que mi padre lamenta no poder continuar con sus planes de ir a pescar. -Continuó sin darle derecho a réplica.
-Pero... ¿Por que tan de golpe? ¿Puedes darme una explicación? -Camus no dijo nada, mientras ella cavilaba sobre lo fácil que los padres de lupino se habían metido a los suyos en el bolsillo. Su mente trataba de comenzar a hilar donde su "posible" aunque raro final feliz se hacia pedazos.- ¡Me darás una explicación!
-No, por que no la necesitas. Ya no somos novios, por lo tanto no te debo explicaciones. -Camus se alejó de ella, dejando a Hilda agonizante por las dudas y herida tras un nuevo revés de la vida. Hablando con los padres de Camus (principalmente con la madre de este) había tenido otro panorama del muchacho de corazón de hielo.
Y ahora todo se iba con la bajada de la marea, arrastrando sin piedad los escasos sueños y esperanzas que habían comenzado a nacer en ella.
Escaleras.
-Me siento la persona más miserable del mundo… -Como simple respuesta, Milo deposito su mano en su hombro y lo apretó levemente. Con Camus, en ocasiones (esta por ejemplo) era mejor ahorrarse las cursilerias.
Su amigo solo necesitaba que estuviera con él, que le acompañara en silencio mientras digería que la teoría de "Que tal vez no sería tan malo casarme con Hilda" ya no era aplicable en su futuro.
Sala de esgrima.
-¿Y tu jefa que dice? -Preguntó mientras continuaba con las abdominales.
-Que busque una manera de cuidarte sin llamar la atención.
-¿Pero quién llamo? -Pregunto cuando sus torso una vez más se aproximó a sus rodillas.
-Eso es información confidencial. -Informó sin dejar de sujetar las piernas de Geist.
-Hay por favor, no te hagas el rogar...
-Es un no y ya. -La chica se levantó del suelo y se encamino a la banca donde su celular no dejaba de timbrar.
-Que gruñón... -Geist tomó su bolso, tras revisar el celular y hacer una mueca- Nos vemos...
-¿Qué sucede?
-Es confidencial -Le replicó con burla. Para luego mirar el teléfono, una vez más, y el mensaje en el:
Miho:
Hilda corto con Camus.
Por alguna razon, ese mensaje le parecia curioso... Por que hasta donde ella sabía, estaban obligados a casarse.
Oficina de Kanon, editorial.
-¿¡DESPEDIDA!?
-Tienes una buena indemnización, así que no veo la razón del grito, podrás vivir bien por años… -Honestamente no recordaba que alguien hubiera recibido semejante indemnización antes.
-¿Pero por qué? -Pregunto a punto de dejar caer la agenda que tenía en sus manos.
-Por que alguien le fue a llorar a la persona correcta y para evitarnos problemas… Muy graves.
-Pero...
-Cierra la puerta. -Tethys así lo hizo, Kanon consideraba que la chica podría saber la razón- ¿Guardaras silencio? -La chica le miró perdida- La vida de alguien depende de tu silencio, promete no decirle a ninguna de tus amigas que conoce el secreto...
-Si... Lo prometo.
-El motivo real que estamos aquí es para asegurar la supervivencia de alguien.
-¡Esconden un árbol en el bosque?
-Exacto.
-¿A quien esconden? ¿A Camus?
-A Milo, Camus solo es una distracción -Hizo una pausa, mientras Tethys mostraba un signo de interrogación en lugar de rostros- Aunque si Cam se entera, es capaz de matarnos y luego seguir cuidando a Milo como buen amigo que es.
-¿Y por que cuidan de Milo? Digo… no parece alguien especial… Sin ofender
-Por que es único en su especie… -Dijo al fin- Lo último que queda de dos especies.
-¿Que? -Tethys le miró perdida.
-Milo es hijo de un lican cicladi y una lican mexita... Las dos razas fueron extinguidas hace más de 20 años... Bueno, los mexitas se extinguieron con la madre de Milo -Tethys estaba horrorizada ante las palabras que escuchaba- La tía de Milo, es estéril... Así que el unico que podria continuar la raza cicladi es Milo... Lo mismo se aplica con la mexita, dado que tiene su carga genética, y hay quienes opinan que una bala en medio del corazón de él sería un adorno excelente. -Hizo una pausa- Obviamente me refiero a cazadores… De los malos, no de los que están con el padre de tu amiga.
-Entonces...
-Se le dijo a Saga que si no nos ordenan alejarnos de ustedes, le dirían a esas cazadores donde estaba Milo. -Dejo salir un suspiro- Mi madre era prima del padre de Milo. Por eso somos parientes y dado que tenerlo cerca de Milena es algo imprudente… -Hizo un gesto como darlo por entendido. A parte que Milo a donde iba causaba problemas… Siempre tenían que andar moviéndose..
-¿Pero quién hizo algo tan cruel como poner a Milo en la mira?
-Dudo mucho que esa persona, sepa a qué vino la conversación... -Informó Kanon, no veía a la chica castaña capaz de algo así… Pero el abuelo seguramente si era esa clase de persona- Solo sabe que obtuvo lo que quería.
Casa de Marin. Esa misma tarde.
-No puedo creer que te halla dejado -Saori mira a la desdichada Hilda, a la cual extrañamente ser dejada por Camus le afectó más de lo que Geist creía posible.
La chica saco el celular y discretamente escribió un mensaje.
A Gruñón:
Procura que no me cruce
con el francesito o le meto
el estoque por la retaguardia.
Mensaje de Gruñón:
Ok.
Geist contuvo la necesidad de hacer un mohín, de fondo Hilda era consolada por Shaina y Miho. Saori no dejaba de dar vueltas mientras Marin le observaba perdida. Aioria le había rogado, prácticamente suplicado, que se alejara de él.
-¿Creen que tenga algo que ver con eso de empezar a vigilarlos? -Las chicas miraron a Saori, Tethys estaba deseosa de pedirle que se aclare.- Bueno, ellos son raros y si de golpe se alejan de ustedes es obvio que por algo es.
-Saori eres una egoista -Las palabras de Tethys hicieron que todas le miren. Inclusive Geist, esta estaba con la boca abierta- Culpas a todos los chicos de lo que paso con Seiya y como no puedes ser feliz nos causas infelicidad a todas las demás... Ahora fue Hilda ¿Acaso quieres destruir también el noviazgo de Miho?
-¿De qué hablas? -Saori tenía ganas de abofetear a su amiga, aunque en ese momento no calificaba a Tethys bajo esa categoría.
-De alguna manera, destruiste todo y expusiste a un inocente... -Tethys le miró fijamente y con notoria rabia, durante el viaje se había puesto a pensar en lo dicho por Kanon. Que resultó no ser tan idiota como ella pensaba. Hasta podría decirse que su ex jefe le había comenzado a agradar. Más aún después del almuerzo (que él pago) de despedida.- Ninguna te pidió ayuda, somos adultas y sabemos darnos cuenta de los peligros ¿Lo sabías?
-Hablas como si lo supieras...
-Se más de lo que te imaginas y te diré una cosa, me quedé sin trabajo... Dejaste sin pareja a Hilda y he de decir que Camus era un "soberano" partido. El cual se presenta una vez en la vida -Geist de no ser por la tensión y la tristeza del momento hubiera estallado en risas (al igual que Marín, Hilda y Miho).- No me dijeron quien fue, pero alguien ayer hizo un llamado y... Ahora arruinaste la vida de tus amigas, por que eres una egoísta.
-Yo fui la que llamó. -Todas miraron a Seika, Shaina estaba perdida por lo cual observo a Marin esperando por ayuda que jamas llego. La pelirroja, al ser conocedora de la verdad no se iba a arriesgar a abrir la boca- Por lado paterno, tengo conocidos en esa rama… Personas que están en lo mismo -Cuatro de las seis chicas presentes se quedaron con la boca abierta ¿SEIKA ERA MESTIZA?- Saori estaba muy preocupada por ustedes, asi que llame a mi papá... Quien hablo con mi abuelo… y bueno él habló con ellos.
-Seika... ¿Que hiciste? -Tethys estaba aterrada, ahora entendía eso de "Alguien le fue a llorar a la persona correcta"- Tu... No tienes idea de lo que causaste.
-¿De qué están hablando? -Saori miró a una y otra.
-Esto es tu culpa Saori -Tethys miro fiero a la otra, a fin de cuentas Seika siempre había sido la más influenciable de todas- Esto es totalmente tu culpa... Si los hubieras dejado en paz... Expusieron a un inocente, arruinaron el noviazgo de Hilda y me despidieron por culpa de tu paranoia... -Contuvo la necesidad de subir el tono de voz, que casi se había vuelto un chillido- Si no culparas a todo el mundo de tus desgracias... Esto no estaría pasando, espero que seas feliz. -Tomo su bolso y salio de la casa dando un portazo.
-De que me perdi... -Rompió el silencio al fin Shaina. Estaba completamente confundida, había querido hablar con "el juguetón" sobre el caso de Hilda y Camus… Pero no había encontrado a Milo por ningún lado, por un momento incluso llegó a pensar que el muchacho la estaba evitando. Aunque lo consideraba algo imposible, dado que la universidad era inmensa y estaba la posibilidad de que no se cruzaran.
-Nada, Shaina, nada -Geist tomo su mochila- Por cierto, Seika, Shura me esta cuidando... Dile a quien sea que hayas llamado que es mi guardaespaldas... Y que lo dejen en paz, agradezco tu buena intención de cuidarnos, pero mi papá se trago el orgullo y le pidió a la jefa de Shura que me cuide. -La castaña le miro confundida y luego asintió. No tenía ni idea quien era esa "jefa de Shura". Luego la de cabellera oscura miró a Saori- No agradezco tu ayuda, te dije que si… Solo para que no hicieras locuras... -Miro a las restantes chicas- Nos vemos chicas. -No tardó en salir de la casa y cerrar la puerta con cuidado.
-¿Ustedes tienen la culpa de que Camus me deje? -Miro acusadoramente a una y otra- ¡¿Quien diablos les dijo que necesitaba ayuda?! SON DOS ESTÚPIDAS… -Grito- Una por paranoica y la otra por hacerle caso a la paranoia de la primera. No las quiero ver mas a ninguna de las dos. -Hilda tomó su morral y salio de ahi presurosa.
-No des... -La puerta se cerró violentamente- un portazo. -Marin miro a las que aún estaban en la casa- Por favor, si se van a ir... Con delicadeza la puerta. -La chica se dirigió a la cocina, Shaina miro a las otras dos esperando respuestas y Saori a su vez observó a Seika. Miho no tardó en ir tras la pelirroja, no quería estar en medio de la tormenta que se avecinaba.
-Hice lo que querías, Saori. -Informó la castaña antes de tomar sus carpetas y su mochila- Los querías lejos de las chicas, sin importar el cómo o las consecuencias.
-¡Esto no es lo que quería!
-¿Y qué querías entonces? -Seika le miró fijamente a los ojos- No confiabas en ellos, nunca les diste siquiera oportunidad... Tu solo los veías, como seres que dañarían a las chicas y los querías lejos de ellas... No te importo lo que pensarán las demás, solo los querías lejos de ellas y ya. -Guardó su celular en su bolsillo- Ahora obtuviste lo que deseaste, pero deberías saber que todo deseo tiene consecuencias. -Tras decir esas palabras, se retiro dejando a las dos jóvenes solas.
-¿Alguna me explica qué diablos fue todo esto? -Pidió Shaina al fin.
Casa de Saga.
-Eso sí que estuvo tenso… -Milo, el único que estaba en ese momento en la casa, sube el volumen del partido que había dejado de escuchar al percibir las primeras vibras de irritabilidad en la conversación de la casa de enfrente- ¿A quien pusieron en peligro? -Se preguntó para sí, mientras se abría la lata de refresco que tenía prohibido consumir- Supongo que le preguntare a la tía… Cuando termine el partido.
Continuará
